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Más recuerdos

6 Dic

Más recuerdos

Así como me pude acordar de mi infancia y adolescencia, ahora quiero recordarme de cuando estuve en la universidad, de cuando en Santa Cruz no éramos más de 90.000 habitantes, cuando la ciudad terminaba en el arenal por el norte y era todo un paseo llegar al Cristo para bañarse en “La Posa del Bato”, hoy Hotel Cortez. Al sur las últimas casas eran las de la plazuela Blacut, que fue uno de los lugares donde más loteó uno de los movimientistas más famosos, famoso por malo. Al este las últimas casitas eran atrás del cementerio, el barrio del avión pirata que era el reducto de los de Destroyers. Al oeste, Palermo donde ahora es la ciudad universitaria. Cundo todavía los carretones llegaban detrás del Hospital, donde ahora es la Caja Petrolera y más allá estaba la curtiembre de los Banegas,  pasando el rio nuevo que ahora es la avenida Cañoto. Cuando el mercado de las siete calles todavía no era todo comercio, como ahora. Cuando podíamos tomar helados de canela y comer sándwiches de pavita en “La Querencia”, de la mamá de Cayito Flores, al salir del cine Santa Cruz, o comer panchitos donde don Fernando Spit, , o comprar carnes frías y tomar yogur en bolichicito que se llamaba “Dillman”. o el cafecito de “Pepe Decker”, para hablar de futbol, al frente de la policía, o comprar cigarros, piedritas para los encendedores y bencina en el quiosco de la plaza al frente del club social. Cuando existía una diferencia entre los que vuelteaban la plaza por la vereda interior, o la que daba a la calle, cuando no existían losetas, pero había una fuente con un angelito orinon, al frente de la cas de los Ortiz.

 

Me recuerdo del dancing en “La Pascana”, o “El Trieste”, otro recuerdo lindo  es del “Caballito”, que ya estaba  en los “quintos apurados”, u otro boliche donde bailar y enamorar sin que lo pillen,  que estaba más lejos por lo que ahora es la terminal y en ese entonces se llamaba “kilometro cero”, ese boliche en total oscuridad, con unos sillones de plástico que te arrancaba los botones de los bolsillos traseros del pantalón y que se llamaba ”La Cabaña”. También me recuerdo de “La Costa Azul”, del Sr. Tarradelles, al frente de la Catedral y de la peluquería de Catacora, en la misma Catedral.

 

Cuando en la Plaza estaba el Banco Mercantil, el Banco Hipotecario, el banco central y, a la vuelta de la Pascana, el Banco de La Nación Argentina, en la misma vereda donde había una caseta para control de tránsito. al frente de la farmacia de don Juan Foianini. Cuando El Deber estaba al frente de lo que ahora es el Banco Ganadero, que en esa época estaba al lado de un restaurante “El 85”.

 

Cuando el Comité de obras Publicas comenzó a contratar a gente como Percy Fernández, Mario Foianini, Roly  Aguilera, Tito Justiniano, Teco Vaca Diez, “churiqui” de Gringo Ance, Dagner Rivero, Chino Aguilera, Marianito Egüez, Ovidio Roca, Freddy Paz, Mario Foianini. Guillermo Shurp, Freddy Pereyra, Capobianco (hermano de Guillermo, que en ese entonces era locutor deportivo), Miguel Razuk (hermano de Widen), Elsa Boland, Negro Lozada, Oscar Tonelli, Ademar Suárez. Cuando crearon Saguapac y el Gerente Fue Quitino Weise. Cuando Los Arquitectos que resaltaban, eran Palma, Sergio Antelo, Marcos y quien los controlaba desde el plan regulador era mi tía Martha Aramayo Roca. Cuando los médicos famosos Eran Jorgito Flores, Charles Klinsky, Neneco Aguilera, Lilito Aguilera, Justo Yepez, y los famosos doctores en medicina, que son los precursores: Aguilera, Boland y Molina, o los ingenieros, Chávez, de Chazal.

 

Cuando en la plaza habían personajes como el gordo Bazan, Velazco que conversaba con los extraterrestres, o Demetrio que te pedía un cigarro, porque el gerente del banco se había fumado los de él, el que bailaba en una pata repitiendo: “cacho Yolanda”, o la peluquería “El Caballero Elegante”. Cuando se podían compra exquisiteces en el negocio de la “Choca Cortez”, o los chocolates donde el Sr. Matcovic, o el famoso negocio de las señoritas Otazo, donde se podía comprar hasta “tono”.

 

Cuando hombres como Líders Pareja, Oswaldo Gutierrez, Pitari, Parada, Arnaldo Suarez, Fénelon Suárez, Erik Eskibelski José Rozenman, Gasser, Roda, Juan Franco Suarez, Molina, Yiyo Casal. Dedicaron su tiempo y su ingenio en crear instituciones como el Banco Santa Cruz y varias empresas que fortalecieron la economía de Santa Cruz y a su vez fueron los precursores para la creación de las cooperativas, como CRE y COTAS.

 

Cuando en la facultad de ciencias económicas de la universidad Gabriel René Moreno, el Decano era don Humberto Bruno, y los secretarios eran Armandito Téllez y Walter Porras y como catedráticos, Kurt Rickter, Mario Melgar, Miguel Rojas, El Dr. Soruco, Dr. Olmos, El Dr. Ozuna. Cundo por falta de espacio tuvimos que trasladar la facultad al frente de los monjes en la casa de los Henicke y al frente tenia su Oficina “Luz y Fuerza”, cuando el parque del arenal eran un lugar bonito para enamorar.

 

En esa época se comenzaron hacer planes para el parque industrial, la terminal de buses, la estación de ferrocarriles, el aeropuerto de Viru Viru, el estadium. El autódromo, la piscina olímpica, el club de tenis, el banco Santa Cruz.

 

Cuando nacieron las logias, como una forma de defender los empleos de los que egresábamos de la universidad tuviéramos donde trabajar, porque el centralismo enviaba a su gente, para ocupar todos los cargos que tenían algo que ver con la administración del estado, CBF, Prefectura, Contraloría, secretaria de deportes, bancos, etc.

 

De todas las personas nombradas, que son algunas de las que me acurdo, se pueden escribir muchas páginas, porque fueron gente que pusieron sus conocimientos, su empeño y sobre todo su deseo de hacer grande este pueblo. Estoy seguro que los que leerán esto rememorarán todas las obras, anécdotas, proyectos y cosa buenas que hicieron, todos y cada uno de los nombrados.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 06-12-2009