Me pican las manos
Hace varios días, que desde aquí y, desde varias partes del mundo, leo las noticias de mi querida y pobre Bolivia, o lo que era Bolivia y nunca más podrá volver a ser lo que era, han insuflado tanto veneno, tanta mentira, tanta maledicencia, que volver a lo que éramos será muy difícil. Realmente han logrado implantar el “cambio”, pero no un cambio para mejorar, sino un cambio para retroceder no sólo quinientos años, sino retroceder mucho más, no sólo en términos económicos, en términos, sociales, en términos culturales. Me ánimo a decir que es tanto el cambio. Que el remesón sufrido es mucho mayor que el terremoto de Chile, este es un temblor que ha movido las fibras más intimas de nuestra sociedad, no sólo se ha desplazado el eje sobre el que girábamos, no, se ha revuelto todo, se mezcló lo sublime con los excrementos, lo ideal con el veneno del odio, lo blanco con el negro, lo puro con lo inmundo.
Después de ver todo lo que pasa, me resulta muy difícil encontrar las palabras con que expresar mi dolor, expresar mí pena, mi pesar, mi tristeza, mi decepción. Siento que me pican las manos y me tiembla el pulso, no logro coordinar para poder escribir todo lo que me gustaría expresar. Son tantos los absurdos que leo que me estremezco de pensar que sean realidad, como ejemplo transcribo algo sucedido hace un poco más de cuatro años, años en que se gestaron lo que estamos viviendo: “…Los amigos de ETA, son mis amigos”, expresión usada por alguien que nos gobierna. “Evo Morales terminó su mitin en Cochabamba, la tierra de los cocaleros del Chapare y feudo de su partido, y al instante dos vascos se le acercaron, estrecharon su mano y le entregaron una ikurriña para que la ondeara al viento. El entonces candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) agradeció el regalo y saludó a los invitados de su partido. Uno de ellos era Unai Vázquez, dirigente de Askapena, una organización integrada en el Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) del que ETA es la vanguardia armada. «Allí los líderes políticos son accesibles», explica Vázquez. Aquel encuentro en el Chapare, en la primavera de 2005, ocho meses antes de que Morales ganara las elecciones por abrumadora mayoría, no fue el único entre la izquierda abertzale y el partido que ahora gobierna Bolivia. Desde entonces dirigentes de Askapena por un lado e Ignacio Olaskoaga Múgica, ex miembro de ETA y antiguo responsable del aparato internacional de la banda en Iberoamérica, por otro, se han entrevistado con destacados líderes del MAS que ahora ocupan altos cargos en el Gobierno de Morales. Entre ellos con Álvaro García Lineras, actual vicepresidente del Gobierno. También han sido invitados a actos oficiales presididos por Morales.
Por suerte también tengo la oportunidad de leer cosas que me sacan de ese odio al que nos están obligado indirectamente todo nuestro entorno, como ejemplo transcribo algo de eso, para matizar lo malo con lo bueno: “El hombre es un ser maravillosos de la Naturaleza. Torturarlo, destrozarlo, exterminarlo por sus ideas es, más que una violación a los Derechos Humanos, un crimen contra la Humanidad.” Armando Valladares.
También leo cosas que me hacen pensar que estamos en un campo fértil para los que quieren manipular nuestras ideas y a continuación presento otro ejemplo de lo que digo: «El peor analfabeto, es el analfabeto político. Él no ve, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. Él no sabe que el costo de la vida, el precio del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado o del remedio dependen de las decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece e hincha el pecho diciendo que odia la política. No sabe el muy imbécil, que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, el asaltante y el peor de los bandidos que es el político corrupto y el lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”. Bertolt Brecht.
Quienes manejan el libreto de este teatro, donde constantemente se estrenan novelas, o algunas de ellas se hacen tan largas y complejas, que se pierde la noción de la trama, como es el caso de la “Novelita Caribeña” del terrorismo. También nos pretenden distraer con absurdos que parecen “lapsus lingüis”, pero que en realidad son parte del montaje y la tramoya para mantenernos embobados, cosas como la de los “pollos con hormonas femeninas”, “la causa de la calvicie” es la papa holandesa, o lo ideal “para destrancar baños, la coca cola”.
Ese montaje, ese cúmulo de mentiras y de aprovecharse de todos nosotros, pero muy particularmente de los originarios, que pese a todo lo que dicen siguen analfabetos, siguen tan ignorantes, tan utilizables, tan usados por todos los políticos, desde que nacimos como nación independiente. Pero esta vez el cambio ha sido tal que el recomponerlo será una tarea muy difícil de realizar y que requerirá del apoyo de todos los bolivianos y sobre todos de aquellos que con nuestra honestidad, nuestros conocimientos y patriotismo estemos en condiciones de poner el hombro y orientar el cambio mejorando la salud, la educación.
Miguel Aramayo
SCZ. 09-05-2010
