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Mi interior.

24 Ene

Mi interior.

Estaba escuchando la balada que titula “Corazón Partido” y se me ocurrió hacer una introspección, pero no algo psíquico, no, pensaba que podría tener la capacidad de auscultarme internamente, algo como me imagino, que hacen los médicos forenses, que revisan cada uno de los órganos interiores de un individuo.

 

Me quedé callado y concentrado, pensando, si eso que pretendía no era una locura, o una morbosidad que pudiera dañar mi cerebro y alterar mi alma, pero después de muchas cábalas, decidí, que no había nada malo en que yo mismo pueda revisar mis órganos internamente. Ahora faltaba organizar una secuencia de pasos y elegir el curso que debía seguir, por cuanto me daba la impresión que podía elegir varios caminos.

 

Podía ingresar como ingresa el aire, usando como puerta de entrada mis narices y así seguir el curso por los pulmones, el corazón, el sistema circulatorio hasta llegar al cerebro, después de haber recorrido por todo el cuerpo y haber visitado cada uno de los órganos internos, porque todos se alimentan del oxígeno y recibiendo las nutrientes que retira de otras partes el flujo sanguíneo.

 

Otra forma de ingresar es como ingresan los alimentos, por la puerta principal que es la boca y de allí pasar por los intestinos hasta dar el aporte al flujo sanguíneo y terminar en la evacuación de los residuos sólidos, por cuanto los residuos líquidos corresponden a otro circuito que es la depuración de los residuos del flujo sanguíneo.

 

Después de un análisis exhaustivo de las posibilidades de ingresar a mi organismo, quedé convencido que debería hacer dos recorridos, utilizando ambas vías de ingreso, por cuanto nuestro organismo se alimenta básicamente de ambas nutrientes. Los alimentos que son procesados por el sistema digestivo y el oxígeno que debe ingresar por el sistema respiratorio y ambos sistemas se integran en el sistema circulatorio, por cuanto los alimentos y el oxígeno son las dos nutrientes principales que hacen que funcione nuestro organismo.

 

En los prolegómenos de mi incursión y, después de haber analizado todo lo que expreso en los párrafos anteriores, me di cuenta que existen otros sistemas, que también deben ser tenidos en cuenta. El sistema linfático, del que en gran medida depende el flujo hormonal, que es lo que nuestro organismo produce internamente y, que es el catalizador para que los diversos órganos produzcan otras substancias, substancias que son de vital importancia para el funcionamiento de nuestro cuerpo, como es el caso de la bilis, los asidos gástricos, la adrenalina, la glucemia, las aminas, las hormonas que segrega el cerebro, como las anfetaminas, sin omitir la producción de estrógenos y andrógenos y desde luego la producción de óvulos y espermatozoides.

 

Nuestro organismo es tan complejo, que el estudiar simplemente los sistemas que he nombrado, no es suficiente, existe algo que quizá sea lo más importante, porque no podríamos, comer o respirar si no dispusiéramos del sistema nervioso, por más que hay órganos que tienen un funcionamiento autónomo (entre paréntesis) como el corazón o los pulmones.

 

Estoy consciente de que además de los sistemas que he descrito en este primer planteo de mi introspección, existen muchos otros sistema, como el sistema reproductivo y no sé cuántos otros más, pero considero que el mas importante de todos, es el sistema nervioso, porque en alguna parte de nuestro cuerpo, que al final de cuentas no es más que materia, con una alta y compleja tecnología, existe una conexión con Dios, con nuestra alma y esa parte enchufa con el más allá, puede ser el cerebelo, el hipotálamo, o la hipófisis, pero si no tuviéramos alma, estoy seguro que esa perfección que es cuerpo humano no funcionaria.

 

Si lo que estoy escribiendo en este momento, sólo fuera el producto de reacciones químicas y físicas, se podría decir que estoy bien alimentado, tanto por el sistema digestivo, como por el sistema respiratorio y la conjunción de ambos, que es el sistema circulatorio, además de los nervios que impulsan mis dedos en el teclado y, mis ojos que pueden apreciar lo que escribo y mis oídos captar lo que escucho, hay algo superior, y es mi alma, que me da la posibilidad de discernir, de razonar y de plasmar externamente y para la posteridad lo que mi intelecto elucubro en un pestañar de ojos al momento de iniciar este escrito, por el simple hecho de que mi conciencia captó unas cuantas palabras, palabras que hablaban de quien podría curar mi corazón partido, que no hay dos ni tres, que no todo tiene un porque, que necesito sentimientos, sentimientos que alimenten mi alma. En busca de alguien que cuide de mis emociones y cure mi corazón herido.

 

Miguel Aramayo.

SCZ. 24-01-2015 Ultimo día que podré disfrutar de mis nietos que viven en Buenos Aires.