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Carlos Gardel.

12 Dic

Carlos Gardel.

No estoy seguro si el relato que haré, es un simple cuento o es una realidad, porque según tengo entendido, Carlos Romualdo Gardes, que no se sabe exactamente si es uruguayo (Tacuarembó) o francés (Toulouse), si nació entre el 1883 y 1887 o en 1890 y que falleció en un accidente aéreo en Colombia en junio de 1935, el día de San Juan. Sea como sea; fue, mejor dicho, es lo más grande en cuanto a voz y sentimiento del tango. Hijo de Marie Berthe Gardes, vivió la mayor parte de su existencia en Buenos Aires y se nacionalizo argentino en 1923. Estudio con los salesianos en el colegio Pio Nono y fue compañero de coro de Ceferino Namuncurá. Dentro de las anécdotas de su larga vida y corta existencia, me llamó la atención una: En una pelea en un local del barrio de “La Recoleta”, festejando su cumpleaños, un matón lo quiso matar y le disparó un tiro, cuya bala permaneció en su cuerpo y fue causa de conjeturas cuando le hicieron la autopsia después del accidente donde perdió la vida. El que disparo el tiro era el tío del que después fue famoso “Che Guevara”, los matones fueron: Roberto Guevara -el autor del disparo- y Moreno Gallegos Serna, probables matones del bajo mundo, Otra de sus anécdotas, es que lo metieron preso en Brasil, porque después de una de sus actuaciones se juntó con algunos delincuentes argentinos y él estaba indocumentado.

 

Me pasé un poco de tiempo contando la historia de Carlitos Gardel y esa no era mi intención. Yo quería contarles como un día de esos en mi vida, andando en Buenos Aires, me encontré con Carlitos Gardel, en la esquina de Florida y Viamonte. Estaba vestido con un traje gris con las solapas cruzadas, con un pañuelo en el bolsillo junto a la solapa izquierda, en cuyo ojal tenía un clavel rojo. La camisa de un blanco impecable y notoriamente de cuello, pechara y puños almidonados. Estaba peinado a la gomina y llevaba un sobrero de paño, ladeado a un lado. Caminaba en una forma muy compadrona y mostraba buen porte, haciendo resonar los tacones de sus zapatos de cuero de dos colores, aunque ya no pesaba los 120 kilos, que alguna vez tuvo que cargar, su andar era sonoro. Se lo veía muy bien, pese a no tener más de 1.70 metros de estatura, pero en ese momento seguramente pesaba algo así como unos 73 kilos.

 

Me miro con esa su sonrisa tan particular, que mostraba dos hileras de dientes muy parejos y un gesto cálido, sencillo y totalmente agradable. Me saludo así:

 

―Hola Flaco, que hacés por aquí.   

―Pero si sos el “Zorzal Criollo”, el “Morocho del Abasto”. Estoy paseando, en busca de completar la noche con algo interesante.

―En busca de una fija, de una mina o de encontrar amigos para acariciar la noche.

―Lo último, estaba con deseos de escuchar y ver bailar tango y posiblemente una milonga.

―Si es eso te invito a un boliche de la calle Corrientes y Leandro Alem, un lugarcito bohemio que se llama “El Viejo Almacén”.

 

Nos fuimos caminando, después de todo el recorrido hasta allá era corto, el tiempo estaba lindo, se sentía perfume de madreselvas, la brisa era fresca y el cielo mostraba el brillo de la luna y  las estrellas. Era una noche ideal para soñar escuchando musica y con suerte encontraríamos buena compañía y con seguridad que bailaría tangos, milongas y vals, y quien dice quizá un chamamé. Nos fuimos conversando sobre temas familiares, le contaba que mi madre y mi abuela son sus fanáticas aduladores y donde pueden se quedan escuchando sus tangos o tangos en general. Le digo:

 

―Al boliche donde vamos, debe ser famoso de hace mucho, porque lo nombran en un tango que es el que más le gusta a mi madre, titula Sentimiento gaucho. Música: Rafael Canaro / Francisco Canaro Letra: Juan Andrés Caruso. Dice así: En un viejo almacén del Paseo Colón donde van los que tienen perdida la fe, todo sucio, harapiento, una tarde encontré a un borracho sentado en oscuro rincón. Al mirarle sentí una profunda emoción porque en su alma un dolor secreto adiviné y, sentándome cerca, a su lado, le hablé, y él, entonces, me hizo esta cruel confesión. Ponga, amigo, atención. Sabe que es condición de varón el sufrir…  La mujer que yo quería con todo mi corazón se me ha ido con un hombre que la supo seducir y, aunque al irse mi alegría tras de ella se llevó, no quisiera verla nunca… Que en la vida sea feliz con el hombre que la tiene pa’ su bien… o qué sé yo. Porque todo aquel amor que por ella yo sentí lo cortó de un solo tajo con el filo’e su traición…  Pero inútil… No puedo, aunque quiera, olvidar el recuerdo de la que fue mi único amor. Para ella ha de ser como el trébol de olor que perfuma al que la vida le va a arrancar. Y, si acaso algún día quisiera volver a mi lado otra vez, yo la he de perdonar. Si por celos a un hombre se puede matar se perdona cuando habla muy fuerte el querer a cualquiera mujer. ―Buena memoria, para acordarse de la letra. Seguro que la pasaremos muy bien, claro que yo no fumo ni tomo, pero si vos quieres puedes hacer ambas cosas.―Si tomo algo será un champagne, fumar hace mucho que dejé y no me llama la atención, aunque alguna vez me sueño con un buen puro, de los propios de la Habana.

 

Llegamos al boliche y ahora sí ¡que no me creerán!, pero con quienes nos encontramos a la entrada, unas amigas de Carlitos, eran: Peggy, Mary, Betty y Julie. Se fueron a la mesa con nosotros y pedimos una botella de Don Perignon. Debíamos celebrar el encuentro y Carlitos nos deleitaría con algunos tangos.

 

Cuando le toco cantar le pedimos que cante “Uno”, música de Mariano Mores y letra de Enrique Santos Discépolo, que dice: Uno, busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias… Sabe que la lucha es cruel y es mucha, pero lucha y se desangra por la fe que lo empecina… Uno va arrastrándose entre espinas y en su afán de dar su amor, sufre y se destroza hasta entender: que uno se ha quedao sin corazón… Precio de castigo que uno entrega por un beso que no llega a un amor que lo engañó… ¡Vacío ya de amar y de llorar tanta traición! ―Si yo tuviera el corazón…(¡El corazón que di!…) Si yo pudiera como ayer querer sin presentir… Es posible que a tus ojos que me gritan tu cariño los cerrara con mis besos… Sin pensar que eran como esos otros ojos, los perversos, los que hundieron mi vivir. Si yo tuviera el corazón… (¡El mismo que perdí!…) Si olvidara a la que ayer lo destrozó y… pudiera amarte… me abrazaría a tu ilusión para llorar tu amor… ―Pero, Dios, te trajo a mi destino sin pensar que ya es muy tarde y no sabré cómo quererte… Déjame que llore como aquel que sufre en vida la tortura de llorar su propia muerte… Pura como sos, habrías salvado mi esperanza con tu amor… Uno está tan solo en su dolor… Uno está tan ciego en su penar…. Pero un frío cruel que es peor que el odio -punto muerto de las almas- tumba horrenda de mi amor, ¡maldijo para siempre y me robó… toda ilusión!…

 

Fue una de las noches más bellas de mi vida, porque fueron muchos las tangos que escuchamos interpretados por la cálida voz del Zorzal Criollo y también me di el lujo de bailar tango y milonga, varias veces, con Betty y con Julie, que fueron quienes aceptaron la invitación. Así como yo sueño, también hay otros famosos que no sueñan pero que han tenido vivencias como la mía.

 

En 1978 Ástor Piazzolla le escribió a Gardel una carta imaginaria: ―Querido Charlie:…
Jamás olvidaré la noche que ofreciste un asado al terminar la filmación de El día que me quieras. Fue un honor de los argentinos y uruguayos que vivían en Nueva York. Recuerdo que Alberto Castellano debía tocar el piano y yo el bandoneón, por supuesto para acompañarte a vos cantando. Tuve la loca suerte de que el piano era tan malo que tuve que tocar yo solo y vos cantaste los temas del filme. ¡Qué noche, Charlie! Allí fue mi bautismo con el tango.

Primer tango de mi vida y ¡acompañando a Gardel! Jamás lo olvidaré. Al poco tiempo te fuiste con Lepera y tus guitarristas a Hollywood. ¿Te acordás que me mandaste dos telegramas para que me uniera a ustedes con mi bandoneón? Era la primavera del 35 y yo cumplía 14 años. Los viejos no me dieron permiso y el sindicato tampoco. Charlie, ¡me salvé! En vez de tocar el bandoneón estaría tocando el arpa… ―Ástor Piazzolla.

 

Cuando le cuente esto a mi madre, quedará muy contenta, porque ella, si, que le encanta el tango y podría quedarse todo el día escuchando tangos, cuando yo era adolescente en cualquier momento del día y siempre que estemos solos ponía un tango y bailábamos. Ahora los años han pasado y esa nuestra afición no mermó, seguimos compartiendo a la distancia las letras de algunos tangos.

 

Miguel Aramayo

SCZ, 12-12-2015

 

11 Dic

No tener amigo, la mayor pobreza.

Debe ser catastrófico no tener amigos y parientes, sobre todo los amigos, porque puede darse el caso de no tener ningún pariente, si eres emigrante en un país lejano del tuyo, pero esa ausencia de parientes puede ser reemplazada por amistades. Lo que pienso que debe ser muy doloroso es no tener amigos, me imagino la mayor pobreza.

 

No creo que un hombre pueda subsistir sin amigos. Me pongo a pensar que no tener con quien sonreír, con quien hablar, con quien compartir penas y alegrías. Debe ser similar a estar preso en una cárcel donde todos los presos hablen un idioma diferente al tuyo y que no tengas ni idea, cual es el idioma que hablan entre ellos, pero que además estés incomunicado, con lo cual no puedas ni siquiera nutrirte de miradas, de gestos, de ademanes.

 

Creo que en una situación así, se atrofiaría la lengua y las cuerdas bucales, pero esa atrofia podría llegar al cerebro, porque no creo que ningún ser humano resista estar aislado de comunicación en forma total y absoluta. Creo así, el máximo castigo seria ese aislamiento y que además te impidan todo tipo de lectura, con lo cual quedarías totalmente encerrado. Seguramente al principio hablarías solo, pero esos monólogos en poco tiempo quedarían sin argumentos e incluso podría atrofiarse el oído, al no tener ningún tipo de sonido.

 

Mientras pensaba y escribía esto, recordé la novela de Alexadre Dumas padre y Auguste Maquet, “El Conde de Montecristo” y como ese pobre hombre sufrió lo indecible por la traición de sus amigos, pero cuando ya estuvo, por segunda, vez intentando suicidarse por inanición consigue un gran amigo. Otro preso que equivocó el rumbo de su escape y él, ese amigo, le pasó clases de todo lo imaginable y cuando ya estaba por morir, le transfirió la información de un tesoro. Algo similar a catorce mil millones de dólares actuales y Edmond Dantés después de encontrar esa fortuna trama la venganza. Esta novela se basa en un hecho real. Dumas obtuvo la idea principal de una historia real que encontró en las memorias de un hombre llamado Jacques Peuchet. Peuchet contaba la historia de un zapatero llamado François Picaud que vivía en París en 1807.

 

Después de recordar la novela de Dumas, también vino a mi mente la canción principal de “El violinista en el tejado”. “Si yo fuera rico”, que en lugar de buscar amargura, busca felicidad y quiere sentirse feliz siendo rico y al final de la canción le pregunta a Dios: Señor, Tú que creaste al león y al cordero. Me sentenciaste a ser lo que soy. ¿Arruinaría algún plan eterno si fuera rico? Transcribo la letra de la canción, para que puedan comparar con las tragedias de Edmond,  que no supo usar la riqueza del tesoro que le dejó su amigo:

 

Si yo fuera rico… Todo el día… Si yo fuera un ricachón Nada de trabajo… todo el día… Si yo fuera rico… Holgazán, holgazanillo. Construiría una gran casa, con muchas habitaciones en medio del pueblo. Un magnífico tejado de zinc y buenos suelos de madera. Unas grandes escaleras de subida y otras aún más grandes de bajada. Y otras que no fueran a ningún lado, sólo para presumir. Llenaría mi patio de polluelos y pavos y gansos y patos, para que los vea y los oiga todo el pueblo. Graznando todo como puedan. Y todos… Sonarán al oído como una trompeta como diciendo, aquí vive un hombre rico. Si yo fuera rico… Estaría todo el día… Si yo fuera un hombre adinerado. No me mataría a trabajar… Si yo fuera rico… Vería a mi esposa, mi Golde, como la mujer de un rico, con una buena papada. Supervisando comidas maravillosas. Me la imagino aristocrática y pavoneándose como un pavo real. ¡Oh, qué contenta está gritando a los sirvientes día y noche! Los hombres más importantes vendrán a adularme. Me pedirán consejo como a Salomón el Sabio. «Si no le importa, Reb Tevye». «Perdone, Reb Tevye». Con problemas que pondrían bizco a un rabino. Ya da di da. Y no importará si mis respuestas fuesen ciertas o falsas. Cuando eres rico se creen que lo sabes todo. Si fuera rico tendría el tiempo que me falta para rezar en la sinagoga. Y sentarme a lo mejor, junto a la pared del este. Y hablaría de los Libros Sagrados con los eruditos siete horas al día. Y eso sería lo mejor del mundo… Si yo fuera rico… Estaría todo el día… Si yo fuera un hombre adinerado. No me mataría a trabajar… Si yo fuera rico… Señor, Tú que creaste al león y al cordero. Me sentenciaste a ser lo que soy. ¿Arruinaría algún plan eterno si fuera rico?

 

Miguel Aramayo

SCZ. 11-12-2015

 

10 Dic

Nuevamente Navidad.

Esta es una fiesta que se festeja, sin saber exactamente su procedencia, porque la fecha de nacimiento de Jesús no está registrado ni en el antiguo ni en el nuevo testamento, son muchos los entendidos que procuran establecer esa fecha, pero las referencias que existen son muy difusas, pero se estima que no fue en diciembre, sino en septiembre, entre el 24 al 30, eso porque según los datos que proporciona el Nuevo Testamento, los pastores estuvieron presentes y eso en diciembre es muy difícil, porque donde nació, el tiempo de esa época es frio y lluvioso y los pastores no pueden cuidar sus rebaños a la intemperie.

 

Tampoco existe una referencia clara desde cuando se festeja esa fiesta, y también por las opiniones de los entendidos se establece que eso sucedió después del segundo siglo de nuestra era, con mayor seguridad en el siglo quinto. Para el año 529 d.C., después que el cristianismo se hubiera convertido en la religión oficial del estado en el Imperio Romano, el emperador Justiniano, hizo de la Navidad una festividad cívica. Se cree que la fecha de diciembre es para confundir la celebración de los cristianos con la fiesta pagana de los romanos, que celebraban la “Saturnalia” un festival de cosecha, que marcaba el solsticio de invierno — el regreso del sol — y honraba a Saturno, el dios de la agricultura.

 

También en el nombre que se da a esa fiesta existe mucha polémica, porque mientras en inglés se denomina “Christmas” cuyo significado es “misa de Cristo”, en alemán se denomina “weihnachten” que significa “noche de bendición”. Para nosotros, “Navidad” significa “nacimiento” y se adopta ese nombre por el nacimiento de Jesús de Nazaret.

 

En el año nuevo romano (1 de enero), las casas eran decoradas con verdor y luces, y regalos les eran dados a los niños y a los pobres. A estas observancias se sumaban los ritos navideños germánicos y celtas, cuando las tribus teutónicas penetraron en Galia, Bretaña y Europa central. La comida y el buen compañerismo, el tronco navideño y el bizcocho de Navidad, el verdor y los abetos, los regalos y saludos, todos conmemoraban diferentes aspectos de esta temporada festiva. Fuegos y luces, símbolos de calidez y fuego duradero, siempre han sido asociados con el festival invernal, tanto pagano como cristiano” (Enciclopedia Británica, 15ª edición, Vol. II, p. 903).

 

En Bolivia también existe una forma diferente de conmemorar la Navidad entre el oriente y el occidente, en el oriente los cambas adornaban sus arbolitos, que no necesariamente eran de pino y no necesariamente eran verdes y con nieve, se adornaban de frutas, principalmente de “Achachairú”, en cambio en el occidente se daba mucha importancia, no al árbol, sino al nacimiento propiamente, con adornos de juguetes, luces, casitas y animalitos. El arbolito como lo conocemos ahora es una influencia norteamericana, lo mismo que las tarjetas de felicitaciones.

 

También son parte de la navidad, la musica, principalmente de villancicos, que es algo heredado de los españoles, la luces de color y los adornos del árbol, así como la comida y los regalos, a los niños, que eso si es mucho más antiguo, pero también en mi épocas comenzó a ser parte de la Navidad un personaje gordo y barbón que se llamaba “Santa Claus” o “Papa Noel”, o como en Chile que se denomina “El viejo Pascuero”, porque en algunos lugares donde no se dice Navidad, sino Pascuas.

 

Para mi es una fiesta triste, que nos hemos apropiado los mayores, pero que es para los niños, que se conmemora el 25 de diciembre, pero que en algunos países esa fecha es para rezar, comer y celebrar el nacimiento de Jesús, pero los regalos se acostumbraban dejar en los zapatos, pero el día de Reyes, que es el 6 de Enero.

 

Sea como sea y para cualquier religión, es una fiesta que mueve la economía y sobre todo la gastronomía y la bebendurria, que es lo que distrae a la gente y alegra a los niños. Para mi es la fecha donde se acentúan las diferencias sociales y económicas y que en algunos, como en mí, me producen mucha tristeza.

 

Miguel Aramayo

SCZ.10-12-2015

 

9 Dic

Influencia del violín.

Desde más o menos mis siete años, hasta más o menos mis once años, tuve la oportunidad de escuchar el violín casi a diario y de sentarme junto al que lo tocaba, los fines de semana o los días que estaba de vacación. El intérprete me permitía que me siente a su lado mientras él se distraía tocando todo tipo de piezas, pero sobre todo musica clásica. No era un músico profesional, pero si tocaba muy bien ese instrumento, además que lo tocaba realmente con sentimiento y para escucharse él..

 

Nunca supe su nombre, pero todos lo conocíamos del “Coronel Wiger”, había sido militar argentino y por alguna razón vivía en Bolivia, era propietario de una de las casas donde viví y era vecino de siempre de mi abuelo Carlos. En su predio criaba ovejas, tenía tres casas, en una vivía él, otra la alquilaba y la tercera ocupaba la señora con quien convivía, doña Concha Ibáñez, que tenía dos hijos, que fueron adoptados por el Coronel, uno se llamaba Eduardo y le decíamos Tito, la otra era Elva, con ella compartí mi infancia, porque en esa época ella era una muchacha que me superaba en no más de seis años, mientras que su hermano me superaba en más de diez años. Viviamos en un departamento de esa casa.

 

El violín del Coronel Wiger, debió ser algo fino, lo cuidaba con espero en su estuche de cuero y  constantemente aflojaba las cuerdas para limpiarlas y untarles algún producto, lo mismo que al arco, siempre estaba brillante y antes de interpretar, le dedicaba un tiempo largo al afinado, para lo cual utilizaba un pitito especial. En su casa también tenía un piano y lo escuché interpretar ese instrumento en contadas oportunidades. Sobre el piano poseía un diapasón y un metro, que lo escuché tocar algunas veces, cuando afinaba su violín o cuando ejercitaba alguna canción, sentado en el taburete del piano, que siempre estaba con la tapa entornada y cubierta por un paño de terciopelo.

 

Les cuento algo sobre ese instrumento, extractado de Wikipedia: Su nombre viene del italiano violino, diminutivo de  viola o viella. Es el más pequeño y agudo de la familia de los instrumentos de cuerda clásicos, que incluye la viola, el violonchelo y el contrabajo, que derivan de las violas medievales, en especial de la fidula. Antiguamente las cuerdas eran de tripa. Hoy pueden ser de metal o de tripa entorchada con aluminio, plata o acero; la cuerda en mi, la más aguda ―llamada cantino― es directamente un hilo de acero, ocasionalmente, de oro. Actualmente se fabrican cuerdas de materiales sintéticos que tienden a reunir la sonoridad lograda por la flexibilidad de la tripa y la resistencia de los metales.

 

Además del efecto logrado por el arco, se pueden conseguir otros efectos. Pizzicato: que es un pellizco en las cuerdas como si fuese una guitarra. Trémolo: que es el moviendo el arco arriba y abajo muy rápido. Vibrato: haciendo vibrar los dedos sobre las cuerdas. Glissando: moviendo la mano izquierda arriba y abajo sobre las cuerdas, col legro, tocando con la parte de madera del arco, sul ponticello, tocando prácticamente sobre el puente. Las partituras de música para violín usan casi siempre la clave  de sol, llamada antiguamente “clave de violín”.

 

La musica de violín que más me gusta escuchar es la de Vivaldi y lo mejor, para mí, son las cuatro estaciones. Otra pieza que me atrae mucho y siempre que puedo la escucho es Un violinista en el tejado, cuya letra dice: Era tan dura Como la piedra de mi mechero Me asaltan dudas De si te quiero Eres tan fría como el agua que baja libre de la montaña. – Y no lo entiendo Fue tan efímero el caminar de tu dedo en mi espalda dibujando un corazón Y pido al cielo que sepa comprender Estos ataques de celos Que me entran si yo no te vuelvo a ver. –  Le pido a la luna Que alumbre tu vida Que la mía ya hace tiempo que ya está encendida. Que lo que me cuesta Querer sólo al rato Mejor no te quiero será más barato Cansado de ser el triste violinista que está en tu tejado. Tocando pa’ inglés siempre desafinado. – Eres tan tenue Como la luz que alumbra en mi vida La más madura fruta prohibida Tan diferente Y pareciera A la tormenta que se llevó mi vida – Y no lo entiendo Fue tan efímero el caminar de tu dedo en mi espalda dibujando un corazón Y pido al cielo que sepa comprender Estos ataques de celos Que me entran si yo no te vuelvo a ver. – Le pido a la luna Que alumbre tu vida Que la mía ya hace tiempo que ya está encendida. Que lo que me cuesta Querer sólo al rato Mejor no te quiero será más barato Cansado de ser el triste violinista que está en tu tejado. Tocando pa’ inglés siempre desafinado. – Mientras rebusco en tu basura Van creciendo los enanos  De este un circo que un día montamos Pero que no quepa duda Muy pronto estaré liberado Porque el tiempo todo lo cura Porque un clavo saca otro clavo Siempre desafinado Mientras rebusco en tu basura van creciendo los enanos de este circo que un día montamos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.09-12-2015

 

8 Dic

Musica flamenca.

Dicen que los afroamericanos, sean de Brasil, Colombia, Venezuela, Uruguay o los negritos de los Yungas de Bolivia, todos tienen algo en común, además del color de su piel el rizado de sus cabellos y la forma de nariz. La musica, el gusto por los instrumentos de percusión y  el ritmo a flor de piel que se muestra en los movimientos de sus pies y sobre todo sus caderas.

 

Me imagino que eso es algo genético, que alguno de los genes de la cadena heredada de sus ancestro, hace que la musica sea algo distintivo entre ellos. Si fuera así, que la musica, que el ritmo es parte de la cadena genética de las personas, yo puedo asegurar, que en mí, se manifiestan los ritmos de los gitanos, de la musica flamenca. Cuando escucho un paso doble, ya se quieren juntar mis manos para aplaudir y seguir el compás de las castañuelas, y si es un ritmo flamenco mis pies se mueven queriendo iniciar un zapateo.

 

Cuando muy niño la afición por esos ritmos era mucho mayor y le daba gusto a mi cuerpo, si escuchaba una copla. Eso fue disminuyendo con la edad, pero no porque me hubiera dejado de gustar o porque hubiera trocado mi afición por esa musica, todo fue porque a mi padre ese ritmo le molestaba y le parecía que era muy afeminado, lo cual para mi es lo contrario, porque el zapateo, los movimientos bruscos de manos y las vueltas con los brazos en alto, son elegantes y varoniles.

 

El flamenco es un estilo de música y danza propio de Andalucía, Extremadura y Murcia. Sus principales facetas son el cante, el toque y el baile, contando también con sus propias tradiciones y normas. Data del siglo XVIII, su origen no está bien establecido, existen distintas opiniones y ninguna de ellas puede ser comprobada de forma histórica. El diccionario de la RAE lo asocia a la etnia gitana. El mestizaje cultural que por entonces se dio en Andalucía: oriundos, musulmanes, gitanos, castellanos y judíos; propició su creación. Su significado étnico podría provenir del nombre de esa ave zancuda, pero más creo que sea de fellah-mangu, que significa «los cantos de los campesinos». Asimismo, Luis Antonio de Vega aporta las expresiones felahikum y felah-enkum, que tienen el mismo significado.

 

El «cante jondo» es «el más genuino cante andaluz, de profundo sentimiento». También puede entenderse como «cante hondo», por un simple tema de pronunciación, lo que avala que el término «jondo» no es más que la forma dialectal andaluza de la palabra «hondo», con su característica aspiración de la h proveniente de j inicial. Sin embargo otros entendidos sostienen que el término «jondo» procede de la locución hebrea «jom-tob», proveniente de algunos cantos usados en las sinagogas. En algunos estudios, el cante jondo era el cante antiguo, mientras que el cante flamenco era el moderno.

 

El cante jondo expresa todo tipo de sentimientos, amor, dolor pación, engaño, tristeza, alegría y un montón de cosas más, pero quiero compartir con ustedes algunos de amor que llegan al alma. Saltaré el nombre de los autores, pero ninguno me pertenece, pero me gustan:

 

El querer quita el sentido, lo digo por experiencia, porque a mí me ha sucedido.

Yo creía que el amor era cosita de juguete y ahora veo que se pasan las fatigas de la muerte.

El amor que puse en ti tan firme y tan verdadero, si lo hubiera puesto en Dios, hubiera ganado el cielo.

Al infierno que te vayas, me tengo que d´ir contigo, porque yendo en tu compaña llevo la gloria conmigo.

El amor es un niño que cuando nace, con poquito que come se satisface.

El amor es como el viento y el mío como la piedra que no tiene movimiento.

Soñé dejarte, gitana, y desperté besando los hierros de ventana.

 

Podría transcribir muchos más, pero como dice el refrán: “para muestra basta un botón”. Lo que quería, era mostrar que el amor que expresa el cante jondo, nace de lo más profundo del corazón, es por eso que me identifico con esa forma de expresar, en especial, ese sentimientos.

 

Miguel Aramayo.

SCZ.08-12-2015 Día de la Inmaculada concepción de Maria.

 

7 Dic

Te lo aseguro.

Los Años han pasado,

Si, los años pasaron,

Pero todavía siento las ansias

Que sentía estando en la pubertad.

Todavía percibo esas ilusiones,

Las ilusiones que hacen soñar,

Incluso con luz sin apagar y,

Teniendo los ojos abiertos.

Pienso en esa figura que llena mi alma,

Mi alma y mi corazón.

Cuando siento su aliento

Y el calor de sus manos apretando las mías,

Lo cual me convierte en un loco

Que solo desea morder sus labios,

Sin producirle daño,

Solo rozando los dientes en su piel,

Su piel querida y añorada.

Quisiera convertirle en líquido

Para absorberle hasta el rincón de mi guarida.

La quiero tanto que le sueño,

Le imagino y me siento abrazando su figura

Hasta que pueda percibir que soy suyo,

¿Cómo quisiera que fuera mía? 

Cierro los ojos y le siento junto a mí

Y pareciera que es un sueño,

Pero es tan real su presencia

Que presiento que estoy loco.

Que estoy en el cielo,

Pero no sólo, sino con ella. 

Porque la quiero tanto,

Tanto que no se imagina,

Ni en ensueños.

Lo aseguro, ¡porque es lo que siento! 

 

Miguel Aramayo

SCZ.01-12-2015

 

7 Dic

Nueva Zelanda.

Estoy leyendo el segundo tomo de una novela de Sarah Lark, que se titula: “La canción de los maoríes”. Toda la trama de los dos tomos, que voy leyendo, se desarrollan en “Aotearoa”, que en maorí, significaba: “Gran nube blanca”, para denominar a “Nueva Zelanda”, cuyos primeros habitantes provenían de la una isla cercana a Polinesia, que llaman “Hawaiki”, y como en todas las historias de orígenes, los primeros pobladores siempre fueron un hombre y una mujer, en este caso se trataba de “Kupe” y su esposa “Kura-maro-tini”. Es una novela exageradamente larga, pero también agradablemente agarradora, tanto el primer, como el segundo tomo.  No creo que continúe con el tercero, porque es tan agradable que uno no quiere soltar su lectura, pero como es tan romántico, uno se pierde en la inmensidad del amor, el desamor y los problemas que se relacionan a eso, al amor y aunque toca muchos temas, para mantener el suspenso, todos caen en lo mismo, ¡solo amor y desamor!, traiciones, celos, engaños, etc., etc., pero está tan bien escrita que no se la puede soltar.

 

Siempre que leo pretendo aprender algo, porque se supone que todo escritor procura transmitir algo en sus escritos, a no ser que sean de esas novelitas cortas, que lo único que pretenden es mostrar una trivialidad y crean una trama romántica, que da vueltas en el mismo tema, pero esta novela, no creo que pretenda solo eso. La escritora, me da la impresión, que ha buscado la forma de describir los diferentes tipos de individuos, que se presentan en una relación amoroso, no solo muestra a hombres de diferentes tipos en las diferentes historias de amor, incluso muestra una violación, muestra lo despreciables que pueden ser algunos hombres por su exceso de machismo, pero al mismo tiempo también muestra lo despreciables que pueden ser algunos hombres por su exceso de seducción, de seducción falsa, engañifle y mentirosa. Incluso describe a algunos homosexuales, pero los que muestra en la novela ambos son muy educados, cultos, pulcros y discretos.

 

Cuando analiza a las mujeres, muestra la gama completa, desde aquellas puritanas en extremo, que son una gran mayoría, pero también muestra algunas que se esconden en esa figura de pulcritud y recato, pero que en la intimidad se muestran apasionadas, complacientes y lo que ni se imaginan que puede hacer una mujer, para el caso de las puritanas. También muestra el tipo de mujeres totalmente desinhibidas, en cuanto a moralidad. Desde el principio del primer tomo, muestra a una muchacha, que pese a su corta edad ya es prostituta, que cae en eso por las circunstancia de la vida, que a lo largo de la novela, se la aprecia como gran persona, porque lo que hace, lo hace con un sentido de solidaridad humana y respeto a las personas, porque ella ama su trabajo.

 

La escritora, analiza a los hombres y mujeres, no solo en el aspecto de relaciones humanas de convivencia y respeto mutuo, también analiza a ambos desde el punto de vista de la convivencia sexual, tanto en pareja cumpliendo los cánones de la decencia y el respeto dentro del matrimonio, pero también hace el análisis de hombres y mujeres, desde el punto de vista de la convivencia cotidiana, fuera del hogar y ambientes como burdeles y bares, pero también en el trabajo y las relaciones de un pueblo chico.  

 

Como verán, la destripe la novela y opiné como si tuviera la suficiente capacidad para hacer ese tipo de observaciones, pero realmente cuando un libro me impacta, me gusta compartir mi criterio con la gente que lee lo que escribo. Lo que opino de esta novela es  una opinión totalmente personal y anticipo que no estoy calificado, pero igual opino.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 03-12-2015

 

7 Dic

Vivir en otro lado.

A Ángel le hubiera gustado vivir en cualquier ciudad de Europa, o alguna de las ciudades de Norteamérica, pero no le quedaba más remedio que vivir en un pequeño pueblo de Sudamérica, pero por suerte su familia tenía posibilidades de que estudie en una ciudad que además de ser más adelantada que el pueblito donde vivía su familia, era una preciosa ciudad, ciudad con playas por demás de bellas, donde habitaban mujeres maravillosas a las cuales los poetas locales les componían y dedicaban canciones, canciones que después se convertían en iconos referenciales del lugar y canciones populares en cualquier parte del mundo.

 

Sus estudios tenían el aliciente de compartir con lindas compañeras, con las cuales pudo entablar gran amistad y gozar de la afabilidad y excelente hospitalidad de la gente de esa ciudad y sus alrededores, donde las razas se confundían y  no existían divergencias, porque convivían en forma armónica y se entremezclaban dando frutos realmente excepcionales de ese mestizaje. Piel morena, cabello rojizo y en extremo enrulado, con ojos azules, tan azules, color índigo.

 

Esa ciudad, su gente, el clima y la belleza de las playas, junto a la educación universitaria fueron formando su personalidad, incluso el idioma que hablaba la gente de ese lugar se le pego de tal manera que los lugareños no lo tomaban como extranjero, sino que su acento daba la impresión de ser de ese país, aunque no propiamente de esa ciudad, pero su tono al hablar lo hacía simpático, atractivo.

 

Cuando retornaba de vacaciones a su lugar de origen, cosa que hacía dos veces al año, una por un periodo muy corto a medio año y la vacación de fin de año que era algo más prolongada, recordaba sus costumbres, que poco a poco se fueron entremezclando con lo que estaba adquiriendo en el lugar donde realizaba sus estudios.

 

El tiempo de estudios se prolongó por espacio de cinco años, hasta que logro formarse profesionalmente y por consiguiente ya tuvo que retornar a su pequeña cuidad, con el bagaje de conocimientos y los títulos que le permitirían desarrollarse como profesional y adulto apto para afrontar la vida.

 

La juventud, la facha, su formación y sobre todo su carisma personal lo hacían apetecible en su entorno femenino, además su simpatía lo hacían agradable y el gozaba de esos dones recibidos de Dios, de la naturaleza y lo heredado de sus ancestros, dando rienda suelta a sus instintos y dotes que le bridaban la oportunidad de conquistar el cariño de damas de su círculo. Fue en una de esas circunstancias que logró enamorar a una persona, con la cual llegaron a la intimidad a la que lleva el amor, la naturaleza y sobre todo la irresponsabilidad de la juventud.

 

De ese amor que parecía pasajero, quedo un gran recuerdo, recuerdo que en un principio fue escondido pero que como siempre sucede ese escondite no fue eterno, un día se llegó a descubrir, pero no pudo ser subsanado, porque las circunstancias fueron totalmente adversas para ambos, no por falta de voluntad entre las partes, sino porque ambos habían asumido obligaciones, que les impedían afrontar el problema, los dos habían asumido compromisos, no fáciles de romper de un momento a otro y los caminos los distanciaron de tal manera que no hubo solución al desliz y como el paso del tiempo es implacable, los caminos asumidos por ambos fueron separándose cada vez más.

 

El problema subsistió y ambos no supieron darle una solución, o las circunstancias hicieron que no pudieran darle ninguna solución, los años pasaron como pasan las hojas de un calendario, pero ahora el problema no era entre dos, el problema era entre tres, porque ese ser creado por ambos, expresaba dudas, formulaba preguntas y hacia consultas a una de las partes involucradas, sin obtener la respuesta adecuada. Eso sucedía desde hacía mucho tiempo y la parte que recibía las consultas, nunca se animó a expresar claramente lo sucedido.

 

La otra parte tenía ese peso en su conciencia y se devanaba los sesos pensando cómo darle una solución, principalmente porque el problema se hizo cada vez mayor para la otra parte y el problema se hizo prácticamente insoluble. Como sucede siempre en este tipo de historias, siempre aparece el azar y las circunstancia y un buen día la otra parte, la parte para quien fue mucho más fácil sobrellevar el problema decide animarse a esclarecer el entuerto.

 

Ahora que el enigma fue resulto, para el que tenía el peso de conciencia y para la parte involucrada, que no era culpable en absoluto de ese enredo, pero que ahora seguramente se le presentan dudas mayores, lo mismo que a la parte que conservó el secreto, sin darse cuenta que existían evidencias que podrían aflorar en cualquier momento.

 

Ahora que ha trascurrido el tiempo y todo llegó a un punto donde las partes involucradas,  perdieron el control y es de esperar, que todo este enredo pueda llegar a feliz término, dañando lo menos posible a todos los involucrados, que ya no son dos, sino que son muchos y mientras unos muestran su beneplácito, otros pueden quedar totalmente dañados en sus sentimientos y es por ellos, que es de esperar que sepan actuar con cordura.

 

Creer que Dios tiene o no tiene nada que ver con esto, es una forma de zafar del problema, este problema fue creado por los humanos y tampoco se pueden culpar a las circunstancias, el tratar de esconder hechos, sin medir las consecuencias, es lo que a la larga acarrea problemas e incomprensiones. Los humanos son complicados y quieren pedir ayuda a Dios, para después liberarse de las consecuencias, consecuencias que son el producto de los actos de los humanos.

 

Muchos se ponen a pensar en estos hechos del ser humano y quisieran presenciar un final feliz, porque hasta ahora lo sucedido, obedece a hechos aislados, en los que no están interviniendo todos los personajes y como en todo lo que sucede, es difícil que todos salgan contentos y satisfechos y se debería rogar, que para los que esto resulte más difícil tengan el coraje, la valentía y la voluntad, que los acontecimientos sean lo menos traumáticos y beneficien al máximo de los participantes.

 

La verdad es innegable y debe mantenerse por sobre todo. Dios debe iluminar a las partes, para que la solución que buscan los humanos sea lo más razonable y menos traumática posible.

 

Miguel Aramayo

SCZ.29-11-2015

 

7 Dic

Me gusta ver mujeres.

Siempre que tengo la oportunidad de ver fotografías de mujeres en diferentes acontecimientos, en las páginas sociales de los periódicos, que tengo la costumbre de leer a diario o cuando veo revistas, que caen a mis manos por casualidad y en ellas hay mujeres, mujeres solas o mujeres en grupo, le dedico un tiempo a observarlas con relativa minuciosidad, analizando sus rostros, sus figuras y algunas veces su vestimenta.

 

También cuando estoy sentado en alguna plaza o cualquier otro lugar público, lugares por donde se ven pasar mujeres, solas o en grupo, me dedico a observarlas. En todo caso esa observación y ese afán de verlas, no es con fines morbosos, al contrario, yo diría que es con fines artísticos, lo hago con el mismo detenimiento que observo algunos insectos, como las hormigas o las abejas, o como observo los pájaros, especialmente aquellos que tienen colores vistosos o cantos que hacen que uno aprecie la naturaleza, porque el tordo puede ser negro y sin aparente gracia, pero su canto despeja lo negativo, también en los perros y los caballos observo lo que hizo Dios, para alegrar y distraer nuestros ojos, nuestra miradas.

 

Me gusta observar el caminar cadencioso de las damas, sin preocuparme substancialmente en su edad, captar el movimiento de sus piernas al dar cada paso y la cadencia de sus caderas que acompañan el movimiento de los hombros y estos de los brazos. Me gusta observar sus cabellos, la coloración de los mismos, por más que sean teñidos. Apreciar el hondear de las melenas si el viento los mese suavemente o el ritmo que asumen con el caminar, a su vez observar la forma de peinar, que también es una forma de apreciar la personalidad.

 

Observo los rostros, para apreciar la lozanía de la piel, la forma de los labios, que muestran mucho del carácter de las mujeres, lo mismo que los ojos, que cuando los veo procuro distinguir el color, pero sobre todo el brillo y la expresión, porque junto con los labios son una muestra de la personalidad de las mujeres, atributos que junto a su forma de caminar y el movimiento de las manos, me permiten diferenciarlas y clasificarlas, porque no solo me fijo en las que resaltan por su  belleza, también observo a las que no son muy agraciadas de cara, de cuerpo u oros atributos físicos, pero cuya mirada, sonrisa y modales o su timbre de voz, las hacen lindas.

 

Son muchos los pintores que las retratan de manera que resaltan sus rostros, también hay otros que las muestran sublimes, pero algunos las deforman para conservar su estilo artístico, con lo cual se pierde la belleza que adorna al modelo y pienso, que en muchos casos, esos artistas no necesitan de modelos, porque lo que plasman en sus cuadros, a mi criterio, son mamarrachos que no muestran lo bellas que son las mujeres.

 

Cuando observo a las mujeres en la realidad, procuro ser lo más discreto posible, para no despertar susceptibilidades, pero el mirarlas, algo que no puedo frenar y es algo que practico desde que era niño, con la diferencia que ese entonces, cuando tenía entre 10 y 20 años, lo hacía prácticamente sin ningún disimulo, desde luego cuando me fijaba en sus rostros o su andar cuando las observa de frente, pero después, de cotiojo las observaba de espaldas, porque pienso que las mujeres son bellas las mires desde cualquier lado, no es solo el perfil.

 

Me hubiera gustado ser artista, no solo para dibujar y pintar sus rostros y sus cuerpos, también me hubiera gustado ser escultor para poder esculpir sus figuras, cantor y músico, para componerles canciones e interpretar las mismas, en cualquier instrumento, con preferencia violín, guitarra, piano o flauta. Algunas veces les dedico versos, pero me hubiera gustado tener más habilidad en este género, porque lo que hago son simples remedos de poesías.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 01-12-2015

 

27 Nov

Hoy tuve el día más feliz.

Un día, que no recuerdo cuál, Angel viajaba en autobús de un lugar a otro. Como siempre, si los viajes eran largos una tenía la posibilidad de que en algún momento del viaje tener donde sentarse, eso le sucedió a Angel y cuando ya estuvo acomodado cómodamente, aunque el asiento estaba caliente, poco a poco fue acostumbrando su cuerpo al calorcito, al ambiente perfumado, al panorama que ofrecía la ciudad en ese momento y además de la musica ambientas, a las conversaciones que uno escucha sin querer, aunque para evitar eso uno puede viajar con auriculares y musica propia o si está con una lectura interesante y puede leer mientras transcurre el viaje, puede eliminar la bulla, la musica y las charlas del entorno.

 

Angel viajaba con la mente despejada, su noche anterior fue placida, disfruto del amor y del descanso, su desayuno fue frugal y como de costumbre, por lo tanto su cuerpo estaba satisfecho y al haberse levantado como de costumbre y haber disfrutado de una agradable ducha tibia con un toque final de agua fría, para despejar la mente y fortificar los músculos, con todo eso su cerebro soportaba todo el alboroto que se genera al comenzar el día y estaba atento a todo lo que sucedía a su alrededor.

 

Dos jóvenes de más o menos treinta o treinta y cinco años, conversaban amenamente y reían esporádicamente por las trivialidades que tienen la vida en forma ordinaria. En un momento determinado uno de los muchachos le dice al otro:

 

–Vos sabes que hoy, para mí, es el día más feliz, mejor dicho desde ayer.

–Porque, contame, no me digas que volviste a salir con la que sabemos.

–No, ¡ya ese es tema totalmente concluido!. –Ates de anoche llegué a mi casa y mi mujer me recibió muy cariñosa, diciendo: –¡Estamos sin Internet!, –Inmediatamente pensé que eso sucedía por exceso de pago o por falta de pago. Y le respondí: –Mañana reviso el pago y si estuviéramos en falla en el transcurso de la mañana lo soluciono.

–Pero eso es común a mí me pasa con frecuencia, que algunas veces no me alcanza el presupuesto y no pago puntualmente.

–Pero la tapa de la olla fue el saludo de esta mañana.

–¿Qué pasó? ¿Qué te dijó?

–Me saludo muy cariñosa: –¡Seguimos sin Internet!

–Como yo soy soltero, no tengo quien me reclame, y lo único que recibo normalmente cuando llego a mi bulín, es el canto del tordo, que se pone feliz cuando me escucha y canta y silva de alegría porque a mi llegada sabe que cambiaré su jaula con alimentos y agua fresca. El otro que hace fiestas es mi perro, me salta, me mueve el poquito de cola que le queda después de que se la cortaron junto con las orejas, y es feliz aunque no le de agua, él se satisface con una sobadita en el lomo y unas palabras cariñosas, que nunca me faltan, ni para el tordo “El Negro”, ni para Washington.

–No me estoy quejando de falta de cariño, mi mujer está pendiente de que no me falte nada, la casa bien ordenadita, mi comida a mi gusto, mi ropa bien planchadita y se preocupa de que no falten ni pañuelos, que vivo perdiendo, ni calcetines que vivo destruyendo, lo mismo que los calzoncillos.

–Lo que pasa es que los tiempos modernos no se mueven sin Internet.

–Eso en tu caso, a mí la batería del celular me dura hasta dos días, claro que todos me dicen que sucede eso porque soy feo y no hay quien me llame y no tengo a quien llamar.

 

Angel, hubiera querido estar más tiempo escuchando la conversación, pero ya se aproximaba la parada donde debía bajarse, tocó el timbre anunciando su partida y al bajarse los saludos a los muchachos, quienes aceptaron el saludo, muy atentos y cordiales le respondieron con palabras y gestos de amabilidad.

 

Miguel Aramayo

SCZ.27-11-2015