info@miguelaramayo.com

¿Qué será?

15 Jul

¿Qué será?

No tenía la seguridad de estar soñando o estar pensando despierto. Mi caminar era lento y no tenía la certeza de reconocer el camino. La luminosidad
que observaba, en un momento aparentaba disminuir de intensidad y eso confundía a mis ojos y mis sentidos. Tenía la esperanza de caminar junto al mar o aproximarme a un río, pero por donde caminaba eran piedras y luego se cambiaban por arena o simplemente
abrojos de lo que pudo ser un bello jardín, incluso percibía el perfume de algunas flores que llevaba en mi memoria. Luego esos aromas se perdían y mi olfato solo encontraba olores fétidos, que por suerte desaparecían sin que me diera cuenta, después de un
momento no sentía ningún olor.

 

El murmullo que escuchaba no era real, era tan solo la reproducción del silencio, de ese silencio que rodeaba todo mi ser y empezaba a ocuparme totalmente.
Cada vez me sentía más vacío, al extremo de dejarme no reconocer lo que me rodeaba. Solo apreciar que soy un espíritu totalmente incorpóreo y por lo tanto incapaz de contener algo dentro de mi ser, salvo únicamente mi alma.

 

Estando en esa situación se me aproximó una bella mujer, algo difícil de describir con simples palabras. Era alta, quizá un metro ochenta, aunque exagero
un poco, unos cinco centímetros menos, de todas maneras, alta. Un cuerpo espectacular y quedé anonadado por la belleza de su rostro, en el que predominaban sus ojos que eran dos grandes esmeraldas translúcidas y unos labios carnosos de un color carmesí que
resaltaba y acompañaba el saldo de sus facciones. Rasgos enmarcados por una blonda cabellera, aparentando ser una cofia dorada, adornando su hermosa cabeza, apoyada o sostenida por un cuello excelso, uniéndola a una espalda de la cual colgaban unos preciosos
brazos que terminaban en unas manos divinas. Para que describir más sin con lo dicho creo haber alabado la belleza de la dama que me acompañaba en mi ensueño.

 

Caminamos hasta encontrar donde sentarnos a la sombra de un gran árbol, que era el único en todo el espacio que nos rodeaba. Sus raíces sobresalían
del suelo y nos ofrecían un lugar ideal y cómodo para reposar y poder entablar una conversación. Recién en ese momento aprecié que la bella mujer llevaba una guitarra al hombre. Al sentarnos abrió su funda y extrajo el instrumento musical que lo apoyó a su
regazo y me preguntó si quería escuchar una canción. Quedé anonadado al percibir su timbre de voz y tartamudeando respondí que sí.

 

El sonido del silencio / El que no quiero escuchar / Es aquella noche fría / La que quiero evitar / El sentirme descubierto
/ Cuando el Sol me quemará /  / Para qué seguir riendo / Cuando siento que no estás / Para qué quiero los mares / Si mi barco se hundirá / Para qué seguir viviendo / Si a lo lejos tú estás /  / Que las fuerzas se me agotan / Y el día está por comenzar / Otro
día en silencio / El que acaba de pasar / Pasa y pasan los minutos / En mi oscura soledad / Soledad que se alimenta / Del silencio de tu boca / Esa boca que sonríe / / Pronunciando así mi nombre / Aquel nombre que me  diste / Diciendo que sí mi amor / Es mi
amor que en ti espera / Y que siempre esperará / Es tu amor que me condena / A esta eterna libertad / Y aunque pasen mil silencios / / Pronto sé que me hablarás / Pronto sé que me hablarás / / El sonido del silencio / Donde sé que escucharás / El susurro de
mi canto / Y el grito de mi llamar / El llamado de mi alma / Pidiendo tu libertad / / Yo quiero seguir riendo / Aunque el llanto aquí está / Aunque el barco se me hunda / Sé que yo podré nadar / La corriente de este río / A tu amor me llevará / / Tú eres mi
fortaleza / Mi escudo y mi lanza / Eres todo lo que tengo / Cuando siento que no estás Eres tú mi compañía / En esta oscura soledad / / Soledad que se alimenta / Del silencio de tu boca / Esa boca que sonríe, pronunciando así mi nombre / Aquel nombre que me
diste / Diciendo que sí mi amor / Es mi amor que en ti espera / Y que siempre esperará / Es tu amor que me condena / A esta eterna  libertad / Y aunque pasen mil silencios / / Pronto sé que me hablarás / Pronto sé que me hablarás / / Vuelve, vuelve el momento
/ De escucharte en tu silencio / Vuelve, vuelve el momento / De escucharte en tu silencio / / Pronto sé que me hablarás / Pronto sé que me hablarás.

 

Después de interpretar esa canción del colombiano Álex Campos, publicada el 2006: desapareció la dama, que por un momento
“me llenó la casita del ojo”, de la misma forma que llegó a mi ensoñación y quedé con la duda de que sea una simple creación de mi mente. Soy un peligro soñando, pero espero me comprendan, es la manera de huir de ser nombrado con un nombre que no me
corresponde.

 

Miguel Aramayo

Scz.11-11-2021

15 Jul

Hablar

Existen muchas formas de comunicarse, pero creo que la más expedita es hablar. También puedes comunicarte por señas, pero eso lo hacen mucho mejor los sordomudos, los
que podemos hablar, también tenemos de utilizar mímica y entendemos con un guiño, una mordida de labios o simplemente una mirada, algunos gestos o movimientos de las manos o de todo el cuerpo. Pero estar con alguien que no te permite un guiño o una mirada,
porque está inmersa y concentrada en su iPad o su celular, tampoco puedes hablar con esa persona porque estarías invadiendo su privacidad y faltándole al respeto, es realmente incómodo poderse comunica con ese tipo de personas, por más que estén a tu lado
o a tu frente.

 

Existen individuos que mantenerse en silencio si están con otro ser humano, los deja muy incómodos. Creo que preferirían estar solos, así no se atormentarían y dejarían
que sus mentes divaguen, porque así podrían soñar o recordar acontecimientos que los alegren, incluso recordar escenas de la última novela que les agrado, donde pudieron ver hechos que les gustaron, claro que eso también les llamaría a recordar cosas que pertenecen
a sus vivencia y reavivar sentimientos que los impresionaron y quedaron gravados en sus memorias.

 

Estando en soledad también podrán viajar y para eso solo deben ingresar a Google y elegir un lugar en el mapa y dejar volar o navegar a sus mentes. Permanecer en silencio
estando acompañado debe ser realmente un suplicio para cualquiera que aprecie la conversación y el intercambiar opiniones. Es preferible estar arriba de un ómnibus que circula por la ciudad o caminos vecinales o estar adentro de un subterráneo recorriendo
la ciudad por debajo de la misma, con lo cual se puede contemplar los rostros y las actitudes de la gente que los rodea, quizá podría ser mejor estar sentados en una plaza, observando alrededor y viendo cómo se comporta la gente, que está igual a ellos, observando,
descansando o simplemente de pasada por ese lugar, con lo cual no necesitan comunicación entre ellos y lo único que esperan es el transcurrir del tiempo, esperando que este pase y cuanto más veloz, mejor, porque es una forma de perderlo por el solo hecho de
eliminarlo sin ninguna esperanza del futuro.

 

Cuando estoy como estoy, rezo y en algún momento pienso que entraré en trance, pero soy lo suficientemente maleable como para adaptarme a diferentes situaciones. Pienso
que soy peor y con más defectos que los demás y los compenso porque los demás me soportan sin quejarse.

 

Miguel Aramayo

SCZ.01-11-2021

 

15 Jul

El cielo está oscuro

Algunas veces, como ahora, siento que el cielo expresa como me siento. Las nubes están oscuras, la presión atmosférica muestra una calma que es presagio de lluvia. Las nubes que observo tienen diferentes nombres dependiendo
de su coloración y forma, pero lo que importa ahora es la semejanza con mi estado de ánimo
.

 

Esa sensación que me conmueve no es simplemente psicológica por un bajón anímico, ¡No…! Es la consecuencia del ambiente político que estamos sobreviviendo, muy particularmente de nuestro país,
¡la pobre Bolivia…! Pero me animo a decir que el ambiente de nubosidad es en todo Latinoamérica, en unos es más grave que en otros. En algunos ya está lloviendo y creo que en otros no solo es lluvia, sino granizada, como es el caso de Cuba y Venezuela, además
en otros la lluvia ya es visible, como es el caso de Argentina, país al que quiero mucho y siento realmente pena por lo que está acaeciendo. No puede ser que con gente de un alto nivel, con todos los premios que Dios le otorgo a ese país, hubiera caído tan
bajo, en las garras de políticos inescrupulosos.

 

La nubosidad que observo es algo que se fue acumulando en el transcurso de las últimas décadas, que se acentuó en los últimos 30 años. En Argentina ya están con descomposición lenta, pero constante
desde hace unos 70 años, después de la conclusión de la segunda guerra mundial y por el impuso de dos personas: Perón y Evita. Lo peor de esa descomposición del clima latinoamericano, que se inició como clima político, finalizo o se transformó en narco gobiernos.
El inicio fue Cuba comandada por los Castro, principalmente Fidel con el apoyo del Che, hombres nefatos que vieron que la forma de dañar al imperio era mediante la droga.

 

Se lee que la imagen del Che es una gran mentira creada en gran medida por Fidel Castro, hasta que se convirtió en un amigo incómodo para él y los soviéticos. 
Ernesto «Che» Guevara también tiene detractores que acusan al guerrillero argentino de ser una persona sanguinaria y un asesino sin piedad.

 

Ahora la nubosidad está poniéndose como si se tratara de “cumulonimbos”, porque la política se disfrazó y nos quieren hacer creer que se trata
de: socialismo, comunismo, izquierda y se disfraza incluso de indigenismo, pero
creo que hemos caído en las fauces del narco tráfico. La droga producida por la guerrilla sirvió y sirve para financiar la guerrilla,
tal como ocurrió en Colombia y colaborar a Cuba y otros países donde se instauro este régimen de terror.

 

Los carteles crecieron mucho más y siguen usando a la guerrilla para su producción, pero el crecimiento económico de esta lacra beneficia muy poco a esos incautos guerrilleros, gentes que dejan
la vida engañados, no por los políticos, sino por malditos que están mucho más arriba y que poco a poco van mostrando las uñas.

 

Es tan grande el poder del narco tráfico que puede comprar conciencias y destruir sociedades, las sociedades que la consumen.  Lo peor es que en América existen países con capacidad de producir
la materia prima para que se enriquezcan esos poderosos, que usan a títeres políticos e incautos ignorantes, que les dan el chance de incrementar cultivos y por consiguiente aumentar la producción.

 

Miguel Aramayo

SCZ.15-10-2021

 

15 Jul

Observando sin ver

Era un hombre chiquito de ojos tan negros que no podía distinguirse su pupila, incluso alumbrándole con una potente linterna. Esa negrura mostraba la profundidad de ese ser, mejor dicho, del alma de ese individuo, que
al mirarlo se podía distinguir el fondo y quizá más bajo de esa profundidad, la inmensidad de su oscuridad.

 

Ese hombre era de un sitio que aparentemente no existe o si existiese, no pertenecería a ubicaciones que pudieran ser reconocidas en un mapa actualizado. Lugares tan negros o más que el color de sus ojos. Situados en
el fondo más profundo del universo, a un punto insondable en la extensión desconocida, lo que podría denominarse “el más allá”.

 

Era alguien seguramente desconocido para todos, pero que por extraña casualidad se presentó únicamente a un ser que es quien lo describió, dejando a todos en total suspenso y hasta con temor inexplicable. Si bien no fue
explicitado como un monstruo o un ser maligno, con la sola descripción del color de sus ojos y su posible procedencia, dejó un panorama tétrico para quienes atendían a la presentación de esa persona.

 

Cuando se recibe la información de alguien, el poder que puede tener la descripción de una persona es inmensamente influyente en quien atiende lo que se dice en ese momento, sea expresándose de sujetos, lugares o acontecimientos.
El lenguaje empleado es de vital importancia para la comunicación entre los humanos, ya en forma oral o escrita y mucho más si es plasmada en un papel, donde uno puede repetir varias veces buscando el real sentido de lo que se pretendió expresar, como en el
caso del “hombre de los ojos negros que era un extraño venido de otros lares”.

 

Existen casos que se utilizan términos inadecuados en las descripciones de acontecimientos, como en este caso, que quien comenta no llegó a captar el color de los ojos y su apreciación fue errada, porque en realidad ese
ente pudo tener otro color de iris y simplemente ser un extranjero, porque al describir de donde era, no supo pronunciar su procedencia, pero quien relató, lo hizo de tal manera que distorsionó el ambiente haciendo que ese ser aparezca como tétrico y peligroso,
pero que en realidad era un ser bondadoso.

 

Hay un dicho popular que expresa: “No hay palabra mal dicha sino fuera mal interpretada”.  De esta manera se
recrimina a quien por maldad o mala intención da una interpretación muy distinta a algo que se dijo con buena intención o sin malicia.

 

Con todo lo expresado, lo que se quiera mostrar es que es muy importante el saber expresar lo que se siente o se observa, para no ocasionar confusiones o mal entendidos, que
incluso pueden llegar al pánico o la discordia y dañar a gente totalmente inocente.

 

Miguel Aramayo

SCZ.14-10-2021

 

15 Jul

Retrocediendo en el tiempo

Fue más o menos, entre el año 1551 y el 1654, cuando
William Shakespeare escribió una comedia, que si no me equivoco tuvo como título “El mercader de Venecia”, en esa obra
Shakespeare se basó en “Il Pecorone” de Giovanni Fiorentino y para el detalle del rapto de la hija del usurero por medio de “Zelauto”, relato de
Anthony Munday. También lo motivó la versión de Richard Robinson de la “Gesta Romanorum”.  Las dos bases pudieron encontrarse reunidas en un drama preexistente, titulado “El Hebreo”, cuyo argumento conocido era «la codicia de los que prefieren
los bienes terrenos y el alma sanguinaria de los usureros». Shakespeare refundió probablemente este drama conservando de él alguna parte, quizá los versículos contenidos en los cofrecillos.

 

La trama de “El mercader de Venecia” tiene muchos personajes, pero solo me referiré los más importantes:

 

Porcia, cuyo padre instruye que se debe casar con el pretendiente que entre tres cofrecillos (uno de oro, uno de plata, otro de
plomo) escoja el que contenga el retrato de ella. De todas partes llegan ilustres aspirantes; fracasan el príncipe de Marruecos y el de Aragón, que abren respectivamente el cofre de oro y el de plata.

 

Basanio, escoge el buen cofrecillo, el de plomo, y se casa con
Porcia, que lo ama.

 

Graciano,
amigo de Basanio se casa con la doncella de Porcia,

 

Nerisa. Es la doncella de
Porcia, que se casa con Graciano.

 

Antonio, rico mercader amigo de
Basanio, recibe el pedido de éste que le preste, porque él está en bancarrota y necesita mantener su noviazgo con la rica
Porcia. Como Antonio está sin plata recurre a un judío prestamista.

 

Shylock, el judío prestamista, le concede el préstamo a
Antonio, con el compromiso que el préstamo debe ser devuelto en fecha fija y de no suceder esto,
Antonio debe pagar con una libra de carne de su propio cuerpo.

 

Le llega la noticia a
Antonio que el barco de los novios naufragó y por lo tanto no se canceló la deuda al judío prestamista y puede reclamar la libra de carne del cuerpo de
Antonio y Shylock recurre al Dux para reclamar su préstamo y la libre de carne. Pero como
Porcia y Nerisa no naufragaron defienden a Antonio, para lo cual se disfrazan, la primera de abogada y la segunda de escribana, pero disfrazadas de hombres. Como el prestamista no cede y quiere su libra de carne,
Porcia acepta que se cumpla la petición de Shylock, pero con la condición de que no se derrame ni una sola gota de sangre, si sucede eso, el prestamista pague con su vida.

 

Como Shylock es extranjero es demandado por haber atentado contra la vida de un Veneciano y por lo tanto debe pagar con su vida el prestamista, pero el Dux le perdona la vida, con la condición
de que la mitad de las riquezas de Shylock pase a poder de Antonio y la otra mitad al estado de Venecia. Antonio renuncia a su parte con la condición de que el judío se haga cristiano y cuando fallezca deje sus caudales para su hija.

 

Jésica, hija del prestamista huyó de su casa después de sacarle plata al cofre de su padre para casarse con
Lorenzo que era cristiano.

 

Lorenzo,
es el cristiano que se desposó con
Jésica, hija del Shylock, el judío prestamista.

 

En fin, la habilidad con que Shakespeare ha combinado motivos diversos y pintorescos y la conclusión del drama, que celebra la victoria de la caridad sobre la rígida justicia,
han ejercido su hechizo en el público teatral de todas las épocas.

 

Miguel Aramayo

SCZ.15-09-2021 Mañana cumpleaños de mi nieto José Ignacio.

 

15 Jul

Una carta para la basura

Una muchacha bonita, con el pelo suelto y una bata que escondía las formas bellas de su cuerpo, dejando ver únicamente sus pies calzando unas sandalias muy finitas. Caminaba por un paisaje como
si fuera en Suiza, quizá Afganistán, o las Pampas argentinas, con el verdor de sus campos de extensos pastizales, dejando ver a lo lejos algunas montañas. Sentado amparado en la sombra de un árbol, divisó a un hombre con el pelo entrecano, que en la mano izquierda
sostenía un cuaderno y en la derecha aparentemente una estilográfica o un lápiz. Se aproximó hasta donde estaba el personaje, al que conocía y le preguntó:

 

− ¡Buenos días don Jacinto! ¿Está dibujando o escribiendo sus memorias?

 

−Ninguna de las dos… ¡Estoy escribiendo una carta a mi primer y gran amor!

 

−Qué bonito y romántico, me gustaría poder leerla, ¿si usted me permite?

 

−Te la puedo leer, con la condición de que, con toda franqueza puedas opinar y hacerme tus recomendaciones. −En un lugar de este mundo, en fecha aproximada, dirigida a una persona amada, a quien
después de saludar digo:

 

−Hasta el día de hoy, mi amor sigue siendo el mismo, después de haber escuchado lo que dijiste en ese patio frío.

−Ha transcurrido el tiempo, y ahora me importan tres pepinos; si es verdad o mentira lo dicho en esa oportunidad. −El tiempo pasó, pero pese a lo dicho allí, ¡que
para mí es una certeza…! Mi amor sigue con la misma intensidad, porque ese sentimiento es muy grande, porque eres mi primer y gran amor y puedo asegurar que el único.

−Después de cinco años y por recomendaciones de alguien, me comunicaste lo que ahora niegas. Lo dicho fue tanto y tan claro que, ¡no me quedó ninguna duda! Esa declaración
movió mi vida de tal manera, que perdí interés por continuar y busqué eliminarme, pero después recapacité y vi que ese hecho no merecía sacrificarme y perjudicar todo mi entorno. −Seguí mi proyecto de vida y esta vez con más impulso y con la sugestión que
me liberó de cumplir un compromiso.

−Uno o dos años después, tuve la experiencia de estar en una situación que, por primera vez en mi vida me mostró en forma práctica, lo que era perder ese bien. Por
absurda obsecuencia pensaba yo que era importante, pero que en realidad era una minucia, duradera tan solo un instante y no tenía el significado que pensaba.

−Después de un tiempo más largo, cuando ya estaba por la mitad de mi vida, volví a escuchar lo mismo del principio de mi vida y como lo que me decían no coincidía
con la experiencia adquirida, quedé con la duda de que lo dicho ¡podía o no ser verdad…!

− ¡Ahora el tiempo prácticamente se esfumó y lo que queda es tan poco…! que el resultado final puede estar a vuelta de la esquina y preocuparse por eso ya es absurdo.

−Si el primer amor dejó huellas profundas, es porque los amores posteriores no lograron superarlo y eso no es culpa de quien es amado,
sino de quien ama. −Por lo tanto, al que ama y no es capaz de poder borrar las marcas anteriores, ¡debe resignarse a ser el segundo!, al que podrán o no querer o querer poco. −Habiendo transcurrido tanto tiempo sin haber podido superar, es una falla imputable
al perdedor, pero a estas alturas del tiempo transcurrido, tampoco tiene un valor significativo. −Después de todo, ¡lo pasado, pisado! 
Ahora no lloro, tampoco sufro. Ya no hay llanto, hay ¡no!, ¡no! Ahora no lloro, tampoco sufro.

 

−Don Jacinto creo que su carta debería cambiarla por otra, que no muestre el llanto sobre “leche derramada”, como usted dice “lo pasado, pisado”.
−Suficiente querer decirle que, pese a lo sucedido desde el principio hasta ahora y que todo lo dicho por ambos; no logró alterar el gran amor que siente por ella y que continúa siendo la primera y única. −Pedir le perdone los errores que cometió. Y de ahora
hasta el final deben cambiar las cosas, porque no se puede rectificar lo acaecido y lo que se avecina es incierto, con seguridad complicado.

 

−Querida muchacha, estoy tomando en cuenta lo que me recomiendas y lo escrito irá a la basura reemplazando lo nuevo que dices. −Tienes toda la
razón, dejaré de llorar y afrontaré el porvenir como corresponde y con valentía, después de todo ¡morir para que me quieran! ¿Qué me quieran, para qué?

 

Miguel Aramayo

SCZ.07-09-2021

 

15 Jul

Analizando la mente

Era un individuo al que un grupo de personas acometieron, en un lugar céntrico de New York. Propiamente en la Quinta avenida y la intersección con la 14.
Él no sabía que sucedía. L
o subieron en una limusina negra con vidrios polarizados y le pusieron una inyección que lo dejó consciente, pero atolondrado o con musculatura tan relajada que incluso le costaba
cerrar la boca. Lo llevaron a toda velocidad por calles que lo confundieron y desorientaron, a él que era tan conocedor de su ciudad. En un momento dejó de ver edificios y construcciones y solo se observaba campos verdes con algunas cercas blanca y de vez
en cuando una vaca o un grupo de bellos caballos. Le dio la impresión de que lo transportaban a algún lugar de Nueva Jersey por la Autopista Interestatal 78, porque le pareció reconocer Búfalo, que era un poblado que solía frecuentar.

 

Salieron de la carretera asfaltada y se adentraron por un camino vecinal que a ambos lados se observaba amplia vegetación delimitada por árboles muy frondosos, que no permitían apreciar el horizonte,
pinos y abetos que perfumaban el ambiente con un olor mentolado muy penetrante. De la casa salió una persona llevando una silla de ruedas, en la cual lo sentaron para transportarlo al interior de la casa que por dentro daba el aspecto de un centro de salud.  

 

Después de transitar por una sala amplia, que daba la impresión de ser un hall de espera, pasaron por un amplio pasillo con puerta a ambos lados hasta llegar a una que se abrió y dejó ver a un
hombre con aspecto de médico. Tenía un estetoscopio colgándole del cuello, pero en su uniforme no se observaba ninguna identificación. Era un hombre joven, alto, con un físico atlético de facciones serias, pero que mostraban un rostro agradable, muy bien afeitado
y correctamente peinado además despendía un agradable olor a una loción fina. Sonrió dejando ver una perfecta dentadura y unos labios no muy finitos, mostraban rasgos de bondad.

 

Saludo al visitante con un simplemente: Hola, ¿cómo te sientes?, ¿se te pasó el cansancio y podrías caminar por tus propios medios? El interrogado con pocas palabras expresó extrañeza y preguntó:
¿Por qué estoy aquí?, ¿Qué van a hacer conmigo? ¡No te preocupes…! Estás aquí porque queremos ayudarte. Primero te haremos un chequeo médico completo y después conversaremos un poco. Aparentemente estás con un problemita que podría ser un trastorno obsesivo,
que te produce pérdida de control y quedas desorientado. Te estuvimos siguiendo por más o menos una semana a solicitud de alguno de tus amigos o parientes. Quienes saben perfectamente donde te encuentras en este momento y confían en nosotros, lo que haremos
con vos.

 

Después de realizar un estudio clínico con todos los análisis. Pasaron a la parte psíquica y psiquiátrica, incluyo revisión oftalmológica. Concluido toda la batería de revisión por fuera y por
dentro, se demostró que el individuo estaba en perfecto estado de salud. Lo que sus amigos y parientes observaron, eran simplemente susceptibilidades, que produjeron un gran susto en quien era auscultado en ese momento.

 

Le toco a él explicar que efectivamente tenía una manía, que por suerte estaba controlada en base a fuerza de voluntad. Lo que se le escapaba un poco, era una obsesión tormentosa que estaba a
punto de superar, porque se dio cuenta que la falla total y absoluta le correspondía. No podía culpar a nadie de su entorno. Todo dependía de él. Su egolatría y falta de capacidad para amar le habían causado algunos problemas. Estaba resignado a todo lo pasado,
sabía que ya no cabía hacer nada. El tiempo había pasado, no se podía retroceder, por lo tanto, debía afrontar la situación actual. No quedaba más que resignarse, lo cual no era muy difícil de conseguir.

 

Agradeció por la buena atención brindada por los médicos y la preocupación de amigos y parientes. Lo que en un principio lo asusto y pensó que lo habían confundido con alguien involucrado en temas
más peligrosos, tuvo un final feliz. Lo retornaron al lugar donde se inició el periplo y todos quedaron felices, los médicos, los amigos y parientes, desde luego que el involucrado.

 

Miguel Aramayo

SCZ.20-08-2021

 

15 Jul

Seres misteriosos

Él pensaba que era una persona sin miedo a ningún bulto. Si se le presentaba un duende o un fantasma, con seguridad podía ser una
criatura más de las hechas por El Altísimo, junto con todo lo que hizo en la creación. Dando vida al hombre, a la primera mujer “Lilit” −­
El origen de la leyenda que presenta a Lilit como
primera mujer se encuentra en una interpretación rabínica de Génesis 1, 27
­−, que después se convirtió en la primer súcubo*.
Luego creó la segunda mujer que fue Eva, los Ángeles, Arcángeles, Querubines, Serafines y los demonios que, según las historias cristiana, fueron Ángeles rebeldes. Leyendo entre líneas en los libros sagrados, no fueron Ángeles que se revelaron, sino que fueron
creados por el Altísimo en los siete días descritos en el Genesis.

 

Si bien es cierto que existen muchas historias de seres extraños que asustan a las personas, quizá los más mentadas sean los vampiros,
seres que particularmente aterrorizaron la Europa medieval por su poder y maldad, que se caracterizaban por una fuerza sobrehumana, inmortalidad, consumo de carne, sangre humana, fobia a la luz, así como la capacidad de convertirse en murciélago o, en neblina,
durante las noches. Desde que el hombre fue creado, existe el miedo, el temor a seres extraños, “demonios”, “fantasmas”. Incluso pienso que las religiones se deben al temor del hombre. No solo por algunos entes, sino a hechos propios de la naturaleza, “el
Sol, la Luna, el rayo, el relámpago, el trueno”. También los demonios, los súcubos y otra cantidad de seres creados por la mente humana, que a medida de su desarrollo intelectual fue formando mitos cada vez más sofisticados, como es el caso de las mitologías
y muy particularmente la “mitología griega”.

 

Existen algunas enfermedades asociadas a los temores humanos. La depresión, la ansiedad, la epilepsia, la parálisis del sueño, la
porfiria **, y la rabia, donde se encontró que estas enfermedades, por su cuadro clínico, dieron lugar a explicaciones erradas y místicas. Esas enfermedades llevaron a la sociedad a aislar, rechazar y actuar, de manera violenta, hacia las personas que las
sufrían. Fomentando mitos, cuentos y leyendas, que fueron reforzados y trasmitidos de generación en generación, en el folclor por la tradición oral, la literatura, el arte y, actualmente, por el cine, la televisión y la Internet.

 

El hombre es tan indefenso que a partir de su nacimiento depende de los demás. La madre en primer lugar incluso debe proveerle el
alimento y toda protección. Es en ese momento que el individuo comienza a sentir temores, primero a la ausencia de luz, de alimento, de compañía. A lo largo de la historia, el ser humano se ha visto amenazado por dolencias, que generan miedo e incertidumbre.
En su afán de buscarle explicaciones, lo ha llevado por caminos de herradura o caminos sin salida, donde, generalmente, las únicas explicaciones que encuentran son de tipo metafísico, mágico, fantástico y divino. Soluciones que emergen frente a las manifestaciones
clínicas y se atribuyen al demiurgo***, a espíritus o fuerzas sobrenaturales, más poderosas que la ignorancia humana.

 

Las enfermedades no son ajenas a estas explicaciones y libros, como la Biblia, el Corán, el Talmud y los libros chinos e hindúes,
dan explicaciones y curas para las mismas. Algunas veces, en culturas ancestrales, existía un grupo selecto de personas que a través de su capacidad de sugestión, iniciaron las primeras prácticas curativas mediante el uso de conjuros, empleo de pócimas y otros
artificios, retando a esa ignorancia y buscando hacer frente a la patología.

 

Desde la época de Jesucristo, tal como se puede leer en la biblia, y específicamente en el libro de Marcos, Él expulsaba espíritus
malignos, que habitaban en los hombres, que venían desde las tumbas, con cadenas en las manos y hierros en los pies. Vagaban por colinas y cuevas de día y de noche, siempre gritando y cortándose con piedras y a quienes después de la mediación de Jesucristo,
los vieron sentados, vestidos y en sano juicio, se asombraron ante los eventos y se preguntaban ¿quiénes era en realidad estos fenómenos?

 

Ansiedad y depresión, actualmente se entiende que los trastornos mentales eran atribuidos a espíritus, posesiones demoniacas y pecados.
Aunque es poca la información científica, la creencia en demonios -como la causa de enfermedades mentales-, es un fenómeno bien conocido. Como resultado de la influencia de espíritus malignos, siendo etiquetados como posesiones demoniacas; por ejemplo, pacientes
que padecen trastornos de ansiedad y esquizofrenia son tratados en rituales de exorcismo.

 

Pero en realidad lo más temido, para él, eran sus manías incurables, como también sus obsesiones que dañaban su espíritu y que podían
convertirse en trastornos obsesivos compulsivos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.19-08-2021

*demonios sexuales.

** Trastornos genéticos causados por problemas con la forma en
que el cuerpo produce una sustancia llamada hemo. 

*** En la filosofía platónica y gnóstica, artífice o alma universal
que es principio ordenador de los elementos preexistentes.

 

15 Jul

Alsacia Eguisheim Alto Rin

Sonó mi celular, no me dio el tiempo para responder, estaba con las manos sucias, pero distinguí quien llamaba. Devolví la llamada, no tardaron en
responder y lo primero que escuche fue un beso, no con palabras, sino con el chasquido producido por sus labios junto al micrófono.

 

−Como no pude responder, le devuelvo la llamada. −Estaba pensando en usted. Porque en esta mi soledad usted cubre ese espacio faltante y solo recordarla
me hace feliz.

 

−Lo llamo, para pedirle que nos juntemos en algún lugar especial para liberarse de tanto estrés. Conozco uno en particular que me resulta muy atractivo,
está ubicado en el Alto Rin de la Alsacia francesa, se llama Eguisheim.

 

−Unos amigos nos prestan su casita. Alla vive de toda la vida una señora que ronda los 90 años, con una sobrina que la atiende y sobre todo la acompaña.
La estructura de la casa es de ambientes independientes, con total privacidad de los espacios comunes que los compartiremos con la tía y su sobrina, ellas nos servirán de guías y de historia viviente.

 

Acepté la invitación y comencé a pensar, ¿Dónde estaba ubicado ese pueblo en el mapa?, ¿las distancias?, ¿los medios de transporte?, ¿cómo deberíamos
trasladarnos? Prometí devolver la llamada contándole todo lo que pudiera averiguar y la forma de concretar el paseo y la estadía.

 

Eguisheim, está a 508 kilómetros de París y se puede ir por carretera, ómnibus o tren a un tiempo similar. En avión se tarda más o menos 1 hora. Desde
Zúrich, son 147 km. de buena carretera, por lo tanto, mi amiga podía irse en auto y ahorramos gastar en alquiler. Yo partiría en avión el viernes en la tarde y ella llegaría el sábado muy temprano. Del aeropuerto tomé un taxi, al llegar, toqué el timbre, me
recibió una señora muy simpática, de más de 90 años y me presenté.

 

−Señora soy Lisandro, el amigo de Almudena.

 

−Pase, los estaba esperando, ¿Qué es de Almudena?

 

−Ella llegará mañana. Por combinaciones aéreas, no me quedó más remedio que llegar antes.

 

−Les compré entradas para un festival de música que comienza esta noche. Si usted no se molesta y me permite, lo puedo acompañar, para no desperdiciar
la entrada de Almudena.

 

−Para mí será un honor el poder tener tan grata compañía, por lo tanto, quedo a sus órdenes. Usted dirá como debo vestir y la hora de partir. Si necesitamos
tomar taxi o ir caminando.

 

−Me resultan tan agradables sus palabras, como si usted fuera una persona de mi época, con la gentileza a flor de piel sin fingir. Puede vestir tal
como está y llevar algo de abrigo por si refresca en la noche. El espectáculo comienza a las 19:30, supongo con duración de dos horas.

 

−Estimada señora, sus palabras, son melodía para mis oídos y un bálsamo para mi espíritu, me siento halagado por el cumplido.

 

−Pase, le mostraré la casa y su dormitorio. Es bueno que conozca todo, porque hoy estaremos solos. Mi sobrina se fue a pasar el fin de semana con el
novio, como es la costumbre actual y retornará el lunes en la mañana.

 

Me hizo un recorrido por todos los ambientes, todo era un primor, ordenado, amoblado y decorado con mucho gusto. Todo era antiguo, pero cuidado con
esmero. Desde luego poseía algunas cosas modernas, como el aire acondicionado, la calefacción y algunos otros utensilios, la cocina, el microondas, los televisores y el equipo de musica. En un rincón de la sala, todavía se mostraba un antiguo teléfono de disco
y colgante. Después del recorrido con explicaciones minuciosas me dejó en libertad de tomar un baño y permanecer donde me quedará más confortable. Ella estaría en su dormitorio viendo una novela, hasta que nos toque partir al concierto.

 

Me recosté, en espera del llamado de mi amiga. En un momento el timbre del celular me volvió a la realidad, era ella, con una noticia desagradable.
Estaba partiendo a América, se le presentó un imprevisto ineludible y no podría acompañarme. Me recomendaba permanecer alojado en esa preciosa estancia, hasta retornar en mi vuelo del lunes en la tarde. Quedé muy triste, pero comprendí la situación y no quedaba
más, que adecuarme a la situación.

 

Tomé el libro que traje, se llama “El Umbral del Bosque”, del escritor argentino, “Patricio Sturlese”. Me dirigí a la sala, me acomodé
en un sillón para iniciar la lectura. Estaba en ello y apareció la señora bien arregladita y me dijo: − ¡Ya podíamos partí!, caminaremos unas dos o tres cuadras, si lo hacemos a mi paso, llegaremos a tiempo. Dejé el libro en la mesita y pasé a retirar una
americana, por si requería estar abrigado y algo más elegante.

 

Salimos, ella pegó la puerta, tomó mi brazo, lo cual me halagó, mucho tiempo que no sentía esa sensación tan agradable, me recordaba a mis parientes
mayores. Mientras caminábamos le conté que mi amiga no vendría, se le presentó un imprevisto y tuvo que viajar mucho más lejos. Me expresó su pesar, pero me pidió quedarme con ella el tiempo que había programado. Ella vería la forma de recomendarme lugares
a conocer y me invitaba a desayunar todos los días y en algún momento me prepararía un almuerzo o cena.

 

Mientras nos dirigíamos al concierto me comentó la historia de Eguisheim, que es muy antigua, el castillo fue construido el 720 y el papa Leon IX nació
en el castillo el 1002. Gracias a la generosidad de los condes, muchos conventos poseen bienes en la ciudad y se dedicaron al vino, de alta calidad y licores de diferentes sabores. Debe tener una población de más o menos 2.000 habitantes. Es uno de los pueblos
más bonitos de Francia y conserva su donaire de lugar antiguo y respetable.

 

El concierto al que asistimos era una mezcla de vino y musica, en la iglesia de San Pedro y San Pablo, memorable por sus campanarios románicos del
siglo XIII. Durante quince días, el Festival Musica presenta las obras más significativas de un siglo XX rico en creaciones musicales, con sus referencias, sus herencias, sus obras maestras, comparándolas con las nuevas generaciones de artistas, compositores
e intérpretes. El festival acoge a artistas especializados en la música contemporánea y a formaciones clásicas prestigiosas.

 

Después nos fuimos caminando a la casa y allí me ofreció unos bocaditos y un té caliente, con la promesa de tomar el desayuno de mañana a las 9:30,
lo que acepté gustoso. Ni bien puse la cabeza en la almohada quedé dormido recordando la buena musica y disfrutado la amena compañía de la señora que era mi anfitriona, que se llamaba Mari Stella.

 

Al despertar y como la señora seguía en cama yo salí en busca de una florería, por suerte la encontré muy cerca y retorné a la casa con un ramo de
rosas amarillas y unos claveles blancos. Al llegar ella ya estaba en la cocina y todo el ambiente olía a panceta ahumada y tostada. Entré y la saludé con un beso en la mejilla y puse las flores en un florero desocupado, y ordené las rosas con los claveles,
para que presenten un lindo aspecto.

 

−Lisandro usted es un individuo de otra época, sus ademanes son tan especiales, estoy feliz de haberlo conocido, lástima que su amiga no pudo llegar,
pero le aseguro acompañarle sin molestarlo, distrayendo su soledad.

 

−Señora Mari Stella, me siento feliz de estar con usted. No digo que no extrañé a Almudena, pero estoy viviendo en este momento algo delicioso. −De
solo sentir todo lo preparado y de verla sacar del horno el pan amasado por sus manos, del jugo, las frutas, el revuelto de huevos, la panceta asada y el café con leche, estoy suspendido en el espacio. − ¡Es una atención de lujo!

 

Después de completar el desayuno conversando trivialidades, ayudé a poner en orden todo y no la dejé lavar nada, todo lo hice yo y solo le pedí me
guiará para acomodar los utensilios en su lugar. Después nos fuimos a sentar a la sala y ella puso música instrumental en un volumen muy bajito permitiendo conversar cómodamente.

 

− ¿Lisandro usted es casado?

 

− ¡Si!, pero no con Almudena. Con ella me une una gran amistad y la pasamos muy bien desde hace mucho tiempo, ella no tiene ningún compromiso y soporta
que yo sea como soy.

 

Con una mueca de espanto, respondió: − ¡Ay los hombres!

 

−Son las circunstancias las que nos hacen así y la aceptación de nuestras parejas.

 

−Ya que estamos sincerándonos, ¿está enamorado de Almudena?

 

−Entiendo que el amor es algo sublime y ¡solamente una vez se ama en la vida…! Lo que siento por ella es cariño, respeto y nos complementamos en otros
aspectos, que imponen nuestras exigencias biológicas.

 

Ambos nos quedamos callados y cuando retornamos a la conversación ya fue sobre la literatura y sobre todo las poesías. Con ese tema nos pasamos hablando
el saldo de la mañana hasta que aceptó mi invitación y nos fuimos a almorzar.

 

Pasé tres días inolvidables, compartiendo con una persona que tenía mucho para hablar, al extremo que, algunas veces me quedaba callado y extasiado
escuchando las historias contadas con tanto lujo de detalles. Todos los días desayunamos juntos, cenamos juntos y disfrutamos del concierto de música clásica.

 

Miguel Aramayo

SCZ.10-08-2021