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Un gran amigo, el Duende

26 Abr

Un gran amigo, el Duende

Me encontré con un gran amigo, el Duende Manso del Vino, los dos coincidimos en el Burj Khalifa Dubai Mall, muy cerca al hotel Burj Al Arab, que por casualidad ambos estábamos alojados en el mismo Hotel. Cuando nos vimos, fue una grata impresión para ambos. Nos dimos un fuerte y sentido abrazo y muy alegres nos dirigimos a la primera cafetería que pillamos en ese centro comercial.

 

Ambos estábamos embatados y con turbante de cuadritos rojos, la forma de vestir común en esa ciudad y por lo tanto no éramos observados por nadie, lo que podría llamar la atención era que ninguno de los dos llevamos ni barba ni bigotes. Nos sentamos en una mesa alejada del trajinar de la gente y pedimos dos expresos y nos trajeron eso, acompañado de dos vasos de agua y un platillo con galletitas de chocolate y unos dátiles.

 

Nos tomamos el café de un sorbo, porque estábamos más ansiosos por conversar que por saborear el café que tenía una fragancia extraordinaria.

 

–¿Cómo has estado Flaco y que haces por aquí? Preguntó el Duende

 

–Como me ves, ¡estoy biensisimo…! Y vine por estos lares para divertirme, quedé en juntarme con una amiga, pero me parece que me la hizo.

 

–¿Y vos que hace por aquí? Escapando de la tristeza, por la muerte de Alberto. –Estaba en Madrid y cuando supe de la muerte de mi amigo preferí escapar a un sitio irreal y que mejor que este ambiente, pero ni hubiera soñado encontrarte a vos.

 

–Yo estaba en París y como siempre haciendo cosas incorrectas, pensé que en este lugar nadie me encontraría, y menos en el hotelito donde me alojo, pero parce que me dejaron solo, por eso Salí a caminar y me encuentro con vos. –Con respecto a Alberto yo también lo sentí mucho y me acorde de uno de sus versos que dice: Cuando un amigo se va, se detienen los caminos y se empieza a rebelar, el duende manso del vino. Y qué casualidad te encuentro.

 

–También yo me recuerdo de las canciones de nuestro amigo y una en especial que dice: En un rincón del alma donde tengo la pena que me dejo tu adiós, en un rincón del alma se aburre aquél poema que nuestro amor creo. En un rincón del alma me falta tu presencia que el tiempo me robó, tu cara, tus cabellos que tantas noches nuestras mi mano acaricio.

 

Es increíble el valor que puede tener un amigo o el valor que puede tener un amor y ese artista, Alberto Cortez, sabia expresar los sentimientos en palabras y dar a las cosas mundanas un sentido sublime. Como el que expresa esta canción: Qué suerte he tenido de nacer, para estrechar la mano de un amigo y poder asistir como testigo al milagro de cada amanecer. Qué suerte he tenido de nacer, para tener la opción de la balanza, sopesar la derrota y la esperanza con la gloria y el miedo de caer. Qué suerte he tenido de nacer, para entender que el honesto y el perverso son dueños por igual del universo, aunque tengan distinto parecer. Qué suerte he tenido de nacer, para callar cuando habla el que más sabe, aprender a escuchar, ésa es la clave, si se tiene intenciones de saber. Qué suerte he tenido de nacer, y lo digo sin falsos triunfalismos, la victoria total, la de uno mismo, se concreta en el ser y en el no ser. Qué suerte he tenido de nacer, para cantarle a la gente y a la rosa y al perro y al amor y a cualquier cosa, que pueda el sentimiento recoger. Qué suerte he tenido de nacer, para tener acceso a la fortuna de ser río en lugar de ser laguna, de ser lluvia en lugar de ver llover. Qué suerte he tenido de nacer, para comer a conciencia la manzana, sin el miedo ancestral a la sotana ni a la venganza final de Lucifer. Pero sé, bien que sé… que algún día también me moriré. Si ahora vivo contento con mi suerte, sabe Dios qué pensaré cuando mi muerte, cuál será en la agonía mi balance, no lo sé, nunca estuve en ese trance. Pero sé, bien que sé… que en mi viaje final escucharé el ambiguo tañir de las campanas saludando mi adiós, y otra mañana y otra voz, como yo, con otro acento, cantará a los cuatro vientos… Qué suerte he tenido de nacer.

 

–¡Querido Duende Manso del Vino…!, vos no morirás, pero nosotros los mortales debemos estar preparados para ese trance y lo debemos enfrentar no con resignación sino con entusiasmo con valor, porque como dijo Alberto: en mi viaje final escucharé el ambiguo tañir de las campanas saludando mi adiós, y otra mañana y otra voz, como yo, con otro acento, cantará a los cuatro vientos….

 

Miguel Aramayo

SCZ.06-04-2019

 

26 Abr

Murió Alberto Cortez

Su timbre de voz, el contenido de sus canciones y la forma de interpretarlas hicieron que me compenetre de esa forma de actuar.

 

Les cantaba a los amigos, a su perro, a la calle de su barrio, al vino, al árbol que plantó siendo un niño. Todo lo que expresaba en sus canciones me llegaban al alma, ahora transcribo la letra de dos de ellas:

 

Mi madre y yo lo plantamos / En el límite del patio / Donde termina la casa / Fue mi padre quien lo trajo / Yo tenía cinco años / Y él apenas una rama / Al llegar la primavera / Abonamos bien la tierra / Y lo cubrimos de agua / Con trocitos de madera / Hicimos una barrera / Para que no se dañara / Mi árbol brotó, mi infancia pasó / Y hoy bajo su sombra que tanto creció / Tenemos recuerdos mi árbol y yo…

 

Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío,
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.

Cuando un amigo se va,
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.

Cuando un amigo se va,
una estrella se ha perdido,
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.

Cuando un amigo se va
se detienen los caminos
y se empieza a rebelar,
el duende manso del vino.

Cuando un amigo se va
galopando su destino,
empieza el alma a vibrar
porque se llena de frío.

Cuando un amigo se va,
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.

Cuando un amigo se va,
se queda un árbol caído
que…

 

Son muchas y muy lindas sus canciones, pero estas son las que me llegan al alma y las quiero compartir con mis amigos y elevar una oración por este gauchito que se no adelanto en el camino.

 

Miguel Aramayo

SCZ.04-04-2019

 

26 Abr

¿Qué desierto?

Caminaba por el desierto, pero no pregunten ¿cuál desierto?, todos deben tener el mismo aspecto, porque Dios y el viento los van formando de arena estéril y con una textura que da la impresión que las ondas muestran la arena en la superficie dibujada con formas inimaginables. Además, que tus pasos se borran en poco tiempo, porque la arena una vez después de soportar tu peso, retorna a formar una figura, en lugar de dejar marcada tu huella.

 

No quise decirles ¿cuál es desierto que transitaba?, porque su nombre no tiene ninguna importancia, dado que mi intención en este momento es mostrar cómo puede ser observada un alma, un espíritu, que se encuentra desorientado, por el que no quedan ni marcas ni huellas de los pensamientos que lo transitan, porque su superficie no se ve afectada por los pasos o los pies que caminan sobre esos espíritus.

 

Esa sensación puede sentirse cuando uno se encuentra vacío, sin sentimientos que afecten la tranquilidad que reina en ese momento en un espíritu, ¡un alma en paz!, ¡en total tranquilidad…! Porque siente que nada la puede afectar, porque no es atravesada por ningún vendaval que la incomode, porque es sólo Dios y el viento que lo mantienen así, así con esa paz que lo asemejan a un desierto.

 

De la misma manera que no quiero expresar ¿qué desierto tránsito?, en este momento tampoco quiero saber ¿quién soy?, ¿ni que hago en este mundo?, ¡que sólo quiero estar yo conmigo mismo…!, no con el deseo de desaparecer, ¡no…! Con el simple anhelo de limpiar mi alma de cualquier impureza, de cualquier pensamiento malsano, pero tampoco quiero saber ¿quién soy? ¡Sólo quiero saber que soy yo y estoy conmigo!, con el viento y con Dios. Sin nada que deje huella ni recuerdo que pueda afectar mi paz, mi tranquilidad profunda.

 

Miguel Aramayo

SCZ.03-04-2019

 

26 Abr

Estar bien informado

Tiene sus ventajas el tener una buena comunicación, porque de esta manera estás bien informado, pero también eso produce una desazón en el espíritu, por lo menos eso es lo que me sucede. Ya terminé de leer las noticias de ayer, de hoy y otras que siendo antiguas me llegaron hoy, como comentarios de algunos amigos que me envían noticias, novedades o curiosidades del mundo.

 

Vi un video en el cual un “dron” extermina a combatientes de ISIS, los mismos que en su desesperación por huir de las balas, disparan a cualquier parte, incluso al cielo, sin saber quién es el que los mata. A este mail respondí de esta manera: La guerra siempre fue cruel, pero ahora más que nuca. También los malos ahora son más malos y la prueba está en los musulmanes actuales, que conforman agrupaciones terroristas en todo el mundo, desde luego que también de vez en cuando surge un tipo como el de Nueva Zelandia. Estamos en camino a un orden mundial diferente, porque los malos van quedando en esencia y los buenos (supuestamente) se defienden cada vez más en forma escandalosa, pero la humanidad en general se va concientizando y haciendo más buena, cuando aumenta la educación, por lo menos eso es lo que aprecio en todo lo que leo. Esto muestra que el mundo va evolucionando y no vamos a una destrucción masiva, aunque algunos piensan así.

 

Otro de los temas que leí, es que mientras el hombre puede comandar objetos a millones de kilómetros como “zondas” que están investigando el espacio en Marte, la Luna, Venus y Mercurio. Dos personas en un avión volando a gran altura y velocidad, prefieren están comunicados con gente a miles de metros por debajo a kilómetros de distancia; en vez de conversar entre ellos y contarse chistes. Eso mismo sucede en la cama de un matrimonio de jóvenes o viejos, que, en vez de estar compartiendo caricias y palabras bonitas entre ellos, prefieren estar cada uno con su IPad o IPhone, chateando incluso con gente extraña, que sólo te vende ilusiones o nada real, con lo cual se enfría la relación y sólo queda la iluminación azul en la cara de los que deberían estar amándose para hacer más bello este mundo.

 

Leí del descubrimiento de un dinosaurio bípedo en el norte de la Patagonia, lo cual es algo excepcional, se trata de un bicho con patas de ave y que era vegetariano.  Ese tipo de noticias dan gusto porque son una muestra de cómo evolucionó la tierra donde vivimos y nos da perspectivas de mejorar el mundo que habitamos.

 

También me enteré de un descubrimiento que hicieron en el sur de la península ibérica. Un estudio científico llevado a cabo por investigadores de cuatro universidades ha develado interesantes detalles del dolmen de Soto, un conjunto megalítico subterráneo ubicado en la localidad española de Trigueros (Huelva). Descubrieron dibujos humanos con una antigüedad de 6.000 años, portando todo tipo de objetos, además de que establecieron que ese monumento era aparentemente para observar el cambio de la iluminación solar por el cambio a la primavera en esas latitudes, “que era lo que les interesaba a esos hombres y los acercaba a Dios y los unía en su adoración a cosas tan naturales como el levante y el poniente”, “que era la forma en que estaba dirigida su construcción”.

 

Todo lo que sean ese tipo de descubrimientos complacen mi mente, porque me muestran cómo vamos evolucionando los hombres con el transcurrir de los años y comparar lo que vivieron nuestros predecesores y los que estamos viviendo nosotros, mientras ellos eran más espirituales y su capacidad intelectual no les daba para nada más que elevar piedras y dibujarse entre ellos, mientras que nosotros estamos en la era de la inteligencia artificial y el poder comandar drones para exterminar bandidos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.26-03-2019 Recordando que mañana mi suegro don Manuel Bravo Justiniano estaría festejando su cumpleaños y mi amigo Robert Terrazas festejara pasado mañana.

 

26 Abr

Los sueños

Creo que los sueños son algo que atraen a los hombres desde hace mucho tiempo, prácticamente desde el inicio de la humanidad, me supongo que Adán y Eva soñaban. El mundo de los sueños; un mundo misterioso y fascinante donde las reglas de la realidad no aplican. Y son muchos quienes pretendieron encontrar la clave para descubrir e interpretar el significado de los sueños. Desde la antigüedad los sueños han sido considerados una forma de contacto con la divinidad y la mejor forma de vaticinar eventos futuros. Los sueños nos traen cada noche universos insólitos, personajes misteriosos, visiones infernales o angelicales, episodios maravillosos que no podríamos vivir despiertos, pero además hay sueños que nos atormentan, que no quisiéramos soñarlos, pero la mente no tiene piedad con nosotros y nos recuerda cosas ingratas.

 

Soñar es abrir una puerta de la mente. Todas las esperanzas, ambiciones, deseos, miedos, fantasmas, amigos, tiempos buenos y malos residen allí, son parte de la mente primitiva y constituyen una vía de acceso a realidades que están más allá del alcance de la lógica, han sido objeto de estudio a través de los siglos y forman una parte importante del psicoanálisis moderno. Los sueños son de uno y para uno, nadie puede pensar por ora persona y cada sueño se acopla a una realidad y corresponde a las experiencias del soñador que hace uno el cuerpo, mente, y espíritu del individuo que sueña. Son la expresión de lo que algunas veces no quisiéramos pensar, porque representan la realidad y dicen la pura verdad y por eso mismo nuestra mente quisiera que se borren de nuestra memoria, de nuestra realidad, pero no se puede hacer un “delate”, ni lógico, ni abstracto, permanecerán en nuestro subconsciente y aflorarán a nuestra conciencia e incluso a nuestra realidad y se presentarán como “sueños”.

 

Creo que los sueños proporcionan la capacidad de conocerse a uno mismo y explorar nuestra propia personalidad, nos permiten conocernos un poco más. Son la manera en que nuestro subconsciente encuentra nuestros problemas estructurales, de nuestra realidad, nuestras debilidades, nuestros traumas, lo que en la realidad nos agrada o nos lastima. El analizar los sueños por lo general es pretender aplicar una pseudociencia. Los psicoanalistas como Freud (Sigmund) y Jung (Carl Gustav) han ayudado a miles de personas normales y sanas, en muchos casos a perturbados mentales graves. He leído que sus hallazgos pueden ser aplicados de una forma sencilla a la propia experiencia de cada uno. Al igual que los médicos pueden tratar enfermedades físicas graves y enseñar al mundo en general las reglas básicas de la higiene personal o del hogar, también los psicólogos han enseñado a personas bien equilibradas, cómo pueden conocerse a sí mismas y llevar una vida más feliz. Es importante que las personas sean “personas bien equilibradas”, porque de lo contrario puede ser un desastre, por otro lado, el psicoanalista elegido debe ser un profesional capacitado y experimentado.

 

Quienes mejor podrían interpretar los sueños, son los mismos soñadores, porque ellos pueden determinar por qué su cerebro construye esos sueños. A mi entender es el soñador el que podría encontrar el real sentido de los sueños, con mucho mayor facilidad. Cuando los sueños se convierten en temas repetitivos, con alguna frecuencia y el tema varia muy poco, entre un sueño y otro, creo que podrían llegar a convertirse en obsesiones dañinas.

 

Es tan interesante el tema de los sueños, que en la antigüedad eran objeto de interpretación por parte de personal confiable y calificado, pero lo que me tocó ver es por parte de charlatanes que se aprovechan de las circunstancias y de las personas. Uno sabe qué soñó, generalmente, y también puede concluir en por qué fue ese sueño y en ese caso borrar (olvidar, desechar) ese sueño, lo cual es fácil, a mi criterio, porque sólo es un sueño una visión y no una premonición.

 

Miguel Aramayo.

SCZ.23-03-2019 El sueño del mar que nunca será, porque así lo quisimos.

 

26 Abr

Para mis amigos historia de Ulises y Calipso

Como siempre leyendo y tratando de comprender la realidad. Cayó en mis manos un artículo que titula: ¿Cuál era la idea de felicidad de los aztecas y qué podemos aprender de ella? De BBC del 18-03-2019. Artículo algo largo e interesante, me mostró que los aztecas tenían una ética, filosofía y forma de pensar muy diferente a los griegos, además de muy adelantada para esa época. Incluso hubo muchos escritos que fueron quemados por los españoles, dejando en blanco lo mucho que sabían ellos y que pudo haber sido un gran aporte para el mundo.

 

Una vez concluida la lectura de los Aztecas, relacioné eso con algo que había leído en colegio, “La Odisea”, cuando el profesor de literatura y filosofía era el Hermano Enrique (Conde de las Moras, Duque de Aragón – más o menos 1961–62). Surgieron en mi memoria, que por suerte todavía la domino, personajes como la ninfa Calipso, que era hija del gigante Atlas y de Pléyone y que con Ulises procreó a dos hijos, Nausínoo y Nausítoo.

 

A continuación, les contaré algo de ese gran libro que con seguridad que les refrescaré la memoria: Ulises y sus compañeros salieron a navegar, pero un rayo les alcanzó y sólo él sobrevivió en la isla de Ogigia. Allí se encuentra con la ninfa Calipso, la misma que se enamora de Ulises. Lo retiene durante siete años, que a Ulises le parecen siete días, le ofrece la inmortalidad si se queda con ella; pero el héroe prefiere regresar a Ítaca, pese a disfrutar de amor, pasión y mucho más. Atenea intercede por su protector ante Zeus, que ordena a través de Hermes a Calipso, que libere a su prisionero, lo cual ella cumple con mucho dolor y reproches.

 

Lo que saco como conclusión de esta historia, es que no sólo el placer, la pasión, el amor y las promesas de inmortalidad valen para un hombre, para un hombre por más que sea héroe. Creo que existen cosas de mucho más valor, como la familia, tu casa, tu pueblo, tus amigos; por los que vale la pena dejar todo lo que aparenta ser lo mejor.

 

Los aztecas también pensaban que la felicidad plena no era el disfrutar de todo, que para poder ser feliz también debías sufrir, sufrir para conquistar lo que piensas que te hace feliz y sufrir para mantener lo que te hace feliz. En otras palabras, Ulises pensó como pensaban los aztecas y se separó de la ninfa Calipso, construyéndose un barco con la madera que le proporcionó y partir con las coordenadas que le dio para que regrese a su casa.

 

Estoy convencido que uno disfruta mucho más cuando lo que consigue le implica sacrificios, sufrimiento y por ese mismo hecho lo protege, lo defiende. No por el miedo de perder, porque quien sufrió una vez, puede sufrir muchas veces, porque se consigue mucho más entusiasmo al levantarse después de una caída, que no haber caído nunca y en un momento determinado caer sin poderse levantar por falta de coraje.

 

Según el licenciado en Psicología Santiago Bonomi «sin dudas, la posibilidad de vivir centrados en el presente permite estar más serenos, con menos ansiedad y, en definitiva, con mayor posibilidad de ser felices». Y si bien está claro que la felicidad es subjetiva y se sabe que más que un estado permanente se trata de «momentos», existen parámetros en común entre quienes aseguran haberla alcanzado. (Infobae 20/03/2019)

 

No debemos perder la esperanza de ser felices, porque con seguridad de sólo pensarlo ya lo somos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.20-03-2019 Por el día mundial de la felicidad.

 

26 Abr

Los duendes

Algún duende caminaba por el borde del escritorio de un amigo, escondiéndose detrás de la pantalla de su computador, que es una portátil muy finita (delgadita y liviana) y de última generación. El amigo no se había dado cuenta de ser observado, después de todo el espía era un duende, no un kelpie (Kelpie, o kelpie de agua, es el nombre escocés otorgado a un espíritu del agua capaz de cambiar de forma, el cual habita en los lagos (Loch) y estanques de Escocia. En sus apariciones usualmente se describe con la forma de un caballo de pelaje plateado y con ojos humanos de color azul celeste, que es capaz de adoptar una figura humana, de cabellos muy rubios y el mismo color de ojos que el animal).

 

Después me enteré que el duende o goglin (criaturas mitológicas fantásticas de forma humanoide), llamado así porque es intruso y se siente dueño de la casa que visita o se inmiscuye. Ese espíritu que algunas veces es visible, no estaba espiando al amigo con fines maléficos, al contrario, lo había notado triste, melancólico, apartado de los placeres mundanos y eso fue lo que le llamó la atención, no podía ser que se hubiera convertido en ser espiritual, después de que tenía referencias de que el amigo era un pillo de siete suelas, que no perdonaba bichito que volará o caminará.

 

Ahora el amigo sólo leía y escribía, había dejado las trullas y eso preocupó al duende, que fue enviado a espiarlo, para contar a sus jefes (en el cielo), si el susodicho estaba enfermo o sufría de melancolía como Garrick del poema de Juan de Dios Peza, que se intitula “Reirá llorando” que en una parte dice:

 

Una vez, ante un médico famoso,

llegóse un hombre de mirar sombrío:

sufro -le dijo-, un mal tan espantoso

como esta palidez del rostro mío.

 

Nada me causa encanto ni atractivo;

no me importan mi nombre ni mi suerte;

en un eterno spleen muriendo vivo,

y es mi única pasión la de la muerte.

 

El amigo en un momento determinado logro descubrir al duende y sin ningún temor lo interrogo:

 

–Bichito insignificante, ¿Qué haces espiándome?, ¿Quién te mando?

 

–Me mandaron del cielo –respondió el duende asustado o mejor dicho compungido. –querían saber cómo estabas, porque tu tranquilidad los tiene anonadados, ya no eres el pícaro de antes y hasta piensan que te convertiste en célibe.

 

–Pequeña criatura, puedes decirles a tus emisarios que ¡estoy biensisimo…!, que no tienen de que preocuparse, que es natural que un viejo este tranquilo, especialmente para que no lo tachen de “viejo verde” o de viejo burro.

 

No contento con ese mensaje que les envió a los que le mandaron al duende, le dijo:

 

–Duendecillo, no me asustaste y si te vuelvo a ver espiándome, el que saldrá huyendo de miedo serás vos, ¡te lo aseguro! –Y si quieren verme haciendo picardías que me avisen con tiempo, así les organizo en fiestecita.

 

Miguel Aramayo

SCZ.19-03-2019

26 Abr

Escribo para mi

Aparentemente soy libre para escribir lo que siento, pero esa expresión es una hipocresía, porque la gente que escribe, lo hace para los demás y por los demás. Hay muchas cosas que uno quisiera escribir, pero no las expresa porque se deben cuidar ciertas reglas, ciertas normas, que son impuestas por la sociedad, la religión, el que dirán de las personas e incluso la urbanidad, la diplomacia. Todo eso es lo que nos obliga a quienes gustamos de escribir, de escribir lo que los demás quieren leer y por lo tanto debemos guardar para nuestro interior todo lo que quisiéramos expresar, pero estamos restringidos por “el que dirán”. Con lo cual nos convertimos en hipócritas.

 

Pienso que algo similar les sucede a los pintores, que deben pintar lo que a todos les gustaría ver, aunque existen algunas excepciones, como el caso de Goya con sus dos cuadros que lo hacen famoso, “La maja vestida” y el otro “La maja desnuda”, este pintor tiene algo más de 700 pinturas con su firma, pero existen muchos dibujos y pinturas que no tienen su firma, pero los expertos aseguran que son de él y con eso supera los 1.000 trabajos de arte.

 

Es diferente en los músicos, ellos pueden escribir lo que sienten sin interesarles lo que puedan pensar los demás de sus artes, ellos pueden plasmar en sus composiciones lo que realmente sienten, sin el temor de que nadie los trate de interpretar, como es el caso de Beethoven o el caso de Mozart, que a mi entender son tan diferentes, a mi criterio, él uno muestra en su musica el dolor de su sordera; mientras que el otro en sus composiciones muestra su felicidad y la liviandad de su caracter

 

Estoy siendo injusto y hasta inculto al decir que los escritores no se expresan libremente, pero algunos rompieron todas las barreras y es el caso de Wilde o el caso de Quevedo, pero como existen muchos más, con lo cual la generalización que hice en el primer acápite es un error que quiero endilgar a muchos y tan solo es un defecto que me pertenece.

 

Claro que siento vergüenza de decir lo que estoy diciendo, queriendo compararme con gente que escribe; si en realidad yo soy un simple y “vulgar” aficionado a la escritura, que en muchos casos me doy ínfulas de escribir, pero como dice Vargas Llosa, no soy más que un simple “escribidor”, y de paso, un escribidor de pacotilla.

 

Miguel Aramayo

SCZ.14-03-2019

 

26 Abr

Monologo

–¿Quieres consultarme algo? –¡si quiero…!

 

–Me respondió. –¿Es de algo en particular?

 

–¡No! –es simplemente que quiero hablar.

 

–Entonces hablemos. –¿comienzas vos?

 

–¡Si…! –Algunas veces quisiera expresarme de algo que aprisiona mi pecho y más que mi pecho mi espíritu.

 

–No puede ser. –Me respondió.

 

–¡Si…!, –puede ser, yo lo siento. –Porque no solo se sienten las cosas físicas y materiales, los que tenemos alma, también sentimos el sufrimiento de ella, que los humanos algunas veces las nombramos de espíritu. Pero el alma es algo que nace en la amígdala, en el hipotálamo, en el centro del cerebro. Es la conexión que tenemos los hombres con Dios, es lo que llamo alma y que hace que mi cuerpo también sienta lo que siente mi espíritu.

 

–¿Me puedes decir qué sentimientos son los que afectan tu espíritu?

 

–Y respondo –Te puedo dar ejemplos para generalizar, pero no es algo que me afecte directamente a mí, sé que esos sentimientos afectan a mucha gente, en mi caso lo que me afecta por ahora, son simplemente dudas.

 

–¿No me entendiste?, te pregunté ¿qué sentimientos?

 

–¡Te entendí!, pero no me dejaste terminar de expresar. Creo que uno de esos sentimientos se denomina “celos”.

 

–Me responde. –Ese no es un sentimiento, sino una simple muestra de debilidad, de inseguridad. Si uno realmente se valora, si uno realmente se siente fuerte y en sus cabales, no tiene por qué tener esa debilidad. Eso es una muestra de que la persona no progreso, sigue viviendo como sus ancestros, en las cavernas, como vivieron sus antecesores monos, temerosos de que los engañen, de que los abandonen. Pero si esos monos se dieran cuenta que ellos son el sustento de esa tribu, que sin ellos quedarían a la deriva y tendrían una falta extraordinaria, vería su capacidad, su valor; en vez de celos.

 

–Ahora me entiendes, que ese no es un sentimiento, sino una falencia de debilidad, de apocarse uno mismo.

 

–Le respondo. –Tienes una forma de pensar que me obliga a razonar y no sé por qué, me dejo convencer por tus palabras. Es como si anularas mi entendimiento y eso me produce pesar, porque también eso me causa sufrimiento, porque pienso que me dejo dominar y eso también afecta, apena a mi espíritu.

 

–Eso si es una causa y puede hacer sufrir el alma. 

 

–¡Bueno…!, creo que es suficiente por ahora, en otro momento volveremos a juntarnos para no decir nada y no llegar a ninguna conclusión.

 

–Después de todo, esto no es nada más que un monologo, más mono que dialogo y que lógica.

 

Miguel Aramayo

SCZ.10-03-2019

 

26 Abr

Soñando la creación

En mi pobre imaginación de hombre común, me imagino a Dios creando al hombre y más que al hombre a la mujer. Me imagino el empeño que puso el Altísimo en esa tarea, pero lo hago de tal manera que siento que estos presentimientos son realidad, y escucho. Es Dios que me dice:

 

–¿Qué pretendes hacer, escondido en ese rincón?

 

–Y me sonrojé, dejando que de mis ojos escurran unas lágrimas, –me da vergüenza que me hubiera pillado en esa situación, pero me sobrepongo y respondo.

 

–Señor, quiero que me disculpes, sólo quería observar la creación, el génesis.

 

–¡Qué iluso eres muchacho!, –dijo el Señor.

 

Y me sonrió, con una mirada que paralizó mi cuerpo y produjo un palpitar tan intenso, que pensé que mi corazón explotaría.

 

–Ven acércate y siéntate a mi lado. –me dijo.

 

Esa forma de expresarse, tranquilizó mi alma y le obedecí.

 

–Lo que te platicaré, en este momento, será para calmar tu curiosidad, –dijo el señor, y yo lo comprendí. –Puedes mirar una planta, cualquiera, pero prefiero que sea una rosa, no sólo por su fragancia y belleza, sino porque su desarrollo será más descriptivo, para que después puedas comprender la similitud con la mujer.

 

–El rosal, cuando florece, deja ver unos pequeños butucúnes que a medida que pasa el tiempo van creciendo, hasta cuando llegan a un tamaño que dejan brotar los pétalos y se abre el capullo dejando ver a cada momento que su belleza crece y crece, hasta que muestra su máximo esplendor, es en esa situación que deja observar el máximo de su belleza y se hace de una mayor fragancia, aunque su aroma ya es notado desde el momento que se descubre el botón.

 

–Las flores están formadas de un Cáliz, que es el que protege los pétalos antes de que se abra el botón, la corola que está formada por los pétalos, que a medida que se abren hace que las flores se vean más esplendorosas, los androceos o estambres, que en las anteras producen el polen, y el gineceo o pistilo, que pueden ser varios y son los que contienen el óvulo, y cuyo extremo forma el estigma, que es la zona receptora de los granos de polen. Por último, el ovario que es el que albergará y protegerá a los óvulos fecundados por el polen y que darán origen al fruto y luego se convertirán en las semillas, para perpetuar a la especie.    

 

–¿Comprendiste?, –a lo que respondí: –¡sí!

 

–Las mujeres al igual que otros seres del sexo femenino tienen una evolución similar, comienzan en la niñez o primeros años de vida, siendo muy simples y delicados botones, que a medida que van creciendo se hacen más vistosos, hasta que ese butucún se abre y deja salir los pétalos y mostrar su belleza, con la finalidad de atraer a los seres del sexo opuesto, para después cumplir los designios de la naturaleza y dar frutos, de los cuales saldrán las semillas para perpetuar la especie.

 

–¡Muchacho es así de simple el tema…! y es pensando en perpetuar la especie que he creado a las mujeres y por ese motivo cuando toca que cumplan el fin para el cuál las cree, se hacen más bonitas y apetecibles. (creced y multiplicaos)

 

–Señor, agradezco tu explicación, la entendí perfectamente.

 

Miguel Aramayo

SCZ.09-03-2019 Dedicado al día de la mujer que fue ayer.