Nuevamente Navidad.
Esta es una fiesta que se festeja, sin saber exactamente su procedencia, porque la fecha de nacimiento de Jesús no está registrado ni en el antiguo ni en el nuevo testamento, son muchos los entendidos que procuran establecer esa fecha, pero las referencias que existen son muy difusas, pero se estima que no fue en diciembre, sino en septiembre, entre el 24 al 30, eso porque según los datos que proporciona el Nuevo Testamento, los pastores estuvieron presentes y eso en diciembre es muy difícil, porque donde nació, el tiempo de esa época es frio y lluvioso y los pastores no pueden cuidar sus rebaños a la intemperie.
Tampoco existe una referencia clara desde cuando se festeja esa fiesta, y también por las opiniones de los entendidos se establece que eso sucedió después del segundo siglo de nuestra era, con mayor seguridad en el siglo quinto. Para el año 529 d.C., después que el cristianismo se hubiera convertido en la religión oficial del estado en el Imperio Romano, el emperador Justiniano, hizo de la Navidad una festividad cívica. Se cree que la fecha de diciembre es para confundir la celebración de los cristianos con la fiesta pagana de los romanos, que celebraban la “Saturnalia” un festival de cosecha, que marcaba el solsticio de invierno — el regreso del sol — y honraba a Saturno, el dios de la agricultura.
También en el nombre que se da a esa fiesta existe mucha polémica, porque mientras en inglés se denomina “Christmas” cuyo significado es “misa de Cristo”, en alemán se denomina “weihnachten” que significa “noche de bendición”. Para nosotros, “Navidad” significa “nacimiento” y se adopta ese nombre por el nacimiento de Jesús de Nazaret.
En el año nuevo romano (1 de enero), las casas eran decoradas con verdor y luces, y regalos les eran dados a los niños y a los pobres. A estas observancias se sumaban los ritos navideños germánicos y celtas, cuando las tribus teutónicas penetraron en Galia, Bretaña y Europa central. La comida y el buen compañerismo, el tronco navideño y el bizcocho de Navidad, el verdor y los abetos, los regalos y saludos, todos conmemoraban diferentes aspectos de esta temporada festiva. Fuegos y luces, símbolos de calidez y fuego duradero, siempre han sido asociados con el festival invernal, tanto pagano como cristiano” (Enciclopedia Británica, 15ª edición, Vol. II, p. 903).
En Bolivia también existe una forma diferente de conmemorar la Navidad entre el oriente y el occidente, en el oriente los cambas adornaban sus arbolitos, que no necesariamente eran de pino y no necesariamente eran verdes y con nieve, se adornaban de frutas, principalmente de “Achachairú”, en cambio en el occidente se daba mucha importancia, no al árbol, sino al nacimiento propiamente, con adornos de juguetes, luces, casitas y animalitos. El arbolito como lo conocemos ahora es una influencia norteamericana, lo mismo que las tarjetas de felicitaciones.
También son parte de la navidad, la musica, principalmente de villancicos, que es algo heredado de los españoles, la luces de color y los adornos del árbol, así como la comida y los regalos, a los niños, que eso si es mucho más antiguo, pero también en mi épocas comenzó a ser parte de la Navidad un personaje gordo y barbón que se llamaba “Santa Claus” o “Papa Noel”, o como en Chile que se denomina “El viejo Pascuero”, porque en algunos lugares donde no se dice Navidad, sino Pascuas.
Para mi es una fiesta triste, que nos hemos apropiado los mayores, pero que es para los niños, que se conmemora el 25 de diciembre, pero que en algunos países esa fecha es para rezar, comer y celebrar el nacimiento de Jesús, pero los regalos se acostumbraban dejar en los zapatos, pero el día de Reyes, que es el 6 de Enero.
Sea como sea y para cualquier religión, es una fiesta que mueve la economía y sobre todo la gastronomía y la bebendurria, que es lo que distrae a la gente y alegra a los niños. Para mi es la fecha donde se acentúan las diferencias sociales y económicas y que en algunos, como en mí, me producen mucha tristeza.
Miguel Aramayo
SCZ.10-12-2015
