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Otro amigo que se fue.

5 Abr

Otro amigo que se fue.

Partió otro amigo a ese lugar que no conocemos, pero que tenemos referencias religiosas, que nos dicen que es de paz de tranquilidad y que es el premio para los que obedecen ciertas reglas mientras están en este valle de lágrimas.

 

El amigo que se va, con toda seguridad que en este momento debe estar en ese lugar y sin lugar a equivocarme, que se encontró con otros amigos y parientes que lo precedieron y que como él recibieron esa recompensa por su buen comportamiento.

 

Los recuerdos que tengo de Germán, son únicamente buenos recuerdos, siempre lo vi sonriente afable, amistoso y predispuesto a colaborar, de amplia sonrisa y de franco y sincero compañerismo. Lo aprecié, incluso antes de conocerlo, cuando simplemente tenía referencias de él y desde el día que nos conocimos, congeniamos y siempre que estábamos juntos, teníamos tema de conversación, porque el emitía amistad por todos sus poros.

 

Como pariente siempre lo observé con aprecio, porque siempre lo vi que el distribuía no solo amistad, sino que el emanaba cariño, con sus parientes más próximos (nietos, hijos, hermanos, cuñados, sobrinos) como también, con el saldo de personas, que sin tener lazos de parentesco disfrutaban de su amistad.

 

Como gente de trabajo, siempre supe que fue muy apreciado en todos los lugares donde trabajó, porque era inteligente, sagaz, voluntarioso y se entregaba alma vida y corazón en toda actividad que desarrollaba.

 

Los que nos quedamos en la senda, siguiendo sus pasos, lo extrañaremos, porque realmente lo quisimos y tenemos la esperanza, que él también, estará esperándonos e intercediendo por nosotros, para que nuestro recorrido por esta ruta sea agradable y menos dolorosa sin su compañía.

 

Ya hacia un tiempo que me hacían falta sus mensajes electrónicos y el compartir vivencias por el mundo electrónico de la computación y los mensajes vía mail, esa falta la sentiremos muchos, todos los que nos comunicábamos por este medio y hacíamos una asidua convivencia, que nos mantenía unidos. Lo mantendré en mis contactos, con una simple marca de reposo.

 

Su esposa, hijos y nietos sentirán un gran vacío por su ausencia, pero al mismo tiempo se podrán sentir orgullosos, no solo de llevar sus genes, sino y sobre todo de disfrutar del ejemplo que les deja como legado y que los valora como personas, porque no solo tienen rasgos físicos que los asemejan a él, sino y sobre todo, porque la sonrisa que aflora en ellos es parte de la herencia.

 

Yo también estoy triste por su partida y sentiré su ausencia, pero me siento feliz de haber sido su amigo y pariente, pero sobre todo amigo.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 5-04-2016  En memoria de German Sánchez.