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Pareciera que el odio contagia

4 Feb

Pareciera que el odio contagia

Siempre supe que el odio existía, nunca lo sentí, aunque lo presentí, pero nunca pensé que fuera una plaga contagiosa. Desde hace un tiempo veo que va en aumento, que está creciendo desmesuradamente, que realmente está tomando características de plaga.

Me he puesto a pensar sobre las causas y los efectos de esta plaga, he analizado el comportamiento de las personas, no con la profundidad que me hubiera gustado, pero como mi capacidad para un análisis de este fenómeno no tiene las dotes científicas que considero que se requieren, mi opinión al respecto puede ser pobre y estar distorsionada, pero no quiero guardarla para mí, quiero exteriorizar mi molestia, quiero que los demás puedan leer lo que pienso y puedan criticarme o aportar más a mi análisis. No lo hago para lastimar a alguien o a muchos, simplemente quiero que los que me lean, puedan pensar en eso, el odio creciente, en el odio implacable, en el odio indiscriminado, en el odio como un fenómeno social que podrá destruir. Porque el amor construye y el odio mata.

De un tiempo a esta parte, el mundo está sufriendo cambios, no creo que por el avance tecnológico, la economía cambiante, el calentamiento global. Factores que podrían influir en la psiquis de las personas, sin importar la raza, la cultura, la religión, el idioma, o a qué parte del mundo pertenece. Pienso que en general lo que está sucediendo es que la humanidad está avanzando, o mejor dicho decayendo. Cada vez los hombres somos más materialistas, cada vez tenemos más hambre, hambre de comida, hambre de progreso, hambre de confort, hambre de sexo, hambre de drogas, hambre de diversión, hambre, hambre…

Ese hambre está trastocando nuestro intelecto, porque cada vez nos está separando más de Dios, del Dios que nos creó, supuestamente a su imagen y semejanza. Cada vez menos estamos siguiendo sus mandamientos y principalmente los primeros: “Amarás a Dios sobre todas las cosas”, “No levantarás su Santo Nombre en vano”, “Santificarás las fiestas de guardar”, “Respetarás Padre y Madre”, “No matarás”. Mandamientos, que pienso fueron gravados a fuego en los genes humanos, porque no importa de qué religión sea el hombre, en qué época existió, cuán instruido sea. Esos cánones son universales.

Lo que si pienso que está sucediendo es lo que ya fue predicho en la ley de Malthus (El Ensayo sobre el principio de población es una obra del siglo XIX, publicado originalmente en inglés  es una obra de demografía escrita por el economista inglés Thomas Robert Malthus, en la que desarrolla la influyente teoría de que la población crece más rápidamente que los recursos, conduciendo a una progresiva pauperización de la población). A mi criterio esa ley está mostrando que puede suceder.

Además de lo expuesto, pienso que existe un fenómeno político, el socialismo siglo XXI, que en el afán de algunos ideólogos de esa política, están resaltando la posibilidad de incrementar el odio y eso se está viendo en Venezuela, Ecuador, Argentina y Bolivia.  En nuestro pueblo ese incremento de odio se está notando mucho más que en años pasados, y al ver las noticias el odio se hace palpable, mayor delincuencia, mayor irrespeto, por todo y por todos. Algo tenemos que hacer para revertir esa situación.

Miguel Aramayo

SCZ. 4-02-2011 (al día siguiente del cumpleaños del Mariscal Antonio José de Sucre)