Polución electrónica.
Mis bisabuelos no tuvieron ni luz, ni teléfono, ni radio y las mujeres debían casarse vírgenes. Mis abuelos ya comenzaron a gozar de la luz y en lugar del teléfono ya tuvieron telégrafo y se iniciaron las primeras radios. Las mujeres debías casarse vírgenes. Mis padres ya tuvieron luz, teléfono, telégrafo, radio broadcasting, télex, y las mujeres debían seguir siendo vírgenes al casarse.
Nosotros además de los que tuvieron nuestros padres, tuvimos fax, se perdió el telégrafo y tuvimos la comunicación telefónica internacional, por una compañía que se llamaba, sino me equivoco, “Cable Wescott”, además de televisión y pudimos gozar de la computación y cuando fuimos adultos conocimos los primeros celulares y supimos de internet. Las mujeres debías seguir llegando vírgenes al matrimonio, pero ya hubieron muchas que consideraban a eso una antigüedad.
Nuestros hijos gozaron de lo mismo que nosotros, pero con tecnología más sofisticada, televisión a color. Cuando ellos fueron mayores, ya pudieron disfrutar de lo mismo, pero con la ventaja de ser inalámbrico y totalmente digital, y ya fueron muy pocas las mujeres que llagaron vírgenes al matrimonio.
Nuestros nietos nacen prendidos al celular, con la tecnología androide, casi todo inalámbrico, incluso la transmisión de energía eléctrica. Las radios y los periódicos, ya cambiaron de formato, ya no se conocen los discos de vinilo y se están perdiendo los CD, porque ahora se puede escuchar musica por el mismo celular y con el programa “Spotify” ya no necesitas comprar, con solo una suscripción mensual puedes tener toda la musica del mundo a tu disposición, desde la primera a la última edición y vía internet. Las mujeres que llegan vírgenes al matrimonio, es porque eran feas en adolescentes o eran hijas de religiosos radicales, porque ya casi todos los países modernos son laicos y los muchachos, cada vez están más alejados de Dios y más apegados a la tecnología.
El respeto y la urbanidad, ya es solo hipocresía que usan los diplomáticos muy tradicionales, porque hoy todo está cambiando, ya no usan corbata, pueden expresarse en lenguaje obsceno. Ya no importa como usas los cubiertos o las copas, puedes comer con las manos, porque es más comida rápita la que se consume. Los sentimientos se expresan con iconos, como caritas con diferentes expresiones y cada vez aparece un nuevo icono, incluso las señas manuales son utilizadas para expresar sentimientos, dependiendo como acomodes los dedos de una mano o las dos.
Ayer pude ver un programa que capta en pantalla la señales de internet y observamos que en un espacio más o menos alejado de la aglomeración urbana, se registraban como señales de internet inalámbrica, nada menos que diecisiete conexiones diferentes y la persona que me mostraba eso, me comentaba que en lugares como el Centro Empresarial Equipetrol, o cualquier edificio urbano, ya es difícil diferenciar por colores la cantidad de señales de Internet inalámbrica y la lista de usuarios es tal, que se aprecian a cientos de conexiones inalámbricas.
Esto demuestra la Polución electrónica a la que hemos llegado, lo cual me hace pensar que los genes de los seres con vida: humanos, animales y vegetales, están sometidos a todo tipo de radiación y no sólo al cambio climático por el calentamiento global.
El tema es mucho más complejo, porque los políticos están usando técnicas de manipulación psicológica, para jugar con la conciencia de masas, mediante, no solo el lavado de cerebro, sino también la propaganda subliminal, propaganda que se introduce en el cerebro de los humanos y los modifica a su antojo, aunque ese tipo de manejo de información está prohibido.
Todo esto no es nuevo, Enrique Santos Discépolo, ya lo notó en 1934 y lo expresó en su tango, Cambalache. “Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé; en el quinientos seis y en el dos mil también; que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos, contentos y amargaos. Valores y dubles, pero que el siglo veinte es un despliegue de malda’ insolente. Ya no hay quien lo niegue; vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos”.
Miguel Aramayo
SCZ. 11-10-2015
