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¿Por qué somos lo que no somos?

7 Ene

¿Por qué somos lo que no somos?

Creo que es una tendencia generalizada el quererse mostrar como en realidad no somos, resaltando virtudes, virtudes que quizá sean una copia de actitudes ajenas.

 

Estoy leyendo una novela de Marcos Aguines, titulada: “La furia de Evita”, una novelita que no pretende ser, ni remotamente, una biografía de ese personaje tan controvertido, tampoco es historia pura, que obedece a una cronología de los sucesos. Es un relato, en el que se entremezclan hechos de la vida de Evita, pero no como una secuencia de su vida real, al contrario, se entremezcla con hechos históricos, fuera del contexto cronológico, pero incluso surgen relatos del mismo personaje, Evita, que suceden posteriormente a su deceso, pero que son analizados por Evita, referenciando a biografías que le hicieron o hechos históricos acaecidos cuando ella ya no estaba en este mundo y que supuestamente ella misma los narra y los critica.

 

En el relato biográfico, se muestra lo mucho que sufrió para surgir hasta donde llegó, con esfuerzo propio, aunque tuvo que recurrir a personas y métodos que podrían ser criticados, pero que muestran su fortaleza, su coraje y sobre todo su gran amor propio, no sólo el amor a los hombres con los que pudo convivir para surgir, sobre todo el amor que ella misma se tuvo y, que en algunos momentos la llevaron casi a la inanición por hambre, pero no únicamente hambre de pan, hambre de orgullo, hambre de “amor propio”.

 

El personaje, hasta el día de hoy sigue siendo polémico y todavía hay quienes la rechazan, no sólo por su condición humilde, sino por sus ansias de superación, por su forma de conseguir las cosas y por su afán de ser más, más que lo que pudo ser. Una pena que el destino le jugó una mala pasada, desde su advenimiento al mundo, hasta su dolorosa despedida del escenario en que concluyeron sus últimos días.

 

En muchos pasajes del libro me vinieron a la mente recuerdos de mi infancia y principalmente de mi primera juventud, de los escenarios que describe el autor, del Buenos Aires que albergó a Evita y de los años posteriores, casi diez años después de que ella partiera a la eternidad, eternidad que en un principio siguió siendo turbulenta.

 

Cuando se convirtió en la esposa de Perón y, trató de borrar su pasado como hija bastarda de una manceba y, un padre que siendo la quinta hija de su unión con la misma mujer, le mezquino su apellido, en ese pequeño pueblito de los Toldos, su experiencia en Chivilcoy, a 160 kilómetros de Buenos Aires. Parte de su niñez y adolescencia en Junín y su dolorosa primera juventud, en pensiones mugrientas de la Capital Federal, luchando por lograr sus ideales, luchando hasta en contra de la suerte, hasta lograr lo que logró. Tratando de ser artista, para lo cual no tenía ni la menor ayuda de la naturaleza, bajita, sin físico atrayente, con un busto que debía rellenar para cada entrevista, con piernas y brazos delgaditos, no sólo por su constitución, sino por su falta de alimentación. Pero con un espíritu, que cuantos no envidiaran tener, porque pese a estar famélica ella seguía buscando el existo incluso a costa de sacrificar su físico a extremos incalculables para cualquier persona normal.

 

De todo lo que leí, y se, de haber tenido oportunidad de analizarla en otras oportunidades, no creo en ningún momento que ella se hubiera aprovechado de Perón, al contrario, creo que fue él quien la uso, quien se aprovechó de ese carisma, de ese amor y de esa lealtad incondicional, aunque ella también lo hacía en su beneficio, para borrar su pasado que tanto la atormentaba, no sólo el pasado más reciente, sino el pasado más antiguo, cuando fue violada y engañada.

 

Estoy feliz de haber profundizado en el conocimiento de esa mujer, ¡de esa gran mujer…!, por quien recuerdo haber derramado alguna lagrima cuando murió, influenciado por mi abuela, quien incluso imitaba su forma de peinarse. Marcos Aguinis, la describe de tal manera que la muestra como un ser real, como un ser humano, que sufrió mucho, lo indecible.

 

 

Miguel Aramayo.

SCZ. 07-12-2015