Prostitutas, mercenarios
Cuando alguien vende su amor sus caricias, sus besos su sexo, se convierte en prostituta. Si alguien vende su coraje, su energía su vigor, se convierte en mercenario. Para lo que nos está sucediendo, no encuentro un calificativo, un apelativo, o epíteto, que los tipifique y por consiguiente no queda más que nombrarlos en forma despectiva, como “vendidos”.
Estos últimos años nuestra sociedad se fue degradando de tal manera que los valores se están perdiendo y da mucha pena ver lo que nos está sucediendo. Muchas veces me he preguntado si estaré equivocado en mis apreciaciones, si el camino que seguimos es el correcto y comparo lo que nos pasa a nosotros con lo que ha pasado en otros países y hasta en otras civilizaciones, otras culturas y quedo convencido que no estoy errado, que mi apreciación es correcta, que no estamos caminando hacia adelante, que estamos retrocediendo, que estamos perdiendo principios.
Esta mi apreciación es corroborada incluso por quienes nos gobiernan, que tienen un discurso repetitivo de retroceso, de retornar a nuestros ancestros, de incluso llegar al canibalismo y a cada paso estamos encontrando que el odio creció, que la división es marcada, que el odio al oriente se incrementó, y digo que se incrementó porque siempre existió, claro que disfrazado en menosprecio y de esto que digo soy conciente y tengo el recuerdo de mis orígenes.
El cambio de partido, el mercantilismo, la prostitución política, siempre existieron y en mayor número y cantidad en los centros de poder, junto al entorno palaciego, los trásfugas políticos existieron desde la época de la conquista, siempre hubieron traidores y traicionados, ejemplos históricos tenemos en una frase de un personaje anecdótico que dijo después de matar a su contrincante, que era su camarada de armas: “Belzu a muerto, ¿quién vive ahora?, y el pueblo lo vitoreo, pero ese personaje después murió en manos de su cuñado, como es el caso de Busch, también a Villarroel lo mataron y lo colgaron en un farol de la plaza murillo y corren rumores de quien fue el personaje de su mismo partido que lo traicionó y lo abandonó a su suerte. También a Sucre lo traicionaron y tuvo que dejar Bolivia con un lindo discurso que está en la “Casa de la libertad”, donde tantos pases de un bando a otro se pudieron ver.
Eso que parece tan común en la idiosincrasia de los políticos bolivianos, impacta en los que no somos políticos y en quienes hemos dedicado nuestra existencia en mantener la frente en alto, respetar a nuestros mayor, respetar y cuidar nuestros símbolos patrios, honrar a nuestros héroes y amar nuestra patria inclusive con la posibilidad de ofrecernos como defensores de la misma “y con gloria morir” por ella, nuestra primer madre.
Al ver todo el manoseo de la sociedad, ver la calidad de gente que se pasa de un bando a otro, las posturas hegemónicas de los que ahora ostentan el poder que lo están consiguiendo con ardides nada limpios y que muestran a todas luces que si siguen gobernándonos nos pisotearán, a los que no estamos con ellos, a los que están con ellos y a los que se pasaron con ellos, porque los que compran mercenarios y se enamoran de prostitutas, engendran hijos…, hijos de su calaña y de la calaña de su madre prostituta.
Miguel Aramayo
SCZ. 6-11-2009
