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¿Qué diferencia? ¡Que diferencia!

20 Ago

¿Qué diferencia? ¡Que diferencia!

Toda mi vida he visto como los chilenos nos superan en mucho a casi todos los sudamericanos y ellos son tan mestizos como nosotros, pero tuvieron la suerte de tener una gran migración europea, pero de eso no se pueden quejar la mayoría de los países sudamericanos, salvo muy contados casos como el de Bolivia y Paraguay, en menor medida Ecuador, los demás tienen muchos españoles, italianos, ingleses, alemanes y muchas otras nacionalidades. Nacionalidades que han enriquecido el mestizaje y han aportado al progreso de cada uno de los países donde se han asentado y los han tomado como propios.

 

Lo que pasa con los chilenos, es que pese al mestizaje y la migración ellos han sabido mantener su nacionalidad, su nacionalismo, ellos son Chile y son chilenos, se pueden dividir en regiones y cada región puede tener una denominación, pero todos aman la misma bandera, los mismos héroes, pueden tener muchas religiones, muchos partidos políticos, pero el mapuche más austral o el aimara al norte son chilenos, tienen el mismo trato ante la justicia y no hay menos ni más, todos aportan al progreso de su patria, de su país, de su nación y tienen una sólida y verdadera democracia, esto en gran medida como fruto de su cultura.

 

Hubo un presidente chileno, Carlos Ibáñez del Campo, que durante su primer gobierno apoyó la educación Bajo este gobierno, la educación experimentó importantes reformas, haciéndose obligatoria para los niños y jóvenes entre siete y 15 años. En 1927 se implementó una reforma educacional que abarcó desde la enseñanza primaria hasta la universitaria, basada en la pedagogía activa, dándose especial énfasis al sentido nacionalista que ésta debía tener. Otro hecho destacado fue la dictación de la ley de autonomía universitaria, que garantizaba la independencia académica y administrativa de la Universidad de Chile. Este hecho ha marcado notablemente el progreso de Chile porque se le dio la importancia que realmente tiene la educación, que es lo que descuidamos en Bolivia, pese a la reforma educativa del 1952 del gobierno de Paz Estenssoro.

 

Cuando digo “¿Qué diferencia?”, me refiero a la montonera de diferencias que existe entre los políticos chilenos y los políticos bolivianos, son incontables y vasta quedarse viendo algún programa de televisión de Chile y luego pasar a la de Bolivia. Para comenzar ver el inicio de una sesión de congreso en Chile, donde la seriedad que se impone es tal que todos se ponen de pie, toca una campana y el presidente dice “En nombre de Dios se instala esta sesión” y todos respetan esto, aunque después los debates sean acalorados, como en cualquier circunstancia de apoyo versus oposición.

 

Cuando digo “¡Que diferencia!”, lo hago para expresar que esa diferencia me hacen sonrojar, porque nuestros políticos son grotescos, fantoches, ridículos, incultos y no se cuantos apelativos y epítetos más pueda expresar, pero es lamentable oírlos cuando se atreven abrir la boca, y no me refiero únicamente a los oficialistas, sino también a los de la oposición y lo que más pena me da es recordar un adagio popular que dice:”Cada pueblo tiene los gobernantes que se merece”, porque lo que elegimos en las urnas, son un partido, una persona, el presidente; todo lo demás nos llega por añadidura y no tenemos derecho a reclamar, eso nos sucede porque nos falta educación, nos falta seriedad y amor por nuestra patria, nuestro país, nuestra nación, mejor dicho porque no somos una nación, salvo el oriente boliviano, que sí somos nación.

 

 

Luis Alviña.