¿Qué escribir?, ¿Qué leer?
Estoy leyendo una novela de Henning Mankell (nacido en Estocolmo en 1948) que titula “Pisando los talones”, es del genero policial, interesante de principio al fin (Me faltan para terminarla de leer, sólo 50 hojas de las 557 que tiene). También leí (dos veces) un mail, que corresponde un ensayo escrito por “Jorge Luis Borg”, que expresa con mucha claridad lo que está sucediendo en la América tomada por los petrodólares de Chávez y apañada por lobos disfrazados de ovejas como Lula, Bachelet, el guatón Insulza y muchos más; que me llegó con un lindo comentario de http://ramiro-calasich.blogspot.com/. Otra de las cosas que leí en estos últimos dos días es: una carta escrita por una señora. colombiana cuyo nombre es Maritza Castrillon Silva, escrita por Navidad y dirigida al Sr. Chavez. Que con un lenguaje liviano expresa cosas muy profundas de lo que está pasando en nuestra querida América. Después de todo eso, también eche en mi “cabecita”, las noticias locales, las noticias internacionales y algunos chistes y chismes. Creo que con toda esa información en el tari (cabeza – bocha) tengo mucho más que una “miss”, que sólo necesita desfilar en traje de baño, en traje típico y en traje de gala, que únicamente debe decir su nombre, su procedencia y sus medidas y responder a alguna pregunta cómo: ¿Qué piensa usted de quiénes deberían sobrevivir a una catástrofe atómica para repoblar la tierra? Y que ella responda: “El Papa Juan Pablo II y la Madre Teresa de Calcuta”, después de lo cual debe seguir su marcha por la pasarela repartiendo besos y sonrisas y que toda su cultura se vaya por el lavabo junto con el maquillaje.
En cambio he visto otros candidatos, con muy pocas luces pero con un amplio historial político, que se conocen a casi todos los personajes que pasaron por el espectro en estos últimos años, unos jóvenes que tienen todavía mucho que aprender porque hasta en sus propuestas se nota que el tari está más preparado para caracachá (maracas) que para contener alguna bebida (tari = embase para transportar alguna bebida, algo similar a una cantimplora hecho de calabaza redonda que se cuelga al hombro, sinónimo de cabeza en algunas oportunidades). Otros viejos (literalmente viejos, obsoletos) de amplio recorrido, al que han sabido sacarle provecho, que da la apariencia de que el tari está lleno, pero que en realidad la experiencia es de otro tipo y como única propuesta ofrecen a quien los eligió “saltar en la comparsa – Los Gatos-“, esto no sólo para congraciarse, sino para mostrar el amplio bagaje cultural de “camba de cepa”.
Es realmente una tristeza como estamos siendo tratados los bolivianos, como están utilizando esa nuestra ignorancia y esa nuestra ingenuidad, como nos han lavado el cerebro, incluso a aquellos que siendo viejos y profesionales no han llegado a captar lo que se nos viene. Lo que nos tienen preparado para dentro de muy poco tiempo y lo peor de todo es ver que incluso algo que hemos perdido es el “orgullo”, porque quien nos manipula y hace con nosotros lo que quiere, no es boliviano, porque es muy fácil ver que lo que nos sucedió a nosotros es lo mismo que sucedió en Venezuela, en el Ecuador, en Argentina, y está comenzando a suceder en Paraguay. Las similitudes son tan extremas y tan notoriamente similares que no puede ser casualidad que en Bolivia suceda un “golpe cívico prefectural” para derrocar el gobierno. Que en Ecuador “minorías poderosas” quieran derrocar a Correas y que en Venezuela el imperio sobrevuele su territorio con aviones de guerra para derrocar al rey de Sudamérica.
Que nuestros hermanos mayores como son Brasil y Chile apoyen con “paciencia y créditos para que empresas brasileras construyan caminos en Bolivia, a precios que tienen alguna trampita”, o que comisiones pacificadoras escriban informes inculpando a la oposición en Bolivia, enviando a gente como el “guatón”, que es notoriamente obediente a Chavez, o el guerrillero que debería ser beatificado, porque logra hacer resucitar muertos que fueron acribillados a tiros por la oposición, según su informe y que después aparecen vivitos y coleando.
Como dice el tango de Enrique Santos Discepolo : “Es lo mismo el que labura noche y día como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura o está fuera de la ley…” “¡Dale nomás! ¡Dale que va! ¡Que allá en el horno nos vamo a encontrar! ¡No pienses más, sentate a un lao, que a nadie importa si naciste honrao!…”.
Miguel Aramayo
SCZ. 10-01-2010
