info@miguelaramayo.com

Recopilando canciones.

11 Feb

Recopilando canciones.

Supe que tenías un amigo cantor, enamoradizo por demás, que vivía cantándole a las mujeres, cantándole al amor. Haciendo filigranas, con sus letras y sus músicas. Buscando a cantores famosos, como Gardel, Los Panchos, Agustín Lara y algunos más; de los modernos, principalmente de Ricardo Arjona, Alejandro Sanz, que tienen un estilo diferente y chabacano de expresar esos sentimientos del alma, del corazón.

 

Tu amigo que dedicaba todo su tiempo libre, que como era cantor, poeta y bohemio, era todo el tiempo del que disponía; tiempo que algunas veces lo utilizaba en forma productiva, porque vendía canciones, así como lo hizo Paul Anka con una canción que le vendió a Frank Sinatra, “A mi manera”, que hasta ahora le reditúa económicamente o como Pablo Coelho, que inició su carrera literaria haciendo canciones. Como Caetano Veloso y Chico Barqueo, que componen para Roberto Carlos, que tienen tantas canciones románticas, que le hablan al amor en forma apasionada, como “Cóncavo y convexo”.

 

Pensando en ese tu amigo, te analice y vi que vos eres igual, pero que simplemente de dedicas a escuchar esas canciones, ya escritas y cantadas por famosos, con el único afán de alimentar tu romanticismo y distraer tu mente en divagaciones, sueños y ensueños. Algunas veces te observo y te noto absorto, con los ojos cerrados y respirando con afluencia de suspiros esporádicos, pero continuos.

 

En un momento que te descuidaste, pude observar la transcripción que habías hecho a dos canciones, una de ellas cantada por un personaje muy particular, por su tamaño: Nelson Ned. La otra canción no recuerdo de quien era, pero me gustaron tanto que a continuación las transcribo.

 

Si vienes hablarme de amor, háblame dulcemente. Si quieres hacerme el amor, hazlo muy suavemente; porque ando muy lastimado y me estoy levantando. Mi herida de amor, poco a poco va cicatrizando. Por eso te pido no juegues con mis sentimientos, porque aún está muy sensible, mi parte de adentro. Si no estás segura de ti, ya no des más de un paso, pues mi corazón ya no aguanta un nuevo fracaso, porque yo no estoy más a tiempo de andar malgastando mi tiempo, por eso ten mucho cuidado……..con mi corazón, que todavía duele, duele esa herida, me duele, duele y el recuerdo me hiere, hiere. No lo puedo negar, que todavía duele, duele esa herida me duele, duele. Deja que un tiempo pase, pase y yo te pueda amar. Por eso te pido no juegues con mis sentimientos porque aún está muy sensible, mi parte de adentro.

 

De que me sirve la vida. Estoy a punto de emprender un viaje con rumbo hacia lo desconocido, no sé si algún día vuelva a verte, no es fácil aceptar haber perdido. Por más que suplique no me abandones, dijiste no soy yo es el destino y entonces entendí, que aunque te amaba, tenía que elegir otro camino. De que me sirve la vida, si no la vivo contigo, de que me sirve la esperanza, si es lo último que muere y sin ti ya la he perdido. De que me sirve la vida, si eres lo que yo pido, voy detrás de tu ternura, pero no me queda duda que me dejas sin tus besos. Escucha bien amor lo que te digo, pues creo no habrá otra ocasión, para decirte que no me arrepiento de haberte entregado el corazón. Por más que suplique no me abandones, dijiste no soy yo, es el destino y entonces entendí, que aunque te amaba tenía que elegir otro camino.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 11-02-2015