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Sueños de artista

25 Jun

Sueños de artista

Cuanto me hubiera gustado saber cantar o tocar algún instrumento, pero lamentablemente no sé ni silbar. En mis sueños, me imagino lo contrario y creo que no sólo se cantar y tocar más de un instrumento, sino que también sé componer, porque además pretendo ser poeta. 

 

Todo eso sueño, porque cuando estoy triste, como estoy ahora; quisiera exteriorizar esos sentimientos en dulces melodías y acordes que trasunten mí sentir y expresen, no sólo lo que llevo en el alma, sino y sobretodo, lo que almacena mi corazón. 

 

Cuando escucho, a Mercedes Sosa, acompañada por una guitarra, un bombo y un violonchelo, cantando esos versos que tienen tanto sentimiento o escucho los boleros y baladas interpretadas por José José, que con su entonación y timbre de voz vibrando de emoción, no sólo mis sentimientos, sino también mi espíritu. Los admiro y quisiera poder imitarlos y no me queda más que resignarme a escucharlos y apreciar su arte, arte que ahora comparto con ustedes de algo de Mercedes Sosa:

 

Sólo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente, que la reseca muerte no me encuentre vacío y solo sin haber hecho lo suficiente. Sólo le pido a Dios que lo injusto no me sea indiferente, que no me abofeteen la otra mejilla después que una garra me arañó esta suerte. Sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente, es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente. Sólo le pido a Dios que el engaño no me sea indiferente si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente. Sólo le pido a Dios que el futuro no me sea indiferente, desahuciado está el que tiene que marchar a vivir una cultura diferente. Luciano Pereyra

 

Volver a los diecisiete después de vivir un siglo, es como descifrar signos sin ser sabio competente, volver a ser de repente tan frágil como un segundo, volver a sentir profundo como un niño frente a Dios. Eso es lo que siento yo en este instante fecundo. Se va enredando, enredando como en el muro la hiedra y va brotando, brotando como el musguito en la piedra, como el musguito en la piedra ay, sí, sí, sí. Mi paso retrocedido cuando el de ustedes avanza el arco de las alianzas ha penetrado en mi nido con todo su colorido se ha paseado por mis venas y hasta las duras cadenas con que nos ata el destino es como un diamante fino que alumbra mi alma serena. Se va enredando, enredando como en el muro la hiedra y va brotando, brotando como el musguito en la piedra, como el musguito en la piedra ay, sí, sí, sí. Lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber ni el más claro proceder ni el más ancho pensamiento, todo lo cambia el momento, cual mago condescendiente nos aleja dulcemente de rencores y violencias; sólo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes. Se va enredando, enredando como en el muro la hiedra y va brotando, brotando como el musguito en la piedra, como el musguito en la piedra ay, sí, sí, sí. El amor es torbellino de pureza original hasta el feroz animal susurra su dulce trino detiene a los peregrinos libera a los prisioneros, el amor con sus esmeros al viejo lo vuelve niño y al malo sólo el cariño lo vuelve puro y sincero. Se va enredando, enredando como en el muro la hiedra y va brotando, brotando como el musguito en la piedra, como el musguito en la piedra ay, sí, sí, sí. De par en par la ventana se abrió como por encanto entró el amor con su manto Como una tibia mañana Al son de su bella diana hizo brotar el jazmín volando cual serafín al cielo le puso aretes. Y mis años en diecisiete los convirtió el querubín. Se va enredando, enredando como en el muro la hiedra y va brotando, brotando como el musguito en la piedra, como el musguito en la piedra ay, sí, sí, sí. Violeta Parra. 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 25-06-2016