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Traición.

5 Oct

Traición.

La traición es capaz de romper importantes lazos y obligaciones contraídas hacia algo o alguien. La Real Academia de la Lengua define esta palabra como la falta que se comete al quebrantar la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener. Ejemplos de traición hay a montones en la historia de la humanidad, a continuación marco las más notables:

 

Judas Iscariote. Considerado el traidor más grande de todos los tiempos. Por 30 monedas, Judas dio a conocer a los miembros del Sanedrín el lugar en el que podían capturar a Jesús sin que sus seguidores intervinieran.

 

Adán y Eva. Destaca Moisés 4:11. Eva cedió a la tentación y luego incitó a Adán a comer del fruto prohibido. Dios los expulsó del paraíso por su desobediencia y los castigó con la muerte espiritual y la muerte física.

 

Brutus. Marco Junio Brutus era muy querido por el emperador Julio César en el año 44 antes de Cristo. Pero el descontento con la República y sus ambiciones políticas lo motivaron a asesinar al Cesar. Al ver el puñal en la diestra de Bruto, Julio César exclamó: «Tú también, hijo mío».

 

Antonio López de Santa Anna. Fue presidente de México en once ocasiones, a partir de 1833. En 1835, El Presidente se vio obligado a firmar un acuerdo en el que se comprometió a no tener injerencia en Texas. Luego de la invasión de Estados Unidos a México en 1848, Santa Anna firmó el tratado de Guadalupe-Hidalgo, con el que México perdió casi la mitad de su territorio.

 

Benedict Arnold. En Estados Unidos, este nombre es sinónimo de traición. Durante la guerra de independencia, él comenzó a hacer negocios con el ejército británico y conspiró en contra de sus propios hombres. En 1780 renunció a la base de West Point por 25 mil libras. Además, se convirtió en un espía británico y comenzó a trabajar en contra de Estados Unidos.

 

Matrimonio Rosenberg. Ethel y Julius Rosenberg pasaron a la historia por ser acusados de vender secretos atómicos de Estados Unidos a la desaparecida Unión Soviética. Por sus acciones, el matrimonio fue sentenciado a la silla eléctrica en 1951.

 

Esos son unos cuantos, por lo tanto lo que está sucediendo en Bolivia y particularmente en Santa Cruz, no es ninguna novedad. Lo paradójico es, que en los ejemplos que puse, ninguno de los que  traicionó,  fue por convicción, todos fueron por obtener un beneficio personal, en la mayoría de los casos por plata, o por poder que en resumidas cuentas es lo mismo, “plata”.

 

También en todos los casos, por más que los traidores obtengan un beneficio momentáneo a la larga “la pagan”, además, me imagino que en su conciencia queda esa huella, ese recuerdo, que los debe atormentar y hacer la vida amarga y  porque no decir imposible.

 

El que compra traidores, también a la larga se está comprando “dolores de cabeza”, porque no puede vivir tranquilo quien duerme con fieras, con traidores. Le podría suceder lo mismo que a Jesús, que sus traidores adquiridos, los vendan por 30 monedas.

 

Me alegro por los ¡compra traidores…!, siempre vivirán con la espada de Damocles sobre la cabeza y su conciencia les prevendrá constantemente: ¡cuidado te pueden traicionar los traidores que compraste…! Y de esa manera no vivirán tranquilos ¡nunca…!

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 05-10-2014