Un inservible.
Yo estaba leyendo, como siempre y escuché que un amigo habla por teléfono y de la conversación que oía, forzado por las circunstancias, porque mi amigo no sabe hablar en voz baja y por lo tanto no había forma de que me prive de escuchar sus conversaciones telefónicas, que son tan descriptivas, al extremo que me entero de lo que dice mi amigo y lo que le responde su interlocutor, porque también lo repite en voz alta.
La conversación de ahora era como si estuvieran hablando de alguna información del “Guinness Record”. Hablaban de un tipo inservible, pero no cualquier inservible, un inservible de concurso, mejor dicho de un tipo que había ganado todos los concursos y campeonatos de inservibles.
Cuando escuché eso, dejé de leer y puse interés en el tema que atendía mi amigo, porque realmente alborotó mi interés, todo lo que escuchaba, era inaudito, nunca había escuchado de un adulto que tenga que ser vestido por su mujer, para poder salir al trabajo, trabajo que era asignado por su mujer y otros parientes de ella, porque el tipo eran realmente inepto para todo.
Escuché tantas cosas que decían del pobre tipo, que llegué a pensar que era una exageración. No supe exactamente cuánto tiempo hablaba mi amigo por teléfono por este tema, pero puedo asegurar, que yo me quedé conversando con mi amigo unas dos horas más, después de que colgó el teléfono y fueron tantas y tantas cosas las que supe de ese individuo, “del inservible absoluto” que sin contar a nadie tomé la decisión de investigarlo.
Sabiendo el nombre del inservible absoluto y donde trabajaba, logré conseguir su número de teléfono y me permití llamarlo, para concretar una reunión. Le mentí y me hice pasar por un periodista que estaba haciendo un reportaje y lo invité a tomar un café. Me olvide alertarles que todo esto sucedía en Paris y por lo tanto invite al café “Los Dos Molinos” (Café des 2 Moulins) Lugar que Se hizo famoso en 2001 en la película de Jean-Pierre Jeunet Amélie porque fue el escenario en el que la protagonista trabajaba como camarera. Su nombre se refiere al Moulin Rouge y al Moulin de la Galette, ambos próximos.
Nos encontramos en el Café des 2 Moulins, a las 18:30 de un día martes 13, del mes y año en curso. El inservible, me pareció un tipo común en términos físicos, algo entrado en años, de lentes, con una mirada algo triste, de ojos claros, con una sonrisa melancólica, con un traje común y ademanes que denotaban una persona tranquila, o resignada a su suerte. Me resultó interesante, el momento que nos pusimos a charlar, porque aparentaba ser un hombre con cierta cultura y una marcada educación, daba la impresión de ser alguien sincero.
Todo lo que le preguntaba, lo respondía en forma inmediata y en ningún momento denotó sorpresa o se sintió acosado o burlado. A medida que avanzábamos en la conversación quede gratamente impresionado por su personalidad, me relato con lujo de detalles donde vivía, donde trabajaba, cuál era su círculo social y en todo lo que me contaba, en ningún momento se quejó de nadie ni de nada, es más se mostraba un hombre feliz y agradecido a la vida, a Dios y a sus seres queridos.
Quedé sorprendido y me di cuenta que la conversación de mi amigo con su interlocutor no obedecía, en absoluto a la realidad. No supe cuánto tiempo transcurrió, pero ya estaba de noche cuando nos despedimos.
Miguel Aramayo
SCZ. 06-07’21105
