Unas gotitas de agua pueden hacer refrán
Una gotita cayó sobre otra y otras sobre otra y así infinitamente, o por lo menos eso es lo que yo percibí. Cuando cayó la primera gotita se sintió feliz y no dijo nada, cuando fue la segunda, la de abajo se quejó y la de encima siguió feliz, hasta que le tocó que le caiga una encima y se quejó, casi simultáneamente con el quejido de la que estaba abajo. Así fue de la misma manera hasta que las que estaban más abajo casi no se quejaron o no tuvieron la fuerza para que escucharan sus quejidos. Hasta que “la última gota de agua perforo la roca”, pero no fue por la fuerza, sino por la constancia.
En el mismo lugar tuve oportunidad de ver que “Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”, pese a que alguien le dijo que no lo hiciera, pero tanto insistió hasta que se cumplió lo que le habían anticipado, por eso es preferible escuchar las recomendaciones y no insistir.
No es bueno “estar con el agua hasta el cuello”, porque es lo mismo que meterse en un problema y después resulta difícil salir de los mismos. Tampoco es buenos “estar entre dos aguas”, es preferible afrontar los problemas sin dañar a los contendores. Es recomendable no “formar una tormenta en un vaso de agua” siendo que los problemas en realidad son problemas pequeños y sin importancia, eso de agrandar las cosas, puede resultar contraproducente.
Es recomendable No “llevar el agua a tu molino” alguien puede notar que estás haciendo cosas incorrectas y quedarás mal queriendo favorecerte, dirigiendo la causa a tu favor. Generalmente todos se dan cuenta porque “más claro, agua”. Pero sabiendo en lo que estás metido no se te ocurra decir “de esta agua no beberé”, sabiendo que a la larga lo harás. Alguien se puede dar cuenta que “se te hace agua la boca” y te puedes sentir o “ser feliz como pez en el agua”
Miguel Aramayo
SCZ.22-09-2018
