Ver, oír y observar
Ayer vi en la televisión un noticioso en el que aparecían originarios, pero de esos originarios que aparentan ser “originarios de verdad”. Gente que se la ve en diferentes circunstancias; reprendiendo a uno de sus miembros “el infractor” (el borrachito), que además es candidato a la prefectura de La Paz. Después se ve una ceremonia de purificación de ese miembro infractor, al puro estilo aymara, como se puede leer en la novela de Alcides Arguedas. Luego se ve el apoyo que el grupo de originarios hace al miembro purificado, brindándole su confianza, alzándolo en hombros y vitoreándolo. Exigiendo a su “hermano Presidente”, que se escuche su pedido y que él (el candidato) continúe como postulante a la prefectura, que respete la “justicia comunitaria” que está expresamente nombrada en la constitución del Estado Plurinacional.
Se escuchan vítores en los dos idiomas, el idioma español, y el idioma dominante en este momento, el aymara. Luego se ve a una mujer del grupo de originarios que quiere expresarse en español y por la euforia de su alocución prefiere el idioma que domina y se acentúa la vehemencia de su alocución, de todo lo que expresa, que es un largo y fluido discurso, lo único que entendí fue “janiwa”, palabra que la pronuncia en repetidas oportunidades. Luego de la expresión de esta mujer nuevamente se ve al grupo dar muchos vítores en español y aymara y luego levantar en hombros al Dr. Patzi al que le dan su apoyo.
La misma noticia, pero en otro escenario la están repitiendo desde hace tres días, y ya lo muestran al Dr. Patzi elaborando adobes y a sus “hermanos”, muy enojados porque el Presidente no quiere cumplir con lo que dicta la “justicia Comunitaria”. También se lo ve al Vicepresidente, finamente vestido y hablando con gestos refinados y un lenguaje pulcro y fluido, que denotan su grado de educación y cultura, pero no dice ni una sola palabra en la lengua de los originarios, ni una “J” en aymara, muy enojado y convencido de que el Dr. Patzi debe renunciar a su candidatura, porque tiene que pagar su error.
El tema está candente y aparentemente les está ocasionando dolor de cabeza, porque ya son muchos los que tienen poder, o mejor dicho, que están en el poder y al estar en función de gobierno su opinión es contraria a la opinión de los movimientos sociales, que ya no son necesarios, o por lo menos “no tan necesarios”, en las circunstancias actuales.
Todo esto me deja ver, que el idioma oficial de la sede del gobierno debería ser el aymara, porque se buscó esa inclinación, pero los únicos que se expresan en ese idioma son los “hermanos” que castigaron al Dr. Patzi, que lo perdonaron y lo apoyan. Incluso en el programa “no mentiras”, de anoche, cundo una mujer opinó en ese idioma, todos quedaron en la luna, incluyendo a los televidentes, mucho más en la luna quedaron los que atacaban al Dr. Patzi.
Está muy interesante lo que pasa, porque se está mostrando que será muy difícil compatibilizar las lenguas de expresión en este Estado Plurinacional, por otro lado será muy difícil compatibilizar entre la justicia ordinaria a la que estábamos acostumbrados y la “justicia comunitaria” de los pueblos que constituyen el Estado Plurinacional, porque cada nación tiene su estilo de justicia. Por otro lado la “Constitución del Estado”, que debería ser la “Ley Suprema”, no está siendo tomada en cuenta y se está actuando fuera de sus dictámenes. Seguramente nos sucederá algo similar a lo que pasó a nuestros antepasados cuando quisieron construir la “torre de Babel”. Como ya lenguas tenemos muchas y son muy pocos los que hablan cada una de ellas, ya el castigo de Dios no será entronizar muchas lenguas, y será algo diferente, espero que no sea que tengan que agarrarse a golpes la diferentes naciones de ese “Estado Plurinacional” y diría que hasta folclórico.
Miguel Aramayo
SCZ. 10-02-2010.
