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Votar no es elegir

8 Sep

Votar no es elegir

El año 2005 hubo elecciones para elegir al presidente, que deberá ser removido o reelecto, con las elecciones del 6 de diciembre de 2009, cuatro años después. En esa oportunidad fueron 3.670.995 votantes inscritos de los cuales votaron 3.091.707. Estas cifran indican que hubo una abstención del 16%, pero los votos validos fueron 2.185.960, lo que quiere decir que sólo el 61% del electorado vota.

 

Podríamos pasarnos el día haciendo números, diferencias, porcentajes, tendencias, para pretender elucubrar en los resultados que tendrán estas nuevas elecciones, con cuatro frentes, cuatro menos que el 2005 y una gran incógnita que será manejada muy hábilmente al final de la carrera. Algo así de sorprendente como la selección para vicepresidente, Leopoldo Fernández, en la agrupación que pinta con más posibilidades de toda la oposición.

 

El 2005 no éramos tantos los que sabíamos que quien manda y ordena en Bolivia es el venezolano Chávez, pero también en esa época, él no había invertido tanto y no existía la gran división que ahora este gobierno ha creado entre los bolivianos, ahora es notorio el odio del occidente contra el oriente, la economía está tomada por quienes gobiernan y los grados de corrupción a los que han llegado los que tienen el sartén por el mango es tal magnitud, que pueden financiar todo tipo de campañas y hacer todo tipo de jugadas con el padrón, con la votación y muchas otras cosas que entran del grupo de ciencia ficción.

 

Lo que si está demostrado en nuestro país, es que votar no es elegir, el voto puede favorecer a unos más que otros, pero entre “esos otros”, se pueden generar pactos y alianzas, que al final se eligen entre ellos, entre los votados, que al resumen, no son los elegidos. Lo que si es cierto es el panorama negro que nos espera, en todos los sentidos, económico, social, político. Los que nos gobiernan nos han llevado a tal grado de descomposición, que cualquier podredumbre imaginada, no es nada en comparación con la podredumbre real en la que estamos inmersos. Pienso que socialmente no hemos alcanzado un retroceso de quinientos años, pero si hemos retrocedido al 1952, en términos económicos el retroceso ha sido de por lo menos  al 1983 y en terminose de inversión petrolera a antes del 1969.

 

Nuestro entorno como país, también tendrá un cambio a muy corto plazo, Brasil, Argentina y Chile con seguridad, o casi seguridad pasarán a ser gobernadas por la derecha y por lo tanto el tema económico será muy difícil para los Bolivianos, desprestigiados, con luchas internas que serán muy difíciles de controlar y quizás tomados por la FARC y el narcotráfico, que en términos simples son sinónimos y ya los tenemos adentro.

 

Sea quien sea el que nos gobierne, para todos los bolivianos será muy difícil acostumbrarnos a lo que nos espera.  No quisiera ser tan pesimista, pero el panorama que se observa no da para poder ser más optimista. Debemos rogar a Dios que nos ayude como ha venido haciéndolo desde que fuimos independientes, por lo menos desde que fuimos “república”, porque independientes nunca fuimos, siempre fuimos abusados por los políticos o por fuerzas externas, pero sobre todo por los intereses mezquinos e internos, ambición de poder desmedido.

 

 

Luis Alviña.