Amor y Pasión
Amor y Pasión
Con la baja capacidad intelectual que poseo, me puse a analizar el nacimiento del enamoramiento y llegué a la conclusión que más que un consecuencia psicológica es una relación química y esto no sucede únicamente con los humanos, también creo que es una condición animal. Darwin propuso que las especies cambian con el tiempo, que las especies nuevas provienen de especies preexistentes y que todas las especies comparten un ancestro común.
La última parte es en lo que me apoyo «todas las especies comparten un ancestro común». Dios nos creo a todos y por consiguiente todos tenemos interiormente un gen común y hablando de eso las hembras eligen con quien aparearse para mejorar su descendencia y emiten feromonas que atraen al macho y a partir de eso comienza a funcionar «la química» y las hormonas juegan un papel importante.
En los animales todo eso juega un papel importante para la conservación y mejoramiento de la especie. Los hombres también compartimos el gen que produce esa reacción, pero como Dios nos hizo diferentes porque nos hizo racionales y «nos sopló el alma», no solo somos materia, tenemos un alto grado de espiritualidad y nuestro sistema límbico no solo funciona en base a impulsos animales, también existe un componente espiritual.
Los humanos no solo nos atraemos, también nos enamoramos, algo que creo nos hace diferentes al reino animal. Creo que antes de seguir adelante debería hacer una diferenciación entre amor y pasión. El amor es un sentimiento profundo y duradero que implica cuidado y compromiso. Con el tiempo, el amor apasionado puede transformarse en un sentimiento más estable y tranquilo. Por otro lado, la pasión es más efímera y está asociada con el deseo y la atracción sexual.
Amor y Pasión son conceptos similares, y diferentes. Cuando nos enamoramos, nos sentimos abrumados y cegados por mezcla de emociones. Sentimos deseo, necesidad, cariño, complicidad y felicidad. Es difícil saber que sentimos. Según investigadores como el doctor John Gottman, la pasión tiende a perder intensidad a lo largo del tiempo. Sin embargo, el amor verdadero siempre será el cimiento de una relación.
Es importante comprender estas diferencias para poder manejar mejor nuestras emociones y mantener viva la chispa en nuestra relación. Aunque ambas son importantes, el amor maduro y comprometido es lo que sostendrá una relación a largo plazo. La pasión puede durar entre 18 meses y 3 años, mientras que el amor puede durar mucho más. A medida que pasa el tiempo, la pasión puede disminuir, pero el amor puede madurar en un sentimiento más profundo basado en el compromiso y la conexión emocional. Es importante encontrar un equilibrio saludable entre la pasión y el amor para mantener viva la relación.
Entonces, ¿cuál es más importante, el amor o la pasión? Ambos son fundamentales en una relación exitosa. Mientras que la pasión enciende la atracción al principio, es el amor maduro y comprometido el que sostendrá la relación a largo plazo. Es importante cultivar y mantener ambas dimensiones para que la relación sea duradera y satisfactoria.
Creo que es algo complicado en el que otro factor también juega muy fuerte, no solo la química y la psiquis, también está lo que cada uno de nosotros llega interiormente, que algunos pueden denominar cultura, cómo nos educaron, cómo influencia en nosotros nuestro entorno, las costumbres ancestrales de donde nacimos, donde nos criamos y donde nos educaron. En mi puede haber muerto la pasión y el amor pudo haber sido muy superficial, pero la obligación que tengo de mantener a mi pareja y conservar la unión familiar para una buena educación de nuestra descendencia e incluso la religión que no liga a ciertas normas de conducta.
La oxitocina, conocida como la hormona del amor, desempeña un papel central en la creación de lazos emocionales y la experiencia del vínculo en la relación. La serotonina, hormona de la felicidad, mantiene la pasión bajo control y contribuye a un estado de ánimo óptimo y bienestar.
El enamoramiento es tanto un fenómeno emocional como biológico. «Cuando nos enamoramos, la dopamina, conocida como la hormona del placer, se libera a niveles extraordinarios. Esta explosión química no solo provoca la sensación de euforia y placer asociada al amor, sino que también comparte similitudes sorprendentes con experiencias como los juegos de azar y la consumición de drogas», explica Cristina Fernández García, jefa del Servicio en Neurología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
En cada una de las fases del enamoramiento, desde el primer momento de atracción hasta la superación del desamor, las hormonas y neurotransmisores entrelazan una red que define esta experiencia emocional:
Atracción: cuando una persona se siente atraída por otra, se guía por las feromonas que percibe en el aire. Estas, junto a las hormonas sexuales, los estrógenos y la testosterona, son las encargadas de generar el deseo hacia la otra persona. La adrenalina, por otro lado, se convierte en la «culpable« de los primeros acercamientos, provocando aceleración del pulso, boca seca y gestos que buscan captar la atención de la otra persona.
Fase inicial del amor: a medida que la relación se profundiza, la dopamina, el neurotransmisor del placer, provoca euforia y un subidón de energía. Más tarde, aparece la feniletilamina, proporcionando la popular sensación de «estar flotando en una nube«. Este compuesto químico, con efectos que duran entre tres y cuatro años en el cerebro, coincide con la duración típica de la fase apasionada. También hay que tener en cuenta la norepinefrina que provoca euforia, aceleración del corazón, nerviosismo y sudoración.
Consolidación emocional: es la etapa del amor y la intimidad. La oxitocina, conocida como la hormona del amor, desempeña un papel central en la creación de lazos emocionales y la experiencia del vínculo en la relación. La serotonina, hormona de la felicidad, mantiene la pasión bajo control y contribuye a un estado de ánimo óptimo y bienestar. Esta hormona suprime emociones negativas como la ira, pero, con el tiempo, el cuerpo se acostumbra a su efecto y este se atenúa, lo que provoca que el organismo la necesite, cada vez, en mayores cantidades para sentirse bien.
Reactivación de la pasión: es esencial estimular la liberación de hormonas a través de actividades compartidas y experiencias nuevas en pareja. Las relaciones sexuales frecuentes también ayudan a la liberación de oxitocina, endorfinas y vasopresina, fortaleciendo la conexión emocional.
Por último, según mi opinión en el tema de la pasión y el amor tiene un valor importante la edad de los participantes, porque el sistema límbico me imagino que «crece – madura – se normaliza y – envejece» No es lo mismo lo que sucede con gente que apenas supero la adolescencia comparada con gente que llego casi a la tercer edad.
Miguel Aramayo
SCZ.04-07-2024 Dia de la fundación de Contec – 51 años de existencia.
Saludos.

