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30 Jul

Si, si y ¿sino.?

Si, si y ¿sino…?

 

Cuando muy joven, durante un tiempo estuve viviendo en Estambul (trabajando como auditor), donde tuve una gran amiga (que trabajaba en el gran bazar) con ella programamos y realizamos un viaje a Marruecos aprovechando de un feriado del Ramadán. Guardo un bello recuerdo de ese viaje*. Con esa amiga conversamos mucho sobre costumbres que tenían los musulmanes, sobre todo en temas religiosos y como el matrimonio ocupa un lugar más allá de un compromiso sentimental. El matrimonio es un contrato muy serio entre la pareja que se denomina «nikah«, y se basa en el amor y la compasión que Dios ha infundido en los corazones del hombre y la mujer para que formen una pareja.

 

Si una mujer desea casarse por primera vez (ya sea menor o mayor de edad), debe tener el consentimiento de su tutor, conocido como «wali», quien también debe ser musulmán. Si el tutor rechaza el matrimonio, la chica puede solicitar el apoyo de un juez para poder casarse. En cuanto al divorcio y volver a casarse está permitido, pero es considerado «lo más odiado por Dios».

 

Cabe recalcar que hasta que no firman el acta del matrimonio, una pareja no puede vivir junta ni consumar el matrimonio. En el islam, el sexo premarital está considerado como un acto inmoral contra los derechos de Alá y contra los propios órganos sexuales. Es un pecado castigado por el tribunal islámico. El sexo prematrimonial está absolutamente prohibido, no importa si es con una novia o con una prostituta. Es adulterio, una conducta sexual irresponsable para la doctrina islámica al no existir responsabilidad en dicha relación.

 

El Corán dice «¡Evitad la fornicación: es una deshonestidad! ¡Mal camino…de satisfacer el instinto sexual!». La fornicación ha sido severamente condenada tanto por Mahoma como por los Imanes. Si una persona no se casa poco después de la madurez y encuentra difícil controlar su deseo sexual, entonces la única vía de satisfacer el deseo sexual es el matrimonio temporal. En las leyes islámicas el matrimonio es de dos tipos: el permanente y el temporal. Según la corriente sunita dicen que el matrimonio temporal estuvo permitido en el islam hasta los primeros días del califato de «Umar ibn al Jattab«.

 

El sexo en el Corán es algo habitual y se pueden encontrar más de ochenta y dos referencias al mismo. Un ejemplo: «Vuestras mujeres son campo labrado para vosotros. ¡Venid, pues, a vuestro campo como queráis, haciendo preceder algo para vosotros mismos! ‘Temed a Alá y sabed que le encontraréis! ¡Y anuncia la buena nueva a los creyentes!». El Paraíso es para los musulmanes su finalidad y el sexo es una forma de llegar a él.

 

La poliginia es el único tipo de poligamia permitido en el islam; un hombre puede estar casado con dos o más mujeres (como límite son cuatro) de forma simultánea. Si teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces casaos con las mujeres que os gusten: dos, tres o cuatro.

 

Esto que le cuento sucedió hace más o menos 40 años atrás, después de que regrese a América curse unas cuantas cartas con mi amiga, pero ahora solo me queda ese lindo recuerdo y algunas de las conversaciones que mantuvimos, como la que acabo de contarles, que me vino a la memoria porque un compañero de trabajo recién se casó y le estuvimos haciendo bromas al respecto.

 

Miguel Aramayo

SCZ.29-05-2024

 

*En la página 139 de mi libro que titula «Un boliviano en la CIA» pueden encontrar el relato completo de ese viaje a Marruecos.

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

¿será que soy yo?

¿será que soy yo?

 

Mucha gente debe tener la seguridad que soy un mentiroso, incluso yo. Algunas veces cuando relato una historia me pongo a pensar si es verdad o es una invención mía, lo que vendría a ser

una mentira». Puedo asegurar que no me doy cuenta al momento en que emito como simples palabras de una historia en las que describo hechos, personajes, objetos y circunstancias que salen de mi boca con total fluidez. Algunas veces la gente queda sorprendida, pero en algunas miradas observo incredulidad, lo que me deja un gusto amargo.

 

Cundo estoy a solas y rememoro lo que hablé y recuerdo las expresiones de incredulidad, de duda o de sorpresa que expresaron, una o algunas de las personas, que atendieron mi elocución. En ese momento me analizo y, algunos relatos parecieran inverosímiles, pero tengo la plena seguridad que lo dicho era verdad y no una invención o ensueño. Queda en mi mente algo de duda con relación al tema, que me deja susceptible y temeroso de haber expresado algo falso o irreal que no corresponde a mi acerbo.

 

He leído tanto y algunos libros dejaron su temática como si fueran hechos que me sucedieron, porque me compenetro de tal manera cuando está en mis manos un libro con un tema que me llega al alma. Eso que me sucede al leer, podría quedar gravado en mis neuronas como algo que me sucedió en la realidad y por consiguiente se gravó en mi «subconsciente» y cuando me toca hablar de ese tema o algo similar, lo describo como algo que me aconteció a mí, pero lo expreso sin ninguna maldad o malicia, pero a solas, en ese momento o después, me queda la duda y después de trabuscar en mi memoria y me convenzo que lo expresado era algo propio, pero algunas veces veo que era algo que leí en algunas del sinnúmero de novelas que pasaron por mis manos y quedaron decantas en mi memoria.

 

Muchas de mis historias anécdotas son repetitivas, de eso me doy cuenta y procuro que no se repitan, pero inconscientemente las vuelvo a decir y pienso que eso debe molestar a mis interlocutores, especialmente a la gente de mi familia y de mi entorno permanente. Al respecto pareciera que esa forma de ser es hereditaria, porque varias veces escuché a mi abuela Mercedes y sus hijas, gozar al abuelo Carlos, o lo que un amigo de mi padre (Mamico Peñaranda Ergueta) le decía: «Mudo, ahora contanos un cuento de tu abuelita».

 

Fui un muchacho intranquilo y travieso, lo que ahora llaman «hiperactivo», pero además siempre estaba atento a la conversación de los mayores que me encantaba y, tranquilizaba el escuchar historias de todos los que las expresaban, todo lo que oía, nunca lo tomaba como falso, era totalmente crédulo y quizá muchas de eso se hubiera quedado en mi mente como de mi propiedad. 

 

Fui de una familia muy apegada a los relatos y sobre todo de tiempos pasados, mucho de eso quedó gravado en mis recuerdos y sirvieron para alimentar mi inspiración para escribir cuentos para mis nietos, mis amigo y todo el mundo, lo que está plasmado en 12 libros que presenté en la feria del libro y unos 7 o más que permanecen inéditos y que quizá queden en la nebulosa de lo que permanece en el disco de mi computador, que si tengo suerte podrá ser utilizado por alguno de mis herederos, de lo contrario quedará en la nebulosa de este universo, como la brisa que deja el espíritu de una persona cuando ingresa en la eternidad.

 

Miguel Aramayo

SCZ.24-05-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Y después de todo, ¿qué?Y después de todo, ¿qué?

Y después de todo, ¿qué?

 

Con este frio y la situación económica que vive el país, quedé pensando en la gente que no tiene que comer, ni cómo abrigarse. Deben ser situaciones muy tristes, pero teniendo todo lo que le falta a esa gente, si le falta amor, el vacío debe ser mayor. El amor es el alimento del alma y un alma sin alimentos se deteriora, quizá más rápido que el cuerpo y los resultados pueden ser peores.

 

Una de las cusas del estrés y la depresión es la falta de amor (estrés emocional o social). La ansiedad y depresión son causados en un 90% por el estrés laboral, emocional, económico o social, (según el Dr. Alberto López Díaz, jefe de psiquiatría comunitaria del Hospital Psiquiátrico «Fray Bernardino Álvarez»).

 

Siempre creí que «el hombre no piensa por qué sufre, sino ¡sufre porque piensa!» No estoy seguro si esa frase la ideé yo, o la escuché a otras personas, pero según los expertos, las circunstancias de pobreza están ligadas a la raza, el género, el lugar de nacimiento, y el nivel educativo y de educación de los padres. Lo que de alguna manera corrobora lo que expreso.

 

El futuro de un niño nacido de padres pobres en un entorno rural frente al de uno nacido de padres educados y en un entorno urbano. El nivel de formación de los padres y el ingreso de la familia condicionan fuertemente el futuro de los niños, haciendo que la falta de oportunidades no sea aleatoria, sino sistemática. Gran parte de ese futuro se forma mientras estamos en el vientre y en nuestros primeros cinco años.

 

De todo este palabrerío, que lo leí en alguna parte, surge lo que quiero expresar: Los pobres al tener una menor información y conocimientos son más simple en sus razonamientos y si le falta el alimento y el abrigo, no se desespera tanto como los intelectuales que al faltarles amor ya se quieren morir y adquieren enfermedades psicosomáticas que no se presentan en los pobres.

 

La gente con mayores conocimientos incluso puede expresar sus penas y desamores en palabras que se convierten en versos famosos, como el que a continuación transcribo, el Poema XX de Pablo Neruda:

 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.» El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.17-05-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Un personaje extraño

Un personaje extraño

 

Eran dos amigos que caminaban por Glen Etive, ese desconocido valle de las Tierras Altas de Escocia. Uno de los lugares favoritos de los escoceses, pero poco popular de los turistas. Estaban buscando un largo paseo, apreciando la naturaleza, sin duda, el valle es la opción ideal para visitar; está cerca de Edimburgo y sigue el curso del río Etive, el mismo que llega hasta un hermoso lago y al mar. Pasear por ese valle que parece sacado de una película de fantasía. Es el lugar perfecto para hacer acampadas al aire libre y disfrutar de la compañía de ciervos y otros animales que viven en el valle.

 

Ambos amigos eran del lugar, uno se llamaba Alistar (Alexander) que significa «defensor del pueblo», el otro. Blair, cuyo significade es «prado». Muy allegados desde niños y se juntaban para conversar de todo, pero lo que más les gustaba eran los chismes y los cuchicheos. Se conocían la vida y milagros del pueblo,

 

Gregory, pasando por allá, los conocía muy bien, los saludo muy efusivamente, —¡Hola muchachos! ¿Cómo les va?

 

No se detuvo, porque estaba en busca de una oveja escapada de su rebaño. Acompañado con su perro pastor quien lo llevaba tras del rastro de la que debían encontrar. Presentía ser despellejado en un momento, por los saludados, pero no les daba importancia.

 

Efectivamente Alistar dijo: —Allí va el vago de Gregory, seguro que está en busca de alguna de su rebaño. —Por estar durmiendo él y el perro se les huyo una o algunas. —¿Vos las viste?

 

Blair respondió:  —No vi ni una, ni muchas en todo el trayecto de lo que venimos conversando y estuve muy atento a los sucesos de nuestro alrededor. —Pero tengo algo para contarte sobre ese tipo.

 

Siguieron caminando, pero pararon para poder conversar en confianza, se aproximaron a la sombra de un gran árbol y usando sus raíces como bancos se sentaron e iniciaron con el chisme del que acababa de pasar.

 

—Vos sabes que Gregory se la hace a su mujer, 

 

—¡Es algo que lo saben todos!, menos su mujer, es un bribón de siete suelas. —Me da pena ella, que quizás lo sabe y se hace la opa o realmente lo ignora porque tampoco tiene interés en él.

—Tan buena mujer, la conocemos desde que se vino a vivir al pueblo.

 

—Claro que el tipejo es muy hábil, discreto y piensa que nadie lo observa y en algunos casos lo siguen, ¡claro que no soy yo!, eso me lo han contado junto con un montón de cosas más.

 

—Algunas veces ni se esconde, piensa ser invisible, o quizá lo hace para darnos envidia. Vos lo vez en el cine acompañado o bailando en algún boliche. —¿Vos lo viste alguna Vez?

 

—Si, pero es mucho más lo que me contaron, incluso las mismas amigas de su mujer y hasta algunas parientes de ella…

 

—¡Cambiemos de tema!, porque ese señor no merece que perdamos nuestro tiempo hablando de él, es preferible que hablemos de futbol. Ese mujeriego no merece que distraigamos nuestra atención en cosas sin interés para nosotros, porque ni siquiera le preocupan a su pobre mujer, eso se puede comprobar.

 

Miguel Aramayo

SCZ.08-05-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Un encuentro en Podgorica

Un encuentro en Podgorica

 

Dika, una españolita sevillana, como toda su familia deambulaba el mundo vendiendo baratijas y sacando suerte. Era muy bonita, parecía uno de los retratos hiperrealistas pintados por Edmundo Machado (Maria Helena Amorín). No era solo su rostro bello, era todo un primor. El color de sus cabellos caoba tenue, la blonda cabellera se agitaba al viento con poquita brisa. Sus hombros desparramaban unos brazos terminados en manos que parecían flores. La cadera resaltada la fragilidad de su cintura, tenía un movimiento rítmico al andar aparentaba que los pies estuvieran pisando nubes. Sus ojos tan expresivos, no necesitaban que la boca emitiera sonidos, ellos hablaban por si solos y la sonrisa de esos labios mostraba tal dulzura, que dejaba paralizado cualquier corazón.

 

Dika era aficionada a escribir, cuentos, anécdotas, poema, además transcribía sus charlas en las que engatusaba a la gente, obteniendo de ellos verdades, alimentándolos con ilusiones pasadas, presentes y sobre todo futuras. Después de cada reunión de adivinanza lo captado transcribía en un encuadernado en cuero que conservaba su color natural. Lo guardaba con cuidado, donde solo ella tenía acceso. Utilizaba una estilográfica con la pluma bien finita y tinta azul brillante.

 

Sus planes eran estudiar literatura, así escribir con mayor seriedad y hacer una novela categorizada, de lo que tenía registrado en su cuaderno. Cada cierto tiempo releía aumentaba notas y hacia enmiendas con códigos que le daban la pauta a donde correspondían las notas así mantenía un orden, a medida que leía clasificaba cada historia, para poder diferenciar por temas.

 

En un viaje visitando parientes por Bulgaria, Rumania y Hungría, pasó por Montenegro, (antiguamente unida a Serbia. En Podgorica encontró con una mujer que quería saber cuál era su futuro.

 

—Señorita me comentaron que usted es muy hábil descubriendo el futuro de las personas.

 

—Lo que yo hago es deducir que le depara el futuro, en base a su pasado y como vive el presente, ambos datos por inercia se convertirán en el porvenir. —Puede expresare con toda confianza que nuestra charla será confidencial. —Las notas que tome a medida que usted me cuenta, solo servirán para diseñar lo que viene, será destruido y se convierte en cenizas—No necesita identificarse ni decirme su procedencia ni donde vive. —Si desea, podemos comenzar.   

 

—Me interesa averiguar mi vida amorosa en el futuro. —Desde adolescente hasta casarme estuve enamora de un solo hombre y creí sería el único. —Tuve otros enamorados, sin importancia y siempre volvía al mismo, hasta que él decidido por otra muchacha. —Dios me envió alguien que se enamoré de mí, yo le retribuí, para borrar el pasado y sigo hasta. La pasión duro poco, hasta unir nuestras vidas. Después, pienso que Dios me castigo por lo pasado, en parte le culpé a mi compañero. Le llegué a contar intimidades con mi gran amor, a lo cual él reacciono, pero seguimos el rumbo que nos habíamos trazado y el tiempo fue pasando hasta hoy.

 

—No necesito que diga nada más, con ese poquito le auguro que usted continuará con su pareja en la monotonía ya establecieron. Llegarán al final del camino como hasta ahora, con alguno que otro reproche sin ninguna decisión que altere el porvenir. Continuará la felicidad que ya crearon y creyeron.

 

La consulta concluyo, la señora tomó de su bolso unas monedas de oro y entregó a Dika. Partió sin volcar la mirada, como resignada a su futuro, que no era incierto y que quizá se presentaba como lo había programado y que era coincidente con las palabras de la sevillana.

 

Dika transcribió la entrevista y adicionó unas notas que eran para su reseña, pero quedó pensando en lo irónica que es la vida y le pareció que esa historia es más o menos repetitiva y aunque parece monótona encierra mucho, mucho de lo que es la existencia de muchas personas.

 

Miguel Aramayo

SCZ.03-05-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Bonita historia

Bonita historia

 

Era una noche fría, afuera el cielo se mostraba totalmente negro, no alumbraba ni una estrella, era como si no existiera la luna y que la vía láctea se encuentre en otro universo. Era tan negra, pero tan negra la noche, que hasta se podía tocar esa oscuridad. 

 

Adentro de la casa, en una pequeña habitación junto a la despensa, un cuartito con una mesa estrecha y varias sillas, donde la familia que era numerosa se juntaba para compartir, porque era un lugar acogedor donde se conservaba el calor y se unían más los corazones de los que participaban de la tertulia. 

 

Esa noche, todos sentados tomaban café, menos la abuela Mercedes, que mateaba, en un poro de calabaza con una bombilla de plata, muy cerca el termo con agua caliente y más allá la caja con la yerba y el azucarero, porque a ella le gustaba el mate dulce. 

 

­La abuela dijo —alquílenos me tocó el hombro.

 

—nadie, respondieron todos, casi al unísono.

 

—pero yo sentí el empujoncito, —alguien me quiere asustar. 

 

—Blanca dijo: es tu impresión, o quieren despedirse de vos. 

 

—No es chiste hija, sentí muy claramente. —¿qué es de Petiso?

 

Petiso era el perro de la abuela, su adulado, porque también había un Gran Danés, más viejo que el sur, ciego, sin dientes y con un ladrido que no asustaba ni a las pulgas, pero también era tan querido como el otro perro.

 

Jorge salió a buscar a Petiso y lo encontró en el solario, donde siempre dormía, acurrucado sobre su pellejo, pero ya no están, había partido a la eternidad. Acariciándolo comprobó ese hecho y con mucha tristeza, con el pulso alterado, partió a comunicar el hecho al saldo de familia, que quedó esperándolo.  

 

Ni bien comunicó la noticia, la abuela arrancó en un tremendo y sonoro llanto. Todos quedaron impactados en profundo silencio. Miguel muy cariñosos, abrazo a la abuela para consolarla y ayudar a seguir llorando a dúo. 

 

Desde esa noche aciaga han transcurrido algo como 74 o 75 años, pero en mi mente perdura ese recuerdo y me animo a decir que en mis oídos todavía percibo el llanto de mi abuela y siento el vaho de su aliento con la fragancia de la yerba mate y un dejo de tabaco rubio. Siento en mis mejillas la humedad de sus lágrimas y el temblor de sus manos mientras se abraza a mí.

 

Así como ese recuerdo, tengo en mi mente y en mi corazón, montones de otros recuerdos, que como los almaceno en alma, podría describirlos con la misma vivencia y nitidez de cuando sucedieron y quedaron gravados en mis neuronas y guardaos con tremendo cariño. 

 

Miguel Aramayo

SCZ.01-05-2024 día del trabajo. 

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

¿Qué se yo?

¿Qué se yo?

 

Algunos días el cielo está nublado, oscuro, opaco, como si estuviéramos en ambiente donde se quema leña húmeda y rastrojos verdes, lo cual produce que esté nublado en extremo. Cuando el día está así, el ánimo de las personas tiende a copiar esa situación, disminuyendo la producción de serotonina, con lo cual las personas tienden a estar tristes apagados, con la misma neblina de la situación meteorológica.

 

Cuando el sol está radiante y el cielo muestra una tonalidad azul celeste, como si fuera un agua marina gigante, sin nubes, con una brisa que acaricia la piel y bate los cabellos al viento, con lo cual las personas tienen más posibilidades de tener una mejora hormonal, que los hacen felices, risueños, incluso se sienten más livianos, con mayores energías.

 

Las personas también son influenciadas por la meteorología y de alguna manera afectados por las fuerzas de la naturaleza, pero como son seres racionales, que de alguna manera pueden regular las reacciones y cambiar las influencias exteriores. El organismo es capaz de dominar sus instintos y controlar las reacciones adversas, porque eso se puede manejar con la mente y el espíritu.

 

Algunas veces pienso en abstracto y me dejo llevar por la influencia del exterior, especialmente por las condiciones que impone la naturaleza. Mucho más ahora que es tan mentado el «cambio climático». Esas condiciones hacen que mi espíritu divague, en temas que a los demás podrían parecer absurdos, pero que en mí tiene una gran influencia, porque en soledad me acerco más a seres superiores y en mi mente concurren recuerdos… recónditos, ¡que alegran mi existencia!

 

Es tan poquito lo que necesito para ser feliz que, al analizarme en forma despreocupada, me doy cuenta de que, mi forma de ser desde muy tierno no ha sufrido grandes modificaciones, pese al tiempo transcurrido. Con solo quedar en silencio y entornando los parpados, mis neuronas se ponen en actividad y me crean sueños fantásticos, que no solo logran elevar mi espíritu, también incrementan mi capacidad física.

 

Esa fantasía no me sucede cuando tengo mucho trabajo o estoy rodeado de gente que no me permite distenderme, también en situaciones conflictivas que distorsionan mis pensamientos y afecten mi actividad cotidiana. Para proporcionarme el escenario adecuado, debo estar solo, con buena música, mucho mejor si dispongo de un teclado y un ratón, para gravar lo que pienso. ¡Como sucede en este momento!

 

En muy pocos días (29 de abril) cumpliré 57 años de casado, pareciera mucho tiempo, pero pasó a tanta velocidad que me pareciera que fue ayer. Todavía me recuerdo de circunstancia que se remontan a un 15 de diciembre de 1965 y hechos que están gravados a fuego en mi mente, como un 2 de febrero del año siguiente. No creo haber perdido el romanticismo de esos años, aunque eso solo me afecte a mí. Desde las fechas nombras, mi hipófisis mantiene en la superficie los recuerdos de los años transcurridos. Casi todos son dignos de conservarlos y muchos de ellos quedaron impresos en lo que es mi afición, la escritura, lo cual me hace muy feliz, porque todo eso queda para la posteridad, aunque solo permanezca en mi espíritu.

 

Miguel Aramayo

SCZ.25-04-2024 

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

De otro mundo 3

De otro mundo 3

 

La figura diminuta del duendecillo y el hombre circunspecto se adentraron en un bosque frondoso, dejándonos a Dika y a mí observando desde la distancia. La espesura de los árboles los tragó por completo, y con ellos, el misterio que los envolvía.

 

Dika me miró con una intensidad inusual en sus ojos. —»Hay algo más en esto», dijo en voz baja, «algo que no puedo explicar con palabras.»

 

Su intuición gitana nunca fallaba. Decidimos seguirlos, adentrándonos en el bosque con cautela. La luz del sol se filtraba entre las ramas creando un ambiente mágico, casi irreal.

De repente, un sonido agudo rasgó el silencio. Parecía provenir de un claro más adelante. Apresuramos el paso, llegando justo a tiempo para presenciar una escena sorprendente.

 

El duendecillo, ahora de tamaño normal, estaba rodeado de un aura luminosa. En sus manos brillaba una esfera dorada, del tamaño de una pelota de fútbol. El hombre circunspecto, arrodillado ante él, lo contemplaba con una mezcla de fascinación y temor.

 

—»¿Qué es eso?», susurré a Dika.

 

—»No lo sé», respondió ella con voz temblorosa, «pero es algo poderoso.»

 

El duendecillo levantó la esfera dorada hacia el cielo, y un haz de luz dorada brotó de ella, iluminando el bosque con una intensidad cegadora. Cuando la luz se disipó, el duendecillo y la esfera habían desaparecido.

 

El hombre circunspecto se levantó, todavía aturdido por lo que había presenciado. Se dirigió hacia nosotros con una mirada de determinación en su rostro.

 

—»Necesito saber qué era eso», dijo con voz firme. —»Y estoy dispuesto a llegar al fondo del asunto.»

 

Lo dejamos que continue con su elocución, pero se calló y retomó el camino que había perdido. Nos miramos con Dika y nos tomamos de las manos, permaneciendo parados en espera de que los acontecimientos pudieran disparar por otro lado. La luminosidad se disipo y fue reemplazada por un silencio que podíamos no solo percibir, sino que lo podíamos escuchar.

 

No supimos cuánto tiempo transcurrió desde que fuimos sorprendidos por los personajes que en un principio se seguían el uno al otro, para concluir con lo que consideramos un exabrupto. Dika me miro y tapándose los ojos con un mano me dijo: Esta abundancia de verde por la belleza de estos árboles me recordaron una canción que canta mi gente cuando una novia muestra el pañuelo que acredita su virginidad y canta el Yeli, que es uno de los diversos cantes de alboreá que cantan los gitanos en honor a la novia y es así: En un prado verde tendí mi pañuelo, salieron tres rosas como tres luceros. Levanta y no duermas más que por la mañana tendrás lugar. ¿Dónde está el padre de la novia? Que ya su hija salió con victoria. Y yeli yeli y yeli ya. Y yeli yeli y yeli ya. En un verde prado te di mi pañuelo, te di mi pañuelo, te sacaron tres rosas como tres luceros,

como tres luceros alevanta, alevanta a la novia pa riba alevanta, alevanta a la novia pa riba, que se despida de su familia, Y yeli yeli y yeli ya. Y yeli yeli y yeli ya.

 

Miguel Aramayo

SCZ.12-04-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Lo normal y lo anormal en la vida actual

Lo normal y lo anormal en la vida actual

 

Esto que escribiré no es una confesión, es simplemente un examen de conciencia. Es algo que hace mucho realizó, cada cierto tiempo y mucho más frecuentemente después de que tuve la influencia en la manera de pensar de los salesianos (Humildad, respeto a los demás, caridad, responsabilidad, trabajo y obediencia). Ellos influyeron mucho en mi formación y mi forma de ser y de actuar. Procuró respetar en lo posible a todos quienes me rodean, inclusive perjudicándome para satisfacerlos.

 

Me pongo a pensar en mi y cometo un primer error. Creo que tengo la razón, pero reconozco que poseo todas las faltas, manías, obsesiones. Las reconozco, pero me quedo callado, es solo un reconocimiento para mí y no lo exteriorizo como debería ser, una disculpa. Como estoy haciendo en ese momento, dejando por escrito lo que podría estar al alcance de cualquiera. Un abogado diría: «A confesión de partes, relevo de pruebas». Exijo amor y no lo demuestro, aunque lo tengo y mucho. Pido mayor comunicación y permanezco callado, trabajando, leyendo o simplemente de ojos cerrados.

 

La indiferencia, la falta de comunicación, el desamor, creo que reciben el mismo pago, pero nace de quien reclama, porque es él quien falló y recibe la misma moneda, Esas fallas nacen de a poquito y con el transcurrir del tiempo se van acrecentando. Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos (Viktor Frankl) El cambiar es una tarea muy difícil y mucho más para las personas como yo, que creemos tener la razón en todo. Con lo cual en vez de mejorar la condición la empeoramos y cada vez nos sentimos mas víctimas, siendo que somos nosotros los que ocasionamos esa situación.

 

Hablamos más que nunca de salud mental. El malestar emocional está por todas partes: preocupación, cansancio, estrés, ansiedad… «Muy poca gente se libra de sufrir un problema mental en algún momento de su vida», confirma la psicóloga María Gómez, autora del libro ‘La buena compañía’. La pantallita del celular, la Tablet y el computador han ganado la razón de las personas. Como dice Sanah Ahsan (psicóloga), imaginemos que una planta se estuviera marchitando y, en vez de cambiar sus condiciones, la diagnosticamos «síndrome de la planta marchita». Sería absurdo, ¿verdad? En la mayoría de las ocasiones, es el sistema el que tiene que cambiar, no las personas. Por eso hay que recordar siempre que no hay bienestar individual sino bienestar colectivo».

 

No recuerdo donde leí algo como: Lo normal no es tan fácil de atrapar como parece. Lo que hace muy poco era algo común (ir a la universidad, ser heterosexual, casarse y tener hijos, comprarse casa y auto) ya no parece tan obligatorio. Como contrapartida, el feminismo, la conciencia ecológica y la diversidad de género, raza, religión, orientación sexual y modelo familiar se han abierto paso como vectores de una nueva normalidad, aún no tan celebrada. 

 

El concepto de normalidad se lo inventó un señor con muchos complejos para vengarse de quien no le hizo sentir bien.

 

Por mi parte pretendo cambiar, ser una persona normal, pero dejé pasar el tiempo y ahora quiero trancar el corral cuando el burro ya esta muerto, pero pese a eso, por lo menos pretendo cambiar mi actitud y lo único que logro es un silencio, silencio tan profundo que yo mismo lo percibo como si el silencio se pudiera oír.

 

Miguel Aramayo

SCZ.05-04-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

De otro mundo 2

De otro mundo 2

 

Mi eterno vivir es soñar, para lo cual no necesito estar dormido, en despierto lo hago más y mejor. Mi espíritu se llena de personajes, lugares, circunstancias, escenas, percibo aromas, sabores, colores, todo esto en una gama increíble.

 

Con el relato del duendecillo seguido por el hombre circunspecto, relatado por los gitanos, les mostré que eso colmó de felicidad mi espíritu, pero quedó inconcluso, no con el afán de generar suspenso, simplemente porque es mi estilo de compartir mis vivencias.

 

El individuo que seguía al supuesto duende, no lo hacía por pura distracción o porque fuera un ser abstracto, ¡no!, lo seguía porque lo conocía y tenía la sospecha de que era poseedor de un secreto que lo tenía intrigado. Los gitanos también estaban en escena no simplemente como relatores, ellos también sospechaban del chiquito y estaban interesados en corroboras sus sospechas. Eso si se mantenían distantes de quien perseguía y hasta me animo a decir que esa persona no los podía ver y eran tan solo yo el que podía oír y ver a esa pareja.

 

Para que no les resulte extraño, yo conocía a los «zíngaros», mucho más a ella (Dika, que es su nombre -un diminutico de Magdalena en húngaro, que en hebreo significa torre) con la que tuve un primer encuentro en un tablado en Madrid. donde ella bailaba flamenco y compartí una noche maravillosa. Posteriormente estuvimos conviviendo en París, después de un encuentro en una placita del Barrio Latino (Quartier Latin). Ella sabía mucho de mí y yo algo de ella, por esa relación quedamos unidos con una amistada indescriptible. Es por lo que ella estaba con el «roma», al que pensé conocer, pero era otro diferente al que ella me había comentado.

 

La vida es así, da vueltas y algunas veces ni nos enteramos porque, pero hace que en tanta vuelta se enreden nuestros sentimientos y nuestras relaciones. Ella la «romi» se inmiscuyo en mis sueños, porque el tiempo que compartimos, llegamos a desarrollar tal grado de compenetración que podíamos tener comunicaciones telepáticas. Y en esta ocasión fue eso lo que sucedió, ella me acompaño observando a los personajes que iban uno detrás del otro, porque pensó que yo necesitaba su colaboración. Recuerdo que estando en Paris me dijo: —Una de las características que tenemos yo y los míos, es que somos totalmente descuidados en mantener nuestra historia, vivimos el presente y lo peor es que no pensamos ni en el pasado, porque no nos interesa y tampoco en el futuro, porque vamos viviendo el presente y el tiempo, no es más que lo que está por venir y, ¡dejamos suceder…! —Por eso, y algo más, he decidido separarme de mi etnia y conservar mis genes, pero procurando moldear el futuro y no dejar que llegue sin haberlo esperado, sobre todo sin haberlo construido. —no quise que te sintieras menos, si acepté tu ayuda es porque tengo muy buen concepto de vos y porque una de las características que tenemos los gitanos es que sabemos reconocer a la gente que tiene valor y valores y eso pienso de vos. Además, ya fui tuya y puedo asegurarte de que te guardo en un rinconcito de mi corazón.

 

Me recordé que estando con ella le dediqué unos versos que dicen:

 

—¡Yo también se querer…!,

Quererte como tu pretendes que te quieran,

yo te puedo amar, como si fuera gitano,

porque al ser tú gitana, no me queda más,

más que amarte como te amo.

De solo mirar tus ojos y procurar tus labios,

me siento subir al cielo

y que entre nubes esperes mi amor,

porque te quiero como te quiero,

por solo ser gitana y corresponder mis anhelos,

no encuentro palabras para describir tus encantos

y ver la recompensa de tus labios sonriendo,

sonriendo a mis palabras y mis locuras,

locuras de amor por ti, que me recompensas

con solo mirarme y decir, ¡yo también te amo…!

 

—Ella respondió: No quiero que te ilusiones en mí, no creo que sea la mujer que te corresponda, mereces mucho más y de mejor calidad de persona. —Es muy bonito lo que estamos viviendo, pero lo tenemos que tomar como un regalo que nos hace Dios, pero que solo es para halagar nuestro presente, por lo tanto, vivamos el momento con la intensidad que dictan nuestros instintos, pero viendo las cosas que ofrece la realidad y pensando que debemos construir el futuro y no pienso yo que te merezca. —Por favor piensa con la cabeza, aunque en este momento se entrometan nuestros corazones. Dejemos que sea Dios el que tome las decisiones de lo que nos conviene y como dice un refrán: «tanto hurgo el diablo a su hijo, hasta que le jodió un ojito».

 

Dejamos que el hombre circunspecto y el diminuto que aparentaba ser fantasma se pierdan en lontananza y nos quedamos mirando como si fuéramos verdad existente, pero en realidad no somos más que sueños, sueños que soñaba yo y una comunicación telepática con Dika que también habita en mi mente y mi corazón.

 

Miguel Aramayo

SCZ.11-04-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

De otro mundo 2

De otro mundo 2

 

Mi eterno vivir es soñar, para lo cual no necesito estar dormido, en despierto lo hago más y mejor. Mi espíritu se llena de personajes, lugares, circunstancias, escenas, percibo aromas, sabores, colores, todo esto en una gama increíble.

 

Con el relato del duendecillo seguido por el hombre circunspecto, relatado por los gitanos, les mostré que eso colmó de felicidad mi espíritu, pero quedó inconcluso, no con el afán de generar suspenso, simplemente porque es mi estilo de compartir mis vivencias.

 

El individuo que seguía al supuesto duende, no lo hacía por pura distracción o porque fuera un ser abstracto, ¡no!, lo seguía porque lo conocía y tenía la sospecha de que era poseedor de un secreto que lo tenía intrigado. Los gitanos también estaban en escena no simplemente como relatores, ellos también sospechaban del chiquito y estaban interesados en corroboras sus sospechas. Eso si se mantenían distantes de quien perseguía y hasta me animo a decir que esa persona no los podía ver y eran tan solo yo el que podía oír y ver a esa pareja.

 

Para que no les resulte extraño, yo conocía a los «zíngaros», mucho más a ella (Dika, que es su nombre -un diminutico de Magdalena en húngaro, que en hebreo significa torre) con la que tuve un primer encuentro en un tablado en Madrid. donde ella bailaba flamenco y compartí una noche maravillosa. Posteriormente estuvimos conviviendo en París, después de un encuentro en una placita del Barrio Latino (Quartier Latin). Ella sabía mucho de mí y yo algo de ella, por esa relación quedamos unidos con una amistada indescriptible. Es por lo que ella estaba con el «roma», al que pensé conocer, pero era otro diferente al que ella me había comentado.

 

La vida es así, da vueltas y algunas veces ni nos enteramos porque, pero hace que en tanta vuelta se enreden nuestros sentimientos y nuestras relaciones. Ella la «romi» se inmiscuyo en mis sueños, porque el tiempo que compartimos, llegamos a desarrollar tal grado de compenetración que podíamos tener comunicaciones telepáticas. Y en esta ocasión fue eso lo que sucedió, ella me acompaño observando a los personajes que iban uno detrás del otro, porque pensó que yo necesitaba su colaboración. Recuerdo que estando en Paris me dijo: —Una de las características que tenemos yo y los míos, es que somos totalmente descuidados en mantener nuestra historia, vivimos el presente y lo peor es que no pensamos ni en el pasado, porque no nos interesa y tampoco en el futuro, porque vamos viviendo el presente y el tiempo, no es más que lo que está por venir y, ¡dejamos suceder…! —Por eso, y algo más, he decidido separarme de mi etnia y conservar mis genes, pero procurando moldear el futuro y no dejar que llegue sin haberlo esperado, sobre todo sin haberlo construido. —no quise que te sintieras menos, si acepté tu ayuda es porque tengo muy buen concepto de vos y porque una de las características que tenemos los gitanos es que sabemos reconocer a la gente que tiene valor y valores y eso pienso de vos. Además, ya fui tuya y puedo asegurarte de que te guardo en un rinconcito de mi corazón.

 

Me recordé que estando con ella le dediqué unos versos que dicen:

 

—¡Yo también se querer…!,

Quererte como tu pretendes que te quieran,

yo te puedo amar, como si fuera gitano,

porque al ser tú gitana, no me queda más,

más que amarte como te amo.

De solo mirar tus ojos y procurar tus labios,

me siento subir al cielo

y que entre nubes esperes mi amor,

porque te quiero como te quiero,

por solo ser gitana y corresponder mis anhelos,

no encuentro palabras para describir tus encantos

y ver la recompensa de tus labios sonriendo,

sonriendo a mis palabras y mis locuras,

locuras de amor por ti, que me recompensas

con solo mirarme y decir, ¡yo también te amo…!

 

—Ella respondió: No quiero que te ilusiones en mí, no creo que sea la mujer que te corresponda, mereces mucho más y de mejor calidad de persona. —Es muy bonito lo que estamos viviendo, pero lo tenemos que tomar como un regalo que nos hace Dios, pero que solo es para halagar nuestro presente, por lo tanto, vivamos el momento con la intensidad que dictan nuestros instintos, pero viendo las cosas que ofrece la realidad y pensando que debemos construir el futuro y no pienso yo que te merezca. —Por favor piensa con la cabeza, aunque en este momento se entrometan nuestros corazones. Dejemos que sea Dios el que tome las decisiones de lo que nos conviene y como dice un refrán: «tanto hurgo el diablo a su hijo, hasta que le jodió un ojito».

 

Dejamos que el hombre circunspecto y el diminuto que aparentaba ser fantasma se pierdan en lontananza y nos quedamos mirando como si fuéramos verdad existente, pero en realidad no somos más que sueños, sueños que soñaba yo y una comunicación telepática con Dika que también habita en mi mente y mi corazón.

 

Miguel Aramayo

SCZ.11-04-2024

 

 

Saludos.