Si, si y ¿sino.?
Si, si y ¿sino…?
Cuando muy joven, durante un tiempo estuve viviendo en Estambul (trabajando como auditor), donde tuve una gran amiga (que trabajaba en el gran bazar) con ella programamos y realizamos un viaje a Marruecos aprovechando de un feriado del Ramadán. Guardo un bello recuerdo de ese viaje*. Con esa amiga conversamos mucho sobre costumbres que tenían los musulmanes, sobre todo en temas religiosos y como el matrimonio ocupa un lugar más allá de un compromiso sentimental. El matrimonio es un contrato muy serio entre la pareja que se denomina «nikah«, y se basa en el amor y la compasión que Dios ha infundido en los corazones del hombre y la mujer para que formen una pareja.
Si una mujer desea casarse por primera vez (ya sea menor o mayor de edad), debe tener el consentimiento de su tutor, conocido como «wali», quien también debe ser musulmán. Si el tutor rechaza el matrimonio, la chica puede solicitar el apoyo de un juez para poder casarse. En cuanto al divorcio y volver a casarse está permitido, pero es considerado «lo más odiado por Dios».
Cabe recalcar que hasta que no firman el acta del matrimonio, una pareja no puede vivir junta ni consumar el matrimonio. En el islam, el sexo premarital está considerado como un acto inmoral contra los derechos de Alá y contra los propios órganos sexuales. Es un pecado castigado por el tribunal islámico. El sexo prematrimonial está absolutamente prohibido, no importa si es con una novia o con una prostituta. Es adulterio, una conducta sexual irresponsable para la doctrina islámica al no existir responsabilidad en dicha relación.
El Corán dice «¡Evitad la fornicación: es una deshonestidad! ¡Mal camino…de satisfacer el instinto sexual!». La fornicación ha sido severamente condenada tanto por Mahoma como por los Imanes. Si una persona no se casa poco después de la madurez y encuentra difícil controlar su deseo sexual, entonces la única vía de satisfacer el deseo sexual es el matrimonio temporal. En las leyes islámicas el matrimonio es de dos tipos: el permanente y el temporal. Según la corriente sunita dicen que el matrimonio temporal estuvo permitido en el islam hasta los primeros días del califato de «Umar ibn al Jattab«.
El sexo en el Corán es algo habitual y se pueden encontrar más de ochenta y dos referencias al mismo. Un ejemplo: «Vuestras mujeres son campo labrado para vosotros. ¡Venid, pues, a vuestro campo como queráis, haciendo preceder algo para vosotros mismos! ‘Temed a Alá y sabed que le encontraréis! ¡Y anuncia la buena nueva a los creyentes!». El Paraíso es para los musulmanes su finalidad y el sexo es una forma de llegar a él.
La poliginia es el único tipo de poligamia permitido en el islam; un hombre puede estar casado con dos o más mujeres (como límite son cuatro) de forma simultánea. Si teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces casaos con las mujeres que os gusten: dos, tres o cuatro.
Esto que le cuento sucedió hace más o menos 40 años atrás, después de que regrese a América curse unas cuantas cartas con mi amiga, pero ahora solo me queda ese lindo recuerdo y algunas de las conversaciones que mantuvimos, como la que acabo de contarles, que me vino a la memoria porque un compañero de trabajo recién se casó y le estuvimos haciendo bromas al respecto.
Miguel Aramayo
SCZ.29-05-2024
*En la página 139 de mi libro que titula «Un boliviano en la CIA» pueden encontrar el relato completo de ese viaje a Marruecos.
Saludos.










