info@miguelaramayo.com

En este momento

30 Jul

En este momento

En este momento

 

Estoy viendo casi simultáneamente, un retrato de mi madre que está conmigo hace más o menos unos 78 años atrás, yo regresando por primera vez del peluquero, con un sonrisa que me trago el mundo. Mi madre muestra una sonrisa que al contemplarme se forma tanta ilusiones. Al encender el computador, me aparece la Catedral de Florencia en Italia, iglesia por la que transitaron Botticelli y Simonetta y que se muestra en la portada de la novela de Cristina Pérez «Tierra de Renacer».

 

He concluido la lectura de esa novela, novela que ocasionó en mí el deseo de escribir un cuento, que también lo terminé, el mismo que aunque parezca chiste me produjo un bajón psíquico que me llevó al médico con una alta taquicardia, aunque mis demás síntomas clínicos eran totalmente normales, esto lo comenté con dos o tres persona, dos que trabajan conmigo y mi mujer, sin dar mayores detalles.

 

Agradezco haber leído esa novela porque me hizo pensar que existen personas que pueden asumir varias existencia en una misma vida, que la psiquis humana es tan poderosa que puede trascender el tiempo de forma increíble y que somos nosotros mismos los que podemos regular todos nuestras reacciones, si sabemos controlarnos y manejar las situaciones que se presenten. Ampliando compresión psicología y analizándonos profundamente en busca de las causas que podrían perjudicarnos y que están tan a flor de piel de nosotros mismos, pero que también pueden ser manipuladas desde el exterior con situaciones que escapan a nuestra voluntad.

 

También estoy convencido que Dios está con nosotros en cada momento y que solo basta pensar en Él para sentir que Él puede hacer cosa tangibles en nuestro intelecto y en nuestro físico. Esto que he vivido hace muy poco y todavía se siente y se pueden ver los rezagos. Por eso escribo estas líneas.

 

Soy un convencido que dejar los pensamientos por escrito pueden ser de gran valor en el futuro y ayudar a otras personas que necesiten escuchar palabras que vengan del más allá, porque podrían solucionar problemas que aparenten ser insalvables como el papiro que Simonette, en lo mas alto del luego en Florencia, encontró algo que fue dejado por Sandro Botticelli, en un encastre de los andamios, en esa pequeña ventanija que servía de ventilación o desagüe, en esa hendija encontró una lámina que parecía un mensaje, era parte de su testamento.

 

Transcribo algo de la novela que me dejo pensando: «Mi vida es mejor desde que descubrí el amor. A veces me parece un sueño todo lo que pasó y quizá lo sea, pero tengo la felicidad de haberlo soñado. De haberlo defendido como tu defendiste los cuatro cuadros de Simonette. El día que me vi dentro de tu pintura senti que cambiaba para siempre todo lo que entendía de mi existencia».

 

Miguel Aramayo

SCZ.30-06-2024

 

 

Saludos.