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Los diferentes y mi locura

19 May

Los diferentes y mi locura

Caminaban por el bosque unos hombrecitos diminutos, no eran Pitufos, tampoco eran Duendes, eran simplemente enanos. Detrás de ellos caminaba un hombre común y corriente, no parecía leñador, tampoco cazador, Era alguien que por algún motivo estaba en el bosque, pero no mostraba nada diferente y no parecía que siguiera a los enanos, los que le llevaban una gran distancia, ellos no iban cantando o llevando alguna herramienta, era gente chiquita, pero sin ningún rasgo que los haga parecer que pertenecían a un circo.

 

Este mundo es así, da la impresión que estuviéramos en un bosque, un bosque de edificios, pero no como los antiguos edificios de cemento, ¡no…! ésta es una selva de edificios de vidrio y metales, metales que en su mayoría no se observan, porque están cubiertos por los vidrios polarizados de diferentes tonos o plásticos mimetizados como madera e incluso como algún metal.

 

Los que parecen enanos en realidad no son tales, son gente común y corriente, pero que, vista desde una cierta altura y a una distancia, dan la impresión de ser chiquitos y si uno de vez en cuando ve un hombre más grande, es porque el individuo se mueve casi al nivel de los que observan a los hombres chiquitos en el bosque, el bosque que no es tal, sino una simple ciudad de las ciudades de la actualidad. Quizá el observador está en Dubai o en New York, quizá San Pablo o Ciudad de México.

 

Las grandes ciudades cada vez se asemejan a bosques, aunque ese concepto también, poco a poco, está desapareciendo, porque cada vez hay menos árboles, los hombres que son dueños de las ciudades los están haciendo desaparecer, para convertirlos en materiales sintéticos o para hacerlos papel, papel para envolver obsequios, o papel para hacer propaganda y los desechos que dejan en lo que eran bosques, después les prenden fuego, para dedicar esas tierras a otras actividades o hacer más bosques de concreto.

 

Así como los bosques de árboles se convierten en bosques de concreto y vidrio, también los hombres, grandes, medianos o chiquitos, se están deshumanizando y cada vez se alejan de quien los creo o se creen con las capacidades de poder hacer de este mundo lo que se les antoja, cada vez hay menos respeto por los demás y el observador ve que los hombres grandes quisieran pisar a los hombres chiquitos, o cada vez se creen capaces de ignorarlos y dejarlos vagando por el bosque, el bosque de edificios.

 

El mundo se está achicando o los hombres lo están invadiendo, porque cada vez hay más hombres grandes y chiquitos y cada vez menos bosques de árboles y más bosques de edificios. Pareciera que estamos viviendo una pesadilla, de esas pesadillas que observamos que la habitación donde tenemos nuestro lecho se va llenando de pelotitas, bolitas que nos impiden movernos y que incluso nos impiden respirar. Otras veces la pesadilla, da la impresión que caemos en un abismo sin fin y cada vez tomamos más velocidad y nos falta el aire que respiramos.

 

Observando todo ese desbarajuste, notamos que sentimientos como el respeto, el amor, la comprensión, son cada vez más escasos. Da la impresión que es una carrera desenfrenada hacia el apocalipsis de las sagradas escrituras, ése que ya fue reemplazado por la inteligencia artificial, las redes neuronales y la inteligencia profunda. Seguramente llegaremos a un punto que ni el Creador nos podrá salvar.

 

Miguel Aramayo

SCZ.13-10-2020 martes 13 no te cases ni embarques ni de tu casa te partes.

 

19 May

La palabra escrita

Creo que la palabra corresponde al “soplo Divino” que infundio nuestro Creador a ese individuo forjado en barro, barro de la tierra, que con ese soplo fue convertido en hombre y con lo cual pudo comunicarse con sus semejantes y también enviar mensajes al Altísimo.

 

“La diferencia entre la palabra escrita y la oral radica inicialmente en un aspecto antropológico. Es la rivalidad entre la vista y el oído, dos de nuestros sentidos más importantes. Cuando vemos o leemos un texto, nuestros ojos observan selectivamente un texto donde aparecen un conjunto ordenado de signos. Puede recorrer las frases según su transición coherente y cohesionada de sentido (izquierda a derecha o de arriba a abajo según la cultura), detenerse en un renglón, avanzar fragmentos o devolverse a un párrafo en particular”.

 

Para mí la gran diferencia entre la palabra oral y la palabra escrita, es que la “oral” se la lleva el viento, no deja una constancia, mientras que la palabra escrita permanece por un periodo de tiempo que puede ser corto o largo. Lo que escribieron los profetas hace mucho tiempo atrás, pese a distorsiones, pérdidas o incrementos arbitrarios, permanece hasta nuestros días y es respetada por mucha gente. La palabra oral, que puede denominarse tradición, comunicada de persona a persona, en el transcurrir del tiempo puede sufrir grandes distorsiones y de eso se dieron cuenta los antiguos, por eso vieron la forma de dejarla gravada y de esa manera nació la escritura.

 

“Hace casi seis mil años (Edad de Bronce) aparece la escritura en Mesopotamia. Los sumerios desarrollaron un sistema de signos con soporte en tablillas de arcilla: la escritura cuneiforme”. 

 

Desde ese momento la escritura fue perfeccionándose y el gran salto lo dio el invento de la imprenta por parte de Gutenberg, antes de eso el desarrollo de la escritura dependió de diferentes culturas y en el transcurrir del tiempo se fue perfeccionando de simples jeroglíficas a pinturas y eso se puede ver en las diferentes escrituras, chinas, egipcias, rusas, etc., etc.

 

Con los adelantos tecnológicos la comunicación escrita ha tenido un auge inusitado, algo que nunca se pensó que podría suceder, al extremo de que existen programas que convierten la palabra oral en palabra escrita. La tendencia es que todo quede grabado en escritura, pero desde luego ahora también existe la posibilidad de conservar por mucho tiempo la palabra oral, esto por los diferentes tipos de grabación de la voz, en diferentes medios, no solamente magnéticos, sino que ahora en métodos digitales.

 

Pese al auge tecnológico en las comunicaciones, todavía existen algunas distorsiones que pueden deberse a problemas semánticos, pero a mi criterio el mayor impedimento es la comprensión, porque algunos escuchan lo que quieren escuchar y son sordos a otras expresiones. Además de las distorsiones idiomáticas, las abreviaciones y las invenciones, para lo cual la gente se comunica en base a iconos en lugar de palabras, por eso el dicho: “Al buen entender, pocas palabras”. Porque también no debemos olvidarnos de la comunicación por señas, empleadas entre sordo mudos. O las comunicaciones en código “Q”, que es empleado por los radioaficionados y las comunicaciones en aviación.

 

Cuando digo la palabra, me recuerdo de Irving Wallace, escritor que escribió una novela titulada “La palabra”, el año 1972, adaptada como mini-serie de TV en 1978. De este autor también leí varias novelas, de las que me acuerdo “Siete Minutos”, “La isla de las tres sirenas” “El Hombre”, “Fan Club”, “El proyecto paloma”.

 

Miguel Aramayo

SCZ.06-10-2020 Cumpleaños de mi sobrina Cecilia.

 

 

19 May

Un gran amigo se fue

Tengo un gran dolor en el alma, partió a la eternidad un amigo. Fue de la comparsa de mi hijo Carlitos, un muchacho al que me unió un gran cariño, incluso tenía la promesa que cuando se gradúe de abogado, yo sería su padrino de graduación y los dos vestiríamos esmoquin rosado.

 

Kiyi, te extrañaré mucho y estoy seguro que en mis sueños tendremos nuevamente contacto. Son tantas las anécdotas y es tanto el cariño que tuvimos, que hasta que me toque partir, para volvernos a encontrar, estarás en mi mente y en mi corazón.

 

El grupo de muchachos, Chabacanos, con los que compartí la juventud de mi hijo hizo que los quiera de tal manera, que puedo decir que se volvieron una extensión de mi existencia y los aprecié y deseé lo mejor para ellos y nunca quise utilizar palabras para encaminarlos por las sendas del bien, Me comporte con irresponsabilidad, en algunos momentos de esparcimiento, pero con cariño, porque quería que aprendan de mi con ejemplos y no con sermones.

 

El tiempo ha pasado y todos ya son mayores y todos responsables padres de familia y algunos a punto de ser abuelos o ya son abuelos, pero en mi corazón todavía guardo esos bellos recuerdos de cuando comenzaron a vivir.

 

La partida de Kiyí me deja un espacio que puedo asegurar que es irremplazable. Realmente lo apreciaba y sentía la retribución.

 

Miguel Aramayo

SCZ.05-10-2020

 

19 May

La juventud

Qué belleza cuando el cuerpo es joven, entre los 25 y 30 años. Así lo observaba un hombre que había pasado los tres cuartos de siglo y se encontraba quizá en su último recorrido por su bella Italia. Reposaba en los lugares más paradisiacos, en hoteles, hostales o moteles, de pocas estrellas o en lugares donde podía reposar viendo todas las estrellas que ofrece el firmamento. Comer en cualquier lugar, poco con mucha calidad o mucho y de sabores extraordinarios. Quedarse en cualquier bosquecillo apreciando la fragancia que ofrece la naturaleza vegetal o sentarse en algún piedrón a la orilla de un rio, para dejarse subyugar por los acordes del agua en su descenso por la inclinación del suelo y el atajo de algunos objetos que frenan su curso, pero que lo hacen más bello como un ritmo de tarantela. También caminar descalzo por la playa, viendo el movimiento constante del mar en su ir y venir interminable y quedarse a observar el ocaso que tiñe las aguas como si fueran de fuego o despertar en la playa cuando nace o muere la luna, que tiñe las aguas como si fueran de plata derretida o mercurio en movimiento ondulante.

 

El hombre no estaba solo, disfrutaba de todo lo bello que ofrece este mundo, la naturaleza, el universo. Estaba con la pareja que lo acompañaba por tantos viajes y además de brindarse cariño mutuo, se prodigaban una compañía, que es la que hace mas bello todo lo que los rodeaba, aparentando ser mucho más hermoso, que lo que realmente es. Si dejan que sean los sentidos los que disfruten, de eso ofrecido por Dios y que es de su creación, ¡para ellos…!, ¡para todos los humanos…! Lo más importante, que también es un don Divino, es el amor, que existe entre ambos y que lo fueron cultivando poquito a poco, hasta el punto que en momentos como los que viven, se convierte en algo sublime que sólo ellos aprecian y agradecen al Altísimo.

 

Los años habían pasado a tal velocidad que su transcurrir no pudo ser apreciado, porque estaban inmersos a la vorágine que ofrece el mundo en su diario transitar. Trabajar, para tener una economía que permita vivir bien, dejarse absorber por la sociedad que es esclavizante, por las normas que impone. Moda, economía, política, salud, obligaciones familiares, laborales, del entorno social y descuida lo que es más importante, el amor, la convivencia en pareja, que fue impuesta por Dios: “El hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer para ser una sola carne”. Como ejemplo tenemos “El cantar de los cantares” en los libros religiosos, o como. dice Alberto Cortez en su canción que en uno de sus versos dice: Qué suerte he tenido de nacer. Para comer a conciencia la manzana. Sin el miedo ancestral a la sotana o a la venganza final de Lucifer.

 

El que los años hubieran pasado, no significa que los mayores tengan limitaciones de amar, quizá ya no lo hagan con la impaciencia de la juventud, pero con seguridad lo harán con la paciencia y la ternura que brida el decantar cosas que existieron en la juventud y que ahora se convierten en experiencia, calidad, y pueden ser momentos más placenteros que el sólo impulso de la juventud.

 

Ese viaje por Italia de punta a punta, degustando buen vino, comiendo sabrosas aceitunas, pastas variadas y sabrosas, con pesto, yerbas aromáticas, como la albaca, el tomillo, el laurel, el romero y sobornado las salsas con buenos tomates, cebolla y ajos. Todo eso también aviva el amor y lo hace más placentero, que una simple pizza, o un buen estofado, a la pomarola o la picada de salames, salamines y buenos quesos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.28-09-2020 Mañana cumplo 76 años.

 

19 May

Un espía

John le Carré es quizá uno de los escritores más dedicados al tema del espionaje y creo que su especialidad es el espionaje en Rusia y ruso, en su país y fuera de él. Incluso Carré, alguna vez en su vida, trabajó en algo relacionado hasta que le pillo el gusto a poder escribir y desde ese momento se dedicó a la escritura, posiblemente dejando de lado lo que en algún momento fue su actividad principal.

 

El personaje que se describe a continuación no fue extractado de los libros del escritor nombrado, ni de ningún otro escritor de ese género literario, ¡No…! Más bien se puede pensar que es un personaje de la vida real. Un hombre simple, normal, pero que merece ser estudiado porque es un personaje enigmático, solitario, retraído, muy lector y exageradamente trabajador, no muy apegado a la vida social, pero con un gran sentido de lo que es la amistad.

 

Para que se formen una idea a quien se refiere esta crónica, se lo describirá físicamente en primer lugar, porque es lo que muestra, lo que se ve, pero no necesariamente lo que en realidad es ese personaje. Porque para ello, será necesario poder hacer un estudio psicológico en busca de investigar su personalidad y poder meter un poco las manos en lo que podría llamarse su alma.

 

Es un poco indefinido el poder establecer con claridad la edad que tiene, por eso se lo puede enmarcar entre los 35 y 45 años, con algunas canas en las cienes, pero con una piel lozana que no permite apreciar exactamente su edad, lo mismo que su físico. Delgado de un poco más de 150 libras, sin musculatura ostentosa, pero con una figura juvenil, sin nada de barriga y de espalda delgada, pero de nalgas abultadas y muslos de alguien que está permanente en actividad, sin practicar ningún deporte.

 

La estatura debía estar alrededor de 5 pies y 11 pulgadas. Cabellos castaños abundantes y ondulados, ojos verdes, nariz pequeña que hace juego con el mentón y los pómulos, peinado con cotibí a la izquierda, orejas normales. Con una expresión jovial, amplia sonrisa y una mira que denota sinceridad, pero al mismo tiempo picardía, o coquetería, que muestra pertenecer a un alma en calma.

 

Cuando lo interrogaron para establecer su perfil psicológico, sus respuestas fueron claras y mostró una facilidad de palabra y claridad de criterios, con amplio vocabulario y un buen nivel intelectual en diversos temas. Además, con una amplia cultura, conocedor del arte en todas sus facetas, musica, teatro, cine, pintura escultura. Daba la impresión que era una persona que había viajado por varias partes del mundo, por lo menos lo más emblemático de los cinco continentes, pero hablaba un solo idioma, aunque comprendía muy bien el portugués y el italiano, pero al haber estudiado latín poseía un adecuado repertorio lingüístico de sinónimos y parónimos.

 

Algo que llamó la atención cuando le interrogaban sobre su estado civil, respondió de la siguiente manera: –Casado una sola vez, infiel, porque si bien tengo esposa, carezco de mujer. Eso llamó la atención a los que lo investigaban, pero el respondió con mucha naturalidad y dejó pasmados a los encuestadores. Eso los hizo pensar, que se le podía dedicar una pieza musical: Amapola, lindísima Amapola / Será siempre mi alma tuya sola / Yo te quiero, amada niña mía / Igual que ama la flor la luz del día / Amapola, lindísima Amapola / No seas tan ingrata y ámame / Amapola, amapola / ¿Cómo puedes tú vivir tan sola? / Yo te quiero, amada niña mía / Igual que ama la flor la luz del día / Amapola, lindísima Amapola / No seas tan ingrata y ámame / Amapola, Amapola / ¿Cómo puedes tú vivir tan sola? Compositores: Albert Gamse / Joseph Lacalle.

 

Miguel Aramayo

SCZ.26-09-2020

 

19 May

La hija del Sol

Era una mujer muy bonita, que tenía una bella voz, además tocaba la citara con tal destreza, que podía dejar atónitos incluso a los dioses del olimpo. Pese a todos esos adornos con los que la cultivaron las musas, no tuvo la suerte de que la diosa Afrodita la tenga dentro de sus preferidas y por lo tanto también Eros y Cupido la habían abandonado, pese a eso ella se sentía protegida por Apolo y Artemisa.

 

Contrajo matrimonio con alguien que no era de la nobleza, pero si un oficial de la armada de Roda, llamado Isócrates, eso posteriormente de haber tenido una leve experiencia con el rey de Siria, quien le mintió y después de haber tenido un largo romance con ella, resulto eligiendo otra pareja, alguien que quedó embarazada, después del romance con la mujer de la bella voz.

 

Esa mujer preferida de las musas, que se llamaba Dionisia, quedó decepcionada, porque pese a ser una buena mujer; después de casarse y haber tenido hijos, nunca más tuvo los favores de Eros y Afrodita y ella culpaba de eso, por haber adelantado sus amores con Isócrates, pero existía la posibilidad que fuera por despecho al rey de Siria, que se llamaba Antíoco. El hecho es que por más que buscase pretextos, lo real era que no sentía ningún placer de compartir el lecho con Isócrates.

 

Isócrates pasaba mucho tiempo navegando en barco de guerra de la armada rodia, con el cual protegía la flota de barcos mercantes de a su comandante. La protección era de los piratas, principalmente de uno llamado Andrónico de Falasarna. Por lo tanto al pasar alejado de su casa, cuando retornaba estaba con su esposa, la cual pese a no sentir los favores de Afrodita, complacía a su esposo sin expresar su descontento. De esa manera fue pasando el tiempo, hasta que el esposo se dio cuenta y le dio mucha pena haber abusado de la pobre mujer y desde eso momento se hizo el firme propósito de no volver a molestarla, con lo cual Dionisia quedo satisfecha, aunque algo molesta, porque Isócrates respetaba su voluntad.

 

Por suerte llegaron a un buen acuerdo Dionisia e Isócrates, de esa manera vivieron muchos años a los pies del Coloso de Rodas. Felices comiendo perdices.

 

Miguel Aramayo

SCZ.23-09-2020

 

19 May

Exactamente como es

En un laboratorio muy especializado en averiguar temas raros, quisieron encontrar a una persona que en lo posible reúna varias cualidades negativas, por lo menos debía ser un individuo obsesivo, que constantemente esté soñando el mismo sueño. Era requisito que sea algún maniático sexual, pero que al mismo tiempo pueda mantenerse célibe por lo menos un año, lo que no lo debía privar de ser Infiel. El seleccionado debería tener la virtud de mentir en forma permanente y constante y necesariamente para eso debía ser charlatán. Para ser seleccionado, preferible alguien caprichoso, orgullos y que además sea goloso y por lo tanto un cochi (gordo).

 

Se pusieron a buscar a un individuo que complete todos esos requisitos y para eso contactaron a científicos de varios lugares del mundo, porque era muy improbable, casi imposible que un solo individuo pueda reunir todos los requisitos exigidos, de todas maneras, existía una remota posibilidad de lograr ese cometido. 

 

Consiguieron una lista de famosos que sean obsesivos y este fue el resultado: 1. Donald Trump. El mandatario norteamericano encabeza la lista de maniáticos. 2. David Beckham. La estrella del fútbol, confesó padecer trastorno obsesivo compulsivo. 3. Harrison Ford. 4. Naomi Campbell, famosa modelo con muchos comentarios 5. Jennifer Anniston. 6. Charlize Theron. 7. J. K. Rowling. 8. Leonardo DiCaprio, otro artista famoso.

 

Muchos famosos confesaron ser maniáticos sexuales y la lista en este capítulo es muy extensa y la mayoría corresponde a artistas norteamericanos, más hombre que mujeres: 1. Hugh Grant 2. Britney Spears 3. David Duchovny 4. Ozzy Osbourne 5. Lindsay Lohan 6. Michael Douglas 7. Rob Lowe 8. David Carradine 9. Hugh Jackman 10. Tiger Woods 11. Charlie Sheen 12. Mel B (Spice Girls) 13. Dennis Rodman 14. Robert Downey Jr. 15. Kim Cattrall.

 

También los famosos infieles en su mayoría son artistas y deportistas. A continuación, una lista de ellos: 1. Brad Pitt. Se casó con Jennifer Anniston. 2. Shakira. Desde que confirmó su relación con Gerard Piqué, se especuló con las fechas y se dijo que la colombiana había engañado a Antonito De la Rúa con el futbolista. 3. Jude Law. 4. Hugh Grant. 5. Huberto Roviralta. 6. Tiger Woods. 7. John Travolta. 8. Tony Parker.

 

En cuanto a los mentirosos, el resultado fue interesante y se presenta a continuación: 1. Anna Anderson, esta mujer se hizo pasar por la hija menor del Zar de Rusia, Anastasia Romanov, pero resultó ser Franziska Schanzkowska, que era su nombre verdadero nacida en Polonia. 2. Richards Adams Locke, editor del diario New York Sun; escribió una portada indicado que un científico descubrió nuevas especies en la Luna, unicornios azules, bichos humanos con alas y que volaban. 3. Tareq y Michaele Salahi, se infiltraron en la Casa Blanca y saludaron a Obama, engañando incluso a la seguridad. 4. Frederic Bourdin, que cambio su identidad 500 veces, se hizo pasar por el hijo perdido de una pareja de texanos y alegó que, hacia eso, porque quería ver una familia feliz. 5. Mary Baker, hizo creer que era una princesa raptada por los piratas y liberada en el mar y resultó ser la hija de un zapatero que no tenía donde vivir. 6. Victor Lusting, fingió ser un empresario que deseaba vender la Torre Eiffel, recibió la plata y escapó en tren a Viena, pero después estafó a Al Capone por $us. 40.000,00, para invertir en la bolsa, después de guardar la plata, dos meses en una caja fuerte, le dijo que se perdió la inversión. Clarck Rockefeller, condenado a 27 años de prisión, se hacía pasar por heredero del emporio, pero su nombre era Christian Gerhartsreitr, fue acusado de un asesinato y la desaparición de su mujer, que posiblemente fue descuartizada, por ese motivo cambio su identidad.

 

Los demás atributos, no eran muy difíciles, porque generalmente los que tienen los primeros con seguridad también poseían los otros. Después de la búsqueda, los científicos comprobaron con mucha certeza, la existencia de un hombre que reunía todos los atributos buscados. Era uno individuo que vivía en un pueblito del África. Era un gordito que todo el tiempo estaba comiendo chocolates y era obsesivo en su forma de soñar. Maniático sexual, charlatán muy mentiroso y se sentía orgullo de ser así, de puro caprichoso. Los científicos lograron comunicarse con él y después de observarlo, vieron que era alguien que aparentaba ser un tipo norma, pero increíblemente reunía todos los defectos que ellos buscaban, con lo cual el estudio quedó cerrado con un solo ganador.

 

Miguel Aramayo

SCZ.21-09-2020 Día de la primavera, el amor, la juventud, de los médicos, los periodistas y quizá algo más

19 May

Pobre hombre perdido

Era una ciudad fría, con una topografía irregular, podía ser California en invierno o alguna de las ciudades del norte de Italia. Era difícil identificar la ubicación del lugar, porque el relator de esta historia no sabía dar más información. Él narrador, que se llamaba Ismael y que daba la impresión de ser español, sefardí. Caminaba detrás de una persona que hablaba en voz alta, esa persona daba la sensación que estaba perdida o más aún daba la apariencia de estar sonámbulo. Era un hombre alto muy bien vestido, de cabello rubio, de hombros anchos, como si fuera un nadador, su caminar era lento y hasta cierto punto dubitativo, cada paso que daba lo hacía con cuidado, como queriendo amortiguar el ruido de sus pisadas o como temeroso de avanzar.

 

A Ismael le dio mucha pena ver a ese hombre y dejó de hacer lo que debía, lo que le correspondía, para seguirlo, y que no le suceda nada malo y en cualquier momento poder aproximarse a él y ver si se podría brindarle una ayuda efectiva, sobre todo para que no cometa ninguna locura. No tenía la apariencia de alguien con un problema psíquico o esquizofrenia, ¡no…! Aparentaba ser alguien que había tenido un duro golpe psicológico, un gran sufrimiento. Era lo que traslucía, por lo que repetía hablando solo y en vos alta, como si hubiera sufrido una gran decepción.

 

Fueron acortando distancia, Ismael que se aproximaba cada vez más y el hombre triste con sus pasos temerosos, perdiendo espacio. De esa manera Ismael pudo captar y comprender lo que decía; de así pudo enterarse del motivo de la tristeza que lo aquejaba. En su alocución el hombre se imaginaba que su esposa ya no lo quería, aunque seguían juntos, ella lo evitaba en todo momento y eso lo expresaba en voz alta.

 

–¿Por qué ya no me quieres?, ¿Qué hice para que me prives de tu amor, de tu cariño? En voz alta él mismo se respondía. –Recuerdas lo que escribiste ofendiéndome, dudando de mí.  –Pero eso que expresé tenía mucho de verdad, después de un tiempo lo corroboraste. –Esa apatía no es de ahora, hace mucho que te alejas de mí.

 

Después de escuchar ese argumento, Ismael se tranquilizó y estaba por abandonar su seguimiento, pero en algunos momentos daba la impresión que sollozaba y se le entrecortaban las palabras y eso lo siguió preocupando. En un momento determinado, el hombre triste aparentemente no vio una rama y tropezó bruscamente llegando a caerse. En ese momento Ismael se aproximó a él y lo ayudó a incorporarse y preguntarle:

 

–¿Se hizo daño? Preguntó Ismael.

 

–¡No…!, puse las manos y amortigüé la caída, ¡Gracias por su ayuda!

 

Ismael observo que tenía la cara húmeda por las lágrimas que caían de sus ojos, mientras caminaba y su rostro mostraba una expresión de extrema tristeza, que preocupaba. Como ya estaba frene a frente, Ismael le dio:

 

–Le invito un café, mire al frente tenemos una cafetería.

 

– No se moleste.

 

–No es ninguna molestia, el tiempo está para algo caliente y a usted se lo ve preocupado, por ese motivo lo estuve siguiendo.  

 

Entraron a la cafetería y pidieron dos cafés bien cargados y dos copitas de grapa. Se tomaron de un trago la grapa, que a ambos los volvió a la realidad. Después mientras degustaban el café hablaron de todo y en un momento determinado, el triste que se llamaba Pietro, agradeció y le expresó, que el haberse juntado con Ismael le había producido una gran ayuda, porque tenía una tremenda confusión y no tenia deseos de continuar. Ismael pidió repetir el café y lo hizo recapacitar, que lo que él llamaba problema, era algo común y que habían cosa más importantes por las que vivir y que nuestra felicidad no depende de los demás, sino de uno mismo, es lo que se denomina amor propio. Se tomaron otras tres tazas de café, además de otra grapa y cuando salieron, era de noche y quedaron en juntarse en otra oportunidad, intercambiaron direcciones y se despidieron como grandes amigos. Pietro ya no estaba pálido ni lloroso, mostraba otra cara. 

 

Miguel Aramayo

SCZ.18-09-2020

 

19 May

Solo sentimientos

Observo la puesta del sol y veo los colores en diferentes matices de tonalidad ocre y noto que no es sólo mi visión la que queda extasiada, una parte de mi espíritu también se compenetra de esa respuesta que tiene la naturaleza ante ciertos acontecimientos. Una sensación similar se apodera de mi cuando me quedo mirando la salida de la luna llena, o de cualquiera de los estágios que muestra este astro, en creciente, en menguante y lo extraño, cuando se esconde después del último cuarto.

 

Aunque sea solamente yo, él que aprecie cómo reacciona mi espíritu, mi alma y de forma coherente mi físico. Porque todo lo que es espiritual, se apoya en lo carnal y subsiste porque ese es el soplo, el soplo Divino que el cuerpo recibió del Creador, del Altísimo, del Omnipotente, Omnisciente, Omnipresente y todos los superlativos que le corresponden a su Jerarquía. Considero que todos los humanos deberían percibir las mismas sensaciones, pero por lo que observé, algunos, no es que no sientan esas mismas sensaciones, sino que no le dan la importancia que le damos otros.

 

Ni los hermanos gemelos poseen la misma percepción ante los hechos que ofrece la naturaleza, que a algunos los exalta, los asombra. Otros, si bien perciben las bellezas que ofrece la naturaleza, por su carácter o por su forma de ser, minimizan la importancia, que otros le damos a eso que nos brinda la naturaleza.

 

También me he quedado observando el amanecer, en lugares donde por el clima y la topografía, las ciudades se esconcen bajo las nubes y a medida que sale el sol esas nubes se dispersan y muestran el despertar, el amanecer. La caída de la lluvia es otro espectáculo que me sobresalta y mucho más, cuando es iluminado por los relámpagos y rayos, además del estruendo que se mezcla con el cantar del agua que se desparrama de las nubes. O el silencio, con el que la nieve se precipita sobre la superficie y va amontonándose en los caminos y va cubriendo los árboles, con la elegancia de sus copos.

 

Quedarse a la orilla del mar y ver el ir y venir de las olas o estar sentado en un acantilado, donde además de ese vaivén del mar, se aprecia la furia, el poder de las aguas golpeando rítmicamente, o el transcurrir de un rio de un cierto caudal, cuyo arrullo incluso hinnotiza y produce somnolencia. La quietud de un lago, también es algo que influye en la paz del espíritu.

 

Son tantas las cosas que podemos observar de la naturaleza, que cuando lo hacemos podemos ver lo diminutos que somos, ante tanta grandiosidad y apreciar que todo eso no es de generación espontánea. Que fue creado por un ser superior, del cual también somos su obra y que todo eso lo hizo para nuestro bienestar, para que lo conservemos, lo cuidemos y sepamos apreciarlo, como lo hacen muchos otros seres vivos que comparten con nosotros el mismo habitad. Creo que es la forma como nos demuestra su amor.

 

Miguel Aramayo

SCZ.14’09-2020

 

19 May

Solo sueños

Alguien soñaba, pero sus sueños se hacían difusos, mejor dicho, sus sueños se borraban de su mente, una vez soñados. Pero quién en su vigilia, observaba a quién soñaba, puede asegurar, que la persona observada soñaba de verdad. Porque el soñador, además del sueño que tenía, dejaba traslucir movimientos y palabras, que después el soñador no recordaba. El soñador, no recordaba, que sus manos buscaban botones, botones de una supuesta camisa. Mientras tanto decía el nombre de la persona con la que soñaba, que era la misma persona a quien quería desprender los botones. Después no recordaba nada de eso, tampoco rememoraba que después decía: ¡no…!, ¡no…! Y nuevamente repetía el nombre de la persona que la acompañaba en sus sueños, la misma persona propietaria de los botones.

 

Después, quien soñaba, volvía todo a la normalidad, mostrando la continuación de un descanso reparador. Quien observaba la escena de los sueños, las palabras y los movimientos queriendo desprender botones, quedaba con el recuerdo de lo que vio manipular y recordaba el nombre y las expresiones de negación. Con esos recuerdos se le aparecían fantasmas que lo atormentaban, pero por suerte, como no era el propietario del sueño dejaba que todo lo visto y escuchado se borre de su mente o quede relegado a un segundo plano. Después de todo, no era algo que le afecte y atormente, porque no era la primera vez que experimentaba esa situación, ya había tenido una vez anterior.

 

Para borrar todas esas imágenes que lo afectaban momentáneamente recordó un poema que escucho en alguna oportunidad, que dice:

 

Mi tristeza, mi alegría, mi incredulidad, mi fe. Mi pobre melancolía, por la que me salvaré. Dime tú niña mía, que después te cambiaré por una niña más fría, para cambiarla después. ¡Me muero porque me quieran…!, pero nunca lo diré. ¡Y después de todo qué! ¿Morir para que me quieran? ¿Qué me quieran para qué? Aquel gran amor de un día volverá y yo no estaré. Y después de todo, ¿Qué…? ¡Aquel pobre amor de un día…!

 

La vida tiene un curso que seguir y los sueños, sueños son. Los sueños, algunas veces te hacen vivir y retrotraerte cosas agradables que sucedieron en tu existencia, pero otras son simples fantasías, fantasías que tu mente quiere recrear y por lo tanto, uno no le debe dar mucha importancia. Estoy seguro que los sueños son lindos y necesarios para poder seguir viviendo, porque la vida no siempre tiene bellos momentos y los sueños amenizan nuestra existencia.

 

Miguel Aramayo

SCZ.12-09-2020