Después de leer un artículo que titulaba: ¿Cuál es el verdadero nombre de Dios?, me puse a pensar que muchos de esos nombres nosotros los hemos visto alguna vez, o los hemos escuchado. A continuación mencionaré los nombres que posiblemente hubiéramos escuchado, al leer la Biblia o algunas revistas cristianas.
Nunca escuché que los católicos o los cristianos hubieran dedicado un tiempo especial para estudiar ¿cuál es el verdadero nombre?, siempre oí expresiones que ponderan algunas cualidades de Dios, como “El Padre”, “El Omnipotente”, “El creador”, este tipo de expresiones es muy repetitivo cuando uno lee el Coram.
En cambio los judíos, que en mi opinión, le dedican más tiempo en leer y procuran estudiar sus escrituras, La Torá, El Talmud y muchos otros libros, además que para ellos las escrituras no son estáticas, por lo menos esa es la impresión que tengo yo, sino que son de actualización permanente, lo cual me parece correcto y loable. Porque el lenguaje va evolucionando con el transcurrir del tiempo y así como el lenguaje evoluciona, el mundo tiene cambios, al hacerse nuevos descubrimientos, la mente humana va evolucionando, va progresando, y lo que se encontraba de una manera, con el correr del tiempo, también tiene una transformación o una complementación.
En la religión católica sé que se producen algunos cambios, los cuales son gestados por los “concilios ecuménicos” y he comprobado que el “Concilio Ecuménico Segundo”, cuando el papa era Juan XXIII, produjo cambios rotundos en el aspecto externo de la iglesia y la liturgia, incluso si no me equivoco, se modificó el Catecismo. Se cambió la posición del altar, se suprimieron los hábitos para los curas y las monjas, etc.
También existen algunas opiniones personales de los Pontífices, que a mi criterio, son simples opiniones, no en base al análisis te los temas por varios estudiosos, que quizá tengan opinión o revisión de muchos, pero no con la profundidad que imponen los judíos.
A continuación transcribo los nombres más comunes para nombrar a Dios: YO SOY EL QUE SOY. (Éxodo 20,3) en Deuteronomio 4 afirma «Yo soy Yahvé, tu Dios celoso». En Isaías 45,18 también afirma “Yo Soy Yavhé y ningún otro» El tetragrama YHWH, En el Pentateuco y en el idioma hebreo en el cual el versículo de “Yo soy el que soy” fue escrito, las letras que designarían el nombre de Dios serían “yod-hei-vav-hei” ( יהוה), que traducido al alfabeto occidental dan el tetragrama YHWH, YHWH se pronunciaba “iajuéj”, que habría sido el origen de la palabra “Yahveh”. Algunos judíos insisten en escribir en castellano o inglés las palabras “Di-s” o “G-d”, para reemplazar las palabras “Dios” o “God”). Se cree que los judíos masoretas agregaron las vocales de las palabras “Elohín” o “Elohim” o “Edonay” (“El señor”), “Yehowih” o “Yehowa”, que dio origen al vocablo “Jehová”, la palabra «Jehová», nunca ha existido en idioma hebreo «Yahvé» o “Yahveh”.
Los nombres que no son comunes los detallo a continuación: “Edonay” o “Adonai”, que significa “Mi señor” o “Mi amo” “HaShem” (“El nombre”). “Elohim”, “El Dios fuerte y poderoso”, “Ehyé-Asher-Ehyé”, “Seré el que Seré” o “Yo Seré el que resultaré Ser” “El” (que en el Antiguo Testamento también se puede encontrar como parte de los más antiguos nombres del hombre (Gen. 4:18) ), “El Olam” (que significa “Dios eterno” o “Dios universal”), “El Roi” (“Dios me ve” o “Dios cuida de mí”), “El Shalom” (“Dios de paz”), “Zar Shalom” (“Príncipe de paz”), “El Shofet Haaretz” (“Dios que juzga a toda la Tierra”). “Eloah” (que se emparenta con la palabra árabe “Allah”, nombre que se usa en el Islam para designar a Dios, y que aludiría al nombre del poder que despierta miedo o pavor entre los hombres), “El – Elyon” (que significaría “Dios del Cielo, la Tierra y las Alturas”), “Shejiná” (o “Presencia de Dios” que reside entre nosotros y a veces se manifiesta físicamente), “Yah” (apócope de la palabra “Yahveh” que aparece principalmente en el libro de los Salmos), “Emmanuel” (que aparece en Isaías 7,14 y que significa “Dios con nosotros”) y “El Shaddai” (nombre conocido por los patriarcas Abraham Isaac y Jacob, y que significaría “el que todo lo puede”, “El Todopoderoso” o “El omnipotente”, es decir, el Dios que testifica de sí mismo con especiales muestras de poder, aunque la antigua palabra semita “shadu” que significa “montaña”, ha hecho a otros estudiosos a traducir la palabra “El Shaddai” como “Dios de la montaña”).
En el Islam aseguran que Dios tiene noventa y nueve nombres accesibles al entendimiento humano, que representarían noventa y nueve atributos, pero el nombre número 100 sería el auténtico nombre de Dios, ya que todos los demás son sólo adjetivos que lo describen.
Después de haber leído todo lo que comparto, con relación a ¿cuál es el nombre de Dios?, para mí, no es necesario ningún nombre, porque como Él le dijo a Moisés, su nombre es: “YO SOY EL QUE SOY”. Para dirigirme a Él no requiero nombrarlo porque considero que es Único, Autentico, Supremo y que tan solo pensar en Él ya es suficiente para estar comunicado con Él.
Miguel Aramayo
SCZ.24-10-2015 Cumpleaños de mi nieta Fabiana.