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31 Jul

«Lo que el tiempo no borró»

«Lo que el tiempo no borró»

 

Valeria lo amó durante ocho años. Ocho. No ocho días, ni ocho meses. Ocho años de cumpleaños, promesas de amor eterno y besos robados bajo la excusa de la luna llena. Elías era su primer todo: su primer beso, su primer «te amo» con la voz temblorosa, su primera vez —con los nervios a flor de piel y el corazón más expuesto que el cuerpo.

 

Era perfecto, al menos en su versión adolescente: romántico, atento, y con esa sonrisa de chico bueno que pudiese engañar hasta a una madre con instinto de bruja. Pero como todos los cuentos de hadas mal contados, había un giro.

 

El giro se llamó Sofía. Hermana menor del mejor amigo de Elías. Jovencita, impulsiva, con mirada felina y cero respeto por los límites ajenos. Una noche, según Elías, «pasaron cosas». Una frase tan ambigua como cobarde, pero suficiente para dejar embarazada a alguien.

 

—Tengo que casarme con ella —le dijo, sin rodeos, como si estuviera eligiendo entre dos marcas de cereal.

 

Valeria lo miró fijo. No gritó. No lloró (al menos, no en público). Solo pensó: «Ocho años para que me cambies por un error de borrachera y media conversación».

 

Y claro, él le pidió comprensión. ¡Comprensión! Como si ella fuera un curso de filosofía en la universidad.

 

—Lo siento, Val —agregó él, como si el «lo siento» fuera un bálsamo mágico que reparara el alma.

 

Se fue. Se casó. Tuvo una hija con Sofía. Y Valeria… sobrevivió.

 

Pasó por su etapa de «odio al amor», su fase «solo salgo con amigas», su momento «mejor sola que mal acompañada» (aunque, sinceramente, también estuvo mal sola por un buen tiempo). Pero como toda historia donde la protagonista decide levantarse, llegó alguien inesperado.

 

Matías era lo opuesto a Elías. Más desordenado, menos romántico… pero honesto. Directo. Tan directo que cuando la conoció le dijo:

 

—Tenés una sonrisa hermosa, pero una tristeza detrás que se nota a kilómetros.

 

Valeria lo miró con una ceja levantada. No sabía si pegarle o besarlo. Terminó haciéndole una cita para el viernes.

 

Lo que empezó como una especie de venganza encubierta —porque sí, Valeria quería que Elías la viera feliz, radiante, deseada— terminó convirtiéndose en algo que no esperaba: tranquilidad.

 

Matías no era tormenta, era café caliente en la mañana. No prometía el cielo, pero sí estar al lado de ella en los días nublados.

 

—¿Todavía pensás en él? —le preguntó una noche, mientras la abrazaba.

 

Valeria no mintió.

 

—A veces. Pero ahora me doy cuenta de que lo que sentía era adicción, no amor. Con vos… con vos es otra cosa.

 

—¿Mejor? —preguntó él.

 

—Más real.

 

Se casaron. Ella, con un vestido sencillo y una mirada que ya no esperaba cuentos de hadas. Él, con su torpeza encantadora y unos votos que incluyeron la frase: «Te prometo no arruinarlo todo, aunque a veces se me caiga el mundo encima».

 

Y en medio de la fiesta, apareció Elías.

 

Invitado por un primo cualquiera, apareció con su esposa (Sofía, aún con cara de «esto no era lo que soñé») y su hija, que corría entre las mesas con un vestido lleno de flores.

 

Elías la miró. Ella también. Fue apenas un segundo. Pero bastó.

 

Porque esa mirada no fue de amor. Fue de nostalgia. De arrepentimiento. De «pude haber tenido todo esto y lo dejé ir».

 

Valeria sonrió, no por despecho, sino por libertad. Por fin entendía que a veces lo que más duele es lo que más enseña. Y que no todos los amores están hechos para quedarse. Algunos solo vienen a destruirte… para que después, puedas reconstruirte mejor.

 

Cuando Matías la abrazó en la pista de baile, le susurró al oído:

 

—Estás hermosa.

 

Y ella, por primera vez en muchos años, no pensó en el pasado.

 

Pensó en el ahora. En el hombre que la eligió sin fantasmas. Que no necesitó equivocarse para saber lo que quería.

 

Y así, entre risas, vino y canciones desafinadas, Valeria cerró su propia historia de amor inconcluso.

 

Con un «gracias por romperme, Elías», en silencio.

Y un «menos mal que lo hiciste», en el corazón.

 

Autor anónimo.

 

31 Jul

Dejando que escriba la IA

Dejando que escriba la IA

 

Soy alguien que disfruta escribiendo. Algunas veces uso un papel y mi estilográfica preferida. Fijo mi vista en el papel y en la punta de la pluma fuente y veo o percibo que la tinta se desliza en el papel y mi mente comienza ebullendo como si fuera una locomotora.

 

Las palabras salen de mi cerebro como misiles disparados para convertirse en letras y algunas veces en garabatos. Procuro escribir de manera que se entienda lo que voy plasmando en el papel, pero no con estilo, algunas veces sigo el trazo de letra corrida y otras procuro estampar letras de molde, estilo que me resulta más fácil, pero que lo encuentro que es adecuado para trabajar, pero no para expresar sentimientos y dejar constancia escrita de sueños que salen de mi intelecto.

 

El escribir en papel con tinta mojada y una estilográfica, hace que me sienta más sincero, más expresivo y quizá sueñe más profundo. Pero mis dedos se deslizan con mayor velocidad y plasmo mis ideas con mayor rapidez, si utilizo el teclado de mi computador, pero no es lo mismo, no veo lo que estoy escribiendo, son pulsaciones sobre teclas negras con identificación de letra blancas. De vez en cuando me distraigo leyendo lo que queda expuesto en la pantalla. Escribo en forma veloz y no tengo que recapacitar en lo que voy plasmando, simplemente lo que pienso, pero algunas veces no pienso, sino dejo que mi cerebro se conecte a mis manos y estas al teclado, quedando expresado lo que ordena mi cerebro.

 

Pienso que escribir, de la forma que sea, es una terapia que disminuye las presiones a las que nuestro intelecto está expuesto cada día y por lo tanto el poder exteriorizar sentimientos, sueños y ensueños, libera la presión acumulada, además queda constancia de lo que pensaste en un momento determinado, Aunque sean palabras que se lleva el viento.

 

La inteligencia artificial podrá escribir con mayor corrección y estilo lo que le solicites y la idea que le transfieres puede ser interpretada con mayor claridad que la expresión de uno mismo, pero es algo fingido, mecánico, sin sentimientos, por lo menos sin el alma y el amor que uno expresa cuando son sus propias palabras las que exteriorizan lo que uno almacena en el cerebro, con participación del corazón y los instintos.

 

He probado lo que puede brindar la IA y nos deja con la boca abierta, incluso escribiendo poemas, canciones, cuentos, relatos, artículos y hasta tesis. Pero queda bien para los demás, pero no para uno que, además disfruta de poder dejar en papel sus pensamientos, sus sentimientos, recuerdos, añoranzas y tanto que almacenan nuestras neuronas, los axón. Lo que tenemos en la conciencia e incluso lo que tenemos en el subconsciente. No lo que está almacenado en los centros neuronales que es de donde se alimenta la IA.

 

Miguel Aramayo

SCZ.13-06-2025 (sin querer hoy es vienes 13) 

31 Jul

Algo extraño y bonito

Algo extraño y bonito

 

Creo que es la primera vez en mi vida que leo la transcripción de un sueño en el que me parece reconocer a todos los integrantes del relato y creo que todos ellos están disfrutando de la eternidad salvo pocos caso.

 

Toda la trama se desarrolla en el «Barrio Serebo» *1. Las casas que se mencionan están más o menos entre tres o cuatro cuadras de la misma calle, Una es la casa de don Lorenzo, la otra casa está al lado de la iglesia de San Andrés y es donde vive el muchacho de este relato, también se menciona a la casa al frente de la iglesia y la casa ubicada en la esquina opuesta a la iglesia, en la misma cuadra.

 

El muchacho se encuentra en la casa de don Lorenzo y ve a un grupo de personas trabajando con facturas preparando los impuestos, entre medio de esa gente también está Toto que le dice:

 

—Estamos preparando la declaración de impuestos que vencen hoy a las 18 y ya son las 16. ¿Vos ya preparaste tu declaración?

 

El muchacho afligido regresa a la casa al lado de la iglesia y recoge un paquete de facturas y retorna a la casa de Toto, pero allá le dicen:

 

—Notros no te podemos ayudar, pero lo pueden hacer Chunti y sus parientes.

 

El muchacho con su bolsa de facturas regresa a la casa de la otra esquina de la iglesia, donde vive Chunti y les pide que transcriban todas las facturas, en un formato que les da escrito en un papel y retorna a la casa de Toto. Cuando llega allí enojado porque su esposa no lo colaboraba en ese afán y se da cuenta que la información es insuficiente. Retorna a la casa de Chunti y les modifica la forma para registrar, pero también se da cuenta que el tiempo es insuficiente. Retorna donde Toto para ver si hay alguna novedad y como venció el plazo decide regresar a su casa al lado de la iglesia y se encuentra con su mujer y la hermana, al pasar por la casa que está al frente de la iglesia su mujer le dice a su hermana:

 

—¡Saludos a los vecinos!

 

La hermana le responde: —¿También al de la eternidad?

 

Y la hermana le responde: —¡Para él también y con muchísimo amor…!

 

Al escuchar eso, el muchacho queda enojado y piensa que al llegar a su casa preparará su maleta para irse a otro lado. Al ingresar a la casa se encuentra con sus suegros quienes lo saludan con mucho cariño, como si fuera su hijo, con lo cual él queda dolido y piensa que al irse de la casa ellos serían los más afectados y por lo tanto cambia de idea y decide que mejor es aplacar su enojo y continuar como hasta ahora, sabiendo que no es querido y sintiéndose rechazado.

 

Al despertar del sueño el muchacho analiza y recuerda el sueño. Sabe que ha pasado tanto tiempo y que debe resignarse a la realidad. Desde el principio no fue el gran amor y si le demostraron que fue querido, fue simplemente para reemplazar una decepción y que él seguirá siendo el segundo de auxilio y que con el tiempo se siente rechazado.

 

Por suerte los sueños, solo son sueños y no el reflejo de la realidad, por lo tanto, no vale la pena preocuparse, la vida sigue su curso y lo que sucede es porque Dios lo quiso así. Después de todo, él tiene la compensación de sentir que vivió feliz, porque el tiempo pasó dejándole buenos recuerdos y teniendo la seguridad que el sí quiso de verdad y pese a todo sigue queriendo a ese su primer, único y gran amor, con la seguridad que continuará así hasta el fin de sus días. Lo demás es lo de menos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.10-01-2025

 

*1 El barrio Serebo se llamaba así porque ahí llegaban los cargamentos de azúcar. Era en la calle Buenos Aires desde la Libertad hasta la Colón y las calles aledañas.

 

31 Jul

El amor es algo extraordinario y al mismo tiempo ordinario

El amor es algo extraordinario y al mismo tiempo ordinario

 

La definición de ordinario es: Común, regular y que sucede habitualmente. Plebeyo. Bajo, basto, vulgar y de poca estimación.

 

La definición de Extraordinario es un término que se utiliza para describir algo fuera de lo común, increíble, excepcional o que va más allá de lo ordinario. En la vida cotidiana, entender este concepto es crucial, ya que nos permite apreciar y reconocer aquellas cosas, personas o eventos notables, que se destacan por su singularidad o excelencia.

 

Al decir que el amor es algo extraordinario quiero expresar que es increíble, excepcional, notable. Que es un sentimiento que se destaca por su singularidad o excelencia, pero al mismo tiempo es ordinario, porque es común y que sucede habitualmente, es un sentimiento del que pueden disfrutar todos sin ningún tipo de excepción.

 

Soy absurdamente romántico. Por el tiempo transcurrido desde mi nacimiento, cualquiera que me escuche o lea lo que expreso, pensará que ya no es correcto que a mi edad biológica siga pensando de la manera que debería ser propia de un adolescente. Por eso mismo digo que el amor es extraordinario y ordinario. Muchos de los que me conocen podrían decir que soy un mentiroso, si digo que ame una sola vez en mi vida y que todavía sigo amando de esa manera a la persona elegida, incluso esa persona asegurará que soy un mentiroso y lo acepto.

 

Así como la felicidad depende simplemente de cada uno y a ese sentimiento se lo denomina amor propio, para mucha gente ese sentimiento se conoce como egolatría. El amor que siento por otra persona es un sentimiento que me pertenece y por lo tanto cuando digo que siento un amor extraordinario, no pretendo decir que ese amor es correspondido, si siento ese amor no reclamo que deba ser correspondido, la persona a la que amo con un amor extraordinario puede ser que no me ame y tenga ese sentimiento por otra persona. Ese hecho no desvirtúa mi sentimiento, tampoco me daña ni me entristece, porque la felicidad depende de mí, así como el amor que siento y que es único y que es mio.

 

Creo que existen muchos sentimientos que son particulares, propios de cada persona, la admiración, el odio, la compasión y muchos otro sentimientos los puede sentir uno por los demás, pero los demás no pueden retribuirle lo mismo al poseedore de esos sentimientos. Lo mismo sucede con el amor.

 

Muchas veces expreso lo que siento o exteriorizo mis pensamientos, pero no lo hago con el afán de que los demás acepten mi forma de ser, es solamente, porque me siento feliz de sacar fuera de mí el contenido de lo que almacena mi cerebro que resume lo que posiblemente tenga mi corazón o quizá algunos otros órganos de mi cuerpo, que comparten mi intelecto.

 

Miguel Aramayo

SCZ.02-01-2025

 

31 Jul

Me califico.

Me califico.

 

Después de compartir 58 años de vida en común, se me ocurrió hacer un examen de conciencia. Observé que, en ese tiempo he sacrificado a una pobre mujer durante esa convivencia sin brindarle nada de felicidad y ella acepto ese sacrificio por sus hijos, por sus nietos y ahora resignada al poco tiempo que resta por sufrir. Todo eso, por su gran apego a la religión, a sus creencias y el ejemplo de sus ancestros. 

 

Haciendo un análisis profundo de: ¿Quién soy? ¿Cómo soy? Creo que mi opinión es imparcial, porque en el análisis jugó mí conciencia y me liberé de toda hipocresía. La opinión que tengan los demás, puede ser totalmente diferente a lo que opino yo, quizá la única persona que podría coincidir conmigo es mi mujer.

 

No soy bueno, soy simplemente mentiroso para mantener las apariencias y porque algunas personas me consideran así, pero soy egoísta, ególatra, falso, mentiroso, hipócrita y quizá algo más que me olvido.

 

No soy piadoso, eso es falso y Dios lo sabe, lo que hago es simplemente de farsante, para que me crea todo el mundo, pero la realidad es otra, soy pecador, perverso, malo, deshonesto, infiel, falso, mentiroso.

 

Como esposo, tengo todos los defectos posibles, total y absolutamente, que ni siquiera serví para borrar recuerdos y al contrario los acrescente, como amante cero al cociente, infiel, egoísta, obsesivo, compulsivo, maniático, desamorado, deshonesto, mentiroso, falso.

 

Pese a todo eso, mucha gente me acepta, porque creen que soy lo contrario de lo que sinceramente expreso en esto que escribo, que es una confesión, del pleno conocimiento de Dios, que espero sea el único que pueda perdonarme.

 

Pese a eso soy feliz y me quiero tal cual soy, porque cada uno es artífice de su propio destino. Lo que significa que cada persona tiene la responsabilidad de crear su propia vida y las circunstancias que la rodean. Implica que las decisiones y acciones de una persona son las que determinan su futuro, y no que este esté predeterminado por factores externos. 

 

Miguel Aramayo

SCZ.29-04-2025

 

31 Jul

¿Cuánto puede valer una persona?

¿Cuánto puede valer una persona?

 

Se me ocurre que pueden existir diferentes valores para calificar a una persona. Puede ser el mismo individuo el que se asigna una ponderación de acuerdo a su propio criterio. La sociedad también está dividida en diferentes estancos, quien más cree conocerlo por el tiempo que compartió con él y lo conoce íntimamente es su mujer, pero también están sus padres y aquí la opinión puede ser dividida, su madre le puede dar un valor diferente y quizá sesgado, el padre le asignará otra ponderación, lo mismo que cada uno de los hermanos. Los familiares por el lado paterno como el materno tendrá diferentes opiniones, dependiendo del grado de comunicación que hubiera existido con cada uno de los parientes y desde luego con el grado de parentesco. Los abuelos valoraran de manera diferente que los tíos y estos de manera diferente de acuerdo a su sexo y la diferencia de edad con relación al calificado. Lo mismo sucederá con los primos y los cuñados y concuñados le asignaran una ponderación diferente. Los compañeros de colegio también pueden asignar una valoración diferente y diferente ponderación considerando el grado de afinidad y vecindad, lo mismo sucede con los amigos de mayor intimidad. Otros valores asignarán los compañeros de trabajo, sean subalternos de diferentes niveles y por último los clientes con los que se tiene contacto permanente.

 

Como individuo, haciendo un examen de conciencia puedo asignarme diferentes calificaciones, como persona en general, sabiendo el cumplimiento de lo establecido en la sociedad creo que la ponderación es relativamente alta porque cumplo con casi todos los preceptos que son universales: educado, culto, respetuoso en términos sociales, amable, relativamente humilde, honesto, colaborador, resignado.

 

La calificación que me podría asignar mi mujer no creo que sea muy alta, como amante quizá me aplace, porque no supe comprender todo lo que se solicitaba como tal e incluso infiel e hipócrita. Como esposo, responsable con las obligaciones hogareñas, un buen padre, sin ser excepcional, pero cumplidor de sus obligaciones paternales. Colaborador como esposo, pero no destacado, simplemente pasable.

 

Como hijo una buena calificación en general, mejorando notablemente después de haber contraído matrimonio y mucho más después de haberles dado nietos. Como hermano siempre una buena calificación y mejorando al pasar de los años. Con los abuelos una buena calificación principalmente con los abuelos paternos, de la misma manera con los tíos. Con los primos en general muy buena calificación y la prueba se nota hasta hoy porque sigo manteniendo vínculos de amistad y de cariño, pese a que ya están lejos físicamente incluso a largas distancias, pero que con la tecnología actual las distancias se acortan, al extremo de que los parientes que viven en Francia, Israel, Argentina o La Paz, es permanente y en algunos casos incluso el contacto es diario y en el peor de los casos un contacto mensual.

 

Con los compañeros de colegio y universidad, considero que tengo una buena calificación, porque hasta ahora sigo manteniendo contacto. Con los amigos, que fueron muy pocos, excelente relación y considero alta calificación porque de los dos o tres que conservo nos tratamos como hermanos y continuamos de la misma manera con sus descendientes.

 

Mis hijos en general buena calificación uno más que otro, porque ambos tienen caracteres diferentes y porque uno es más crítico que el otro.

 

Miguel Aramayo

SCZ.14-04-2025

 

31 Jul

El cuentito de una pobre muchacha que sufre desde muy joven.

El cuentito de una pobre muchacha que sufre desde muy joven.

 

Una muchacha que enamoró durante muchos años con el mismo chico y él ya termino de estudiar. Ilusionada con ese amor y con la seguridad que ese enamoro terminaría en boda. Incluso ella ya hacía tiempo que bordaba prendas para su ajuar, pero el muchacho tuvo mala suerte y embarazo a la hermana de un amigo y tenía que afrontar esa situación. Al enterarse la muchacha de esa situación da por terminada la relación y queda con el corazón roto, pero con la ilusión de que él después de afrontar esa situación podría regresar.

 

En la ruptura ella piensa que existía la posibilidad que después él recapacitaría, pero se vio obligado a casarse y convivir con la madre de la criatura, con lo cual la ruptura fue total. A un principio la mucha se ilusionó pensando que retornaría y no la dejaría, porque el corazón de ella seguía cautivo a los caprichos del enamorado. Él le había hecho tantas promesas mostrándole que el amor que sentía por ella era lo máximo, eso le proporcionó a ella el máximo de felicidad desde que le robo el primero beso y mucho más desde la primer noche de amor, ella quedo convencida que su unión seria para siempre.

 

Ahora él debía cumplir con su obligación y recorrer ese nuevo camino atravesar ese mar, pero ella quedaba con la esperanza que ese pasaje seria momentáneo y retornaría después de solucionar su problema. Rogaba que pase ese mal momento, porque ella lo seguiría esperando hasta que él se dé cuenta que ella es su gran amor, como él es de ella.

 

La enamorada queda tan dolida, que trata de mostrarle al pretendiente, que es indiferente y se presenta la oportunidad de dañarlo mostrando que está enamorada de otra persona y que su romance tan largo se terminó para siempre, pero sigue frecuentando a su familia y mostrándose con su otro amor. Pasado el tiempo llega a formalizar la relación con el nuevo amor y deciden casarse, pero sigue enamorada del otro, al extremo que conserva fotos de recuerdos que fueron bellos e incluso lo invita a su matrimonio para tomarse una foto con él sin que esté presente el novio, para conservar la misma en el álbum de los recuerdos de la nueva familia.

 

Pasa el tiempo y nacen los hijos de la unión, pero después de unos pocos años y al no sentir nada por el marido, se culpa de ese hecho y alega que es un castigo de Dios, al extremo que debe recurrir a tratamientos psicológicos y un psiquiatra le recomienda que se confiese con el marido y ella le cuenta a éste todo su romance, como se acariciaban con el ex enamorado, como lo hacia ella y como correspondía él, incluso deja en duda la virginidad que le dijo al marido que había perdido con él, esto impacta tremendamente en el marido, pero le da a ella la tranquilidad.

 

Por suerte el matrimonio continua, porque él marido pasa por alto todo eso y dedica mucho más tiempo al trabajo, a los hijos y también pese a ser su primer y gran amor, el marido ya no es el mismo y deja de ser fiel, pero continua con la unión que dura muchísimos años. Ella ya no quiere saber de él marido como pareja, le incomoda, lo rechaza. Él acepta esa situación y busca la forma de solucionar, apartándose de forma que nadie de su entorno note esa situación y así no dañar la unión para no incomodar a los hijos, y al saldo de familia que ya es numerosa y que los tienen por un matrimonio feliz, firme y serio. Pero en realidad son una pareja que conviven sin un vínculo de amor o cariño, pero guardando las apariencias ante los demás, parientes y amigos.

 

Así transcurre el tiempo hasta que ellos son viejitos y lo único que esperan es el final para cumplir con el precepto religioso: «que hasta la muerte los separe». Pareciera que este cuentito dio origen a la composición del bolero que titula «La barca».

 

31 Jul

Soñando en la india

Soñando en la india

 

Tuve un sueño maravilloso, o quizá no fue tal y solo correspondía a rememorar un momento de mi vida. Estando en la India, visite varias ciudades, como Varanasi, Púshkar, Amritsar y Jaipur, que son reconocidas por su riqueza folclórica y cultural. Varanasi, con su mística atmósfera a orillas del Ganges, lugar de intenso fervor religioso. Púshkar, famosa por su mercado de artesanía y su lago sagrado. Amritsar, en Punjab, con su Templo Dorado, lugar sagrado para los sijis. Jaipur, conocida como la «ciudad rosa», destaca por sus coloridos mercados, palacios y fortalezas, reflejando su rica historia y cultura. 

 

Entre las calles laberínticas y caóticas de Varanasi y la calma que desprende Púshkar se siente una energía difícil de percibir en otros lugares del mundo. No hay que ser hindú, ni siquiera creyente, para darse cuenta de lo que allí confluye. Son las ciudades más antiguas de la India y dos paradas obligatorias en un viaje en el que lo emocional pesa más que lo racional.

 

Entre el desierto y la ciudad rosa, rodeada de colinas, colindando el desierto de Thar y situada a orillas de un lago que normalmente está cubierto por la niebla, esta pequeña y tranquila ciudad transmite una energía difícil de sentir en otros lugares. Al caer la noche, sus calles resurgen y los templos mantienen sus puertas abiertas a quienes terminan el día con una ofrenda. Sin embargo, antes de la salida del sol, el agua del lago de Púshkar ya acoge a multitud de personas que se desplazan hasta allí para su baño de purificación.

 

El relato hindú cuenta que el dios Brahma -en el hinduismo, el creador del universo- dejó caer una flor de loto sobre la tierra dando lugar al nacimiento del lago Púshkar. Un atractivo lugar que, además de por su importancia espiritual, también lo es como punto neurálgico. Hasta allí se acercan peregrinos de todas las partes de la India para sumergirse en sus aguas sagradas con la intención de limpiar su cuerpo y su alma.

 

Varanasi, la ciudad de la muerte, en el estado de Uttar Pradesh se encuentra la otra ciudad santa del hinduismo, Benarés, o Varanasi en hindi, que según cuenta la leyenda fue fundada por el dios Shivá. Esta ciudad, en la que viven más de un millón de habitantes, se levanta a orillas del río Ganges. Un río sagrado que, más que una corriente de agua permanente, en la cultura hindú es la vía de acceso directo al Nirvana.

 

La relación de la madre Ganga, la diosa del Ganges, con el Nirvana es extremadamente importante para los hinduistas. Al menos una vez en la vida, los hindúes peregrinan hasta allí para eximirse de sus pecados bañándose en sus aguas, y es que, con cada inmersión el río elimina uno de los pecados cometidos. Por eso, al amanecer, las orillas del río se llenan de fieles que buscan deshacerse de sus pecados y lanzar a su diosa sus ‘pujas’ llenas de flores, velas y bolitas de anís que la fuerte corriente se lleva sin dificultad alguna.

 

Una vez llega la muerte, en esta serpenteante ciudad, los cuerpos sin vida se pasean sobre los hombros de familiares varones. Rodeados de incienso y cubiertos de flores llegan entre cantos a los ghats, a las orillas del Ganga. Allí se incineran con madera y especias que, en función del dinero que posea la familia, será de una calidad u otra. Las mujeres son quienes lo eligen, pero no se les permite estar en la ceremonia pues, según explican los locales, en el pasado cuando el marido era el primero en fallecer había mujeres que se tiraban a la hoguera para arder con su pareja. Una vez las llamas del crematorio se han apagado, el cuerpo hecho cenizas se lanza en medio del Ganges para que vuelva a resurgir a la vida en forma de reencarnación.

 

Miguel Aramayo

SCZ.30-04-2025

 

31 Jul

Visitando Mont Sant Michel

Visitando Mont Sant Michel

 

Me llamó mi amiga y me pidió que por lo menos dos noches visitemos un pueblito del sur de Francia. Un lugar que es un primor y que nunca estuvo en nuestros planes de viaje, pero que como hace tanto que no estamos juntos ella tiene deseos de verme y estar conmigo. Ese pedido me estremeció y dejó, vibrando las fibras no solo de mi corazón, de todo mi cuerpo. Creo que la última vez que estuvimos junto fue cuando viajamos en tren a Marcella, ya hace mucho tiempo.

 

Me puse a ver ¿dónde estaba el pueblito?, ¿qué nos ofrecía?, ¿cómo debíamos llegar a él?, y programar el viaje. Me informé como si estuviera recorriendo en forma mental. Realicé esto explorando la isla Le Mont-Saint-Michel y la ciudad de Saint Malo. Valia la pena que nos arriesguemos a tomar un tours por más coro que fuera, eso nos permitiría estar solos, amarnos como si todavía fuéramos muchachos y sin embargo ya estamos próximos a cumplir cincuenta años.

 

Una tarde llegué al departamento y ¡sorpresa!, mi amiga estaba allí y me saludó efusiva.

 

—No me pude aguantar y como me imaginé que estabas preparando el viaje a Normandía, decidí adelantarme, de esa manera me quedaría haciéndote compañía hasta que viajemos.

 

—Que buena idea la tuya y por lo visto adivinaste que estaba haciendo desde que me sugeriste el viaje. Ya tengo todo preparado y pensaba llamarte esta noche para que puedas venir y fijar la fecha del viaja a Mont Saint Michele.

 

Tomamos el tours que nos permitía llegar a Mont Saint Michele en más o menos cinco o seis horas de viaje, el tours elegido nos recomendaba seleccionar entre varios hoteles que los nombraron y que detallo a continuación: Alojarse en la isla del Mont Saint Michel es mucho más caro que en un lugar cercano. Le Mouton Blanc que se encuentra a los pies de la abadía y es un hotel sencillo y cómodo en la Grande Rue. En pleno Mont Saint Michel se encuentra el Hotel la Croix Blanche, un magnífico hotel que ofrece una increíble terraza con impresionantes vistas. El Auberge Saint Pierre, del siglo XIV, también se encuentra en la principal zona comercial; las vigas vistas rezuman encanto de época y podíamos disfrutar la cocina francesa en su restaurante. La Mère Poulard cuenta con habitaciones de estilo clásico, todas con vistas a la bahía.

 

Elegimos el Mercure Mont Saint-Michel, un hermoso hotel de 4 estrellas situado a 2 km de la isla. El restaurante Le Pré-Salé es popular entre los lugareños y sirve deliciosa cocina regional y mariscos. Nos costó 120 libras por noche por pareja, mucho más barato que alojarse en la isla. El servicio de transporte gratuito para frente al hotel y nos llevaba en tan solo 10 minutos.

 

Cuando llegamos a la isla quedamos impresionados por las fortificaciones con que cuenta desde la antigüedad, más o menos del siglo VIII dC ha sido la sede del monasterio. Entre los siglos V y VIII, el Mont Saint-Michel, dice la leyenda que, el Arcángel Miguel se apareció en el año 708 a Aubert de Avranches, obispo de Avranches, y le ordenó construir una iglesia en la isla rocosa, perteneciente al territorio de Neustria. Permaneció, invicto durante la Guerra de los Cien Años.  Luis XI lo convirtió en prisión. Saint Malo fue fundada por los galos en el siglo I a.C. y el nombre proviene de un hombre, que se dice, fue seguidor de Brendan the Navigator, Saint Malo o Maclou, un inmigrante de lo que ahora es Gales. Ambos sitios son PATRIMONIO DE LA UNESCO

 

Visitar el Mont Saint-Michel es un sueño de cuento de hadas; nos sentimos como si hubiéramos retrocedido en el tiempo. La abadía, situada en la cima de la colina, es una obra maestra de la arquitectura medieval y verdaderamente mágica tanto de día como de noche. La ciudad amurallada es uno de los lugares más impresionantes para visitar en Francia.

 

El Mont Saint-Michel fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979 debido a su excepcional valor para la humanidad y está considerado uno de los sitios más importantes de la civilización cristiana medieval. Este increíble islote rocoso se encuentra en la región de Normandía y se tarda poco menos de una hora en coche desde Saint-Malo. No se puede recorrerlo todo en coche; todos los visitantes deben caminar el resto de la distancia o tomar el autobús lanzadera gratuito. Nos recomendaron llevar calzado cómodo, ya que hay calles empedradas y escaleras para llegar a la cima, pero el esfuerzo merece la pena.

 

Sin duda, la principal razón por la que la gente visita la ciudad amurallada es su hermosa abadía. Su increíble arquitectura románica y gótica es magnífica, así que dedicamos tiempo para explorar este extraordinario monasterio en todo su esplendor. La construcción de la abadía en el Mont comenzó en el año 708, cuando el obispo Aubert creó el primer santuario en honor al Arcángel Miguel. La construcción del edificio duró 1300 años, gracias a grandes maestros constructores.

 

Para nosotros fue una aventura histórica, disfrutamos de un paseo de 25 minutos en un carruaje tirado por caballos «Maringote» y descubrimos el encanto del Mont Saint Michel. Usamos la alternativa del autobús lanzadera a la caminata de 30 minutos hasta la isla. El autobús lanzadera, tirado por dos caballos, sale del centro, cerca del aparcamiento. Ese tranquilo paseo nos permitió admirar las mágicas vistas de la hermosa ciudad y es una experiencia inigualable.

 

El museo Archéoscope del Mont Saint Michel, nos sumergimos en la increíble historia y las leyendas de la ciudad de una manera moderna. El sofisticado espectáculo multimedia de luz y sonido desvela la historia del Mont e incluye un extraordinario modelo 3D del Mont que emerge del agua. Este museo contemporáneo ofrece algo único en una ciudad con una historia tradicional. La visita nos duró unos 20 minutos y costo 9,00 € para cada uno.

 

También visitamos la pequeña capilla escondida al pie de la isla, justo fuera de las fortificaciones de las murallas. Es una maravillosa obra arquitectónica es muy tranquila y apacible, alejada del bullicio turístico. La capilla está dedicada a San Aubert y alberga una selección de pinturas para admirar. Nos recomendaron visitarla durante marea baja por la diferencia entre la baja y alta.

 

En nuestros paseos vimos una gran variedad de tiendas de recuerdos repartidas por el Mont Saint Michel donde pudimos encontrar pequeños detalles y cosas para recordar esta increíble fiesta. Postales, imanes, láminas, calendarios y souvenirs están disponibles durante la visita.

 

La Grande Rue, calle increíble llena de pequeñas tiendas y cafés encantadores. La ubicación es impresionante y te hace sentir como si estuvieras en un cuento de hadas. Las calles suelen estar llenas de turistas durante el día, es mejor ir temprano o tarde por la noche. No solo disfrutamos de una experiencia más tranquila, sino que también pudimos gozar de la mejor luz. La calle es bastante empinada, así que agradecimos la recomendación de llevar calzado cómodo.

 

Apreciamos el Calvados que es un brandy de manzana o pera y de otra bebida deliciosa que no pudimos perder. Compramos unas deliciosas galletas francesas de mantequilla, Sablé Breton, que se deshacen en la boca son sencillas, pero deliciosas, originales de Normandía.

 

Al retorno del tours llegamos a descansar al departamento en París y mi amiga se quedó acompañándome una semana más, lo cual me agrado sobremanera.

 

Miguel Aramayo.

SCZ.07-05-2025 Cumpleaños de mi hijo Carlitos.

 

31 Jul

Bajo el cielo de París

Bajo el cielo de París

 

París es llamada la ciudad Luz, Durante el siglo XVIII, París fue uno de los centros intelectuales más importantes de Europa durante el movimiento de la Ilustración (Siècle des Lumières en francés). Filósofos como Voltaire, Rousseau, Diderot y otros promovieron las ideas de la razón, el conocimiento, la ciencia y los derechos humanos. En este contexto, «luz» simbolizaba el conocimiento y la razón frente a la «oscuridad» de la ignorancia y la superstición.

 

Una de las primeras ciudades con iluminación pública. En el siglo XIX, París fue una de las primeras ciudades del mundo en instalar un sistema de iluminación pública a gran escala, primero con faroles de gas y luego con electricidad.     En la década de 1820 ya tenía más de 50,000 faroles. Durante la Exposición Universal de 1889 (la misma en que se inauguró la Torre Eiffel), París sorprendió al mundo con su moderna iluminación eléctrica, lo que reforzó su imagen de ciudad avanzada y brillante, literalmente.

 

Soy un enamorado de París y si me preguntas porque, te enumeraré algo que me hace sentir ese apego. Claro que depende mucho de quien la observa, pero muchos coinciden esos aspectos para considerar mágicos o inolvidables. Aquí te doy una selección de lo más bello que tiene París:

 

1. La Torre Eiffel iluminada. De noche, cada hora en punto, la Torre Eiffel parpadea con miles de luces durante cinco minutos. Es un espectáculo simple pero profundamente emotivo para muchos visitantes.

 

2. Pasear por el Sena. Caminar por las orillas del río Sena o hacer un crucero al atardecer ofrece vistas icónicas de la ciudad: Notre-Dame, el Louvre, los puentes históricos y más.

 

3. El arte y la historia. Museos como el Louvre, el Musée d’Orsay o el Centro Pompidou contienen algunas de las obras más importantes del mundo. Cada rincón de París tiene una historia, desde el Barrio Latino hasta Montmartre.

 

4. La atmósfera. Cafés con terrazas, músicos callejeros, calles adoquinadas, librerías antiguas como Shakespeare & Company… París no es solo lo que se ve, sino lo que se siente.

 

5. Su arquitectura. Desde la catedral de Notre-Dame, pasando por el Arco del Triunfo, hasta el modernismo del Gran Arco de La Défense, la ciudad es un museo arquitectónico a cielo abierto.

 

Y, sobre todo, El romanticismo. Para muchas personas, lo más bello de París es cómo te hace sentir: como si estuvieras dentro de una película, de un poema o de un sueño.

 

Para concluir transcribo una canción que titula: Bajo El Cielo de París.

 

Bajo el cielo de París / Vuela una canción / Nació hoy / En el corazón de un chico / Bajo el cielo de París / Caminan los amantes / Su felicidad se está construyendo / En un aire hecho para ellos / Bajo el puente de Bercy / Un filósofo sentado / Dos músicos, algunos transeúntes / Entonces la gente por miles / Bajo el cielo de París / Cantarán hasta la noche / El himno de un pueblo enamora / De esa vieja ciudad / Cerca Notre-Dame / A veces huele un drama / Sí, pero en París / Todo se puede arreglar / Unos rayos del cielo de verano / El acordeón de un marinero / La esperanza florece / En el cielo de París / Bajo el cielo de París / Fluye un río alegre / Duerme en la noche / Los vagos y los mendigos / Bajo el cielo de París / Aves del buen Dios / Vienen de todo el mundo / Para charlar entre ellas / Y el cielo de París / Tiene su propio secreto / Durante veinte siglos ha estado enamorado / De nuestra isla de Saint Louis / Cuando ella le sonríe / Lleva su traje azul / Cuando llueve sobre París / Es que es infeliz / Cuando está demasiado celoso / De sus millones de amantes / Hace tronar sobre ellos / Su trueno fulgurante / Pero el cielo de París no es cruel mucho / Para ser perdonado, ofrece un arco iris

 

Compuesta por: Hubert Giraud / Jean Dréjac. 

 

Miguel Aramayo

SCZ.15-05-2025

 

31 Jul

Bajo el cielo de París

Bajo el cielo de París

 

París es llamada la ciudad Luz, Durante el siglo XVIII, París fue uno de los centros intelectuales más importantes de Europa durante el movimiento de la Ilustración (Siècle des Lumières en francés). Filósofos como Voltaire, Rousseau, Diderot y otros promovieron las ideas de la razón, el conocimiento, la ciencia y los derechos humanos. En este contexto, «luz» simbolizaba el conocimiento y la razón frente a la «oscuridad» de la ignorancia y la superstición.

 

Una de las primeras ciudades con iluminación pública. En el siglo XIX, París fue una de las primeras ciudades del mundo en instalar un sistema de iluminación pública a gran escala, primero con faroles de gas y luego con electricidad.     En la década de 1820 ya tenía más de 50,000 faroles. Durante la Exposición Universal de 1889 (la misma en que se inauguró la Torre Eiffel), París sorprendió al mundo con su moderna iluminación eléctrica, lo que reforzó su imagen de ciudad avanzada y brillante, literalmente.

 

Soy un enamorado de París y si me preguntas porque, te enumeraré algo que me hace sentir ese apego. Claro que depende mucho de quien la observa, pero muchos coinciden esos aspectos para considerar mágicos o inolvidables. Aquí te doy una selección de lo más bello que tiene París:

 

1. La Torre Eiffel iluminada. De noche, cada hora en punto, la Torre Eiffel parpadea con miles de luces durante cinco minutos. Es un espectáculo simple pero profundamente emotivo para muchos visitantes.

 

2. Pasear por el Sena. Caminar por las orillas del río Sena o hacer un crucero al atardecer ofrece vistas icónicas de la ciudad: Notre-Dame, el Louvre, los puentes históricos y más.

 

3. El arte y la historia. Museos como el Louvre, el Musée d’Orsay o el Centro Pompidou contienen algunas de las obras más importantes del mundo. Cada rincón de París tiene una historia, desde el Barrio Latino hasta Montmartre.

 

4. La atmósfera. Cafés con terrazas, músicos callejeros, calles adoquinadas, librerías antiguas como Shakespeare & Company… París no es solo lo que se ve, sino lo que se siente.

 

5. Su arquitectura. Desde la catedral de Notre-Dame, pasando por el Arco del Triunfo, hasta el modernismo del Gran Arco de La Défense, la ciudad es un museo arquitectónico a cielo abierto.

 

Y, sobre todo, El romanticismo. Para muchas personas, lo más bello de París es cómo te hace sentir: como si estuvieras dentro de una película, de un poema o de un sueño.

 

Para concluir transcribo una canción que titula: Bajo El Cielo de París.

 

Bajo el cielo de París / Vuela una canción / Nació hoy / En el corazón de un chico / Bajo el cielo de París / Caminan los amantes / Su felicidad se está construyendo / En un aire hecho para ellos / Bajo el puente de Bercy / Un filósofo sentado / Dos músicos, algunos transeúntes / Entonces la gente por miles / Bajo el cielo de París / Cantarán hasta la noche / El himno de un pueblo enamora / De esa vieja ciudad / Cerca Notre-Dame / A veces huele un drama / Sí, pero en París / Todo se puede arreglar / Unos rayos del cielo de verano / El acordeón de un marinero / La esperanza florece / En el cielo de París / Bajo el cielo de París / Fluye un río alegre / Duerme en la noche / Los vagos y los mendigos / Bajo el cielo de París / Aves del buen Dios / Vienen de todo el mundo / Para charlar entre ellas / Y el cielo de París / Tiene su propio secreto / Durante veinte siglos ha estado enamorado / De nuestra isla de Saint Louis / Cuando ella le sonríe / Lleva su traje azul / Cuando llueve sobre París / Es que es infeliz / Cuando está demasiado celoso / De sus millones de amantes / Hace tronar sobre ellos / Su trueno fulgurante / Pero el cielo de París no es cruel mucho / Para ser perdonado, ofrece un arco iris

 

Compuesta por: Hubert Giraud / Jean Dréjac. 

 

Miguel Aramayo

SCZ.15-05-2025