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Articulos

30 Jul

La inteligencia artificial

La inteligencia artificial (IA)

 

Elon Musk: Las IA serán más inteligentes que cualquier humano en 2025.

 

Probablemente, la IA será más inteligente que cualquier ser humano el próximo año», escribió el martes el magnate en su cuenta de X, vaticinando que para 2029 esta tecnología será superior a la inteligencia de «todos los humanos juntos». Musk realizó la afirmación en respuesta a una predicción del famoso futurólogo Raymond Kurzweil, quien aseveró en el pódcast ‘The Joe Rogan Experience’ que la IA «igualaría» a la humana en 2029. El científico señaló que incluso se lo considera «conservador» al respecto, ya que hay gente que piensa que esto ocurrirá «el próximo o el siguiente año». (Noticias: HoyBolivia)

 

Es tanto lo que se dice sobre este tema que mucha gente (muchísima) teme que incluso pueda atentar contra la humanidad y se convierta en el fin del mundo. Yo escribí una novelita el 2017 y denomine «Inteligencia Virtual» En la página 5, como «Pensamientos«, se muestrean opiniones de varios personajes que opinan sobre el tema y todo se inicia el año 1959 y en la revista XLSemanal de junio de 2014 dice que: Hasta la fecha no se ha diseñado un ordenador que sea consciente de lo que se está haciendo; pero, la mayor parte del tiempo, nosotros tampoco lo somos.  Por lo tanto; cuando escribí la novelita era muy poco conocido el tema de la IA y menos de las redes neuronales.

 

La ficción que creé en la novelita tardo unos cuantos años en hacerse realidad y quizá todavía estén trabajando en ese tema, incluso Elon Musk en sus inversiones está desarrollando un chip que será implantado en el cerebro, para aumentar capacidad neuronal a los humanos y se pondrá a cumplir a cabalidad lo que invente en la novelita.

 

He leído tanto sobre el tema, de los que opinan a favor, como los que opinan en contra de la IA y los que transmiten temores alarmantes. A mi criterio lo que sucederá en el futuro será de un gran beneficio para la humanidad, especialmente el aporte a la ciencia y muy especialmente a la medicina. Que la IA logre dominar el mundo lo encuentro improbable, desde luego que los malos, que existe a montones, harán mal uso de ella, con toda seguridad, pero también habrá formas de retrucar los malos intentos como se logró con los hackers que perjudican el funcionamiento de las redes, los servidores, los computadores y hasta los celulares, eso gracias a los «antivirus» y otros elementos de seguridad como los «Fireworks».

 

Las profesiones que ahora se ven amenazadas, tendrán que reprogramarse y hacer uso de la IA, con lo cual experimentarán un crecimiento. Los artesanos quedaron prácticamente desplazados con la revolución industrial y con la electrónica algunas profesiones casi desaparecieron, como es el caso de la relojería, la zapatería, las bordadoras, las tejedoras y los telares manuales, como también las hilanderas.

 

Muchas enfermedades que actualmente no tienen cura, con la IA se lograran avances increíbles y en algunos casos se conseguirá la cura de algunas que actualmente son incurables, como algunos tipos de cáncer o el temible Alzhéimer o el Parkinson, para los cuales gracias a la IA se consiguió un avance en su detección y tratamiento paliativo.

 

Dios nos hizo hombre porque nos sopló el Alma y eso no incluye a la IA, por más que sea la mayor inteligente del universo, incluyendo a todos los inteligentes del mundo. Eso debemos tener en cuenta para demostrar que somos superiores a la IA y encontraremos la forma de anularla en caso necesario.

 

Miguel Aramayo

SCZ.14-03-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Mucha soledad

Mucha soledad

 

Era un silencio absoluto, a tal extremo que daba la impresión de ser solido o por lo menos de una gelatina firme y espesa. De un color difícil de describir, era mate, por lo tanto, sin ningún brillo, un azul muy oscuro, pero indefinido en su tonalidad. Eso se presentaba al frente mío, algo que ocupaba todo el horizonte, como decir lo que figuraba como mi porvenir, mi futuro.

 

Detrás de mí, como simbolizando el pasado, un sapito muy simpático, de un verde brilloso con unos ojos que resaltaban por su intensidad al mirar, que permitían especificar que era a mí a quien miraba fijamente sin pestañar. Estaba posado sobre una hoja de una gran planta, quizá un Güembé o una Costilla de Adán. Éramos los dos en ese gran silencio y una agradable soledad, él me miraba a mi y yo lo observaba a él. Digo que él me miraba, por no decir que el me veía, es decir simple acto, mientras yo, no solo que lo veía, lo miraba. Yo lo observaba, porque mi interés era poder determinar si el sapito tenía algún pensamiento sobre mi o simplemente sus ojos estaban posados en mi figura. En cambio yo, trataba de adivinar cual era el objeto de que esos ojos casi expresivos se fijaran en mí.

 

Muchas veces en mi vida me he sentido como me siento en este momento, flotando en el universo totalmente solo, inmerso en un silencio, pero esto no me molesta ni me asusta, ni me sorprende, porque pase lo que pase sigo siendo yo, continúo siendo el mismo y ese hecho no me entristece. Al contrario, me complace, porque situaciones como esta me hacen ver que soy fuerte y que podría soportar reveces de la vida, porque estoy convencido que la felicidad depende de cada uno, por más que alguna vez se observan mentiras o engaños, que en poco tiempo se convierten en hechos sin importancia y la vida continua.

 

­Observando al Sapito se me ocurrió hablarle —Sapito, ya que me miras con tanta insistencia, me podrías decir que miras en mí.

 

Me respondió y quede asombrado. —Yo sé quién eres, porque hace mucho que te contemplo. En mis gestos no encontrarás una expresión, pero me caes agradable, eres un tipo que no sabe esconder sus sentimientos, te crees muy listo, sin embargo eres ingenuo y fácil de engañar, mucho más antes que ahora. Mejor no me urgues la boca y sigamos en paz.

 

—Gracias sapito, quedemos con eso. Se que no es bueno detenerse a recapacitar en el pasado, porque existen hechos que pueden dañar y convertirse en obsesiones o manías. Es preferible afrontar el futuro, por más que aparente ser frio desolado.

 

Sin descuidar la atención del azul gelatinoso de mi futuro. He pensado en eso que describí como el horizonte, siendo que en realidad es simplemente una película, una fina y débil película, que al presentarse como tridimensional da la sensación de espesor y pesadez. Quizá con un simple soplido desaparezca y al otro lado lo que se muestra quizá sea algo promisorio, bello, que al traspasarlo será luminoso, brillante, de colores agradables, o quizá simplemente sea la eternidad que también la pienso como algo hermoso.

 

Me pongo a pensar en el tiempo transcurrido, sabiendo que los 50 años de edad es como la bisagra, se podría decir que es la mitad de la vida, si uno es optimista en llegar a ser longevo, pero pensando en forma realista, pasando ese número el tiempo se va acortando y por lo tanto más próximo al doble de ese el tiempo se acorta de forma substancial, pero uno no debe perder el entusiasmo y pensar que se llegará al final muy feliz y habiendo logrado lo que se propuso.

 

Miguel Aramayo

SCZ.19-03-2024 Dia del padre

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Mala suerte en la corona inglesa

Mala suerte en la corona inglesa

 

Acabo de enterarme de que la Princesa de Gales sufre de cáncer, que cuando le hicieron la operación abdominal la cirugía tuvo que ser mayor, por cuanto se encontraron la sorpresa de que era un mal de gran magnitud.

 

He sentido mucho dolo, mucha pena, como si esa mujer tan bonita, tan agradable a la vista y que mostraba señales de ser alguien con mucha dignidad, con un carisma que contagiaba, especialmente cuando se la veía con sus tres hijos o cuando la mostraban en publico con su marido y viendo el trato que dispensaba a la gente que en las calles la observaba.

 

Espero que logre superar esa maldita enfermedad y la venza, por lo menos rezaré para que Dios la proteja y le prolongue la vida hasta que sus hijos crezcan mucho más. También encargaré mediante oraciones a los santos en los que confió que le den su protección.

 

Es una mujer joven que por su posición puede tener una magnifica atención, pero los humanos dependemos de Dios y es Él quien decide sobre nuestras vidas, por lo tanto los que la apreciamos sin conocerla lo único que podemos hacer por ella es orar. La oración es poderosa y tengo la seguridad que llega a los oídos de Dios y logra enternecerlo, con lo cual puede cambiar el panorama que por ahora es malo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.22-03-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Lo normal y lo anormal en la vida actual

Lo normal y lo anormal en la vida actual

 

Esto que escribiré no es una confesión, es simplemente un examen de conciencia. Es algo que hace mucho realizó, cada cierto tiempo y mucho más frecuentemente después de que tuve la influencia en la manera de pensar de los salesianos (Humildad, respeto a los demás, caridad, responsabilidad, trabajo y obediencia). Ellos influyeron mucho en mi formación y mi forma de ser y de actuar. Procuró respetar en lo posible a todos quienes me rodean, inclusive perjudicándome para satisfacerlos.

 

Me pongo a pensar en mi y cometo un primer error. Creo que tengo la razón, pero reconozco que poseo todas las faltas, manías, obsesiones. Las reconozco, pero me quedo callado, es solo un reconocimiento para mí y no lo exteriorizo como debería ser, una disculpa. Como estoy haciendo en ese momento, dejando por escrito lo que podría estar al alcance de cualquiera. Un abogado diría: «A confesión de partes, relevo de pruebas». Exijo amor y no lo demuestro, aunque lo tengo y mucho. Pido mayor comunicación y permanezco callado, trabajando, leyendo o simplemente de ojos cerrados.

 

La indiferencia, la falta de comunicación, el desamor, creo que reciben el mismo pago, pero nace de quien reclama, porque es él quien falló y recibe la misma moneda, Esas fallas nacen de a poquito y con el transcurrir del tiempo se van acrecentando. Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos (Viktor Frankl) El cambiar es una tarea muy difícil y mucho más para las personas como yo, que creemos tener la razón en todo. Con lo cual en vez de mejorar la condición la empeoramos y cada vez nos sentimos mas víctimas, siendo que somos nosotros los que ocasionamos esa situación.

 

Hablamos más que nunca de salud mental. El malestar emocional está por todas partes: preocupación, cansancio, estrés, ansiedad… «Muy poca gente se libra de sufrir un problema mental en algún momento de su vida», confirma la psicóloga María Gómez, autora del libro ‘La buena compañía’. La pantallita del celular, la Tablet y el computador han ganado la razón de las personas. Como dice Sanah Ahsan (psicóloga), imaginemos que una planta se estuviera marchitando y, en vez de cambiar sus condiciones, la diagnosticamos «síndrome de la planta marchita». Sería absurdo, ¿verdad? En la mayoría de las ocasiones, es el sistema el que tiene que cambiar, no las personas. Por eso hay que recordar siempre que no hay bienestar individual sino bienestar colectivo».

 

No recuerdo donde leí algo como: Lo normal no es tan fácil de atrapar como parece. Lo que hace muy poco era algo común (ir a la universidad, ser heterosexual, casarse y tener hijos, comprarse casa y auto) ya no parece tan obligatorio. Como contrapartida, el feminismo, la conciencia ecológica y la diversidad de género, raza, religión, orientación sexual y modelo familiar se han abierto paso como vectores de una nueva normalidad, aún no tan celebrada. 

 

El concepto de normalidad se lo inventó un señor con muchos complejos para vengarse de quien no le hizo sentir bien.

 

Por mi parte pretendo cambiar, ser una persona normal, pero dejé pasar el tiempo y ahora quiero trancar el corral cuando el burro ya esta muerto, pero pese a eso, por lo menos pretendo cambiar mi actitud y lo único que logro es un silencio, silencio tan profundo que yo mismo lo percibo como si el silencio se pudiera oír.

 

Miguel Aramayo

SCZ.05-04-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

De otro mundo

De otro mundo

 

Un hombrecito, que más que eso, tenia el aspecto de ser un duende, pero no cualquiera, uno pequeñito, con un andar muy pausado que denotaba sencillez, educación, respeto. Era fuera de serie. Lo seguía un hombre delgado, circunspecto, alguien que aparentaba ser… No alcanzan las palabras para describirlo.

 

El día todavía no había completado el ocaso. El horizonte mostraba un rojo pálido, porque ya estaba por arribar la penumbra de la noche. No existían señales de que la luna hiciera su aparición por el naciente. La temperatura se podría clasificar como cálida, la humedad era la habitual para ese momento del día y la fecha del calendario. El cielo estaba límpido y transparente, se apreciaba la vía láctea y en ella resaltaban las estrellas más notorias, como Las Tres Marías, La Cruz del Sur, Capricornio y Libra. 

 

Quien hacia el relato era un hombre de color, pero no de cualquier color. Su piel se parecía a una aceituna que brillaba y mostraba una tersura algo fuera de lo normal, era lampiño o estaba bien afeitado. Lo acompañaba una muchachuela que por su aspecto delataba la procedencia de ambos. Su vestimenta, sus ademanes, su andar tan cadencioso, el velo que cubría ligeramente su blonda cabellera y realzaba su faz, destacando el perfil de sus pómulos y nariz. Sus labios, pese a la oscuridad, brillaban con una intensa tonalidad carmesí y mostraban una bella y sensual sonrisa. Eran gitanos y para terminar el relato el varón llevaba a la cintura un puñal que dejaba apreciar unas gemas en la empuñadura y la vaina, con lo cual corroboraba que eran de la más pura estirpe.

 

Me quedé absorto. Estos acontecimientos superaron ampliamente todas mis expectativas. Los personajes que aparecen en escena, el escenario en el que se desarrollan, el ambiente el clima, todo es algo que solo se presenta en alguna novela. Novela de ciencia ficción, pero no de terror, ni de suspenso, tampoco se aproxima a ser de romanticismo. El destino quiso mostrarme lo que están en capacidad de apreciar mis sentidos. No necesito nada más para gozar de la felicidad que en este momento recoge mi espíritu, como si fueran gotitas de ámbar a la vista o elixir de miel de galea real que inundan mis papilas.

 

Estoy realmente feliz, no me interesa saber que hace el hombre que sigue al fantasmita. Solo quedan impregnadas mis neuronas con la voz de los gitanos, que con su aspecto completaron este cuadro de felicidad. Dios es tan bueno conmigo que con poquitas cosas logra brindarme la dicha que requiere mi espíritu como alimento para mi alma. 

 

Seguramente en otra oportunidad tendré el relato de las demás circunstancias que jugaron en esta escena, por ahora solo me quedo con la profunda felicidad que inunda mi ser.

 

Miguel Aramayo

SCZ.08-04-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

De otro mundo 2

De otro mundo 2

 

Mi eterno vivir es soñar, para lo cual no necesito estar dormido, en despierto lo hago más y mejor. Mi espíritu se llena de personajes, lugares, circunstancias, escenas, percibo aromas, sabores, colores, todo esto en una gama increíble.

 

Con el relato del duendecillo seguido por el hombre circunspecto, relatado por los gitanos, les mostré que eso colmó de felicidad mi espíritu, pero quedó inconcluso, no con el afán de generar suspenso, simplemente porque es mi estilo de compartir mis vivencias.

 

El individuo que seguía al supuesto duende, no lo hacía por pura distracción o porque fuera un ser abstracto, ¡no!, lo seguía porque lo conocía y tenía la sospecha de que era poseedor de un secreto que lo tenía intrigado. Los gitanos también estaban en escena no simplemente como relatores, ellos también sospechaban del chiquito y estaban interesados en corroboras sus sospechas. Eso si se mantenían distantes de quien perseguía y hasta me animo a decir que esa persona no los podía ver y eran tan solo yo el que podía oír y ver a esa pareja.

 

Para que no les resulte extraño, yo conocía a los «zíngaros», mucho más a ella (Dika, que es su nombre -un diminutico de Magdalena en húngaro, que en hebreo significa torre) con la que tuve un primer encuentro en un tablado en Madrid. donde ella bailaba flamenco y compartí una noche maravillosa. Posteriormente estuvimos conviviendo en París, después de un encuentro en una placita del Barrio Latino (Quartier Latin). Ella sabía mucho de mí y yo algo de ella, por esa relación quedamos unidos con una amistada indescriptible. Es por lo que ella estaba con el «roma», al que pensé conocer, pero era otro diferente al que ella me había comentado.

 

La vida es así, da vueltas y algunas veces ni nos enteramos porque, pero hace que en tanta vuelta se enreden nuestros sentimientos y nuestras relaciones. Ella la «romi» se inmiscuyo en mis sueños, porque el tiempo que compartimos, llegamos a desarrollar tal grado de compenetración que podíamos tener comunicaciones telepáticas. Y en esta ocasión fue eso lo que sucedió, ella me acompaño observando a los personajes que iban uno detrás del otro, porque pensó que yo necesitaba su colaboración. Recuerdo que estando en Paris me dijo: —Una de las características que tenemos yo y los míos, es que somos totalmente descuidados en mantener nuestra historia, vivimos el presente y lo peor es que no pensamos ni en el pasado, porque no nos interesa y tampoco en el futuro, porque vamos viviendo el presente y el tiempo, no es más que lo que está por venir y, ¡dejamos suceder…! —Por eso, y algo más, he decidido separarme de mi etnia y conservar mis genes, pero procurando moldear el futuro y no dejar que llegue sin haberlo esperado, sobre todo sin haberlo construido. —no quise que te sintieras menos, si acepté tu ayuda es porque tengo muy buen concepto de vos y porque una de las características que tenemos los gitanos es que sabemos reconocer a la gente que tiene valor y valores y eso pienso de vos. Además, ya fui tuya y puedo asegurarte de que te guardo en un rinconcito de mi corazón.

 

Me recordé que estando con ella le dediqué unos versos que dicen:

 

—¡Yo también se querer…!,

Quererte como tu pretendes que te quieran,

yo te puedo amar, como si fuera gitano,

porque al ser tú gitana, no me queda más,

más que amarte como te amo.

De solo mirar tus ojos y procurar tus labios,

me siento subir al cielo

y que entre nubes esperes mi amor,

porque te quiero como te quiero,

por solo ser gitana y corresponder mis anhelos,

no encuentro palabras para describir tus encantos

y ver la recompensa de tus labios sonriendo,

sonriendo a mis palabras y mis locuras,

locuras de amor por ti, que me recompensas

con solo mirarme y decir, ¡yo también te amo…!

 

—Ella respondió: No quiero que te ilusiones en mí, no creo que sea la mujer que te corresponda, mereces mucho más y de mejor calidad de persona. —Es muy bonito lo que estamos viviendo, pero lo tenemos que tomar como un regalo que nos hace Dios, pero que solo es para halagar nuestro presente, por lo tanto, vivamos el momento con la intensidad que dictan nuestros instintos, pero viendo las cosas que ofrece la realidad y pensando que debemos construir el futuro y no pienso yo que te merezca. —Por favor piensa con la cabeza, aunque en este momento se entrometan nuestros corazones. Dejemos que sea Dios el que tome las decisiones de lo que nos conviene y como dice un refrán: «tanto hurgo el diablo a su hijo, hasta que le jodió un ojito».

 

Dejamos que el hombre circunspecto y el diminuto que aparentaba ser fantasma se pierdan en lontananza y nos quedamos mirando como si fuéramos verdad existente, pero en realidad no somos más que sueños, sueños que soñaba yo y una comunicación telepática con Dika que también habita en mi mente y mi corazón.

 

Miguel Aramayo

SCZ.11-04-2024

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Así es la vida (2

Así es la vida 2

 

Los años han pasado a una velocidad vertiginosa para él, y a menudo siente como si hubiera sido ayer cuando tenía 17 años. Al mirarse en el espejo, ve a un hombre mayor y se da cuenta de que es él mismo. En su mente, puede ver al joven de 17 años y al hombre de 79 años. Aunque son la misma persona en momentos diferentes, han pasado 62 años entre ambos recuerdos. A pesar de esto, se siente feliz porque ha logrado cumplir sus objetivos y sueños.

 

Los 62 años han pasado rápidamente debido a su trabajo constante y continuo. Comenzó a estudiar dactilografía, taquigrafía, prácticas de escritorio, teneduría de libros y perito mercantil en un Instituto del Estado en Buenos Aires, Argentina, cuando tenía 17 años. Luego, dio un gran salto al ingresar a la Universidad Gabriel René Moreno, donde estudió ciencias económicas y financieras. Después de 5 años, se graduó y obtuvo el título de Auditor Financiero. Nunca dejó de estudiar y tomó cursos relacionados con su profesión. Además, aprendió de forma autodidacta sobre temas de computación, lenguaje de flujos y programación. Siempre procuró llenar su mente de conocimientos con la esperanza de progresar como persona y tener la posibilidad de acceder a mejores empleos. Después, su afán era ser un mejor profesional para poder prestar mejores servicios.

 

Durante sus estudios, nunca dejó de trabajar para poder mantener a su familia. Se casó a los 22 años y, a pesar de su carga laboral, continuó estudiando y trabajando. Enfrentó desafíos que para otros parecían inalcanzables, pero con tesón, constancia y sacrificio, sabía que podía lograr lo que soñaba.

 

En 1973, fundó Contec Ltda., una empresa de consultoría. Desde entonces, ha trabajado incansablemente en su empresa, incluso en los primeros años, cuando tuvo que buscar trabajo en otra empresa para poder sobrevivir. En 1978, pudo dedicarse a tiempo completo a su consultoría, incursionando en el uso de la computación para prestar servicios administrativos computarizados.

 

El tiempo ha pasado y continúa con planes que parecen sueños, pero poco a poco se convierten en realidad. Su afán es dejar una huella que puedan seguir sus herederos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.09-11-2023

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Conversando con Chiquito

Conversando con Chiquito

 

—Chiquito, sé que siempre estás conmigo, así como yo contigo, pero tú en tus cosas y yo en las mías.

 

—Ahora sueño menos y creo que estoy haciendo realidad los últimos sueños. Tengo la esperanza de seguir soñando un tiempo más.

 

—Aunque lo que ahora ocupa mi cabeza son algunas preocupaciones que no deberían corresponderme. Pero como tú me conoces, siempre me meto en problemas que no me tocan, pero me afectan y procuro solucionarlos.

 

—Los tiempos han cambiado y los problemas actuales deberían estar mucho más lejos de mí, pero soy yo el que me acerco a ellos.

 

—No quiero preocuparte, porque sé que tú también me ayudas a resolver problemas que no nos pertenecen, pero los asumimos como propios.

 

—Estaba pensando en vos y sé que, con solo ese hecho, te presentas como si te hubiera llamado a gritos. Porque estás firme como un «papayo macho» para cuando solo te nombro o te pienso.

 

—Ahora es algo diferente. Estaba pensando en vos, recordando los largos años que nos unen, cuando éramos chicos y nos juntábamos en cualquier rincón de la casa de mis padres o de mis abuelos, con preferencia en el jardín de la abuela Mercedes, junto a los floripondios o la «rosa té».

 

—Algunas veces hacíamos planes cuando estaba recostado y antes de que mi madre pasara para hacerme rezar o leerme algún cuento, para después dormir.

 

—Miguel, me acuerdo de eso como si fuera una fotografía, o mejor, como una filmación. Me acuerdo de cada uno de los lugares nombrados, pero tan vívidamente que los percibo, incluso aprecio la fragancia de las flores y el sabor de las guindas, los ciruelos o los chiltos (motojobobo embolsado – Golden Berry). Esos recuerdos me dejan tan bien, siento mi alma a flor de piel. Aunque no tengo piel y solo soy alma. Me presento a ti como un holograma, que me muestra idéntico a tu aspecto físico, pero mucho más chiquito. Y cuando estamos ante otros me escondo para no ser observado. Nuestra comunicación es telepática, aunque para nosotros da la impresión de que fuera una conversación fluida.

 

—Chiquito, recuerdo de nuestros viajes en avión de ida a Rusia, contratado por George Bush para localizar a Osama Bin Laden. O de los varios viajes realizados en alfombra para visitar a mis nietos en Dubái. O el sin fin de veces que estuvimos fuera del lugar de mi residencia, de todos los problemas en que nos metimos como espías contratados por los Estados Unidos de América.

 

—Miguel, es imposible que olvidemos todo eso. Como cuando estuvimos en Kabul, Kandahar y Mazar. Nos quedamos a dormir en Yalalabad y visitamos la mezquita Azul. También me acuerdo del encuentro que tuve con Kasín y Alí Babá. Y cuando hice «el vuelo del moscardón» al escuchar la composición del mismo nombre de Rimsky-Korsakov. O cuando estuvimos en el desierto en Asiut, con los nómadas y su caravana, un viaje que hicimos en alfombra.

 

—Chiquito, recuerdo todas las peripecias vividas en Israel cuando nos propusimos hacer un estudio sobre la forma de grabación que tiene el cerebro humano y los alimentos que proporcionan lo requerido por el organismo para asimilar lo requerido y tener un adecuado funcionamiento de las neuronas. En ese estudio también tuvimos la colaboración de un ángel que comenzó espiándonos.

 

—Miguel, No te olvides del otro trabajo que hicimos en París y Londres, donde lograste desarrollar un software para convertir en Word lo que se almacena en el cerebro humano en base a un casco que conectaba la cabeza de una persona con un electroencefalograma. Trabajo que realizaste con una muchacha francesa que te colaboró en ese proyecto y estuvo viviendo contigo. Si no me equivoco, se llamaba Almudena.

 

—Chiquito, sé que no siempre te he sido fiel, pero siempre has estado ahí para mí. Eres mi mejor amigo y no sé qué haría sin ti. Gracias por todo.

 

Miguel Aramayo

SCZ, 30-11-2023

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Recordando amigos

El esfuerzo 

 

Hace 63 años que estoy caminando por la misma senda, con la cabeza llena de sueños y con el cuerpo que los hace realidad. Al principio el avance fue lento porque las únicas pertenencias que llevaba eran ilusiones y buenos deseos. Mi principal objetivo era llenar mi cerebro de conocimientos y ejercitar a mi cuerpo para que cumpla y perfeccione lo aprendido. No era tarea fácil esto último.

 

Estudiar es sólo la constancia y crecer con muy pocos esfuerzos, lo complicado es conseguir donde usar y practicar lo aprendido. Cómo dice el refrán «suerte te de Dios, que el saber de nada vale». Por azahares del destino, se me presentaron oportunidades donde demostrar mis conocimientos y ponerlos en práctica, consiguiendo buenos resultados. En cada avance iba más adelante con la posibilidad de seguir avanzando, sin descuidar la continua oportunidad de conseguir mayores cocimientos y más experiencia.

 

Esa era mi máxima riqueza y algunos ahorros que a lo largo del camino acumulaba. Con lo poco que tenía, por suerte fui invirtiendo en lo que me daba mayor seguridad, pero no como un avaro sino como un pequeño empresario, pensando en progresar sin dañar a nadie, haciendo todo sin egoísmo y al contrario procurando ayudar a los demás. Nunca descuide dar satisfacciones a mi mente y también a mi cuerpo. La lectura de distracción y la de educación me brindaban la oportunidad de cultivar mi espíritu. El amor y la amistad dieron la satisfacción a mi físico.

 

El tiempo ha transcurrido y cada vez estoy más próximo al final y como todavía me queda algo de capacidad física e intelectual sigo por la senda trazada y me doy cuenta de que casi he cumplido mi meta y eso me da mucha tranquilidad espiritual. Físicamente, aunque algo decaído, sigo tras el amor, que es lo que me da el vigor para continuar en el camino. 

 

De un tiempo a esta parte creo que estoy cargoso con mi forma de pensar, porque resulta que con la poca actividad laboral me queda más tiempo para pensar en el futuro, pero lamentablemente he llegado a un punto donde he delegado todo el trabajo en mis colaboradores y a mí solo me queda la tarea de supervisar el cumplimiento de lo asignado como trabajo a mi gente, esa actividad no consume todo mi tiempo y por lo tanto me queda espacio para poderlo ocupar, pero mi capacidad de trabajador incansable ha mermado y cuando a uno le sobre tiempo, generalmente lo desperdicia y eso es lo que me está sucediendo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.03-02-2024. Cumpleaños de mi hermana que me debe observar desde el cielo donde pretendo llegar. 

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Todo pasa y se acaba

Todo pasa y se acaba

 

El tiempo se asemeja a las nubes que bate el viento, algunas pasan con una lentitud que enerva y otras se van tan a prisa, que se pierden en lontananza sin haber podido observarlas detenidamente. Nos dejan la duda si eran simples, blancas y espumosas o eran oscuras, teñidas de una Gris Pizarra que apena. Algunas muestran que el tiempo será bueno y algunas veces dan la impresión de que desaparecen, pero son tan tenues que dejan que el cielo muestre su brillante color Azul Capri.

 

La vida también transcurre como las nubes, su transitar es similar, no se detiene, algunas veces pasa veloz y otras con una lentitud que pone nervioso, incluso a los más tranquilos. Generalmente cuando esperamos algo del destino, en cambio las desgracias son abrumadoras y no pasan a gran velocidad y se estacionan para lastimar.

 

En este caso a una persona se le formó un «cumulonimbus», (nubes originarias de tormentas, tornados, granizos). Después de más o menos seis años, por recomendaciones médicas la muchacha hizo un relato de relaciones pasadas, demostrando que lo dicho en un inicio era diferente. Lo cual le produjo un golpe al joven, que se le convirtió en una obsesión, por suerte logro superar eso, pero le modifico su forma de ser en forma substancial. Después de varios lustros, en otra conversación ella le confirmó lo que para él aparentaba una sospecha, además lo culpo de manías, que posiblemente eran reales, con lo cual se completó el panorama.

 

Existen algunos acontecimientos capaces de oscurecer el panorama, aunque según Gabriel Garcia Márquez, dice que la memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado. También se puede decir: Añorar el pasado es correr tras el viento (proverbio ruso). El cerebro humano es tan cruel que almacena los recuerdos, que estando en el subconsciente algunas veces afloran para atormentar e inconscientemente retornan en forma de sueños, que se pueden convertir en pesadillas que algunas veces vuelven a la conciencia. Carlos Fuentes (1929-2012) Periodista y escritor mexicano decía: Cuando expulsamos al pasado por la ventana no tarda en regresar por la puerta principal, disfrazado de las más extrañas maneras. Las guerras contra la memoria son perdidas, al cabo, por quienes las emprenden.

 

¿Cómo olvidar el pasado? Si los humanos somos capaces de hacer cosas fuera de lugar, Dios nos puede ayudar a olvidar lo que nos daña y no nos trae paz. Si miramos hacia atrás, probablemente podamos ver cosas de las que nos avergonzamos y desearíamos no haberlas hecho nunca. Quizá no es lo que hicimos, sino lo que nos hicieron lo que nos deja sintiéndonos mal con nosotros mismos.

 

Es interesante acompañar el paso del tiempo, pero es importante y preferible tener la mirada dirigida al futuro, aunque este es incierto. Entre el pasado y el futuro se puede tener una mejor vivencia del presente. Es necesaria la experiencia, que se considera lo acaecido y la fe, que es la esperanza del futuro, con esos dos puntos de vista, la vida cotidiana puede tener mejor consistencia y brindarnos la felicidad que necesitamos afrontar el futuro sin arrepentimientos ni malas influencias.

 

Miguel Aramayo

SCZ.27-07-2023

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Todo pasa y se acaba

Todo pasa y se acaba

 

El tiempo se asemeja a las nubes que bate el viento, algunas pasan con una lentitud que enerva y otras se van tan a prisa, que se pierden en lontananza sin haber podido observarlas detenidamente. Nos dejan la duda si eran simples, blancas y espumosas o eran oscuras, teñidas de una Gris Pizarra que apena. Algunas muestran que el tiempo será bueno y algunas veces dan la impresión de que desaparecen, pero son tan tenues que dejan que el cielo muestre su brillante color Azul Capri.

 

La vida también transcurre como las nubes, su transitar es similar, no se detiene, algunas veces pasa veloz y otras con una lentitud que pone nervioso, incluso a los más tranquilos. Generalmente cuando esperamos algo del destino, en cambio las desgracias son abrumadoras y no pasan a gran velocidad y se estacionan para lastimar.

 

En este caso a una persona se le formó un «cumulonimbus», (nubes originarias de tormentas, tornados, granizos). Después de más o menos seis años, por recomendaciones médicas la muchacha hizo un relato de relaciones pasadas, demostrando que lo dicho en un inicio era diferente. Lo cual le produjo un golpe al joven, que se le convirtió en una obsesión, por suerte logro superar eso, pero le modifico su forma de ser en forma substancial. Después de varios lustros, en otra conversación ella le confirmó lo que para él aparentaba una sospecha, además lo culpo de manías, que posiblemente eran reales, con lo cual se completó el panorama.

 

Existen algunos acontecimientos capaces de oscurecer el panorama, aunque según Gabriel Garcia Márquez, dice que la memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado. También se puede decir: Añorar el pasado es correr tras el viento (proverbio ruso). El cerebro humano es tan cruel que almacena los recuerdos, que estando en el subconsciente algunas veces afloran para atormentar e inconscientemente retornan en forma de sueños, que se pueden convertir en pesadillas que algunas veces vuelven a la conciencia. Carlos Fuentes (1929-2012) Periodista y escritor mexicano decía: Cuando expulsamos al pasado por la ventana no tarda en regresar por la puerta principal, disfrazado de las más extrañas maneras. Las guerras contra la memoria son perdidas, al cabo, por quienes las emprenden.

 

¿Cómo olvidar el pasado? Si los humanos somos capaces de hacer cosas fuera de lugar, Dios nos puede ayudar a olvidar lo que nos daña y no nos trae paz. Si miramos hacia atrás, probablemente podamos ver cosas de las que nos avergonzamos y desearíamos no haberlas hecho nunca. Quizá no es lo que hicimos, sino lo que nos hicieron lo que nos deja sintiéndonos mal con nosotros mismos.

 

Es interesante acompañar el paso del tiempo, pero es importante y preferible tener la mirada dirigida al futuro, aunque este es incierto. Entre el pasado y el futuro se puede tener una mejor vivencia del presente. Es necesaria la experiencia, que se considera lo acaecido y la fe, que es la esperanza del futuro, con esos dos puntos de vista, la vida cotidiana puede tener mejor consistencia y brindarnos la felicidad que necesitamos afrontar el futuro sin arrepentimientos ni malas influencias.

 

Miguel Aramayo

SCZ.27-07-2023

 

 

Saludos.