info@miguelaramayo.com

La memoria y sus problemas.

15 May

La memoria y sus problemas.

Estuve viendo que existen dos tipos de memoria, una es la memoria retrospectiva. Es la memoria que corresponde al pasado, lo que hemos almacenado en el transcurso de nuestra vida. Este tipo de memoria, retrospectiva, utiliza disparadores externos para traer a nuestra conciencia cierta información cuando la necesitamos; pero hay otro tipo de memoria menos conocida que no se refiere al pasado: la memoria prospectiva.

 

La memoria prospectiva, es la que nos permite recordar acciones que queremos realizar en el futuro y por lo que dicen quienes saben de esto, tiene un funcionamiento muy distinto a la retrospectiva. ¿Qué sentido tiene acordarnos de que tenemos que realizar a futuro? ¿No sería mejor acordarnos al momento en que debemos realizar eso? O ¿por qué nos viene a la cabeza, lo que debemos realizar a futuro? La sensación, al menos, es que nuestra memoria prospectiva, no tiene muy claro cómo va el tema de los disparadores de su hermana retrospectiva: en lugar de traer la información a nuestra conciencia en el contexto adecuado, decide traerla de vez en cuando, como quien va probando, a ver si acierta por suerte y resulta útil.

 

El problema de esto, es que si nuestra memoria prospectiva tiene mucha actividad, puede afectar gravemente a nuestra capacidad de concentración e incluso invitar a casa a nuestro amiguito contemporáneo: el estrés. La solución para la gente mayor seria llevar siempre una libretita, para anotar lo que debe hacer, los modernos pueden anotar en la agenda del celular o el IPad.

 

Como todo el tiempo estoy leyendo y con mayor interés la información científica o tecnológica, me encontré que existe una plata, que hasta ahora la había utilizado para dar una mejor sazón a las comidas, Inhalar esta planta puede aumentar la memoria en un 75%.  Los problemas de memoria son cada vez más comunes, y la medicación parece ser la única manera de arreglarlo.

 

A continuación compartiré lo que leí, seleccionando las partes de mayor interés para todos los que me lean. El aroma del romero mejora la memoria y el cálculo mental a largo plazo”. En ese estudio se centraron en la memoria prospectiva, que implica la capacidad de recordar los acontecimientos que ocurrirán en el futuro y que debe recordar para completar las tareas en determinados momentos, esto es crítico para el funcionamiento cotidiano, según dijo el doctor Mark Moss, uno de los directores del estudio.

 

La memoria prospectiva es la que nos permite recordar acciones que queremos realizar en el futuro. Se realizaron una serie de pruebas incluyendo una, donde los sujetos de prueba se colocaron en una habitación con un difusor de llenado, con cuatro gotas de aceite esencial de romero. Después de la cantidad de tiempo, se pidió a los sujetos que realizaran ciertas tareas entre ellos, una en la que fueron instruidos para encontrar ciertos objetos y dar dichos objetos a los instructores en un momento determinado. Los resultados mostraron que los sujetos que habían estado en la habitación perfumada con  romero realizaron las tareas de memoria prospectiva mejor que el grupo de placebo.

 

Se necesita más investigación para saber si este tratamiento es útil para los adultos mayores que han sufrido la pérdida de memoria “. El Romero descompone la acetilcolina, una sustancia química que se encuentra en el cerebro. Potencialmente, esto permite que las células nerviosas puedan  comunicarse mejor con las demás.

 

El Romero se ha relacionado con la memoria a lo largo de la historia. Shakespeare lo dijo mejor en Hamlet: “Hay romero que es para el recuerdo: ora, ama, recuerda.” También se dice que la casa Tudor de Inglaterra cree que el  Romero mejora la memoria.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 15-05-2015

 

15 May

La alta tecnología.

Desde hace mucho tiempo, alrededor de los 70, en mi mente bullían ideas de modernización, en aspectos de mi profesión. Entre el 1964 y 65 trabajé en una empresa que se llamaba “McDonald y Cía.”, era un auxiliar contable, al que usaban para diversos trabajos, pero casi siempre relacionados con el uso de máquinas, como las máquinas de calcular Monroe, para completar información de costos. También fui operador de una máquina de perforar tarjetas IBM, para el control de facturación y almacenes. Me entrenaron, para hacer el registro de cuentas por cobrar en una máquina de barras fijas, si no me equivoco marca NCR.

 

Las primeras calculadoras inteligentes, que cayeron en mis manos fueron las HP, permitían programar para no hacer cálculos repetitivos, utilizaban un sistema de programación. Fueron progresando al extremo de aceptar la grabación de tarjetas con los programas y tarjetas con los resultados, además de poder incorporar una impresora de papel térmico. La primera que tuve fue la HP 25C y llegué a tener la HP 87, a esa modelo le hice poner huevos. Desarrollé un sistema de costos de importación, planilla de sueldos y cálculo de impuestos personales.

 

El año 1978 compré mi primer computador un IBM 5110, fabricado en Alemania, por lo tanto el teclado estaba en alemán. La impresora escribía una página por minuto y no tenía alarma cuando se acababa el papel, por lo tanto ideamos una alarma que era un cascabel en la última hoja de formulario continuo, cuyo cascabeleo nos permitía parar la impresión al final de una hoja y cambiar papel. La grabadora de diskettes para almacenar la información procesada y recuperarla era más grande que un archivador de dos cajones.

 

Tres años después compré un sistema IBM 34, que permitía una terminal inteligente y varias (hasta 26) terminales tontas, además de impresoras de cinta a martillos o de puntos. Con disco duro de 96 MB y dos bolsillos para diskettes de ocho pulgadas. Con una buena velocidad de procesamiento, con sistemas operativos alquilados de IBM y programas desarrollados por un grupo de profesionales, que me colaboraban y trabajaban bajo mis diseños. Después de eso, todo el tiempo la tecnología avanza a pasos gigantescos, al extremo que la obsolescencia de los computadores es de menos de seis meses, como máximo un año. Ese cambio vertiginoso, lo hemos seguido procurando ser moderados, pero los costos se han hecho tan al alcance de todos, que vale la pena estar con los últimos adelantos.

 

Pensando en eso y después de leer algo que pronostica Stephen Hawking, quien cree que las máquinas podrían rebelarse contra la humanidad en 100 años, con lo cual la controversia esté asegurada. Hace poco incendió la Red al afirmar que “el universo no necesitó ayuda de Dios para nacer”, ahora ha vuelto a causar un gran revuelo al señalar que, dentro de aproximadamente un siglo, las máquinas serán más inteligentes que los seres humanos y sugerir que podrían rebelarse contra sus creadores. Según explica la Web especializada “Techworl”, en el evento Zeitgeist 2015 de Londres: “Los ordenadores superarán a los seres humanos gracias a su Inteligencia Artificial en algún momento dentro de los próximos 100 años. Cuando eso suceda, necesitaremos asegurarnos de que tienen unos objetivos e ideas similares a los nuestros”.


De esta forma, el científico ha subrayado una idea que ya señaló a principios de este año cuando -junto al físico sudafricano de 34 años Elon Musk- señaló que le preocupaba el desarrollo descontrolado de la Inteligencia Artificial (IA) de las máquinas. “Nuestro futuro es una carrera entre el creciente poder de la tecnología y la sabiduría con la que la usamos. A corto plazo, la gente está preocupada por quién controla la IA. A largo plazo, tendremos que preocuparnos por si podremos controlarla”, ha explicado en Londres.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 14-05-2015

 

9 May

El romance de los abuelos.

El romance de los abuelos.

 

Nunca había pensado en el romance de los abuelos, ¡mentira…! Alguna vez pensé, pero no con el detenimiento que pienso hacerlo ahora, además nunca lo había dejado por escrito. Después de todo, ellos ya no están y mi madre me confirmará si lo que diré es verdad, poco acercado a la verdad o estoy diciendo macanas. Pienso que mi madre es la única que podrá opinar sobre este tema, porque de mis primos no creo que ninguno y ella es el nexo con ese pasado reciente.

 

Llegaron a mis oídos de alguna manera, ¿no sé cómo?, pero como siempre fui “metiche”, lo que les relatare a continuación: Mi bisabuela Eloísa Alviña, era mayor que mi abuelo Manuel Muñoz y también tengo comentarios, que el matrimonio fue un robo, como lo llamaban antiguamente; porque había oposición de las familias y mucho amor de los novios, o simplemente, para ahorrar en la ceremonia y la fiesta. No tengo muchos datos del amorío de esos bisabuelos, pero puedo asegurar, por lo que me recuerdo, de las expresiones de la abuela, fue un amor apasionado y un matrimonio estable, porque Eloísa siempre lo recordaba con muy lindas expresiones. Ellos eran de Arequipa (Perú) y después de eso se trasladaron a Lima y luego a Argentina, donde tuvieron una hija, mi abuela Mercedes Muñoz.

 

También de las charlas y algunos comentarios de parientes, sé que el enamoramiento de mis abuelos Mercedes Muñoz y Carlos Aramayo, fue apasionado dada la edad de ambos, decían que la abuela tenía 14 y el abuelo 19, también tengo los comentarios de que la abuela quedo esperando, mientras hacían una pascana, en un viaje de Buenos Aires a Lima y sus padre partieron con los tortolitos a Lima, donde el abuelo estudio y procrearon cinco hijos, más dos que nacieron en Bolivia, de todos ellos, sólo queda tía Blanca Aramayo de Mealla. Una hija murió en Lima a muy tierna edad, porque cayó de la hamaca. Ese matrimonio también me dio la impresión de felicidad, el abuelo quedó viudo y nunca volvió casarse, pero creo que porque las hijas, especialmente una, le hicieron la vida imposible con respecto a ese tema.

 

Del enamoramiento de mi bisabuela Clementina Campos, también se muy poco, mejor dicho no sé nada, nunca escuché nombrarlo al bisabuelo, Casiano Aramayo y únicamente vi una foto de él en la casa de mi abuelo Carlos.

 

De los padres de mi abuela Juana Martinez, no se absolutamente nada, pero del amor entre ella y mi abuelo Claudio Mejía, sé que fue tormentoso, para ella ya eran segundas nupcias y el abuelo Claudio no fue muy responsable que digamos, de todas maneas procrearon cinco hijos, más uno de la abuela, de los cuales sólo quedan dos mi madre y una tía.

 

Los abuelos de mi madre que Vivian en Sorata y eran padres del abuelo Claudia Mejía tienen una historia diferente, La abuela i Rodrigo casa con Isaac Mejía quedo viuda muy temprano y se casó en segundas nupcias con un gran amigo del ex marido, de apellido Tejerina, tuvo varios hijos más, creo que seis más. Tampoco se mucho del amor de estos abuelos.

 

Como verán las pasiones y el amor no es nada nuevo, al contrario, pienso que la gente de antes le daba mucho más importancia al amor, que en la mayoría de los casos era apasionado y estoy seguro que las parejas de antes eran mucho más románticas que lo que son ahora y la prueba está en la literatura, especialmente en el género de la poesía, ahora hay muchos menos, casi ningún, poeta romántico.

 

Como verán, se mucho de los abuelos, un poco menos de los bisabuelos y todo esto que les platique, corresponde a mis averiguaciones, porque además de ser metiche, también fui muy preguntón y me agradó compartir con los mayores, a los que les preguntaba todo, no sólo por curiosidad, sino que siempre fui apegado a la familia y me interesaba saber de ella.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 09-05-2015

 

8 May

La pecera.

Si hay algo que realmente distraiga es la pecera. El proceso de tener una, no es sólo quedarse mirando a los peces, que van de un lado a otro, que algunas veces se quedan estáticos como si te estuvieran mirando y puede llegar a extremos que te dejes hipnotizar, como dice que sucedido con algunos militares y políticos o políticos militares, que de tanto mirar se quedan abriendo y cerrando la boca.

 

Primero, tienes que elegir donde pondrás la pecera, para en base a eso ver las medidas que debe tener, para comprarla, una que ya esté fabricada o buscar quien la fabrique. Si está recién fabricada, se debe esperar que seque el pegamento que utilizaron para unir los vidrios, generalmente un producto sintético (silicona), que contiene elementos químicos que podrían afectar a los peces. Tienes que comprar la arena requerida, para tener un fondo adecuado, que te permita una buena decantación de los residuos y te permita una adecuada circulación del agua, para el reciclado de purificación.

 

Equipar la pecera, es otro arte, debes seleccionar la bomba, que además de ejercer la función de reciclado, también sea algo ornamental, los otros ornamentos, que no sólo mejor el aspecto físico, sino también, que cumpla una función para dar comodidad a los peces, para que se escondan a descansar, o desovar, si reproducen de esta manera o si son vivíparos, para que les permita privacidad cuando cumplan esa función. Elegir la cubierta superior, que permita albergar los elementos eléctricos, que hacen funcionar la bomba y dan la adecuada iluminación, con la suficiente ventilación y el espacio adecuado para proveer el alimento.

 

Antes de seleccionar los peces que albergará la pecera, se debe estudiar las diferentes clases de pece, para que exista compatibilidad de sobrevivencia, porque algunos son muy particulares y no comparten el espacio, algunas veces son incompatibles y se producen peleas entre ellos, peleas que terminan con la muerte de alguna de las especies, también dentro de la misma pecera se pueden establecer compartimientos, para evitar las peleas y una maternidad para los vivíparos, cuando les toca parir.

 

Algo que realmente es trabajoso, una vez que uno ya tiene armada la pecera, es la limpieza periódica, retirar parte del agua a otros recipientes para tener a cada especie separada, mientras se procede a limpiar, luego sacar el agua de manera que permita retirar la pecera a un lugar donde se pueda limpiar la arena de todos los residuos de alimentos y excrementos, purificar el agua, para eliminar el cloro y otros elementos que podrían dañar a los peces. Volver la pecera a su lugar, con la arena limpia, cargar el agua tratada, acomodar los adornos y la bomba, regresar a los peces al compartimento que les corresponde, proporcionarles el alimento que precisan.

 

Para todo eso, y aunque parezca chiste, lo más importante es que los propietarios de la pecera sean hijos colaboradores, que estén en todo momento dedicas a mantener la pecera, fijarse cuando una hembra vivípara está por parir, para separarla a la maternidad, si no puede parir ayudarla a que lo haga, lo cual casi significa la muerte de la madre. Alimentarlos, apagarles la luz durante la noche y estar atento por si alguno muere por algún motivo, para retirarlo de la pecera, de esa manera evitar infecciones. Reponer los que se mueren, con lo cual es un nuevo periplo por los proveedores.

 

Después de todo lo que acabo de contarles, lo más importante es que los propietarios de la pecera, tengan un padre dispuesto a colaborarlos en todas las tareas y con la suficiente paciencia, como para poder mantener una pecera por muchos años, hasta que los propietarios decida. Si no me creen lo que digo sobre este último punto, pueden preguntar a mis hijos, con los cuales hemos mantenido más de una pecera y lo hemos hecho a la mil maravillas.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 08-05-2015

 

7 May

La familia y el tiempo.

En alguna parte leí algo parecido a lo que pienso escribir, mi intención no es repetir lo que leí pero puede ser que tenga algo de parecido, pido disipas por parecer plagio.

 

Era muy chico, estaba por entrar al colegio (instituto Americano), ya en ese entonces soñaba con lo que está sucediendo ahora y mucho de lo que ya sucedió en mi vida, porque eso que parecían sueños, se convirtieron en metas, metas que fui cumpliendo poco a poco. En lo que corresponde a familia, ya en esos pocos años, pensaba incluso en los nietos que ahora tengo, no es que fueran premoniciones, no, eran simplemente sueños, pero que por extraño que parezca se fueron cumpliendo, pero esta vez, no porque fuera una planificación de objetivos, sino una simple casualidad, de esas casualidades que maneja el Altísimo.

 

Cuando salí de La Paz rumbo a Buenos Aires, la cabeza me bullía de proyectos y buenos deseos, deseos que casi se cumplieron a cabalidad, desde luego, que hubo que hacer algunos cambios sobre la marcha. Tenía intenciones de emigrar a Italia y me vino tal nostalgia por estar junto a mi madre, que deseché el proyecto y regresé a La Paz, completé los estudios de secundaria y por una visita que hice a Santa Cruz, quedé prendado de este bello paraje y mi vida volvió a tomar un rumbo inesperado en los planes y, aquí estoy y desde que tomé esa decisión han pasado cincuenta años, que fueron tan veloces que no le he notado.

 

Me casé y los sueños que siguieron bullendo en mi cabeza, se fueron convirtiendo en metas, en metas que deberían cumplirse en plazos muy cortos, quizá en pocos meses, pero al mismo tiempo tenia estructurado planes a corto plazo (uno o dos años), planes a mediano plazo (dos a cinco años) y planes a largo plazo (cinco a cincuenta años). Ahora nuevamente he comenzado a ver los planes a menor tiempo, porque la vida no la tenemos comprada y creo que estoy bordeando, lo que se toma como medida de seguridad en las jubilaciones y seguros de vida, como una medida denominada “Actuarial”, para el cálculo de los riesgos de las compañías de seguro.

 

He disfrutado de la vida, conviviendo con mis hijos, jugando con ellos, conversando, viendo como los gusanitos fosforescentes se desplazaban en el jardín de la casa, o tumbados en el pasto hemos buscado las estrellas, con la esperanza de ver algún cometa o descubrir una estrella fugases. Nos hemos divertido con nuestras mascotas y algunas veces hemos quedado tristes, porque partieron a la eternidad y le hemos hecho el correspondiente cepelio. Nos hemos divertido yendo al circo o compartiendo con los amigos a la orilla del rio o en las bellas vacaciones en el Brasil.

 

He compartido con los amigos de mis hijos y quizá me porte demasiado condescendiente y hasta cierto punto irresponsable, pero ahora que ha pasado el tiempo y tengo a los nietos de la edad que mis hijos tenían en esa época de locura mía, no me arrepiento, porque por suerte ellos han sabido responder a esa confianza (ese abuzo de confianza) ahora ellos ya están grandes, formados y responsables, además con la cabeza y el corazón lleno de bellos recuerdos de su infancia, adolescencia, juventud y el ingreso a la edad adulta.

 

He disfrutado de mis nietos, como muy pocos abuelos pueden recordar, he armado carpas, les he servido de caballo caminando de cuatro patas, con más de tres nietos en el lomo, les he contado todos los cuentos que son los clásicos, pero además me inventé cuentos, para distraer su curiosidad. Les enseñé casi todos los juegos de mesa, que son los típicos y de algo que me alegro es de haberles enseñado a jugar ajedrez y domino, porque de alguna manera esos juegos despiertan la inteligencia. También les enseñé a tomar vino saboreándolo.

 

El tiempo ha transcurrido a tanta velocidad, que si en este momento cierro los ojos y me imagino que estoy en la cama, donde organizaba mis sueños, escucha la voz de mi madre con alguna poesía, cuando vuelvo a la realidad veo que mi cabeza está blanca, que mi mirada está cansada y deja un brillo de nostalgia, pero por suerte todavía disfruto de la gente de mi edad, de mis hermanos y de mi madre, pero también siento la ausencia de mi padre.

 

Miguel Aramayo

SCZ.07-05-2015 Cumpleaños de mi hijo Carlitos.

 

5 May

Los mosquitos.

A principios de esta semana vi en la TV, que para combatir a los mosquitos, que infectan a la población, con el Dengue en sus diferentes serotipos (DENV); los científicos habían llegado a manipular la cadena genética del mosquito, de manera que de alguna manera rechacen el dengue y que por lo tanto dejaban de ser transmisores de esa plaga.

 

Al ver eso, me puse a analizar el daño que puede producir un insecto, en muchos casos imperceptible por su tamaño, su velocidad al volar y sus costumbres de atacar en la oscuridad y aprovechando, generalmente, que su víctima (nosotros) está dormida.

 

La primera enfermedad que detecte y analice por ser la más antigua y devastadora en los daños que produce es la Malaria. La malaria ha infectado a los humanos durante más de 50.000 años, y puede que haya sido un patógeno humano durante la historia entera de nuestra especie. Los estudios científicos sobre la malaria hicieron su primer avance de en 1880, y fue el médico francés Charles Louis Alphonse Laveran, observó parásitos dentro de los glóbulos rojos de personas con malaria. Propuso por ello que la malaria la causaba un protozoario, se le concedió el Premio Nobel en Fisiología o Medicina en1907. Carlos Finlay, un médico cubano que trataba pacientes con fiebre amarilla en la Habana, sugirió que eran los mosquitos quienes transmitían la enfermedad de un humano a otro. Una aborigen de origen boliviano, fue la que descubrió que la corteza de un árbol producía un alcaloide denominado quinina, era el remedio para paliar la fiebre amarilla, el nombre científico de ese árbol tienen el nombre de esa señora, Chinchona Calisaya.

 

Después se descubrió la “Fiebre Amarilla”, que ha sido causa de epidemias devastadoras en el pasado. Probablemente fue transmitida por primera vez a los humanos por otros primates en África oriental o central. De allí se propagó a África occidental y en los siglos XVI o XVII saltó a América debido al tráfico de esclavos. Como la enfermedad era endémica en África, las poblaciones de ese continente habían desarrollado cierta inmunidad a ella y sólo les provocaban síntomas similares a los de la gripe. Por el contrario, cuando la epidemia golpeaba a colonos europeos en África o en América la mayoría moría. La primera epidemia confirmada de fiebre amarilla en América fue la de 1647 en Barbados. En el Caribe, esta enfermedad tuvo consecuencias geopolíticas importantes, ya que diezmó muchos ejércitos enviados desde Europa. Así, gran parte del triunfo de la Revolución Haitiana de 1802, se debió a que más de la mitad de las tropas francesas murió a causa de la enfermedad. Todo debido a la acción del mosquito Aedes aegypti.

 

Otro de los males trasmitido por el mosquito es el Dengue, la primera referencia de un caso de Dengue, aparece en una enciclopedia médica china publicada en la dinastía Jin (265–420), que describe una especie de “agua envenenada” asociada a insectos voladores, que tras su picadura provocaban unas fiebres muy elevadas. Se extendió fuera de África entre los siglos XV y XIX, debido al desarrollo de la marina mercante y la creciente migración de personas, especialmente en los siglos XVIII y XIX, lo que ocasionó que las ciudades portuarias crecieran y se urbanizaran. Durante los viajes marítimos, el mosquito se mantenía vivo en los depósitos de agua de las bodegas. De esta forma, tanto el mosquito como el virus se expandieron a nuevas áreas geográficas El primer reporte de caso definitivo data de 1779 y es atribuido a Benjamín Rush, quien acuña el término “fiebre rompe huesos”.

 

Ahora estamos con una nueva plaga del mismo mosquito, que se denomina chikungunya o fiebre de chikunguña, que se transmite a las personas mediante la picadura de los mosquitos portadores, tanto el Aedes aegypti, como el Aedes albopictus. El virus se transmite de manera similar al dengue, que dura de 2 a 5 días, seguido de un período de dolores en las articulaciones de las extremidades; este dolor puede persistir semanas, meses o incluso durante años en un porcentaje que puede rondar el 12 % de los casos.

 

Comparto esta información paa que tengan una idea de lo perjudicial que es el famoso mosquito y para que pensemos en serio que debemos protegernos.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 05-05-2015

 

3 May

Caminando por Paris.

Era un día poco cálido de fines del mes de abril. Eran aproximadamente las nueve la mañana, había salido con la idea de caminar un poco y después tomar el desayuno. El tiempo era bastante nublado, pero más que nublado, estaba con una espesa neblina. Para descansar, me apoyé en la baranda, baranda que delimita un puente sobre el canal Saint Martin. Desde allá me quedé mirando una pasarela, que está más o menos a doscientos metros de donde estoy, en esa pasarela, también hay gente, gente sin hacer nada o sin nada que hacer, como estoy yo. Ellos me observan a mí y yo los veo en la lejanía, sin distinguirlos, apreciando simplemente su silueta.

 

Estoy ensimismado en mis pensamientos, mejor dicho estoy sin pensar en nada, simplemente observando, la naturaleza y como parte de la naturaleza, la gente que deambula por las obras que hizo el hombre, para protegerse, como el caso de la baranda del puente y la pasarela sobre el puente. Los árboles que orillan el canal, aparentemente no tienen hojas, aunque mirando con detenimiento y paciencia, ya asoman algunos brotes de un verde tenue, un verde casi agua.

 

Vuelve a mi mente la muchacha del cuento de Dostoievski, Noches Blancas, cuando el que sería su amigo se le acerca y ella cruza la casada, para evitarlo, antes de que el borrachito la persiga y el que sería su amigo, la salve de esa situación embarazosa y que sirvió para que traben amistad. Recuerdo ese cuento, porque en este momento estoy solo, sólo con mi soledad, pero sin ninguna pena de estar así, porque ya lo expresé en muchas oportunidades: Estar solo es bueno, porque uno elige con quien estar, por lo menos en sus pensamientos, porque además, uno selecciona donde estar y hasta cómo estar. Me mantuve en ese estado de casi meditación, ¿por no sé qué tiempo?, porque ¡no me interesa el tiempo que transcurre!, porque el tiempo es implacable y contra él no se puede hacer nada y menos cuando lo estás “perdiendo”, como  lo estaba haciendo yo en ese momento.

 

Después sigo caminando hacia Montmartre, que es el lugar de Paris, por donde más me gusta pasear, porque además de hacer ejercicios, mi mente puede distraerse con los edificios, cafés y con la gente que transita por esos lugares y la gente que vive y sobrevive allí; de los cuales, muchos de ellos ya son mis amigos o por lo menos intercambiamos sonrisas y algunas veces saludos y con los más asiduos algunas palabras. Me quedo observando la Mainson Eymonaud. Cerca de la Rue Lepic y la calle Constanza, una casa de estilo neogótico construida en 1882, más conocido como hotel Escalopier, cerca del cementerio de Montmartre.

 

Sigo caminando por villa Léandre, una calle romántica, con adoquines en la calzada y también en la vereda y las casas muy familiares, la mayoría de entre dos y tres pisos, algunas con buhardillas. Es agradable caminar por esa calle, porque hay muchas casa que tienen enredaderas de madreselva y a esa hora de la mañana, con la calzada humedecida por el rocío que deja la neblina, se siente el olor de las flores, ésta es la parte que más me gusta de Paris. Llegó al “Café des 2 Moulins” y en la primera mesa libre me siento a tomar el desayuno, con lo cual cumplo el motivo principal de mi paseo.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ- 03-05-2015

 

30 Abr

Solo palabras.

Si las palabras suenan  como sonidos.

¿Cómo suenan los sonidos del alma?

Las palabras llegan a mí, muy silenciosas.

De la misma forma llegan a mi alma

Es mi corazón que las amplifica

Y es mi alma que les da el tono

En base al tic tac del corazón

Ahora las palabras resuenan

Y mi alma ya las comprende

Porque ya tienen un sentido

Ya son comprensibles

Son palabras con amor

Son palabras con sentido. 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 29-04-2015

 

27 Abr

Sentimiento de soledad.

Comprendo ese sentimiento de soledad en compañía, lo he sentido sobre todo con compañías no buscadas, compañeros de colegio, de trabajo o incluso la familia. Con las buenas compañías, las que deseas ver en ese preciso momento, es difícil que suceda, aunque puede pasar, si se está algo reflexivo.  Mi experiencia personal con el cuento Noches Blancas, hace que sobrevalore el cuento, confieso. Y como estamos intercambiando mails tranquilamente, no escribiendo ensayos o ficciones en las cuales, a veces, la primera persona cansa, te voy a contar cual fue mi experiencia.

 

Estaba en Buenos Aires, por motivos que conoces, estaba muy triste además de intranquilo, he vivido cosas peores, a las que viví ese entonces, pero nunca sentí semejante soledad. No sabía que me pasaba, era como si mi alma no quisiera moverme, porque estaba tan triste, tan solo, tan rechazado, por cometer la imprudencia de compartir asuntos, que no cualquiera comprendería y encima explicarlos, aun sabiendo que los prejuicios de una sociedad son casi imposibles de quitar.

 

Al principio, la soledad era un alivio, recuerdo que en Santa Cruz la buscaba y tenía que pelearla, pero cuando la soledad llega sin invitación y nunca has tenido semejante visita, no sabes qué hacer, si servirle té, café o invitarle algo de comer, hablando metafóricamente.

 

Estaba triste, decidí refugiarme en los libros, porque los escritores se llevan bien con la soledad, muchos tienen vidas excéntricas, como Roberto Arlt, José Mujica y Dostoievski, justamente me vengo a topar, en la casa de un amigo no lector, con un libro llamado “Cuentos que me apasionaron”, una compilación de cuentos hecha por Ernesto Sábato, me lo prestó sin pensarla dos veces, ni siquiera lo había leído.

 

Llegó el sábado y me fui a la reserva forestal de la costa, luego de una hora de caminata vi por fin el rio de La Plata, me senté en un banco, sintiendo el olor del agua y la brisa del lugar, me llevé mi mate y vi caer el sol leyendo ese libro. Leí el libro completo en ese único día, eran varios cuentos,  pero el último y más largo era Noches Blancas, la narración tan y absurdamente detallista de Dostoievski, no era un mero recurso literario. Leyendo su biografía, descubrí que había pasado periodos prolongados de soledad, que era un melancólico, con tendencia al vagabundeo.

 

Estando en la situación en la que estaba, comprendía perfectamente cada absurdo detalle narrado, cuando uno está en soledad por mucho tiempo, estudia de sobremanera cosas que abarcan desde comportamiento humano, los mecanismos de funcionamiento de la propia psique, hasta los detalles que tienen el marco de una puerta y qué pudo motivar al orfebre a realizarlo, optar por esos detalles.

 

En resumen, me sentí muy identificado con el Protagonista solitario de Petersburgo, la narración no me pareció pulcra, sin embargo me pareció la correcta para narrar este cuento, porque se basa en experiencia propia, pienso que Dostoievski ya no estaba solo al escribir este cuento, creo que estaba con su mujer, feliz y contento pero como todo escritor, se aprovechó de la experiencia para rebajarla (magistralmente en este caso) a literatura.

 

Este relato, lo tomo como mío, porque me identifico plenamente con él, porque esa sensación, la he sentido en varias oportunidades y hasta ahora todavía la siento, como si fuera algo que me persigue.

 

 

Miguel Aramayo

SCZ. 27-05’2015

 

26 Abr

Noches Blancas.

Conversando con mi nieto mayor, me comentó que el cuento “Noches Blancas”, de “Dostoievski”, era algo romántico y muy bonito para leerlo. Después de colgar el teléfono, lo primero que hice fue buscar en Wikipedia y leer el resumen. No leí, lo devoré y pienso que si me pongo a leer el cuento, que es más o menos largo, dejaré de hacer otra cosa, por lo tanto lo postergaré para la próxima semana.

 

Pensando en las “Noches Blancas”, se me ocurrió escribir lo que viene a continuación: Por más que vivamos entre mucha gente, tanto en la casa como, en la oficina y en todo el entorno que debemos frecuentar, algunas veces nos sentimos solos, tan solos que podemos asegurar que somos los únicos en este universo.

 

El hecho de tener que compartir con muchas personas, no quiere decir que estemos acompañados, simplemente estamos cumpliendo una función en esa máquina que se llama sociedad y debemos realizar tareas, responder consultas, formular preguntas y todo lo que conlleva el pertenecer a esa máquina, que en algún momento se llama “hogar”, oficina, clientes, proveedores, etc. y en cada caso en particular cumplir las funciones, funciones para las que fuimos diseñados, cumpliendo el rol que nos corresponde, sin olvidar la gentileza, la urbanidad, el respeto; de manera que la función que nos corresponda se cumpla a cabalidad.

 

Pasado eso o quizá, mientras eso sucede en los diferentes roles, nuestro ego, nuestro espíritu puede estar vacío, estar sólo, he incluso, pese a estar rodeado de un ambiente festivo, se abstrae y se ve solo, porque todo lo que sucede a nuestro entorno, no es más que una grabación, un video que forma parte del funcionamiento de la máquina.

 

La primer noche a la que se refiere el “relator” del cuento, la he vivido en innumerables veces, creo que hasta hoy todavía la vivo. Siempre me veo como un joven soñador y solitario y me imagino una vejez solitaria. Muchas veces me encontré con jóvenes llorando, como la de las Noches Blancas, como Nástienka. Y siempre encuentro en ellas algún hechizo.

 

En un segundo encuentro, nos presentamos hacemos amistad, al contarnos las historias de nuestras vidas. Algunas veces pienso, que ese encontrar compañía, me lleva a Nástienka como si leyera el libro de Dostoievski. Después de asegurar la amistad de mi interlocutora, me siento liberado de mi soledad o por lo menos solo que antes del encuentro con la persona. Persona, que me contó su historia, con lágrimas en los ojos.

 

Al igual que el narrador, después de un segundo encuentro, caigo en cuenta que puede ser que esté enamorado platónicamente de ella, mi interlocutora. Sin embargo, les ayudo a escribir cartas y oculto mis sentimientos hacia ellas. Pero pierdo las esperanzas de esos ensueños, sueños que elucubran mi soledad aparente. El narrador, en el cuento de “Noche Blanca” se ve desesperado por su amor no correspondido y se empieza a sentir alienado por ella.

 

En el cuento de Dostoievski, el prometido de Nástienka no ha aparecido, y finalmente ambos, el Narrador y Nástienka,  se revelan su amor, al decir Nástienka que ha perdido el amor por él. Hacen planes de boda y ella le ofrece el alquiler de la habitación de arriba. Cuando se van a despedir, aparece el prometido, vuelve un segundo con el narrador, le besa en los labios, pero marcha con el otro señor.

 

Como  todos los cuentos tiene un final feliz  el narrador recibe la carta de su amor platónico en la que ella lo llama a formar parte de su vida, pero él se convence que es solo. Él se niega a ello, pero agradece sinceramente la oportunidad vivida de compartir con otra persona la felicidad efímera de unas «noches blancas».

 

Miguel Aramayo

SCZ. 26-04-2015