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Reclamo de algunos animales

14 Nov

Reclamo de algunos animales

Aunque ustedes no me crean, me tocó ver dos reuniones de algunos animalitos que se quejaban de discriminación, pese a que ellos también pertenecen a un estado plurinacional y multiétnico. Una de las reuniones era de hormiguitas bien fornidas, que comúnmente son llamadas “sepes” (Atta laevigata es una de las cerca de una docena de especies de hormigas cortadoras de hojas del género Atta). El otro grupo era de mosquitos (Aedes aegypti) que estaban en gran asamblea en un charco de agua, donde participaban, hembras, machos y larvas.

 

En ambas asambleas se escuchaban gritos como “sepes unidos jamás serán vencidos” y en la otra reunión decían “mosquitos unidos jamás serán vencidos”, ambos enarbolaban banderas de color bordo, con el retrato de un argentino muy conocido y cuando lanzaban sus consignas lo hacían levantando una de sus patas delanteras del lado izquierdo con el puño en alto.

 

Se quejaban de que ellos (los bichitos discriminados) no los defendían los “animalistas”, que esos discriminadores, sólo se preocupaban de animales de la selva y principalmente de perros y gatos, a quienes defendían con uñas y dientes, incluso en desmedro de los propios seres pensantes, porque ellos preferían que esos bichos infectados de rabia, sigan mordiendo a la población humana, aunque tengan que morir.

 

Otro de los argumentos que escuché en los discursos de ambas agrupaciones de bichitos, fue que los animalistas no defendían ni a las vacas, patos, pollos y chanchos, que también son llevados a la eternidad en forma cruel, para nada más que sus despojos sirvan de alimento a los humanos. Incluso protestaban porque los “animalistas”, cuando hacían sus reuniones para defender a los animales infectados, lo hacían al calor de un churrasco, comiendo buenos bifes, mollejas, alitas y chorizos.

 

Quedé sorprendido de las observaciones que escuché en las alocuciones de ambos grupos reunidos, unos junto a su cueva (los sepes) y junto a un charco (los mosquitos) y quedé pensando en lo que leí en los periódicos, porque aparentemente el Secretario de Salud de la Alcaldía de Santa Cruz, estaba entablando una denuncia en contra de los “ambientalistas” porque están atentando contra la salud de la población.

 

En mi poco entender, porque no tengo ni la menor idea de cómo debe pensar un zoólogo, un ambientalista, un salubrista o un político, pero en mi escaso entender, creo que, si los perros son abandonados por sus amos y están causando zozobra y muerte en la población, las autoridades están en el deber de defendernos y sí es necesario matar a esos perros rabiosos, se debe hacer eso y además se los debe incinerar, para evitar proliferaciones de ese mal que causa la muerte en los humanos.

 

Si no me equivoco en el Génesis, Dios puso al hombre como amo y señor de toda la creación y con la facultad de disponer de todo lo que Dios puso a su disposición, incluyendo plantas, animales, minerales y todo lo que está sobre y debajo de la tierra. Con mayor razón si esos animales están causando daño a los hombres.

 

Pienso que, si los ambientalistas quieren defender a los perros con rabia, ellos deberían crear los albergues necesarios y encargarse del tratamiento que se les pueda dar a esos pobres animalitos que están destinados a morir, porque la rabia no tiene vuelta atrás y al exterminarlos a los que tienen dueño y los abandonados lo único que hace la autoridad es aplicarles la “eutanasia”, que es lo mismo que ayudarlos a morir dignamente.

 

Miguel Aramayo

SCZ.09-11-2017

 

14 Nov

La sexualidad de los aborígenes bolivianos

En primer lugar, es importante dividir los aborígenes del occidente, los incas y aimaras de los aborígenes del oriente que en sus inicios no son dos tribus, sino una cantidad impresionante de tribus, de las cuales todavía perduran algo más treinta.

 

La primera separación se origina por el clima, el occidente es frio y se convierte en templado a medida que se aproxima al naciente, lo cual da algunas pautas para profundizar en el tema de la sexualidad. El oriente es cálido la mayor parte del tiempo y el invierno no es por un periodo largo, ni constante, es un frio intenso pero esporádico, que también es un incentivo para las practicas amorosas.

 

Lo primero que encuentro es que la gente que tocó este tema para estudios de salud sexual y reproductiva, divide a la población en aymaras, quechuas y de Tierras Bajas, esta información de alguna manera es valedera por cuanto lo que yo pretendo es opinar sobre la sexualidad de los originarios de Bolivia, pero lo que pretendo no es dar una opinión científica, porque no tengo la calificación para poder hacer eso. Lo que yo quiero opinar es sobre la sexualidad, pero no como algo de salud y menos de salud reproductiva. Yo quiero opinar, como un simple lego, que cree que observando a las personas y leyendo un poco, puede encontrar padrones, para poder opinar sobre ese tema.

 

A mi criterio, y por mis observaciones personales, pienso que el aborigen occidental toma el sexo como una forma de unión para procrear y no como una práctica de satisfacción personal. El romanticismo occidental es casi nulo o es practicado a su manera, ellos se tiran piedritas para llamar la atención de la hembra y son mucho más cariñosos cuanto más alcohol consumen. Cuando toca el momento de la posesión el varón toma por la fuerza a su pareja y consuma el acto buscando simplemente su satisfacción como macho poseedor y la mujer asume su papel pasivo. No creo que consideren que el beso y las caricias faciliten la unión. “porque te quiero te aporreo”

 

Esa forma de proceder de los aborígenes del occidente, puede estar fuertemente influenciado por el clima, porque no es nada placentero el tener que amar desnudo a menos de cero grados centígrados. Desde luego que la cultura también influye en ese acto, por cuanto por costumbres ancestrales y por la misma causa (el clima inhóspito) se han trasmitido de generación en generación, por los genes, la forma de practicar el amor.

 

En el aborigen oriental, también existe un cierto instinto animal de posesión del varón hacia la hembra, pero no es tan marcado, porque incluso existen rituales de iniciación, en la cual las tribus hacen una fiesta para iniciar que la que hasta ayer fue niña, está en condiciones de procrear y por lo tanto la visten de una manera especial y le dan la posibilidad de que elija pareja, entre los jóvenes que también llegaron a la edad de tomar pareja. Creo que en esto también influye el clima, porque al ser cálido, tanto hombres como mujeres disponen de muy poca vestimenta y adornan sus cuerpos con pinturas que hacen resaltar sus características de belleza, lo cual me imagino que despierta el lívido de las personas.

 

He tenido oportunidad de compartir con los guarayos y he podido observar que cuando la mujer no se siente satisfecha, cambia de pareja, lo mismo sucede cuando el guarayo queda viudo, en el velorio ya le buscan pareja. Esto me da a entender que ellos aman, que ellos encuentran satisfacción en la unión y son sinceros al expresar sus sentimientos, de manera que cuando no se encuentran a gusto en pareja, rompen el vínculo que los mantiene unidos, que por lo general no es una unión legal, sino simplemente formal. Vos me quieres, yo te quiero, unámonos, para brindarnos felicidad y procrear, asumiendo cada uno su responsabilidad de paternidad y maternidad, sin menospreciar la felicidad de la unión.

 

Me animé a escribir sobre este tópico, sin tener una calificación como sexólogo, o como antropólogo, sino como un simple mirón, que deseo dejar constancia de mis observaciones, porque mis apreciaciones podrían servir de algo a gente entendida en el tema y que pueda tener como válidos mis comentarios, que definitivamente son empíricos.

 

Escribo esto porque creo plenamente en el amor de pareja y pienso que lo que mantiene viva esa llama de amor es la pasión y creo que la palabra sinónima es sexo, como la más pura unión. Si tengo alguna crítica no importa, esto lo hago para mí.

 

Miguel Aramayo

SCZ.07-11-2017

 

14 Nov

Comentando otro libro

Algunas veces – la mayoría – leo para distraerme y procuro que ese fin no sea el único, me gusta que de lo que leo algo me quedé como enseñanza, por ese motivo siempre tengo una lapicera muy cerca para poder señalar lo que me parece interesante y que de alguna manera debo recordar. Muy pocas veces agarro libros para culturizarme o para investigar, pero el que acabo de leer, que titula “La Cruz del Sur” y cuyo autor es “Fernando Ortiz Sanz”, me ha dejado gratamente impresionado. Una fluidez extraordinaria en su relato, una forma de escribir exquisita, sin exagerar en su vocabulario, expresa los hechos de una manera elegante, pero al mismo tiempo clara. Describe la geografía de los lugares por donde transita la trama, especialmente en lo que corresponde a la hidrografía, de una manera que, si uno tuviera el cuidado de anotar y si conociera esos lugares, con seguridad que podría elaborar un mapa.

 

Describe a las tribus que conoce en su recorrido, mostrando datos que con seguridad son los que identifican a cada etnia, su forma de vida, sus armas, sus alimentos, la forma de vida, sus alimentos, su color de piel, su vestimenta, en fin, todo lo que puede caracterizar a cada tribu en particular. Lo mismo hace describiendo los lugares por donde transita, describiendo el color de las aguas, el tipo de vegetación, la altura y forma de los montes, llanos y cañadas.

 

Por lo que conozco, por lo que sé y por lo que he leído, me animo a decir que tengo un conocimiento de los originarios del occidente, tanto de los descendientes de los incas, como los que provienen de los aimaras y un poquito de los uros, que son los que menos historia bridan por lo pequeño de su entorno – el Lago Popo – en Oruro. Mi conocimiento de los aimaras es más profundo, porque incluso he compartido y hasta puedo decir que he convivido, cuando niño he jugado con niños indios. Siempre los he visto con pena y con respeto, por su sumisión y en el caso de los mayores, por su total inexpresión.

 

De la gente originaria del Oriente, conozco únicamente a los guarayos, pero son tantas las tribus que han habitado en este extenso territorio que difícilmente podría nombrarlas, muchas de ellas recién las oí nombrar en la lectura de este libro, lo que si me resultaron familiares fueron los nombres de la mayoría de los ríos que navegaron en la novela y también algunos de los poblados. También me resultaron familiares algunos nombres de los personajes, tanto españoles, como portugueses y jefes indios. Los originarios del oriente no son sumisos, son alegres, son voluntariosos, son totalmente diferentes a los de occidente.

 

Analizando en forma comparativa la historia de la conquista española en el Occidente, versus la conquista en Oriente, siendo los mismos españoles, incluso del mismo origen de España – Extremadura, Toledo, etc. – se nota la diferencia, quizá influyó mucho que los religiosos que vinieron a Oriente eran de la congregación de los Jesuitas (la Compañía de Jesús), los conquistadores que llegaron a Oriente, provenían de los campamentos instalados en el Paraguay y si también pretendían las riquezas, no despreciaban a sus aborígenes y lo que pretendían de ellos era catequizarlos, no para esclavizarlos, sino para usarlos como colaboradores, para cultivar la tierra y mejorar las instalaciones de sus poblados, convirtiéndolos en pueblos y en ciudades, no sólo los bautizaban en Cristo, también les enseñaban a leer y compartían sus conocimientos en todo lo que fuera necesario para todos en conjunto, también tomaron sus mujeres y se mestizaron.

 

La novela muestra como los españoles defendieron a los indios de las maldades de los filibusteros y los esclavizadores portugueses. Muestran las tremendas peleas defendiendo territorio indígena y sus habitantes, con los cuales hicieron alianzas para defenderse mutuamente, más o menos la mitad de libro relata todas las peripecias de esa guerra entre españoles y portugueses.

 

Leí algo que me impresiono y lo comparto con ustedes, es la respuesta a una cata que escribió el Sacerdote Cristóbal de Mendoza, hermano del Capital Miguel de Mendoza; de sus superiores en la ciudad de Chuquisaca: “Todos los hombres nacen libres y ninguno posee naturalmente jurisdicción sobre otros”, que quien pretende poseer tal jurisdicción, por medios violentos es tirano,” en cuyo caso el pueblo puede hacer la guerra”.

 

Si lo pueden conseguir, se los recomiendo, es de “Edición Artes Gráficas E. Burillo Ltda.” La Paz – Bolivia. Del año 1969.

 

Miguel Aramayo

SCZ.06-11-2017

 

14 Nov

Contando historias

He leído dos libros y quiero comentar los mismos, con la finalidad de compartir con ustedes la impresión que me dejaron ambos, esto con la finalidad de entusiasmarlos para que se lancen a la lectura de ambos, o desestimen su lectura.

 

Generalmente cuando un libro no me agrada, lo sé antes de comenzar a leer, en la selección, cuando leo la contratapa y la pestaña de la tapa, donde comenta quien es el autor. Si por algún motivo me equivoco (en muy contadas oportunidades – de cincuenta libros escogidos, solo rechace dos) lo dejo de leer y lo abandono, sin ponerle la fecha que lo compré y mi nombre.

 

En esta oportunidad comentaré “Bajo el cielo de los celtas” de “José Vicente Alfaro” y “Las horas perdidas” de “Lorena Franco”, ambos comprados de “Amazon” y leídos en mi iPad usando “Kindle”. Ambos libros los fui leyendo mientras hacía espera para entrar a reuniones, o cuando la luz era deficiente para leer los libros tradicionales, o cuando no estaba con mi libro (de verdad), por lo tanto, su lectura fue esporádica y demoré mucho tiempo.

 

“Bajo el cielo de los celtas”, un libro con un alto contenido histórico, porque quien lo escribió debió documentarse con temas de información real, desde luego que lo que queda de los celtas, es muy poco y casi nada. Porque no sólo los exterminaron a ellos, también exterminaron los pocos libros que quedaron e incluso el idioma que hablaban. Lo que llegó a nosotros, son más fabulas que historia. La novelita está muy bien escrita, es una ficción, pero con muchos datos históricos y geográficos, que uno puede corroborar, si quiere hacer una investigación somera. Lo interesante del libro es que pinta a los celtas y sus sacerdotes druidas, de tal manera que su relato te sitúa en esa los lugares y te hace vivir los personajes, que algunos momentos son hombres o mujeres y al rato se convierten en animales feroces o en pájaros de gran porte.

 

“Las horas perdidas”, es una novela policial, que hasta cierto punto se puede decir que es de terror, no pareciera que la autora fuera una mujer porque con mucha frecuencia emplea un lenguaje obsceno, mas da la impresión que el autor fuera un hombre y un tipo rudo, con un lenguaje crudo. La trama también es escabrosa y relata escenas que difícilmente uno podría imaginarse. En el curso de la novela, en algunos momentos presenta escenas que confunden la trama y lo que uno pensaba, cae, para dar curso a otro rumbo. No son muchos personajes, pero incluso en sus nombres se produce algo de confusión porque el policía y amante ocasional se llama Paul y la delincuente y amante depravada se llama Paula, También existe un hombre que es víctima, que tiene el mismo apellido de otro policía, que fue el primer amante de la asesina y ambos apellidan Parker.

 

Si tuviera que recomendar alguna lectura para mis amigos, le recomendaría el libro de los celtas, muy distraído, ameno y con mucho suspenso. La novelita de las horas, solo si quieren algo morboso, con mucho suspenso, pero con una saña maligna.

 

Miguel Aramayo

SCZ.03-11-2017

 

14 Nov

Contando historia

He leído dos libros y quiero comentar los mismos, con la finalidad de compartir con ustedes la impresión que me dejaron ambos, esto con la finalidad de entusiasmarlos para que se lancen a la lectura de ambos, o desestimen su lectura.

 

Generalmente cuando un libro no me agrada, lo sé antes de comenzar a leer, en la selección, cuando leo la contratapa y la pestaña de la tapa, donde comenta quien es el autor. Si por algún motivo me equivoco (en muy contadas oportunidades – de cincuenta libros escogidos, solo rechace dos) lo dejo de leer y lo abandono, sin ponerle la fecha que lo compré y mi nombre.

 

En esta oportunidad comentaré “Bajo el cielo de los celtas” de “José Vicente Alfaro” y “Las horas perdidas” de “Lorena Franco”, ambos comprados de “Amazon” y leídos en mi iPad usando “Kindle”. Ambos libros los fui leyendo mientras hacía espera para entrar a reuniones, o cuando la luz era deficiente para leer los libros tradicionales, o cuando no estaba con mi libro (de verdad), por lo tanto, su lectura fue esporádica y demoré mucho tiempo.

 

“Bajo el cielo de los celtas”, un libro con un alto contenido histórico, porque quien lo escribió debió documentarse con temas de información real, desde luego que lo que queda de los celtas, es muy poco y casi nada. Porque no sólo los exterminaron a ellos, también exterminaron los pocos libros que quedaron e incluso el idioma que hablaban. Lo que llegó a nosotros, son más fabulas que historia. La novelita está muy bien escrita, es una ficción, pero con muchos datos históricos y geográficos, que uno puede corroborar, si quiere hacer una investigación somera. Lo interesante del libro es que pinta a los celtas y sus sacerdotes druidas, de tal manera que su relato te sitúa en esa los lugares y te hace vivir los personajes, que algunos momentos son hombres o mujeres y al rato se convierten en animales feroces o en pájaros de gran porte.

 

“Las horas perdidas”, es una novela policial, que hasta cierto punto se puede decir que es de terror, no pareciera que la autora fuera una mujer porque con mucha frecuencia emplea un lenguaje obsceno, mas da la impresión que el autor fuera un hombre y un tipo rudo, con un lenguaje crudo. La trama también es escabrosa y relata escenas que difícilmente uno podría imaginarse, en el curso de la novela en algunos momentos presenta escenas que confunden la trama y lo que uno pensaba, cae, para dar curso a otro rumbo. No son muchos personajes, pero incluso en sus nombres se produce algo de confusión porque el policía y amante ocasional se llama Paul y la delincuente y amante depravada se llama Paula, También existe un hombre que es víctima que tiene el mismo apellido de otro policía que fue el primer amante de la asesina y ambos apellidan Parker.

 

Si tuviera que recomendar alguna lectura para mis amigos, le recomendaría el libro de los celtas, muy distraído, ameno y con mucho suspenso. La novelita de las horas, solo si quieren algo morboso, con mucho suspenso, pero con una saña maligna.

 

Miguel Aramayo

SCZ.03-11-2017

 

14 Nov

Suspenso increíble

Acabo de leer una novela del Dr. Robín Cook (médico y escritor con muchos libros escritos y más de 100 millones de libros vendidos), que titula “Anestesia Letal”, como todo lo que he leído de ese escritor (Polonio 210 – Anestesia Letal – Vector – Coma), llena de términos médicos, que para un tipo como yo son casi incomprensibles, pero hacen muy ameno su relato.

 

Más o menos hasta la mitad del libro (424 hoja) la trama es una descripción de un sinfín de tareas médicas de diferentes especialidades, con sus nombres difíciles e incomprensibles, lo mismo que los procedimientos médicos y quirúrgicos y ni que decir de los medicamentos y sus composiciones químicas, algo más complicado que, leer una posología en ingles de un remedio para una enfermedad difícil de recordar, con indicaciones y contraindicaciones.

 

Pese a eso, el escritor lo lleva a uno de la mano por cada hoja, haciendo que uno se compenetre del tema y de los personajes. Lo interesante es que no usa muchos personajes y los nombra de tal manera, con denominaciones cortitas, conocidas y fáciles de recordar. Los escenarios tampoco son muchos y son fáciles de memorizar.

 

Dos estudiantes de medicina, una muchacha blanca y un negro corpulento son los héroes, el novio de la chica queda con muerte cerebral, después de una operación de rodilla, algo que debería ser ambulatorio, pero que tiene un final malo. y los dos estudiantes siguen el curso para descubrir, por qué sucedió eso y se encuentran con que el hospital donde ellos estudian, un centro que atiende pacientes con muerte cerebral y un laboratorio que produce remedios de origen humano se asocian para descerebrar pacientes, para utilizarlos en la fabricación de los productos que comercializan. Para reclutar descerebrados usan una máquina de anestesia, la misma que manipulan para cortar el suministro de oxígeno y de esa manera producir un daño letal en el paciente.

 

Después de la mitad del libro comienza el suspenso, primero muy sutil y va aumentando de intensidad, pero no te da señales de cómo puede desencadenar la trama, prácticamente hasta la última hoja, hasta el epilogo. Faltando unas cuarenta hojas para el final el suspenso es intenso y cada hoja que pasa va increcendo, hasta que en las últimas cinco hojas ya uno queda inmerso en la trama y con los nervios de puntas, uno ya forma parte de la novela y quiere con desesperación llegar al final, por lo tanto, hasta el libro queda caliente de la tensión nerviosa que nos involucra en los personajes que participan en el final del libro.

 

Me gustó mucho la novela, como todas las que leí del mismo autor. Son libros muy bien escritos, pero que te dejan muy poco de enseñanza, salvo que tu cerebro almacena la perspicacia de los personajes que son los buenos y puede ser que algo de la trama te pueda servir en la vida real, quedas atento a lo que sucede a tu alrededor y quedas atento a situaciones que se podrían convertir en otra novela.

 

Podría ser un libro un poco más corto, quizá que con 300 o 350 hojas era suficiente y no se perdería nada de la trama y menos del suspenso que es lo más interesante de los relatos de este novelista.

 

Si tienen oportunidad de leerlo, no se lo pierdan, es un libro que te atrapa y te mantiene distraído, abstrayéndote de la rutina diaria.

 

Miguel Aramayo

SCZ.01-11-2017

 

30 Oct

Por el día de los difuntos

Corría, corría y lo hacía a tanta velocidad y total inconciencia, no tenía ni idea de por qué ese mi afán de ir hacia adelante, sin saber porque, sin saber a dónde, pero con la insistencia incontrolada de querer avanzar a algún lugar que no sabía cuál era, ni para qué era. Simplemente era el impulso de mi ser por ir adelante por alcanzar una meta sin detenerme a pensar el objeto de esa loca carrera.

 

Esa sensación la he percibido muchas veces en mi vida y siempre he quedado con la misma incógnita, desde luego que pasado un tiempo vuelvo a la normalidad y supero ese incidente sin darme cuenta que es algo que me alteró por un momento y como ya no continua, lo echo al olvido.

 

Así soy y no sé si eso se puede caracterizar como una inconsistencia o simplemente como una inconstancia. Si, una inconstancia, porque después de sentir esa carrera sin sentido quedo como que no hubiera pasado nada y por lo tanto ya no le llevo el apunte y continuo con mis actividades normales, sin detenerme a pensar y razonar, para encontrar el sentido de esa forma de proceder de mi carácter.

 

En mi vida he sentido dolores profundos, que me han hecho pensar en Dios, en la eternidad, los sucesos que conmovieron mi espíritu y que hicieron que inconscientemente me apegue a lo espiritual, no por temas religiosos, sino simplemente por dolor profundo, pero no dolor físico, ¡no!, ¡por dolor espiritual! La primera vez que sentí eso fue cuando falleció mi abuela Mercedes, que cuando no había nadie en su velorio con tío Jorge destapamos el cajón y besamos y abrazamos su cuerpo inerte y frio.

 

La segunda vez que sentí un dolor similar, pero sin estar junto al cuerpo de mi bisabuela Eloisa, al contrario al estar ella en La Paz y yo en Buenos Aires, Sentí que se me partía el corazón, porque presentí su muerte, sentí como que ella se despidió de mí, al momento de partir a la eternidad y no necesite que nadie me comunique su fallecimiento, porque yo lo presentí. Lo mismo me sucedió cuando se accidentó mi amigo Jimmy Vargas. En ambos casos corría como queriendo alcanzarlos.

 

Cuando falleció mi suegro también mi corazón sintió su alejamiento y estuve muy próximo a él, hasta que lo pusimos en el féretro y el frio de sus manos y su rostro invadieron mi cuerpo, pero más que eso, ese frio me llegó al alma, a mi espíritu, porque lo quería como a un padre, como a mi mejor amigo.

 

Para el fallecimiento de mi padre, también sentí profundamente y el día anterior a su partida, quise rezar el rosario antes de dormir y me dormí sin rezarlo, a la maña me di cuenta y muy avergonzado concluí el rosario, pidiendo al Altísimo que se apiade de ese pobre hombre y le permita partir a su encuentro. Algo similar sentí cuando fue mi madre la que partió a la eternidad, después de su anuncio quedé como vacío.

 

Hace algo más de una semana tuve el anuncio del fallecimiento de mi hermana y fue como sentir una punzada en el corazón y después de tomar conciencia de lo sucedido, fue como que emprendía una carrera descontrolada, sin saber por qué corría, ni saber dónde iba, simplemente corría, corría como queriendo encontrar algo que no sabía que era, ni donde estaba, como queriendo acercarme a Dios para poderle dar un beso a mi hermana, a mi padre, a mi madre, a mi suegro, a mis abuelas y a todos los seres queridos que nos precedieron.

 

Miguel Aramayo

SCZ.30-10-2017

27 Oct

El tiempo

El tiempo es fugaz

El tiempo se escapa

El tiempo es volátil

 

¿Qué puedo hacer para retenerlo?

¿Qué puedo hacer para no malgastarlo?

¿Qué puedo hacer para que sea mío?

 

Han pasado muchos años

Han pasado muchas cosas

Han pasado muchas vidas

 

¡Y recién ahora recapacito!

¡Y recién ahora entiendo!

¡Y recién ahora comprendo!

 

Que el tiempo no es mío

Que el tiempo es de todos

Que el tiempo es de Dios

 

¡Qué ya es escaso!

¡Qué ya se acaba!

¡Qué ya concluyó!

 

Miguel Aramayo

SCZ.27-10-2017

25 Oct

Gente interesante

Leí algo sobre “la teoría de la felicidad de Albert Einstein”. Einstein, un hombre al que me hubiera gustado conocer personalmente, por todo lo que he leído de él y todas las ocurrencias que tenía. Esto último que leí, corresponde a un viaje que hizo al Japón y una vez que tenía que pagar a un mensajero y al no tener dinero para darle la propina, le escribió dos pensamientos en papeles diferentes y le dijo: «Quizás si tienes suerte estas notas acaben siendo mucho más valiosas que una simple propina«. Le dijo eso porque ya sabía que sería galardonado con el premio Nobel, eso fue el año 1922.

 

Una de las notas dice: «una vida sencilla y tranquila aporta más alegría que la búsqueda del éxito en un desasosiego constante«. Y la otra, dice simplemente: «donde hay un deseo, hay un camino«. Ahora esas notas volvieron a ser revisadas y esta vez se encuentran en subasta. Las dos notas saldrán a la venta el martes (ayer 24-10-2017) en la casa de subastas Winner de Jerusalén, junto con otros artículos, incluyendo dos cartas que Albert Einstein escribió años después.

 

Esas dos frases, me hacen recuerdo a algo que constantemente repito a todas las personas que quiero y estimo: “La humildad es el mejor adorno que pueden tener las personas” y algo que también repito con frecuencia es: “Debemos respetar a todas las personas sin importarnos su nivel, ni condición social”.

 

Si no me equivoco, en el nuevo testamente se menciona un discurso famoso las bienaventuranzas, o el sermón de la montaña, esto está descrito por dos evangelistas, Mateo (5:3-12) y Lucas (6:20-23), el primero es más extenso y por lo tanto a continuación transcribo lo más corto:

 

Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios.

Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis.

Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados.

Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo por causa del Hijo del hombre.

Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra esperanza será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas.

 

Esto mismo se puede encontrar con muy pocas variaciones en el antiguo testamente, pero también en lo que escribieron los egipcios. El Sermón del Monte analizado, contiene las disciplinas principales del cristianismo y es considerado como tal por muchos pensadores morales y religiosos como Tolstoy y Gandhi. El erudito del Nuevo Testamento Burnett Hillman Streeter, Oxford, que estableció ya en la década de 1930 que: «las enseñanzas morales de Buda tienen ciertas similitudes notables con el Sermón de la Montaña«.

 

Para concluir con estos pensamientos religiosos a continuación transcribo algo que he

leído de Germaine Greer (autora –australiana- de varios libros mundialmente aclamados. Su libro «La mujer eunuco» –The Female Eunuch- la hizo famosa), que dice: “una biblioteca es el lugar donde uno puede perder la inocencia sin perder la virginidad”.

 

Por lo tanto, recomiendo a mis nietos, muy especialmente, que usen un poco de su tiempo leyendo y que cuando tengan oportunidad de estar en una biblioteca, la consideren un templo dedicado a Dios, al Dios para todas las religiones y hombres.

 

Miguel Aramayo

SCZ. 25-10-2017 Ayer fue cumpleaños de mi nieta Fabiana (la Hormiguita Colorada) y pasado mañana cumpleaños de mi nieto Lucas (el zurrapo –el menor– de los nietos).

 

20 Oct

Somos un archivo de recuerdos

Nuestras neuronas clasifican todo lo que tenemos en el cerebro, de manera que, a una simple señal, emana todo lo que fue incentivado. Si son temas de conocimiento los tiene segregados por materias, de manera que la búsqueda es más simple y concreta, si es literatura retornan a la realidad el nombre del autor y fragmentos del libro, lo que más te impresionó de ese título o de ese escritor. Pero si el recuerdo es de una película retorna no sólo el nombre, los actores, sino que se reproducen fragmentos de las escenas.

 

Cuando los recuerdos que retornan a tu mente son de personas, parientes, amigos, compañeros y conocidos, las escenas son nítidas, recordamos lugares, rostros, fisonomías, colores, música, olores, sabores. La representación es mucho más gráfica, con visos de realidad. El retorno a la realidad es mucho más nítido y no sólo se ponen en actividad todos nuestros sentidos, también entran en juego nuestros sentimientos, pena, rabia, amor, afecto; que se entremezclan con lo que pensamos que estamos viendo.

 

Ayer, cuando me avisaron que mi hermana, la gorda, como más la nombrábamos, había partido a la eternidad, primero me invadió una inmensa tristeza. Las lágrimas y los sollozos ocuparon todo mi ser, porque en ese momento afloran todos los recuerdos, desde los primeros, no digo que desde que nació, porque nos llevamos con muy poco tiempo y mi conciencia no almaceno ese recuerdo, pero si desde cuando dio sus primeros pasos, desde sus primeras palabras. Desde muy chica tuvo un carácter fuerte y un lenguaje muy florido, pero pese a eso ella siempre fue muy cariñosa conmigo y las discusiones que alguna vez tuvimos (muy raras veces) duraban simplemente un instante.

 

Ella siempre estaba pendiente de mí y siempre defendiéndome, porque de los tres hermanos; yo era el del carácter más suave, yo no me enojaba ni peleaba a golpes, mi forma de defenderme era llorar y a ella le molestaba eso y me decía: “Mariquita, maricón, echa huevos al cajón”. Con lo cual me producía mucho más llanto. Eso no lo hacía de mala, era una forma de infundirme coraje y quererme obligar a que reaccione de otra manera, a golpes, lo cual nunca lo logró.

 

Todos los recuerdos que guardo de mi hermana, retornaron a mi mente agolpándose como queriendo aparecer todos al mismo tiempo, pero durante todo el día de ayer fui regulando su retorno, de manera que me fui acordando de las diferentes edades. Lástima que la mayoría de mis recuerdos son de mi niñez, hasta que me fui al seminario, porque después fue muy poco lo que compartimos y después de mis 17 años ya son recuerdos muy esporádicos, porque a partir de esa edad ya me separé de mi familia. No tengo en mi memoria el habernos comunicado por carta, porque a ella tampoco le gustaba ese tipo de contacto, pero siempre hablábamos por teléfono y últimamente por celular, no éramos de largas conversaciones, pero nuestro intercambio de palabras era siempre con mucho cariño y nunca exento de palabras groseras, porque ella no podía decir muchas palabras sin decir garabatos.

 

Ahora está en la eternidad gozando de lo que ese lugar brinda y espero que se hubiera juntado con los otros seres queridos que nos precedieron y que desde ese espacio puedan seguir nuestros pasos y observar nuestra vida con mayor nitidez. Lo único que me cabe decir en este momento, es cuanto la quise y en ningún momento me privé de expresárselo con palabras y mucho más con actitudes y con hechos. Siempre la tendré en mi corazón en un lugar preferente.

 

Miguel Aramayo

SCZ.20-10-2017