info@miguelaramayo.com

30 Jul

Así es la vida (2

Así es la vida 2

 

Los años han pasado a una velocidad vertiginosa para él, y a menudo siente como si hubiera sido ayer cuando tenía 17 años. Al mirarse en el espejo, ve a un hombre mayor y se da cuenta de que es él mismo. En su mente, puede ver al joven de 17 años y al hombre de 79 años. Aunque son la misma persona en momentos diferentes, han pasado 62 años entre ambos recuerdos. A pesar de esto, se siente feliz porque ha logrado cumplir sus objetivos y sueños.

 

Los 62 años han pasado rápidamente debido a su trabajo constante y continuo. Comenzó a estudiar dactilografía, taquigrafía, prácticas de escritorio, teneduría de libros y perito mercantil en un Instituto del Estado en Buenos Aires, Argentina, cuando tenía 17 años. Luego, dio un gran salto al ingresar a la Universidad Gabriel René Moreno, donde estudió ciencias económicas y financieras. Después de 5 años, se graduó y obtuvo el título de Auditor Financiero. Nunca dejó de estudiar y tomó cursos relacionados con su profesión. Además, aprendió de forma autodidacta sobre temas de computación, lenguaje de flujos y programación. Siempre procuró llenar su mente de conocimientos con la esperanza de progresar como persona y tener la posibilidad de acceder a mejores empleos. Después, su afán era ser un mejor profesional para poder prestar mejores servicios.

 

Durante sus estudios, nunca dejó de trabajar para poder mantener a su familia. Se casó a los 22 años y, a pesar de su carga laboral, continuó estudiando y trabajando. Enfrentó desafíos que para otros parecían inalcanzables, pero con tesón, constancia y sacrificio, sabía que podía lograr lo que soñaba.

 

En 1973, fundó Contec Ltda., una empresa de consultoría. Desde entonces, ha trabajado incansablemente en su empresa, incluso en los primeros años, cuando tuvo que buscar trabajo en otra empresa para poder sobrevivir. En 1978, pudo dedicarse a tiempo completo a su consultoría, incursionando en el uso de la computación para prestar servicios administrativos computarizados.

 

El tiempo ha pasado y continúa con planes que parecen sueños, pero poco a poco se convierten en realidad. Su afán es dejar una huella que puedan seguir sus herederos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.09-11-2023

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Todo pasa y se acaba

Todo pasa y se acaba

 

El tiempo se asemeja a las nubes que bate el viento, algunas pasan con una lentitud que enerva y otras se van tan a prisa, que se pierden en lontananza sin haber podido observarlas detenidamente. Nos dejan la duda si eran simples, blancas y espumosas o eran oscuras, teñidas de una Gris Pizarra que apena. Algunas muestran que el tiempo será bueno y algunas veces dan la impresión de que desaparecen, pero son tan tenues que dejan que el cielo muestre su brillante color Azul Capri.

 

La vida también transcurre como las nubes, su transitar es similar, no se detiene, algunas veces pasa veloz y otras con una lentitud que pone nervioso, incluso a los más tranquilos. Generalmente cuando esperamos algo del destino, en cambio las desgracias son abrumadoras y no pasan a gran velocidad y se estacionan para lastimar.

 

En este caso a una persona se le formó un «cumulonimbus», (nubes originarias de tormentas, tornados, granizos). Después de más o menos seis años, por recomendaciones médicas la muchacha hizo un relato de relaciones pasadas, demostrando que lo dicho en un inicio era diferente. Lo cual le produjo un golpe al joven, que se le convirtió en una obsesión, por suerte logro superar eso, pero le modifico su forma de ser en forma substancial. Después de varios lustros, en otra conversación ella le confirmó lo que para él aparentaba una sospecha, además lo culpo de manías, que posiblemente eran reales, con lo cual se completó el panorama.

 

Existen algunos acontecimientos capaces de oscurecer el panorama, aunque según Gabriel Garcia Márquez, dice que la memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado. También se puede decir: Añorar el pasado es correr tras el viento (proverbio ruso). El cerebro humano es tan cruel que almacena los recuerdos, que estando en el subconsciente algunas veces afloran para atormentar e inconscientemente retornan en forma de sueños, que se pueden convertir en pesadillas que algunas veces vuelven a la conciencia. Carlos Fuentes (1929-2012) Periodista y escritor mexicano decía: Cuando expulsamos al pasado por la ventana no tarda en regresar por la puerta principal, disfrazado de las más extrañas maneras. Las guerras contra la memoria son perdidas, al cabo, por quienes las emprenden.

 

¿Cómo olvidar el pasado? Si los humanos somos capaces de hacer cosas fuera de lugar, Dios nos puede ayudar a olvidar lo que nos daña y no nos trae paz. Si miramos hacia atrás, probablemente podamos ver cosas de las que nos avergonzamos y desearíamos no haberlas hecho nunca. Quizá no es lo que hicimos, sino lo que nos hicieron lo que nos deja sintiéndonos mal con nosotros mismos.

 

Es interesante acompañar el paso del tiempo, pero es importante y preferible tener la mirada dirigida al futuro, aunque este es incierto. Entre el pasado y el futuro se puede tener una mejor vivencia del presente. Es necesaria la experiencia, que se considera lo acaecido y la fe, que es la esperanza del futuro, con esos dos puntos de vista, la vida cotidiana puede tener mejor consistencia y brindarnos la felicidad que necesitamos afrontar el futuro sin arrepentimientos ni malas influencias.

 

Miguel Aramayo

SCZ.27-07-2023

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Recordando amigos

El esfuerzo 

 

Hace 63 años que estoy caminando por la misma senda, con la cabeza llena de sueños y con el cuerpo que los hace realidad. Al principio el avance fue lento porque las únicas pertenencias que llevaba eran ilusiones y buenos deseos. Mi principal objetivo era llenar mi cerebro de conocimientos y ejercitar a mi cuerpo para que cumpla y perfeccione lo aprendido. No era tarea fácil esto último.

 

Estudiar es sólo la constancia y crecer con muy pocos esfuerzos, lo complicado es conseguir donde usar y practicar lo aprendido. Cómo dice el refrán «suerte te de Dios, que el saber de nada vale». Por azahares del destino, se me presentaron oportunidades donde demostrar mis conocimientos y ponerlos en práctica, consiguiendo buenos resultados. En cada avance iba más adelante con la posibilidad de seguir avanzando, sin descuidar la continua oportunidad de conseguir mayores cocimientos y más experiencia.

 

Esa era mi máxima riqueza y algunos ahorros que a lo largo del camino acumulaba. Con lo poco que tenía, por suerte fui invirtiendo en lo que me daba mayor seguridad, pero no como un avaro sino como un pequeño empresario, pensando en progresar sin dañar a nadie, haciendo todo sin egoísmo y al contrario procurando ayudar a los demás. Nunca descuide dar satisfacciones a mi mente y también a mi cuerpo. La lectura de distracción y la de educación me brindaban la oportunidad de cultivar mi espíritu. El amor y la amistad dieron la satisfacción a mi físico.

 

El tiempo ha transcurrido y cada vez estoy más próximo al final y como todavía me queda algo de capacidad física e intelectual sigo por la senda trazada y me doy cuenta de que casi he cumplido mi meta y eso me da mucha tranquilidad espiritual. Físicamente, aunque algo decaído, sigo tras el amor, que es lo que me da el vigor para continuar en el camino. 

 

De un tiempo a esta parte creo que estoy cargoso con mi forma de pensar, porque resulta que con la poca actividad laboral me queda más tiempo para pensar en el futuro, pero lamentablemente he llegado a un punto donde he delegado todo el trabajo en mis colaboradores y a mí solo me queda la tarea de supervisar el cumplimiento de lo asignado como trabajo a mi gente, esa actividad no consume todo mi tiempo y por lo tanto me queda espacio para poderlo ocupar, pero mi capacidad de trabajador incansable ha mermado y cuando a uno le sobre tiempo, generalmente lo desperdicia y eso es lo que me está sucediendo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.03-02-2024. Cumpleaños de mi hermana que me debe observar desde el cielo donde pretendo llegar. 

 

 

Saludos.

 

 

30 Jul

Conversando con Chiquito

Conversando con Chiquito

 

—Chiquito, sé que siempre estás conmigo, así como yo contigo, pero tú en tus cosas y yo en las mías.

 

—Ahora sueño menos y creo que estoy haciendo realidad los últimos sueños. Tengo la esperanza de seguir soñando un tiempo más.

 

—Aunque lo que ahora ocupa mi cabeza son algunas preocupaciones que no deberían corresponderme. Pero como tú me conoces, siempre me meto en problemas que no me tocan, pero me afectan y procuro solucionarlos.

 

—Los tiempos han cambiado y los problemas actuales deberían estar mucho más lejos de mí, pero soy yo el que me acerco a ellos.

 

—No quiero preocuparte, porque sé que tú también me ayudas a resolver problemas que no nos pertenecen, pero los asumimos como propios.

 

—Estaba pensando en vos y sé que, con solo ese hecho, te presentas como si te hubiera llamado a gritos. Porque estás firme como un «papayo macho» para cuando solo te nombro o te pienso.

 

—Ahora es algo diferente. Estaba pensando en vos, recordando los largos años que nos unen, cuando éramos chicos y nos juntábamos en cualquier rincón de la casa de mis padres o de mis abuelos, con preferencia en el jardín de la abuela Mercedes, junto a los floripondios o la «rosa té».

 

—Algunas veces hacíamos planes cuando estaba recostado y antes de que mi madre pasara para hacerme rezar o leerme algún cuento, para después dormir.

 

—Miguel, me acuerdo de eso como si fuera una fotografía, o mejor, como una filmación. Me acuerdo de cada uno de los lugares nombrados, pero tan vívidamente que los percibo, incluso aprecio la fragancia de las flores y el sabor de las guindas, los ciruelos o los chiltos (motojobobo embolsado – Golden Berry). Esos recuerdos me dejan tan bien, siento mi alma a flor de piel. Aunque no tengo piel y solo soy alma. Me presento a ti como un holograma, que me muestra idéntico a tu aspecto físico, pero mucho más chiquito. Y cuando estamos ante otros me escondo para no ser observado. Nuestra comunicación es telepática, aunque para nosotros da la impresión de que fuera una conversación fluida.

 

—Chiquito, recuerdo de nuestros viajes en avión de ida a Rusia, contratado por George Bush para localizar a Osama Bin Laden. O de los varios viajes realizados en alfombra para visitar a mis nietos en Dubái. O el sin fin de veces que estuvimos fuera del lugar de mi residencia, de todos los problemas en que nos metimos como espías contratados por los Estados Unidos de América.

 

—Miguel, es imposible que olvidemos todo eso. Como cuando estuvimos en Kabul, Kandahar y Mazar. Nos quedamos a dormir en Yalalabad y visitamos la mezquita Azul. También me acuerdo del encuentro que tuve con Kasín y Alí Babá. Y cuando hice «el vuelo del moscardón» al escuchar la composición del mismo nombre de Rimsky-Korsakov. O cuando estuvimos en el desierto en Asiut, con los nómadas y su caravana, un viaje que hicimos en alfombra.

 

—Chiquito, recuerdo todas las peripecias vividas en Israel cuando nos propusimos hacer un estudio sobre la forma de grabación que tiene el cerebro humano y los alimentos que proporcionan lo requerido por el organismo para asimilar lo requerido y tener un adecuado funcionamiento de las neuronas. En ese estudio también tuvimos la colaboración de un ángel que comenzó espiándonos.

 

—Miguel, No te olvides del otro trabajo que hicimos en París y Londres, donde lograste desarrollar un software para convertir en Word lo que se almacena en el cerebro humano en base a un casco que conectaba la cabeza de una persona con un electroencefalograma. Trabajo que realizaste con una muchacha francesa que te colaboró en ese proyecto y estuvo viviendo contigo. Si no me equivoco, se llamaba Almudena.

 

—Chiquito, sé que no siempre te he sido fiel, pero siempre has estado ahí para mí. Eres mi mejor amigo y no sé qué haría sin ti. Gracias por todo.

 

Miguel Aramayo

SCZ, 30-11-2023

 

Saludos.

 

 

30 Jul

La comunicacion telepatica

La comunicación telepática

 

Estoy muy triste, porque hoy un gran amigo partió a la eternidad, casi hasta último momento estuvimos comunicados, pero desde ayer no pude contactarlo, no me respondió físicamente, pero yo creo que estuvimos conectados hasta último momento. hoy a las 10:40 le mande el ultimo mail con lo que había escrito, para que él lo corrigiera. Se quedará así sin corrección.

 

Pienso que él desde donde estará para siempre, en este momento me está observando y sintiendo que nos dejó, con algo o mucha tristeza, pero ya se reencontró con Ana, su esposa y mucho de los seres que lo quisieron y se adelantaron en el camino que nos toca recorrer a todos.

 

Lo extrañare, como lo extrañaremos muchos de los que lo conocimos y será con mucho cariño, con el cariño que espontáneamente bridaba a todos con los que tenia contacto. Soñaré con las sesiones de mate en los que compartimos conversaciones sobre temas diversos, algunas veces filosofando, en otras resolviendo problemas o haciendo planes para el futuro.

 

Todo lo que yo escribía pasaban por su filtro de redacción y ortografía, muchas veces me decía que era preferible no publicarlo, que era para la basura, otras veces, y muchas, me felicitaba por el tema elegido y me incentivaba para que escribiera mi biografía, hasta que logró que lo hiciera y bajo una modalidad diferente, porque comencé escribiendo sobre mis tatarabuelos paternos y descendiendo por los bisabuelos, los abuelos, mis padres, hasta llegar a mí y el titulo es «Solo historias de amor». En uno de los libros que escribí, él redacto el prólogo, pero de todo lo que produje, él fue el primer lector y corrector, además todo lo hice bajo su incentivo.

 

Como trabajadores fuimos incansables y coordinábamos de tal manera que nunca tuvimos observaciones, porque él me hacía participe de sus experiencias laborales. Tuve un gran apoyo y en un momento crucial de mi vida su colaboración financiera fue de vital importancia. Gracias a él tengo una posición en esta vida, la colaboración en ese sentido fue mutua, casi hasta el final.

 

Por suerte su partida no fue tan traumática y estuvo en ese trance más o menos un mes y casi todo el tiempo consciente y lucido, con la esperanza de superar esa situación, lo cual no se dio.

 

Tengo la seguridad que cuando me toque traspasar el umbral que él ahora cruzó, nos reencontraremos y volveremos a tomar mate tratando de componer el mundo, que ya será otro, pero seguramente con sus cosas interesantes que discutir.

 

Miguel Aramayo

SCZ.28-02-2024

 

Saludos.

 

30 Jul

La comunicacion telepatica

La comunicación telepática

 

Estoy muy triste, porque hoy un gran amigo partió a la eternidad, casi hasta último momento estuvimos comunicados, pero desde ayer no pude contactarlo, no me respondió físicamente, pero yo creo que estuvimos conectados hasta último momento. hoy a las 10:40 le mande el ultimo mail con lo que había escrito, para que él lo corrigiera. Se quedará así sin corrección.

 

Pienso que él desde donde estará para siempre, en este momento me está observando y sintiendo que nos dejó, con algo o mucha tristeza, pero ya se reencontró con Ana, su esposa y mucho de los seres que lo quisieron y se adelantaron en el camino que nos toca recorrer a todos.

 

Lo extrañare, como lo extrañaremos muchos de los que lo conocimos y será con mucho cariño, con el cariño que espontáneamente bridaba a todos con los que tenia contacto. Soñaré con las sesiones de mate en los que compartimos conversaciones sobre temas diversos, algunas veces filosofando, en otras resolviendo problemas o haciendo planes para el futuro.

 

Todo lo que yo escribía pasaban por su filtro de redacción y ortografía, muchas veces me decía que era preferible no publicarlo, que era para la basura, otras veces, y muchas, me felicitaba por el tema elegido y me incentivaba para que escribiera mi biografía, hasta que logró que lo hiciera y bajo una modalidad diferente, porque comencé escribiendo sobre mis tatarabuelos paternos y descendiendo por los bisabuelos, los abuelos, mis padres, hasta llegar a mí y el titulo es «Solo historias de amor». En uno de los libros que escribí, él redacto el prólogo, pero de todo lo que produje, él fue el primer lector y corrector, además todo lo hice bajo su incentivo.

 

Como trabajadores fuimos incansables y coordinábamos de tal manera que nunca tuvimos observaciones, porque él me hacía participe de sus experiencias laborales. Tuve un gran apoyo y en un momento crucial de mi vida su colaboración financiera fue de vital importancia. Gracias a él tengo una posición en esta vida, la colaboración en ese sentido fue mutua, casi hasta el final.

 

Por suerte su partida no fue tan traumática y estuvo en ese trance más o menos un mes y casi todo el tiempo consciente y lucido, con la esperanza de superar esa situación, lo cual no se dio.

 

Tengo la seguridad que cuando me toque traspasar el umbral que él ahora cruzó, nos reencontraremos y volveremos a tomar mate tratando de componer el mundo, que ya será otro, pero seguramente con sus cosas interesantes que discutir.

 

Miguel Aramayo

SCZ.28-02-2024

 

Saludos.