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31 Jul

El aprendiz de poeta

El aprendiz de poeta

 

En su adolescencia, cuando otros corrían tras la pelota o soñaban con motos veloces, él se refugiaba en los versos. En un cuaderno escondido bajo los libros de matemáticas copiaba poemas de Bécquer, de Neruda, de cuanto autor encontraba en la biblioteca del colegio. No los entendía siempre del todo, pero algo en esas palabras vibraba dentro de él como si fueran suyas.

 

Con paciencia los memorizaba y después los recitaba frente a sus amigas, fingiendo una seguridad que apenas sentía. Ellas reían, se sonrojaban o lo miraban con una mezcla de burla y ternura. Para él era suficiente: aquellos versos eran un puente hacia un mundo que no se atrevía a mostrar con su propia voz.

 

Hasta que, una tarde, mientras repetía por enésima vez «Volverán las oscuras golondrinas…», algo cambió. Se descubrió escribiendo líneas que no había copiado de ningún libro. Eran torpes, un poco desordenadas, pero tenían la frescura de lo auténtico. Esa noche no durmió: llenó páginas enteras, sorprendido de que las palabras fluyeran como si hubieran estado esperando su turno.

 

Al día siguiente, armado de valor, regaló su primer poema a una muchacha de cabello trenzado que solía escucharlo con atención. Ella lo leyó en silencio y, sin decir nada, le tomó la mano. Para él, ese gesto valía más que todos los aplausos. Sin soltarle la mano tímidamente se acerco a su rostro y mientas sus ojos intercambiaban miradas de sorpresa muy despacito apoyo sus labios a los del muchacho y le dio un beso. Al separarse le dijo: Permíteme recitarlo.

 

«Mi tristeza, mi alegría, mi incredulidad, mi fe, mi pobre melancolía por la que me salvare. Dime tu niña mia, que después la cambiaré por otra niña mas fría, para cambiarla después. Me muero por que me quieran, pero nunca lo dire. ¿Y después de todo qué? Morir para que me quieran. ¿Qué me quieran para qué? Aquel gran amor de un día volverá y yo no estaré. ¿y después de todo qué?»

 

La noticia corrió rápido. Pronto sus compañeros comenzaron a buscarlo: «Escríbeme unos versos para fulanita», «Ayúdame a conquistarla, vos que sabés de esas cosas». Él aceptaba, divertido, viendo cómo sus palabras prestadas abrían puertas y corazones. Y en el camino, entre encargos y conquistas, entendió que la poesía ya no era un disfraz ni una herramienta para impresionar, sino parte inseparable de su vida.

 

Nunca dejó de escribir. Lo que empezó como un juego adolescente, como un truco para ganar sonrisas, terminó convirtiéndose en la voz con la que aprendió a decirse al mundo.  Y mientras sus amigos dejaron atrás la adolescencia, él siguió escribiendo. Primero poemas, luego cuentos, hasta que un día se atrevió a comenzar una novela. Hoy sueña con un premio, aunque por ahora se conforma con la certeza de que la poesía, aquella compañera adolescente, nunca lo abandonará.»

 

Miguel Aramayo

SCZ.21-08-2025

 

31 Jul

Muy triste

Muy triste

 

Muy triste porque murió un amigo, un amigo que hizo mucho por Santa Cruz. No solo por las obras que dejo, sino porque hizo que la respeten y se burlo de los gobernantes, a los que incluso los trato de irrespetuosos e incultos.

 

Me recuerdo del «Tractor Amarillo» y su primer campaña proselitista para ser alcalde de Santa Cruz, (Fue 6 veces alcalde y dedicó 31 años de su vida a eso, fue el mejor alcalde). por su pueblo mostraba un gran amor y respeto e hizo tantas y buenas obras. Todavía conservó de esos tiempos un disco de vinil con su dedicatoria y algunas postales de navidad.

 

Además de ser mi amigo y haber compartido bellos momentos, también fue mi catedrático de matemáticas, cuando cursaba el primer año de la facultad en la Universidad Gabriel René Moreno, que además de recordar vagamente las «funciones, las derivadas y números imaginarios, ecuaciones, teoremas y el camino crítico», también nos dejó bellas anécdotas de esos tiempos de juventud. 

 

Uno de sus hijos, con su mismo nombre es muy amigo de mi hijo mayor y consecuentemente mio, de la comparsa «Chabacanos», con ellos compartimos algunos momentos de carnaval en mi casa y disfrutando del compañerismo que unía a ese grupo de muchachos. Su esposa fue compañera de colegio de la mia y teníamos muchos amigos en común incluso formo parte de la comparsa (Aribibis) de la cual él es un de los fundadores, aunque sus últimos años estuvo con «Los Tauras» junto a su hermano Pablo.

 

Fue un personaje no solo como político, como amigo y como pariente, tengo muchos y muy buenos recuerdos y con su partida me deja un vacío, porque era una persona que impresionaba y se acoplaba muy fácilmente a cualquier situación y nunca le faltaban las palabras para dejar muy claro sus sentimientos, incluso una vez le dijo a la Reina de España: Que prefiere que le diga, «su majestad o mi reina».

 

Podría decir mucho más, pero con la tristeza que llevo adentro, lo único que me queda es pensar que cuando me toque partir a la eternidad tendré la seguridad de poderme encontrar con él.

 

Miguel Aramayo

SCZ.02-09-2025

 

31 Jul

Lo que se puede ahora

Lo que se puede ahora

 

Estoy leyendo un libro que se titula «La Dama Azul«, escrito por Javier Sierra. Editado el 2015, cuando la Inteligencia Artificial no tenia el adelanto que tiene ahora. La trama se desarrolla en dos épocas muy diferentes, una parte los personajes y los hechos referidos a fines del 1500 entre los siglos XVI y XVII, luego relata acontecimientos del siglo XXI alrededor de 2010. Trata de temas religiosos cuyos escenarios son México y España, después de la conquista todo lo que se refiere al pasado. Los mismos lugares, pero mucho más en España todo lo que es de actualidad. Trata de las apariciones de la Virgen Guadalupana, pero también las apariciones de una monja que viviendo en España al mismo tiempo se presenta a los indios (bilocalización), a lo que ellos llaman las visitas de «La Dama Azul». Es estudiada por los Jesuitas que ejercen de autoridades del Santo Oficio y por lo tanto luchan contra las idolatrías. Los hechos actuales también son analizados por sacerdotes, en forma secreta para estudiar la posibilidad del desdoblamiento y la posibilidad de «desdoblamiento astral»

 

En esta semana vi tres fotos de la misma persona, en un principio me parecieron que se trataba de tres personas, pero quien las publicó me aclaró que eran la misma persona y que en base a fotografías antiguas, manipuladas por IA estaban retocadas mostrando el mismo escenario y quien las exponía indicaba que pensaba realizar un «podcast»; era ella misma cuando nena, adolescente y como se ve en la actualidad.

 

La IA es algo que me da vueltas desde hace muchos años y estoy convencido de que existen personas que por afinidad pueden comunicarse telepáticamente. Con frecuencia menciono una personaje, y creen que es una muletilla para poder escribir, pero estoy convencido que es mi «Ángel Guardian». Desde que tengo uso de razón es mi gran amigo y compañero incondicional, con el cual nos comunicamos telepáticamente y que me acompaña desde el principio de mi vida y es mi aparcero para todo lo que realizo, se hace visible cada vez que escribo.

 

Sobre el tema de la Inteligencia artificial escribí dos novelitas, un cuento largo y muchos cuentos cortitos. De un tiempo a esta parte he profundizado en su estudio y me encuentro abocado a aplicarla en mi actividad laboral, pero no como una herramienta para mí, ¡NO!, quiero compartirla con todo mi equipo, porque estoy convencido que es la herramienta del futuro y que no será perjudicial, al contrario, colaborará para que todas las profesiones mejoren, porque los hará más eficientes y dejará que todos los que la empleen tenga mayor tiempo libre para crear e innovar, dejando lo monótono y rutinario en manos del IA.

 

La IA está avanzando a pasos acelerados y con el transcurrir del tiempo son de mayor magnitud y amplitud con los cambios radicales que se producen, porque la misma IA está logrando esa aceleración. Desde luego que su uso en manos dañinas puede ser perjudicial y muy perjudicial, pero también la misma IA está creando algoritmos que la controlen y descubran cuando sea mal empleada. Desde luego que los que hagan mal uso de ella, podrán engañar a las personas que estén menos preparadas, a los ingenuos e ignorantes, por lo tanto, los que queremos usarla con mayor frecuencia debemos compartir con los más débiles para defenderlos e instruirlos. Esa herramienta se encuentra en muchos de los elementos que son de uso diario, incluso uno puede estar viendo por TV un informativo y quien lo presenta es una IA, que se muestra en imágenes, pero que en realidad no existe ni es un robot. Es una imagen, no es un fantasma.

 

La medina es una de las profesiones que más se beneficiara de su uso, porque ya existen hospitales manejados por IA que analizan los problemas médicos de las personas, en menor tiempo y con mayor eficiencia, pero eso no quiere decir que desplazará a los médicos y enfermeras, no al contario los ayudara a diagnosticar de manera más acertada y hará un mejor seguimiento a los tratamiento. así en todas las profesiones.

 

Miguel Aramayo

SCZ.07-09-2025

 

31 Jul

Caminado sin sentido

Caminado sin sentido

 

Era un hombre mayor que caminaba en una playa extensa, el sol estaba en ese momento en el cenit, con relación al individuo, por lo tanto, el nadir se situaba en la planta de sus pies. Con la intensidad del calor la arena debió estar quemante, pero el mar en calma bañaba la orilla antes de que posara cada paso, con lo cual refrescaba su caminar.

 

Era alguien que bordeaba la cuarta edad, de cabellera blanca que le cubría completamente el cráneo, su caminar era firme y seguro la espalda recta y las piernas mostraban un ritmo constante, acompasado con la rotación de sus brazos. Viéndolo de frente su rostro mostraba preocupación y pese a la luminosidad del día no llevaba ni sombreo ni gafas.

 

Quien seguía su caminar era una mujer mucho ms joven, trotaba y algunos momento ultrapasaba el viejo y después de avanzar un largo trecho retornaba, por lo tanto, tenia la oportunidad de observarlo alguna veces de espalda y otras de frente. Esa mujer, aparentemente, estaba acompañada por una adolescente que caminaba al ritmo que la persona mayor, pero unos cuantos pasos atrás.

 

Pasado el mediodía las dos mujeres dejaron la playa y se dirigieron a una carpa donde vendían golosinas, refrigerios y bebidas a las personas que deambulaban por la playa o quienes toman el sol reposando en hamacas o toallas, con o sin sombra que las proteja. La adolescente le contaba a la otra mujer, que aparentaba ser su madre: El viejito que era muy simpático, parecía que iba cantando o recitando o voz baja, me pareció que repetía las letras de algunos boleros, uno de los que llegué a captar es uno que se denomina «La barca». La mujer de mayor edad opinaba que de frente tenía una expresión de tristeza y se observa el movimiento de sus labios, pero que ella no llegó a captar si cantaba, recitaba o simplemente hablaba solo.

 

Mientras ellas sentadas en una mesa con cuatro sillas, tomaban unas gaseosas y consumían unas tapas, el hombre mayor se acerco y como no había donde más sentarse preguntó si podía acompañarlas, a lo cual aceptaron. El pidió un coco helado con sorbete y disculpándose comenzó a tomar su agua de coco. Era un hombre de ojos muy claros entre verdes y azules, su piel estaba tostadas al sol, con lo cual resaltaban sus facciones, tenia una cara risueña que no denotaba ninguna preocupación y sus ademanes eran de alguien con un nivel de cultura y educación. Ellas quedaron en silencio por un momento, pero la menor le busco conversación, preguntándole su nombre, su actividad, su nacionalidad y que hacía por la playa tan solito. Que lo estuvieron observando y en algunos momentos escuchando lo que decía en voz baja dando la impresión de ser canciones o recitaciones.

 

Cuando el hombre abrió la boca para responder todas las consultas, ellas quedaron calladitas, porque además de responder las consulta que le hizo la muchacha, les dijo algo más explicando el porque estaba cantando y les conto algo más de quien era y que se dedica y algo más de su vida, pero el también les hizo preguntas a ellas, y respondieron muy escuetamente.

 

Ese tipo de encuentros se producen con mucha frecuencia en las playas de todo el mundo, porque aparentemente la gente, hombres y mujeres; viejos y jóvenes, se desinhiben al contacto de la arena, el mar la briza, el sol y las circunstancias.

 

Miguel Aramayo.

SCZ.10-09-2025 Hoy es cumpleaños de mi primo Romel Antelo Mejía.

 

31 Jul

Leyendo a Borges

Leyendo a Borges

 

 

Son tantos y tan buenos los cuentos de Jorge Luis Borges, que uno puede encontrarse inmerso en esas ficciones como si fuera parte de esa realidad imaginaria. Leyendo el cuento «El otro, el mismo» se me vinieron a la mente los últimos videos en que participo,: Primeo la entrevista de una persona que trabaja conmigo hace 28 años, luego otro video publicitando el último emprendimiento realizado, el último haciéndole propaganda a una persona dedicada al negocio inmobiliario que me prestó un buen servicio.

 

Todos los videos los vi con ojo crítico y me dio pena verme en ellos y notar que quien aparece en los mismos, siendo yo, no lo veo como si fuera el mismo, lo veo avejentado. Ese alguien que se muestra tiene mucho de mis rasgos, pero me da impresión que siendo yo, no me siento el mismo y lo veo como si fuera otro.

 

El cuento «El otro» de Borges, también conocido como «El oro de los tigres», narra el encuentro del narrador, el propio Borges, con una versión más joven de sí mismo, quien vive en un país lejano. El joven Borges se comunica con él y descubre que son la misma persona, enfrentando al autor la idea de su propio alter ego a través de la identidad y el tiempo. 

 

El cuento comienza con Borges recibiendo una carta de una versión más joven de sí mismo. El otro Borges, vive en un país lejano y se pone en contacto con él para compartir experiencias y reflexiones. A través de su conversación, descubren que son la misma persona, que se ha dividido en el tiempo y el espacio. El cuento explora la idea de la dualidad del ser, la búsqueda de la identidad y el enfrentamiento con las posibilidades de uno mismo. Se abordan los temas del alter ego y la repetición del yo, una constante en la obra del autor. 

 

El relato de Jorge Luis Borges es una ficción, por lo tanto, diferente a lo que me sucede a mí al verme en los videos, es una realidad que muestra que yo, que estoy viejo, no me imagino viejo y recién al verme en las exposiciones de los videos, me convenzo de que soy yo, pero al mismo tiempo, aparentemente me niego a verme como soy y como estoy.  

 

Qué complicada que es la vida, al principio uno va creciendo, hasta que llega un punto en el que psicológicamente se estanca, luego nota que van disminuyendo sus capacidades y el espejo muestra cambios, cambios que antes uno no se imaginaba y tarda mucho en enterarse que uno está viejo, ese momento uno no quisiera haber llegado a esa situación, pero ese es el destino que Dios nos tiene para todos y debemos tener la fortaleza de soportar, y resignarnos a que cada día que pasa estamos más próximos a la eternidad.

 

Para terminar mi análisis, que más que eso, es una confesión de lo que siento y quiero compartir con quienes estén interesados en leerme y analizar su situación particular y propia. Ruego poder conservar la mente hasta el final y cuando llegue este no dar afán a los herederos.

 

Falta solo un poquito más de una quincena para cumplir los 81 y por suerte sigo trabajando, sigo pensando y tengo el coraje de expresar mis sentimientos, para que puedan analizarlo quien alcance a leer esto hasta el final.

 

Miguel Aramayo

SCZ.12-09-2025

 

31 Jul

Poemas, poesías y palabras al viento

Poemas, poesías y palabras al viento

 

Algunas veces (con bastante frecuencia) se me da por expresar mis sentimientos, pero con el pasar del tiempo se fue borrando el romanticismo que afloraba a mis labios y se adueñaba de mis pensamientos. Pareciera que el amor que uno sentía cuando transitaba los 20 años se va secando y eso da pena. No siempre es por causa de uno, es porque de tanto amor que uno profesa sin retribución el alma se va marchitando.

 

También puede ser que el amor que uno mantiene no corresponda al gran amor, el gran amor que generalmente es el primero y por lo tanto esos recuerdos opacan los sentimientos presentes y de esa manera ese segundo se va apagando y solo queda el recuerdo del primero.

 

Son tan complicadas las relaciones interpersonales, especialmente en temas de amor y mucho más al pasar del tiempo, al final casi desaparece y solo queda amistad y quizá algo de gratitud del tiempo compartido. Por lo tanto, eso afecta mucho a quienes como yo todavía siento deseos de amar y no solo en silencio, sino demostrando lo que uno tiene en el fondo del corazón.

 

La historia está plagada de grandes amores, algunos de la imaginación de grandes escritores, como es el caso de Romeo y Julita o de productores cinematográficos, como Cleopatra y Marco Antonio y mucho más de historias de la vida real, Shah Jahan y Mumtaz Mahal, la pareja detrás de la construcción del Taj Mahal, o Manuela Sáenz y Simón Bolívar.

 

Hubieron grande poetas que escribieron versos de amor, como ser: Pablo Neruda, conocido por su obra «Puedo escribir los versos más tristes esta noche»; Gustavo Adolfo Bécquer, inmortalizado por su «Rima LIII» («Volverán las oscuras golondrinas»); Mario Benedetti, autor de poemas como «A una flor», Luis Cernuda con «Contigo», Pedro Salinas con «La voz a ti debida», y Gabriela Mistral con «Dame la mano«.

 

Amor, tengo a montones

Y lo tengo escondido

No puedo compartirlo

¿qué puedo hacer?

Conservarlo guardado

Esperando que no venza

 

Miguel Aramayo

SCZ.16-09-2025 Cumpleaños de mi Nieto José Ignacio

 

31 Jul

Los ángeles y el amor simplemente humano

Los ángeles y el amor simplemente humano

 

Estoy convencido de que los ángeles existen. Algunos son más conocidos que otros, y entre ellos hay quienes parecen tener un papel especial en los asuntos del amor humano. Siempre pensé que el ángel Gabriel debía ser uno de esos.

 

Yo, sin embargo, tengo a mi propio guardián, al que llamo el Ser Chiquito. Una noche, en la penumbra de mi cuarto, decidí hablar con él. No sé si fue un sueño o una revelación, pero lo sentí tan real como el latido en mi pecho.

 

—¿El amor puede ser entendido de diferentes maneras? —pregunté.

 

El Ser Chiquito sonrió con un resplandor que no era de este mundo y me respondió:

 

—Sí. El amor es un río que nunca corre igual. Puede ser romántico, familiar, de amistad, o el amor que te das a ti mismo. A veces se expresa en palabras, otras en silencios. Puede caber en un abrazo, en un regalo sencillo o en la paciencia de esperar. El amor es universal, pero se viste distinto en cada alma.

 

Pensé entonces en mi primer amor y no pude evitar la siguiente pregunta:

 

—¿Ese primer amor puede ser perdurable, incluso si después conocemos a otra persona?

El ángel bajó la mirada, como si también recordara algo, y respondió:

 

—Sí. El primer amor deja huellas que no se borran. Es fuego que marca la memoria, aunque luego aprendas a amar de manera más serena, más sabia. No lo reemplaza el presente, solo convive con él en tu corazón.

 

Aquello me conmovió, pero aún quedaba una duda en mí.

 

—¿Puede existir un sentimiento más fuerte que el amor?

 

El Ser Chiquito me miró con ternura, como quien comprende la fragilidad humana, y dijo:

 

—Sí. A veces el miedo gobierna más fuerte que el amor. O la pasión por un sueño quema con más intensidad. Pero recuerda, el amor no siempre es emoción: también es decisión, compasión y sabiduría. En su madurez, el amor se convierte en el sostén de todo lo demás.

 

Por último, con algo de vergüenza, me animé a preguntar lo que más me intrigaba:

 

—¿Podrá existir amor entre los ángeles?

 

El Ser Chiquito río suavemente, como si la pregunta fuera un juego de niño.

 

—No como tú lo entiendes. Los ángeles no tienen cuerpo, ni deseo, ni ese anhelo ardiente que habita en los hombres y mujeres. El amor de los ángeles es de otro orden: espiritual, divino, tan inmenso que solo apunta hacia Dios y hacia ustedes.

 

Después de esas palabras, el silencio volvió. No supe si el Ser Chiquito se desvaneció o si simplemente se quedó callado, acompañándome como siempre. Solo sé que esa noche dormí en paz, con la certeza de que el amor —en cualquiera de sus formas— sigue siendo el lenguaje más cercano a lo eterno.

 

Miguel Aramayo

SCZ.23-09-2025

 

31 Jul

Ser gerente de una consultora

Ser gerente de una consultora

 

Pareciera fácil ser la cabeza de una consultora, pero no es así. De los 52 años de existencia que tiene Contec, estoy en esa posición 50 años, los primeros 7 años fueron realmente una prueba de fuego para mi capacidad intelectual, especialmente al inicio, los 3 años iniciales después de haber quedado solo y con trabajos por concluir, con escasos recursos y con una gran boletas de garantía pendiente de liquidación, exigidas por los contratos que teníamos pendientes.

 

Una vez completados los trabajos pendientes y después de la devolución de las boletas de garantía, debíamos conseguir trabajo, para eso fui colaborado por el Ingeniero Tomas Tirado Kruger, él me ayudo a la conclusión de los trabajos y a conseguir los fondos para el pago de una secretaria y los gastos de oficina, también me ayudo un economista y su esposa que era auditora, Chacho Justiniano y Nany. Tuve que salir a buscar trabajo y di examen para auditor interno del Banco Santa Cruz, después de haber sido calificado, recibí la oferta de uno de los directores del banco, con mayor sueldo, para el cargo de gerente administrativo de una empresa comercial, en la que después de un año de trabajo me hicieron socio con el 1% del capital.

 

Mientras trabajaba en esa empresa logré que contratarán como mi secretaria a la que era secretaria en Contec, Ica Cuellar y también al Ing. Tomas Tirado para Gerente Comercial. Trasladamos la oficina de Contec a un local menor y presté todos los muebles a una persona que me quiso comprar el nombre de Contec, pero como le cobre caro compro otra consultora y uso los muebles que le preste. Durante ese tiempo trabajamos para Contec en las noches los fines de semana y feriados, pero además inicié mis primeros pasos en programación y me perfeccioné en la elaboración de manuales de función, procedimientos y diseño de formularios.

 

Entré en contacto con fabricantes de computadores como NCR, IBM, Wang y HP, con la esperanza de adquirir un computador y una impresora, incluso viaje a EE. UU. para adquirir un equipo Radioshack e impresora BM. En ese viaje contacté un amigo consultor en computación y me recomendó no comprar el equipo que pensaba y me recomendó un IBM, fabricado en Alemania. A mi regreso entre en conversaciones con el Ing. Alejandro Chavarría, ingeniero programador de IBM Bolivia, Compré un equipo IBM 5110, que tenía menos capacidad que el más simple de los celulares. Con ese equipo desarrollamos un sistema para proceso de la palabra y desarrollamos un programa para preparar el anuario comercial de Santa Cruz, procesando las pólizas de importación y exportación, trabajo que ejecutamos para CAICO.

 

Después de 3 años vendí en $us. 5.000,00 el equipo que costó 38.000,00 y compré un equipo IBM sistema 34 en $us. 128.000,00 e inicié el desarrollo de sistemas: Planillas de sueldo, contabilidad, inventarios, presupuestos, flujo de caja, cuentas por pagar y cobrar. Prestando servicios a varias empresas del area e incluso vendiendo los programas desarrollados. Después vendí el Sistema 34 y adquirí un IBM 36, el mismo que dejé de usar el año 2000, para entrar de lleno en los equipos portátiles, primero IBM, luego «chanchitos» para llegar a equipos portátiles DEL.

 

Ahor después de 52 años continuos de trabajo en la consultoría administrativa trabajando para empresa muy importantes, en su mayoría del sector petrolero. Ahora por la caída de ese sector estamos diversificando y estamos estudiando con mucha profundidad el aplicar la Inteligencia Artificial, para lo cual estamos analizando varias plataformas y creemos que podremos implementar el sistema para trabajar de lleno la consultoría bajo ese sistema, mejorando procedimientos, facilitando el trabajo de los consultores, mejorando el servicio y optimizando nuestra capacidad profesional, a menor costo y mayor eficiencia.

 

Miguel Aramayo

SCZ.15-07-2025

 

31 Jul

Contigo aprendí

Contigo aprendí

 

Un bolero de Armando Manzanero me hizo pensar que el aprender no es finito, al contrario, es infinito. Uno puede descubrir que existen nuevas y mejores emisiones y apreciar que el mundo está lleno de ilusiones y algo que parece inalcanzable y contradictorio, puede ser real como el que la semana tenga más de siete días y multiplicar lo que parecían contadas y escasas alegrías, sobre todo que, con esa experiencia aprenderás a ser más dichoso.

 

Siempre veo la Luna y aprecio su luminosidad, pero sin necesidad de un telescopio se pude ver o presentir la luz del otro lado de la Luna y que no cambio por nada el poder estar junto a tu presencia. Que un beso puede ser más dulce y profundo, que puedo irme mañana mismo de este mundo. Después de todo, con solo haber apreciado lo que expreso me doy cuenta de todas las cosas bellas que gracias a ti las aprendí y pude valorarlas.

 

Tengo la impresión de que yo nací el día que te conocí, porque pude ver la luz del otro lado de la Luna y que por eso no cambio tu presencia por nada en el mundo, que puedo irme mañana mismo de este mundo y que un beso tuyo puede ser más dulce y profundo y que todo lo que vea sea más bello, incluso que la semana pueda tener más de siete días.

 

Hay personas románticas como es el caso de: Armando Manzanero, Roberto Carlos, Erasmo Calos, Agustin Lara, Alfredo Bojalil Gil (el Güero Gil de los Panchos) y tantos otros; que pueden expresar con palabras y con música los sentimientos que hacen vibrar el corazón de quien los escuchan y aprecian sus composiciones. Creo que es un don innato que los diferencia de otras personas. 

 

También existen muchos poetas que pueden expresar con palabras sus sentimientos, como es el caso de: Pablo Neruda, Gustavo Adolfo Bécquer, Mario Benedetti, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni y muchos otros más, todos muy conocidos y famosos. Ellos expresaron el amor de manera que sus palabras impactaron en los oídos de quienes apreciamos la literatura de ese estilo.

 

Influenciado por la música y la poesía, me senti capaz de poder escribir algunos versos, pero lamentablemente me falta instrucción literaria para usar correctamente la métrica y el lenguaje que manejo es escaso para una adecuada consonancia de las palabras utilizadas. Pese a eso tuve el coraje de publicar un libro de poemas, aunque el estilo de escritura corresponde a prosa.

 

Din, don, dan. / Así pueden tañer las campanas. / Tic. Tac. Toc. / Así pueden sonar los relojes. ¿Cómo puede sonar mi corazón? / Mi corazón, no suena, sueña. / Sueña con las Campana. / Sueña con el tiempo. / Sueña con el amor. / El amor a vos. / Din, don, dan. / Es un anuncio. / Tic, Tac, Toc. / Es un recuerdo. / Mi amor es eterno. / Las campanas para Dios. / el tiempo para los dos. / El amor es nuestro. / Es de todos. / Pero lo tienes vos. 

 

Soñé que era pintor, y pintaba. / Soñé que era escritor, y escribía. / Soñé que era cantor y cantaba. / Soñé que era soñador, y desperté. / Me pregunté ¿para qué pintar? / Me pregunté ¿para qué escribir?  Me pregunté, ¿para que cantar? / Me pregunté ¿para qué sonar? / Mi alma respondió, ¡pinta! / El tiempo es corto y la vida es larga. / Tus memorias se borran. / La pintura perdura. / Mi alma respondió, ¡escribe! / La memoria es frágil. Los recuerdos perduran. / Lo escrito, forma un libro. / Mi alma respondió ¡canta! / El canto mata las penas. El canto incrementa los recuerdos. / El canto tiene eco y se eleva al cielo. / Mi alma respondió ¡sueña!! / Los sueños te apartan de la realidad. / Los sueños te dan vida. / Los sueños te permiten soñar. / Sueña, ¡sueña! / Vivirás feliz con los sueños. Morirás feliz con los ensueños.

 

Miguel Aramayo

SCZ.

31 Jul

Algo muy interesante

Algo muy interesante

 

Casi todos mis amigos son de mi lichigada *1 y por algo que se está volviendo muy común, es tema de conversación y de las redes sociales hablar de la vejez, de la tercer edad o adultos mayores. Agradezco a Dios haber llegado a la edad que tengo, 81 años; porque eso me permite analizar a las personas y recordar cuando era niño, prácticamente desde que mi cerebro despertó a la realidad en que nos toco vivir. Recuerdo a las personas que acompañaron mi crecimiento, los lugares por donde transité, los acontecimientos sucedidos en cada una de las épocas por las transcurrió mi existencia.

 

Todavía puedo paladear los sabores de los manjares que preparaban mis parientas, abuelas, madres, tías; incluso el sabor de la leche de la «burra negra» que mi abuela exigía elegir cuando la visitaba en Sorata *2. Los aromas de los perfumes y ungüentos preparados por mi bisabuela Eloísa, que conservaba el recetario de su padre boticario, don Luis Alviña -chileno, o el olor a tabaco que despedía otra de mis bisabuelas, Clementina Campos de Aramayo, porque fumaba tabaco negro y nunca sacaba de entre sus labios el pucho que pitaba, hasta que se apagaba y dejaba las cenizas en su manta.

 

Recuerdo de los matrimonios de las tías, de cuando se casó mi tía Fanny con Hugo Antelo Ojopi, día en que por zafacoca *3 me rompí los dientes que ya no eran de leche porque hacía poco los había cambiado por los definitivos y que ahora ya no lo tengo. También recuerdo el matrimonio de mi tía Blanca con Imar Mealla Benitez, en el cual mí abuela Mercedes Muñoz de Aramayo me puso como guardarropas, para cuidar los abrigos de los invitados, en el dormitorio de don Gilberto Rojas, compositor de «Viva Santa Cruz» que compuso en esa habitación, que alquilaba en la casa de mis abuelos Aramayo y que nos permitió usarlo con ese fin.

 

Recuerdo el nacimiento de casi todos mis primos, creo que excepto de la menor de las hijas de mi tío Mario y los dos hijos de mi tío Jaimito Mejía, hermanos de mi madre, el mayor y el menor, aunque también recuerdo al hermano mayor que se llamaba Gustavo Orias y vivía en Sucre.

 

Recuerdo a los amigos del barrio a media cuadra de Guzman de Rojas, gran pintor paceño que termino suicidándose, o de la casa de la Sra. Lidia Gueiler, primer mujer presidente de Bolivia y prima de Raquel Welch, artista muy buena moza que también apellidaba Tejada. Recuerdo del portón de su garaje que nos servía de arco en los partidos de futbol. En ese barrio también conocí a mi mejor amigo, el ahora Dr. Jaime Villalobos y otro compañero que vivía cera Dudy Valle, del que pese a vivir en USA sigue siendo mí gran amigo.

 

Recuerdo de los tiempos de colegio y de todos mis compañeros (Quico, Cococho, Pollo, Jaime, Jimmy, Dudy) y muy bellos recuerdos de cuando estuve por tres años en el seminario «Domingo Savio» de los salesianos. También están en mi memoria los nombres de los profesores, de las materias que dictaban y el sin numero de anécdotas de esos años inolvidables.

 

Recuerdo los matrimonios de los grandes amigos, el nacimiento de sus hijos, el bachillerato y la formación de ellos. También recuerdo los matrimonios de sus hijos y los míos, el nacimiento de mis nietos y ahora para concluir, comienzo a ver el nacimiento de los bisnietos.

 

Cómo no agradecer a Dios los años vividos, si me ha permitido ver tanto, cuatro generaciones y todavía tengo la memoria fresca y puedo caminar, trabajar y aun tener recuerdos románticos de las veces que me enamoré y cuando me casé.

 

Miguel Aramayo

SCZ.29-09-2025

*1 Lichigada – término utilizado en Santa Cruz para decir «de la misma edad», «de mi época», «contemporáneo».

*2 Sorata – Pueblo de La Paz que era muy lindo y que era habitado por gente muy especial y de donde procedían algunos ancestros.

¨3 Zafacoca – Inquieto, atolondrado, hiperactivo

31 Jul

Algo muy interesante

Algo muy interesante

 

Casi todos mis amigos son de mi lichigada *1 y por algo que se está volviendo muy común, es tema de conversación y de las redes sociales hablar de la vejez, de la tercer edad o adultos mayores. Agradezco a Dios haber llegado a la edad que tengo, 81 años; porque eso me permite analizar a las personas y recordar cuando era niño, prácticamente desde que mi cerebro despertó a la realidad en que nos toco vivir. Recuerdo a las personas que acompañaron mi crecimiento, los lugares por donde transité, los acontecimientos sucedidos en cada una de las épocas por las transcurrió mi existencia.

 

Todavía puedo paladear los sabores de los manjares que preparaban mis parientas, abuelas, madres, tías; incluso el sabor de la leche de la «burra negra» que mi abuela exigía elegir cuando la visitaba en Sorata *2. Los aromas de los perfumes y ungüentos preparados por mi bisabuela Eloísa, que conservaba el recetario de su padre boticario, don Luis Alviña -chileno, o el olor a tabaco que despedía otra de mis bisabuelas, Clementina Campos de Aramayo, porque fumaba tabaco negro y nunca sacaba de entre sus labios el pucho que pitaba, hasta que se apagaba y dejaba las cenizas en su manta.

 

Recuerdo de los matrimonios de las tías, de cuando se casó mi tía Fanny con Hugo Antelo Ojopi, día en que por zafacoca *3 me rompí los dientes que ya no eran de leche porque hacía poco los había cambiado por los definitivos y que ahora ya no lo tengo. También recuerdo el matrimonio de mi tía Blanca con Imar Mealla Benitez, en el cual mí abuela Mercedes Muñoz de Aramayo me puso como guardarropas, para cuidar los abrigos de los invitados, en el dormitorio de don Gilberto Rojas, compositor de «Viva Santa Cruz» que compuso en esa habitación, que alquilaba en la casa de mis abuelos Aramayo y que nos permitió usarlo con ese fin.

 

Recuerdo el nacimiento de casi todos mis primos, creo que excepto de la menor de las hijas de mi tío Mario y los dos hijos de mi tío Jaimito Mejía, hermanos de mi madre, el mayor y el menor, aunque también recuerdo al hermano mayor que se llamaba Gustavo Orias y vivía en Sucre.

 

Recuerdo a los amigos del barrio a media cuadra de Guzman de Rojas, gran pintor paceño que termino suicidándose, o de la casa de la Sra. Lidia Gueiler, primer mujer presidente de Bolivia y prima de Raquel Welch, artista muy buena moza que también apellidaba Tejada. Recuerdo del portón de su garaje que nos servía de arco en los partidos de futbol. En ese barrio también conocí a mi mejor amigo, el ahora Dr. Jaime Villalobos y otro compañero que vivía cera Dudy Valle, del que pese a vivir en USA sigue siendo mí gran amigo.

 

Recuerdo de los tiempos de colegio y de todos mis compañeros (Quico, Cococho, Pollo, Jaime, Jimmy, Dudy) y muy bellos recuerdos de cuando estuve por tres años en el seminario «Domingo Savio» de los salesianos. También están en mi memoria los nombres de los profesores, de las materias que dictaban y el sin numero de anécdotas de esos años inolvidables.

 

Recuerdo los matrimonios de los grandes amigos, el nacimiento de sus hijos, el bachillerato y la formación de ellos. También recuerdo los matrimonios de sus hijos y los míos, el nacimiento de mis nietos y ahora para concluir, comienzo a ver el nacimiento de los bisnietos.

 

Cómo no agradecer a Dios los años vividos, si me ha permitido ver tanto, cuatro generaciones y todavía tengo la memoria fresca y puedo caminar, trabajar y aun tener recuerdos románticos de las veces que me enamoré y cuando me casé.

 

Miguel Aramayo

SCZ.29-09-2025

*1 Lichigada – término utilizado en Santa Cruz para decir «de la misma edad», «de mi época», «contemporáneo».

*2 Sorata – Pueblo de La Paz que era muy lindo y que era habitado por gente muy especial y de donde procedían algunos ancestros.

¨3 Zafacoca – Inquieto, atolondrado, hiperactivo