info@miguelaramayo.com

Articulos

1 Ago

El tiempo pasa volando

El tiempo pasa volando

 

La Biblia no menciona un año específico para la creación del hombre. Sin embargo, basándose en las genealogías y cronologías bíblicas, muchos estudiosos sitúan la creación de Adán alrededor del año 4000 a.C. o 4004 a.C. Es importante destacar que existen diferentes interpretaciones teológicas sobre la literalidad de estos días y genealogías. Según esta interpretación cronológica, la humanidad habría sido creada hace aproximadamente 6000 años. La tradición judía, según el calendario hebreo, sitúa la creación de Adán en el año 3761 a.C. Todo esto según las interpretaciones religiosas de las religiones abrahámicas

 

Según la ciencia, el ser humano moderno (Homo sapiens) apareció en África hace aproximadamente 300.000 años. Si se define «humano» como parte del género Homo (incluyendo ancestros anteriores), los primeros representantes, como el Homo habilis, surgieron hace unos 2,4 a 2,5 millones de años. Homo sapiens (Humanos modernos): Los restos más antiguos, como los hallados en Marruecos, datan de hace unos 315.000 a 300.000 años. Según mi pobre entender y apoyándome en la teoría de la evolución de Darwin el ser humano fue evolucionando en el transcurso del tiempo y en un momento determinado Dios intervino y protagonizo el «soplo divino» en Adan y Eva y desde ese momento podemos considerar la «creación del hombre» y esa fecha es incierta, pero a partir de esa se puede aplicar la genealogía expresada en la Biblia.

 

Según la teoría de la evolución de Charles Darwin, no existe un año específico ni un concepto científico que defina al hombre como «hijo de Dios». Darwin propuso que los seres humanos son fruto de la selección natural y comparten un ancestro común con otros animales, no producto de una creación divina especial. En sus obras, particularmente en El origen del hombre (1871), Darwin aplicó la selección natural para explicar la aparición del ser humano, lo que contradice el relato Bíblico de la creación. Dijo: «En mis fluctuaciones más extremas, nunca he sido ateo en el sentido de negar la existencia de Dios. Creo que, en general (y cada vez más a medida que envejezco), aunque no siempre, agnóstico sería la descripción más correcta de mi estado mental.»

 

No poseo la capacidad intelectual para emitir una opinión al respecto de la evolución o la creación, pero por mis creencias —influenciadas por mi educación y entorno— Creo que todo lo que existe en el universo fue creado por Dios y los siete días que se refieren en los libros sagrados, no quiere decir que sea una expresión literal, pienso que podría decirse: Épocas o periodos. También decir que Adan y Eva fueron hechos de barro, eso podría significar que fueron evolucionando como algo propio de la naturaleza, pero sí estoy convencido de que hubo un «soplo Divino», que nos convirtió en amos de este mundo y en hijos de Dios, pero también los demás seres de la creación del reino animal y vegetal son hijos de Dios y tienen su protección.

 

Yo nací por la unión de dos seres que me trasmitieron sus genes, —que a su vez también los recibieron por herencia—, Pero mi cerebro es mio y por consiguiente lo que pensé, lo que pienso y pensaré es de mi total responsabilidad. En lo que me opongo es a que tengo «libre albedrío», porque quien comanda la mayoría de mis actos y reacciones es mi sistema límbico, por lo menos en todo lo que corresponde al funcionamiento físico, intelectualmente creo que si puedo ser libre.

 

Desde que nací han pasado muchos años, los recuerdo y agradezco a Dios haberlos vivido a plenitud. Este mes cumplo 59 años de matrimonio y espero tener un poco más de vida útil.

 

Miguel Aramayo

SCZ.15-04-2026 

 

1 Ago

El paso del tiempo es implacable

El paso del tiempo es implacable

 

Cierro los ojos y siento un frio intenso que adormece mi espíritu y hace que mi cerebro se llene de emociones.  Ya no estoy donde estoy, ya no tengo los años que me pesan, pase a otra dimensión, una dimensión que es muy conocida por mí. La dimensión que he transitado muchas veces desde que tengo uso de razón. He vuelto a soñar, pero esta vez ya no son los sueños que creaba en mi infancia, en mi adolescencia y juventud. Ahora, eso que soñé casi se hizo realidad, mejor dicho, estoy volviendo al pasado y ya no es ensoñación, ahora son recuerdos de lo vivido.

 

Recuerdo a mi madre que me contaba cuentos, pero no lo que están en los libros infantiles, cuentos que ella quizá se inventaba o quizá eran relatos de los que ella había vivido, porque me hablaba de su padre y lo lindo que olían sus manos, me contaba de cuando se le apareció el duende y le produjo tanto miedo, que hasta le sangró la nariz. También me contaba de los juegos con sus hermanas y hermanos de lo vivido en el pueblo donde radicaban sus abuelos paternos, porque no conoció a los abuelos maternos.

 

También me contaba cosas tristes de su padre, al que aprendí a quererlo sin haberlo conocido y sentía tanta pena por la pena que a él lo embargo o la pena que él trasmitió a su familia. Me contaba ese tipo de cuentos que se van tejiendo poco a poco, mostrando la realidad en la que ella se desarrolló. También recuerdo las poesía que me enseñó y que, hasta ahora las repito con mucho cariño, con un cariño exagerado, porque cuando las repito mentalmente o en voz queda, hacen que mis ojos se pongan como pauros llenos de agua, agua que con sabor salado escurren por mis pómulos y mojan mis labios con un sabor, sabor que me estremece. No dar examen verdad, o mariposa vagarosa rica en tinta y donaire o quizá verde que te quiero verde o el bolero que decía luna lunera casca velera, dile a mi chiquita por Dios que me quiera u otra canción que decía: están clavadas dos cruces en el monte del olvido.

 

Otra veces siento que me acaricia peinando mis cabellos y frotando su nariz junto a la mia y pidiéndome que pise sus pies para que me enseñe a bailar y yo abrazado a sus corvas, sostenido firmemente a sus manos y cuando más grande bailando un tango o una milonga o zapateado una copla. Esos recuerdos hacen erizar mi cuerpo y con los ojos cerrados vuelvo a ver sus ojos verdes, sus cabellos ondulados, sus labios rojos y la delicadez de sus manos, manos que eran tan hábiles para cocinar o tejer, pero que lo mejor que hacían era acariciarme cuando quería que posara la cabeza en su regazo.

 

Lo que digo en este momento, son palabras que salen del fondo de mi corazón impulsadas por mi alma. Son pequeños recuerdos que tienen tanto valor para mi que logran elevar mi espíritu hasta lo alto del cielo y hacen que busque su reflejo entre las nubes que atravesaron mis pensamientos en busca de sus recuerdos, de su añoranza y de su forma de ser, forma de ser y ver que me las contagio, porque creo que soy lo que ella quiso que sea.

 

En este momento, me siento muy feliz, porque Dios me permite que retornen a mi memoria recuerdos, recuerdos que me permiten retrotraerme a la realidad y mostrar lo feliz que fue mi existencia, en el poco tiempo que compartí con mi madre, pero tiempo que fue suficiente para que yo pueda demostrar mi cariño y gratitud a todo lo bueno que fue ella para mí. El tiempo pasó y ahora que me encuentro en el ocaso, creo que no le fallé, que, si soy alguien, soy ese alguien que ella quiso que yo fuera y aunque ya no la tengo, la siento conmigo, siento su calor, su fragancia, escucho sus versos y percibo su presencia en mí.

 

Miguel Aramayo

SCZ.31-03-2026

 

1 Ago

Para no quedarme callado

Para no quedarme callado

 

 

En el velero que se aproxima a esa pequeña isla, en ese velero estoy yo y no me acompaña nadie, porque preferí estar totalmente solo. Hago eso porque quiero meditar como me imagino que hacían los ermitaños en las montañas de España, encerrados en una ermita.

 

Un ermitaño era una persona que optaba por una vida de soledad voluntaria, austeridad y recogimiento, apartándose de la sociedad para vivir en lugares aislados como desiertos, bosques o montañas. Lo hacían principalmente por motivos espirituales o religiosos —especialmente en el cristianismo— buscando la contemplación, la oración constante, la penitencia y una unión más íntima con Dios. 

 

Yo lo hice para estar solo conmigo, con mis recuerdos, analizando lo que fui, lo que soy y lo que posiblemente llegue a ser. Los años han transcurrido en mi vida, de una manera tan acelerada que algunas veces me he puesto a pensar en mí, incluso hice algunos intentos de escribir una biografía, hasta que creo haberlo logrado. Todos los intentos quedaron escritos en algunos de los libros que escribí y constantemente escribo cuentos muy cortos relatando algo de lo que soy o cómo soy.

 

En un momento determinado, decidí trasladarme a vivir solo en Paris, muy cerca del rio Sena y de la torre Eiffel y escribí muchas historias sobre mi estadía allí, pero algunas veces no estaba solo, algunas veces tenía compañía, compañía ocasional y otras tenía la visita de alguna amiga que me ayudaban a escribir mi historia, ese truco psicológico me ayudó a escapar de la rutina en la que estaba viviendo y se inició en el año 2006. En uno de los cuentitos estuve con Brigitte Bardo y en el mismo encuentro compartir un trago con Alain Delon y Jean-Paul Belmondo.

 

En uno de mis cuentos estuve compartiendo mi vida con una gitana española, con la que nos conocimos en un tablado en Madrid y nos volvimos a encontrar en el Barrio Latino en Paris. En otra oportunidad llegó a mi vida una ingeniera de sistemas que era del lugar, nos conocimos en la playa y después viajamos a Inglaterra para concluir un trabajo científico.

 

Durante mi estadía en Francia tenía periódicamente la visita de una amiga paisana que vivía en Suiza y con la que realicé muchos viajes a diferentes lugares del mundo, no sólo en Europa.

 

Ahora lo que quiero psicológicamente es estar solo, lejos de cualquier lugar conocido, simplemente para dejar reposar mi mente y volver a encarrilar mi existencia, después de haber tenido una vida en la que prácticamente viví del trabajo y preocupado de los demás y dándome algunos gustos, gustos efímeros, pero con un alma inquieta y con deseo de hacer más y mejores cosas por mí y por los demás.

 

Después les contaré como me fue en ese viaje de ermitaño en esa isla que no la nombraré para que sea una incógnita para mí y para ustedes que leen mis chifladuras.

 

Miguel Aramayo

SCZ.03-02-2026 Cumpleaños de mi hermana que está en la eternidad.

 

1 Ago

Pensar solo por pensar

Pensar solo por pensar

 

¡Me duele el alma! Aunque no me crean, esa expresión muestra realmente como me siento y como me senti cuando por primera vez en mi vida veo a una persona con una pérdida total de conciencia.

 

Ayer visité a la hermana de mi gran y apreciado amigo, una persona que conocí prácticamente desde que nació, y ahora verla con un alzhéimer profundo. Me impactó de tal manera que la sensación no solo la senti físicamente, todos los recuerdos golpearon mi alma y me dejaron con una honda tristeza.

 

Ella está internada en un geriátrico, que tiene todas las comodidades y por su aspecto físico se la ve que goza de buena salud, no ha perdido la sonrisa que siempre tuvo, lo que muestra que está saludable. Pero sus ojos, —aunque tienen brillo—, ya no miran o si lo hacen ya no reconocen y por lo tanto, da la impresión de que miran a la distancia, observando en lontananza, pero no tiene en su memoria nada con que comparar, para poder reconocer y retrotraer recuerdos.

 

Pienso que, una persona en ese estado es un ser que ya dejó partir su alma a la eternidad, porque lo que nos diferencia del saldo de miembros del reino al que pertenecemos, —somos bípedos, tenemos autoconciencia y capacidad de planificar el futuro—. Pero una persona en esa condición, con esa dolencia, se diferencia. Los humanos: —poseemos un nivel superior de cognición, capacidad de abstracción, lenguaje articulado, pensamiento simbólico y cultura…—

 

Uno de mis hijos me dijo que estoy equivocado, que el alma no abandona un cuerpo hasta su defunción, porque los humanos tenemos cuerpo, alma y espíritu, pero yo alguna vez escribí que tenemos un sistema que se denomina sistema límbico y

 

Creo que, con todo lo expresado dejo claro el sentimiento que me embarga en este momento y que logró hacerme pensar lo triste que debe ser para a sus seres queridos y sus amigos verla en esta situación. Ojalá que la ciencia en un futuro cercano pueda evitar esta dolencia y en lo posible corregir a quienes la contrajeron.

 

Miguel Aramayo.

SCZ.22-02-2026

 

1 Ago

Seres extraños

Seres extraños

 

¿Por qué algunos humanos creen en la existencia de extraterrestre? Leyendo a Marcel Griaule y Germaine Dieterlen en Le renard pále Institute d´Ethnologie. París, 1991. El relato de Ogtemmeli el aborigen africano (Bandiagara- Abrica occidental) dogon, que hablaba de Amma el dios que creo el universo que habitaba la estrella Sirio. Este brujo relató datos astronómicos de gran valor como si recordara algo de lo sucedido en el neolítico. También le contó algo de su génesis, y de personajes que llegaron de la estrella Sirio, fueron 30 días de conversación del francés en la choza del brujo en Africa. Debió ser algo hermoso para el antropólogo.

 

Ese relato documentado, como un sinnúmero de relatos de extraterrestres, con los que nos cruzamos constantemente en todo tipo de literatura y los comentarios de naves extrañas, platillos voladores y seres de feo aspecto, dan que pensar y elucubrar sobre si lo que leemos es ciencia ficción, o simplemente ficción de algunos mentirosos que buscan protagonismo o aprovecharse de la ingenuidad de sus interlocutores o posibles lectores.

 

El mundo es un misterio y Dios nos dio la capacidad intelectual como para poder elegir lo que deseamos ver y entender, —aunque no soy muy creyente del libre albedrio—. Así como los profetas escribieron la Torá, que también los cristianos llamamos el Antiguo testamento de la biblia y compartimos el Pentateuco con los judíos y en parte con los musulmanes porque los tres pertenecemos a las religiones Abrahámicas. También ese aborigen —Ogtemmeli— relató a Griaule algo de sus creencias, que no estaban transcritas en ningún libro y que simplemente se transmitían de generación en generación —de brujos muy viejos a brujos menos viejos— de esa manera llegaron a Griaule y también a nosotros.

 

Lo escrito por los profetas, que primero fue trasmitido verbalmente de generación en generación y que posteriormente los escribas lo plasmaron en tablillas y posteriormente en rollos. Se fue perfeccionando la escritura y los elementos donde se podían plasmar los pensamientos de quienes tenían el privilegio de tener contacto con Dios y relatar hechos que sorprendieron. Ahora la mayoría de esos escritos mostraron que eran realidad por los hallazgos arqueológicos que cada vez dan más luz sobre esos sucesos.

 

Mi capacidad intelectual y mis conocimientos son demasiado rudimentarios para poder hacer un análisis con algún valor científico, por lo tanto, lo que expreso es simplemente lo que entiendo y comprendo, de lo que leo y muy pocas veces escucho, pero me fascina el tema y por eso trato de investigar y procuro entender lo que leo. Además, tengo el defecto de escribir, para compartir lo que almaceno en mi mente y lo que interpreta mi corazón, pero no debe entenderse como algo cierto, puedo estar errado de Pe a Pa.

 

Creo que ya es suficiente para que participen de mis lectura y de lo poquito que capturó mi entender. Espero que les guste. Esto nació influenciado por lo que leo en este momento «El Plan Maestro» de Javier Sierra —Editorial Planeta, edición de junio 2025 – paginas 261 a 265—.

 

Miguel Aramayo

SCZ.05-03-2026

 

1 Ago

Así transcurre la vida

Así transcurre la vida

 

En alguna parte leí «Nacer, crecer, reproducirse, morir«, es el ciclo biológico, es la secuencia ordenada de lo que determina la naturaleza de todos los seres vivientes, a mi entender, no solo del reino animal, creo que también del reino vegetal. En el reino vegetal algo diferente, pero una flor primero es botón (nace), después flor (crece) la flor se convierte en fruto (se reproduce) y se extingue, pero la planta sigue dando flores, las flores frutos y así hasta que muere la planta, si es perenne, pero si es estacional solo dura una estación.

 

Nacemos y nuestra existencia depende enteramente de nuestra madre, sin ella moriríamos después de nacer. Dependemos de nuestros progenitores, durante toda la infancia, hasta que podemos valernos por nosotros mismos, quizá antes de la adolescencia. En la juventud ya estamos capacitados para subsistir y poder crecer, hasta que instintivamente buscamos pareja para reproducirnos, después de lo cual continuamos la vida, pero cada vez en decadencia para alcanzar la adultez, luego comienza el envejecimiento que concluye con la defunción. Luego dejamos luto y pena que, al principio es mucha, pero va decayendo hasta que llegamos al olvido; a no ser que trascendamos como héroes o famosos, para pasar a la historia.

 

Al principio eres bebe, luego niño hasta que concluyes la educación primaria. En esta etapa dependes de los demás —padres o tutores— para tu alimentación y mantenimiento en general. Dejas de ser niño, incluso en términos médicos —ya no te atenderá un pediatra— Pasas a ser un adolescente y si no tienes suerte ya te debes mantener solo, pero como naciste en una familia debes seguir estudiando la secundaria y dependiendo de alguien en tu sustento material. Terminas la secundaria y te conviertes en joven, si de quienes dependes tiene como mantenerte entras a la universidad o aprendes algún oficio, pero ya todo lo que hacemos nos retribuye, es nuestra responsabilidad, pero tenemos la satisfacción y otorgamos satisfacción a quienes nos ayudaron, el momento que nos graduamos.

 

Pasamos a depender de nosotros mismos y desde ese momento comenzamos a forjar nuestro futuro, al principio si tenemos suerte podemos dedicarnos a la joda, hasta que nos enamoramos y formamos pareja, a partir de ese momento sentamos cabeza.

 

Todo lo descrito hasta aquí es lo que dicen los libros y es parte del versito «Nacer, crecer, reproducirse…«, pero todavía no mueres, falta mucho para eso. Algunos humanos tienen otro tipo de recorrido, algunos desde niños no tienen el apoyo y deben trabajar para subsistir y no pueden estudiar, eso debe ser muy difícil, pero es algo muy común. Otros son abandonados después de la niñez y también debe lucharla solos y no pueden estudiar y profesionalizarse, eso también es muy común y lo vemos constantemente. Algunos al comenzar la juventud deben mantenerse y pagarse la universidad.

 

Este relato es para llegar a describir que después de nacer dependes de la suerte, si llegas a unos progenitores responsables, que no solo te mantengan económicamente, sino que te transmitan valores morales y espirituales, pero el destino puede cambiar y con eso cambiar la situación del individuo y este debe acomodarse a la situación que le presenta la vida.

 

Uno debe dar gracias a Dios, sea la posición en la que se encuentre, y bajo todas las circunstancias, somos individuales y como tales debemos forjar nuestro futuro, de esa manera podemos apreciar la vida y la sociedad y debemos poner de nuestra parte para lograr lo que nos propongamos, pero es necesaria en cualquier etapa tener objetivos y caminar para lograrlos, de esa manera no solo veremos el valor que tiene la plata, también es importante apreciar, la amistad, el cariño, el amor y no dejarse vencer por las adversidades, pensando que somos hijos de Dios, para que Él nos quiera debemos respetarlo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.10-03-2026.

 

1 Ago

Plasmar ideas en papel

Plasmar ideas en papel

 

Pienso que escribir es una forma de escapar de la realidad estando inmerso en ella. Es una introspección, uno puede verse desde adentro de uno mismo, porque por más que se escriba lo que se escriba, en esas letras, esas palabras, esa visión; está uno mismo, expresa sus sentimientos, su forma de ver, de apreciar, de sentir, con lo cual al escribir uno exterioriza lo que en ese memento impulsa su instinto.

 

Para escribir uno tiene que estar inspirado, debe tener algo en mente, o recibir un estimulo exterior que le impulse a extraer sus ideas, ideas que acumuló a través del tiempo, por hechos vividos o relatos externos de acontecimientos sucedidos a uno mismo o captados del exterior, por anécdotas o hechos reales plasmados en escritos o comentarios.

 

Algunas veces tengo sentimientos que deseo extraerlos de mi intelecto, mostrándome para que vean los demás, que me impulsa en ese momento para relatar lo que me sucede o me aconteció.

Disfrazo mis sentimientos en relatos que fingen ser historias de hechos sucedidos, pero que en realidad lo que hago al escribir, es sacar fuera de mi lo que pienso en ese momento, de sucesos acaecidos o de impulsos que conservo en mi interior y que no quiero expresarlos por vergüenza, por miedo o por respeto.

 

Relato eventos de mi vida, que en realidad sucedieron, pero que los disfrazo como cuentos o acontecimientos acaecidos a otras personas que aparentan no ser yo o seres de mi entorno. También me invento peripecias que no sucedieron, pero que me gustaría hubiera acontecido. Hechos de una manera, pero cuyo desarrollo me hubiera gustado que sucedan de otra manera y por lo tanto distorsiono la realidad y la canjeo por una ficción, que fue algo real.

 

Algunas veces relato incidentes vividos, pero los adorno de tal manera, que aparenten ser eventos que corresponde a otros entornos geográficos, con personajes inexistentes, actores creados por mi imaginación, que cuyos hechos expresan a cabalidad lo que deseo plasmar en el papel, dejando constancia de lo vivido en un momento determinado. Eso parece muy sencillo, pero, aunque no crean, cuesta decir la verdad sin mentir, con solo cambiando el escenario, los actores e incluso el tiempo.

 

He probado mucho y he tratado de buscar un estilo para escribir —sin ser un copista—, pero leyendo a escritores famosos. Traté de captar su estilo propio y creo que quien más causo un influjo, fue Jorge Luis Borges. (Jorge Luis Borges es reverenciado por otros escritores como un genio técnico y un maestro del lenguaje, destacando su inmensa cultura y su capacidad de síntesis, aunque a menudo se diferenciaba su genialidad literaria de sus posturas políticas conservadoras. Gabriel García Márquez, por ejemplo, lo consideraba un autor de cabecera, inmensamente respetado, que «enseña a afinar el instrumento para decir las cosas», aunque confesaba que era el que menos le gustaba). Al contrario de Gabriel Garcia Márquez, a mi es uno de los que más me gusta, especialmente sus cuentos, no así en sus poesías —porque soy más romántico y soñador— Pero yo no soy nada comparado a los buenos escritores. Soy simplemente un aficionado a escribir.

 

Creo que con lo expresado en estas líneas —con pocas palabras— podrán formarse una idea de lo que escribo y porque lo hago, de esa manera cuando me lean podrán hacer una mejor interpretación de mis expresiones, que las hago con el único afán de sacar afuera de mi lo que me incomoda, lo que me agrada o la intención de que me observe mi entorno, tal y cual soy.

 

Miguel Aramayo

SCZ.13-03-2026 (viernes trece)

 

1 Ago

Que bellos sueños

Que bellos sueños

 

Creo que una de mis debilidades es soñar. Desde que tengo uso de razón vivo en un ensueño permanente, al extremo que muchos de los hechos que son realidad, todavía me parecen un sueño. Incluso me da la impresión que me desdoblo o despersonalizo para verme a mí mismo, pero no como si fuera la misma persona, sino como si fuera otro individuo, que puede observar y criticar a su espejo o espejismo.

 

El conocimiento y lo que puede hacer el cerebro (neurología) es algo que fascina, incluso en muchas oportunidades escribí sobre la comunicación telepática, en la cual creo, aunque científicamente no está comprobada fehacientemente.

 

Por la experiencia en el trabajo y el hecho de usar computadores desde más o menos 1970 en forma personal, pero haber trabajado en sistemas IBM desde 1964, hacen que tenga un vasto conocimiento de cómo es el proceso electrónico y cómo fue mejorando la grabación de datos en medios magnéticos, hasta lo que ahora se denomina «La Nube», que sigue siendo una forma de almacenamiento en términos físicos, pero trasmitidos por ondas electrónicas (Internet).

 

Este libro pretende mostrar la forma en la que el cerebro almacena la información (recuerdos), pero una mezcla muy compleja de palabras, voces, imágenes, colores, sabores, olores y todo lo que puede captar el hombre y que puede retrotraer en cualquier momento con una fidelidad asombra en un tiempo record.

 

El joven ingenioso (Miki–que soy yo) demuestra la forma en que el cerebro almacena la información, pero al mismo tiempo propone un tipo de alimentación que mejora las condiciones cognitivas de los individuos y propone a los farmacéuticos sintetizar las plantas que nos rodean, con la finalidad de proporcionar una alimentación adecuada para mejorar la memoria, la concentración y todas las facultades neurológicas.

 

En este libro también me refiero a un anterior invento detallado en una novelita que escribí el año pasado, que se titula: «Inteligencia Virtual», en la que describo cómo se puede obtener una copia del conocimiento almacenado en el cerebro, para ser transferido a medios de almacenamiento externo que, podrían perdurarse después del fallecimiento del propietario de los conocimientos.

 

Algo que he observado en el transcurrir de mi vida, es que muchos de mis ensueños, a muy corto plazo, se convierten en realidades, que no necesariamente son transformados por mí, pero que, ¡si…! existen científicos con un coeficiente intelectual superior al mío y con medios económicos superiores a los que dispongo, que da la impresión que hubieran estado conectados a mi cerebro, o que alguien les transmitió mis ensueños (espionaje).

 

Soñar no cuesta nada y los sueños son una gran fuente de felicidad, además que permiten un mayor acercamiento a nuestro Divino Creador, el Altísimo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.06-02-2019

 

1 Ago

Pensamientos efímeros

Pensamientos efímeros

 

Quizá era un fantasma o tal vez un sueño, pero quien, hacia el relato, aseguraba que, él actuaba en su vida procurando la felicidad de los demás y no su felicidad. Eso no puede ser real, porque el solo hecho de buscar la satisfacción de los demás intrínsecamente proporcionaba su propia felicidad. Quiere decir que su forma de actuar en primer lugar era buscando su beneficio.

 

Analizando a personajes famosos, como el caso de la Madre Teresa de Calcuta —Anjezë Gonxhe Bojaxhiu— fue una monja católica de nacionalidad albanesa e india, que fundó la congregación de las Misioneras de Caridad, en Calcuta en 1950. Como religiosa dedicó sus primero 20 años a la enseñanza, en un convento irlandés. Durante más de 45 años atendió a pobres, enfermos, huérfanos y moribundos, al mismo tiempo que guiaba la expansión de su congregación, en un primer momento en la India y luego en otros países del mundo. Fue beatificada y un poco tiempo después canonizada como la Santa Madre Teresa de Calcuta. Esta persona se dedico a buscar la felicidad en los demás, pero estoy seguro de que esa labor le proporcionaba felicidad a ella. 

 

Otro personaje —amiga y colaboradora de la Madre Teresa de Cañcuta fue Leidy Di —Diana Frances Spencer; fue una activista y filántropa; Aristócrata británica, fue la primera esposa de Carlos III —príncipe de Gales y madre de los príncipes Guillermo y Enrique. Su activismo, glamur y dedicación a los demás la convirtieron en un ícono internacional, ganándose una popularidad perdurable. Ella también decía buscar la felicidad de los demás, pero al igual que su amiga la Madre Teresa, ella también se sentía feliz con su dedicación a los demás.

 

Así como esas dos personas, todos los que buscan la felicidad y el bienestar de los demás, pienso yo; que en todos sus actos lo que buscan o pretenden es su propia felicidad, porque ese hecho es algo natural. Lo que hacen por otros no los entristece, al contrario, los alegra y cuanto más hacen por los demás o influyen que otras personas colaboren en su ministerio, les da una felicidad interior, porque me imagino que se sienten satisfechos con las obras realizadas. 

 

La felicidad es subjetiva, pero diversas investigaciones sugieren que pequeños cambios en la rutina, las relaciones interpersonales y la mentalidad pueden aumentarla significativamente. Sí, la felicidad es fundamentalmente subjetiva, lo que significa que es una experiencia personal, única y relativa para cada individuo. Aunque existen condiciones externas que pueden influir, la percepción de la felicidad depende más de la interpretación propia y de la diferencia entre las expectativas y la realidad vivida. 

 

Miguel Aramayo

SCZ.25-03-2026

 

1 Ago

La inteligencia y el conocimiento.

La inteligencia y el conocimiento.

 

Transcribo algo que leí, mientras hacia hora para que se acabe el tiempo:

 

Un buen conocimiento permite tomar decisiones informadas y realizar tareas complejas, mientras que la inteligencia facilita la adaptación a situaciones cambiantes y la resolución de problemas. Generalmente, la combinación de ambos factores es lo que permite que una persona se destaque.

 

Albert Einstein dijo: «El pensamiento lógico puro no puede darnos ningún conocimiento del mundo empírico; todo conocimiento de la realidad parte de la experiencia y termina en ella».

 

Sócrates nos recuerda que la inteligencia no es velocidad mental, ni repetir datos, ni acumular títulos académicos, sino la capacidad de cuestionarse; siendo conscientes en todo momento de que la sabiduría no se enseña, sino que se despierta.

 

Un estudio antiguo señala que el azul es el color favorito más común entre las personas inteligentes. En cuanto a la personalidad, el azul se asocia con la calma, la serenidad, la fiabilidad y la razón objetiva

 

La cita más famosa de Einstein: La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado. La imaginación abarca el mundo.

 

Platón sobre la inteligencia: El universo nació, efectivamente por la combinación de necesidad e inteligencia. Se formó al principio por medio de la necesidad sometida a la convicción inteligente, ya que la inteligencia se impuso a la necesidad y la convenció de ordenar la mayor parte del devenir de la mejor manera posible.

 

Sócrates era el hombre más inteligente. Era el hombre más sabio de Atenas porque solo él estaba dispuesto a admitir su propia ignorancia en lugar de fingir saber algo que no sabía.

 

Según el gran filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804): «Se mide la inteligencia del individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar»

 

Einstein, solo unas horas antes de su muerte los médicos le propusieron probar una nueva cirugía experimental como último recurso para extender su vida. Pero el físico se negó: «Ya he hecho mi parte. Es hora de irse y lo haré con elegancia«.

 

¿Cómo dijo Einstein el amor?: El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo.

 

¿Estaría Einstein de acuerdo con nosotros, o creería que la IA supone el fin de la humanidad? Sin duda, Einstein no creería que la IA conduciría al fin de la humanidad. Si bien temía los peligros potenciales de la tecnología, en general tenía una visión positiva de la capacidad humana para controlarla y regularla.

 

Miguel Aramayo

SCZ.30-03-2026

 

1 Ago

La inteligencia y el conocimiento.

La inteligencia y el conocimiento.

 

Transcribo algo que leí, mientras hacia hora para que se acabe el tiempo:

 

Un buen conocimiento permite tomar decisiones informadas y realizar tareas complejas, mientras que la inteligencia facilita la adaptación a situaciones cambiantes y la resolución de problemas. Generalmente, la combinación de ambos factores es lo que permite que una persona se destaque.

 

Albert Einstein dijo: «El pensamiento lógico puro no puede darnos ningún conocimiento del mundo empírico; todo conocimiento de la realidad parte de la experiencia y termina en ella».

 

Sócrates nos recuerda que la inteligencia no es velocidad mental, ni repetir datos, ni acumular títulos académicos, sino la capacidad de cuestionarse; siendo conscientes en todo momento de que la sabiduría no se enseña, sino que se despierta.

 

Un estudio antiguo señala que el azul es el color favorito más común entre las personas inteligentes. En cuanto a la personalidad, el azul se asocia con la calma, la serenidad, la fiabilidad y la razón objetiva

 

La cita más famosa de Einstein: La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado. La imaginación abarca el mundo.

 

Platón sobre la inteligencia: El universo nació, efectivamente por la combinación de necesidad e inteligencia. Se formó al principio por medio de la necesidad sometida a la convicción inteligente, ya que la inteligencia se impuso a la necesidad y la convenció de ordenar la mayor parte del devenir de la mejor manera posible.

 

Sócrates era el hombre más inteligente. Era el hombre más sabio de Atenas porque solo él estaba dispuesto a admitir su propia ignorancia en lugar de fingir saber algo que no sabía.

 

Según el gran filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804): «Se mide la inteligencia del individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar»

 

Einstein, solo unas horas antes de su muerte los médicos le propusieron probar una nueva cirugía experimental como último recurso para extender su vida. Pero el físico se negó: «Ya he hecho mi parte. Es hora de irse y lo haré con elegancia«.

 

¿Cómo dijo Einstein el amor?: El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo.

 

¿Estaría Einstein de acuerdo con nosotros, o creería que la IA supone el fin de la humanidad? Sin duda, Einstein no creería que la IA conduciría al fin de la humanidad. Si bien temía los peligros potenciales de la tecnología, en general tenía una visión positiva de la capacidad humana para controlarla y regularla.

 

Miguel Aramayo

SCZ.30-03-2026