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Cambia, todo cambia

4 Mar

Cambia, todo cambia

Cambia, todo cambia

 

El mundo está en constante cambio, y la ciencia no es la excepción. En los últimos años, hemos sido testigos de varios descubrimientos asombrosos, como el hallazgo de un agujero negro que nos apunta de frente, un enorme agujero en el Sol y el segundo agujero azul más grande del mundo. Recientemente, se ha añadido un nuevo hito a esta lista: el descubrimiento de un enorme océano escondido bajo la corteza de la Tierra.

 

En 2023, científicos de la Universidad de Leeds, en Reino Unido, descubrieron una gigante reserva de agua a 400 millas bajo tierra, almacenada en una roca conocida como «ringwoodita». Esta reserva es tan grande que podría contener más agua que todos los océanos de la Tierra combinados.

 

Los expertos también descubrieron que el agua se almacena en la roca del manto en un estado esponjoso, que no es líquido, sólido ni gaseoso, sino un cuarto estado. Este estado, conocido como «agua supercríptica», tiene propiedades únicas que podrían tener importantes aplicaciones en el futuro.

 

A diferencia de la ciencia, los descubrimientos en materia administrativa, contable e impositiva han sido relativamente pocos en los últimos siglos. El padre de la contabilidad, Lucas Pacioli, publicó su obra «Summa de arithmetica, geometria, proportioni et proportionalità» en 1494, y desde entonces los avances en esta área han sido relativamente lentos.

 

En los últimos años, los avances tecnológicos han tenido un impacto significativo en la contabilidad, con el desarrollo de herramientas como las planillas electrónicas y la inteligencia artificial. Sin embargo, estos avances no han producido cambios fundamentales en la teoría contable.

La necesidad de un cambio

 

El autor del artículo, Miguel Aramayo, sostiene que los contadores necesitan ser más innovadores. Argumenta que, debido a que están inmersos en el día a día del registro de lo pasado, pierden la perspicacia que se necesita para ser descubridores.

 

Aramayo cree que los contadores con experiencia, que han delegado el trabajo de registro en personas más jóvenes, tienen una oportunidad única de contribuir a la innovación. Estos contadores tienen una gran cantidad de conocimientos y experiencia que podrían utilizarse para generar nuevas ideas para mejorar la contabilidad.

 

El descubrimiento del océano escondido bajo la corteza de la Tierra es un recordatorio de que el mundo está en constante cambio. La ciencia avanza a un ritmo acelerado, y los contadores deben estar preparados para adaptarse a estos cambios.

 

Aramayo plantea una idea interesante: que los contadores con experiencia pueden desempeñar un papel importante en la innovación. Si los contadores están dispuestos a salir de su zona de confort y pensar de manera creativa, pueden ayudar a que la contabilidad siga siendo relevante en el mundo cambiante del siglo XXI.

 

 

4 Mar

El tiempo, el espacio y yo

El tiempo, el espacio y yo

 

Hace un momento me sentí como si tuviera menos de 20 años. Todo daba vueltas en mi cabeza e imaginé mi mente y mi cuerpo en ese tiempo y espacio: Una persona de un cuerpo liviano y una estatura acorde con el espíritu que llevaba adentro. Pocos kilos, pero con ansias increíbles de ser grande, de alcanzar el cielo con los sueños. Sueños que servían de peldaños a la escalera construida en mi mente, sin miedo a lo que pudiera venir, pero presintiendo que podría construir algo maravilloso, no solo en lo económico y lo intelectual. También desde ese entonces me imagina que el amor era algo sublime y que la pareja que Dios me tenía reservada era idéntica a mí con los mismos anhelos y deseos.

 

Desde que tuve uso de razón, soñé como seria mi vida hasta llegar a la edad que tengo ahora y quizá un poquito más. Siempre pensé que mi felicidad dependía de bridar apoyo a los demás. Eso me producía una gran satisfacción, desde luego que no sólo pensaba en términos espirituales, también me satisfacía lo material, pero no como algo que me brindaba satisfacción de por sí. Lo que me llenaba, era saber que, con mis bienes materiales repartidos entre mis seres queridos, yo quedaba extasiado. Lo que pedía para mí era amor de mi pareja, no tanto de mis seres queridos, con que ellos sean felices yo estaba satisfecho. Para mí el sueño divino era tener una pareja, como la que tengo, que me quiera y con quien yo pueda compartir mi felicidad y brindarle a ella todo el amor que contenía mi alma.

 

Los años han pasado sin darme cuenta y me permito ver que muchos de mis sueños se realizaron. Ahora es muy poco lo queda por hacer y quizá por vivir. Hago un recuento de los soñado y comparo con lo realizado, entre ambas realidades existe muy poca distorsión.

 

No soy lo que todos me imaginan, aunque finjo serlo para satisfacer a mi entorno. Interiormente sé que tengo una serie de fallas profundas, de obsesiones y manías que he procurado esconder en lo más profundo de mi intelecto y mostrar la falsedad que todos ven. Pero sé que alguien sabe lo que realmente soy y disimula o finge que no se da cuenta y me lo comunica de una manera muy sutil como para no dañar mi ego.

 

Me veo caminando por una ciudad maravillosa que está rodeada de la fragancia de madreselvas, jazmines, claveles y flores como bálsamo del Perú, el cedrón o los azahares de naranjo o limón. Me observo en lontananza, un muchacho vestido de traje y corbata, caminando por las calles, como si fuera el dueño del mundo, con un cigarro en la mano, peinado como si el peine lo hubiera pasado su Hada madrina, pisando los adoquines como si fueran nubes y con una mirada que llega más allá del horizonte, con una sonrisa como si fuera a dedicársela al Creador. De un momento a otro me contemplo como estoy en este momento, ya no con el mismo porte y garbo, el pelo pintado de blanco, como si mi Hada lo hubiera descolorido y los pasos un poco más lentos, la sonrisa cambio de rictus, la piel ya no muestra esa lozanía, pero compruebo que en mi mente siguen bullendo esos sueños que me trajeron hasta aquí y sobre todo el aspecto en general muestra que todavía queda algo por soñar para alcanzar de esta vida, que viví con la protección de Dios y la colaboración de mí entorno.

 

En mi vida confundí la realidad con mis sueños y anhelos y en algunos momentos, no supe si vivía la realidad o la invención de mis ensueños. Pero seguí por la senda que me trazó el destino y ahora recuerdo el ejemplo que me prodigaron gente como mis padres, mis abuelos y ahora siento el apoyo de mi mujer, mis hijos y mis nietos, dándome el empuje y apoyo para continuar viviendo como siempre fue mi deseo.

 

Miguel Aramayo

SCZ.02-07-2023

 

4 Mar

El tiempo vuela

El tiempo vuela

 

Para mucha gente, 50 años les parece un largo tiempo, incluso cuando yo era un niño y vivía soñando y haciendo planes con mi amigo «Chiquito», veía que ese futuro era muy lejano y los comentarios de esa época, era que el mundo se acababa el 2000, pero ya estamos en 2023, a solo 25 días de que termine ese año. Veo que estoy vivienda la VIII década y quizá todavía tenga cuerda para una década más o per lo menos un lustro.

 

Del tiempo vivido, 62 los he destinado a trabajar, de los cuales 8 he combinado el trabajo con estudios, 3 para adquirir habilidades técnicas, como taquigrafía, dactilografía, prácticas de escritorio, concluyendo con perito mercantil. Después de 2 años 5 de universidad en lo que es mi profesión. Los últimos 50 años trabajando en Contec.

 

Durante el tiempo de trabajo he desempeñado múltiples funciones, desde las másicas como ser quien desempolvaba, barría y hacia los mandados, incluso cebar mate. En cada oportunidad ponía todo mi empeño sin descuidar el hecho de aprender, de esa manera fui ascendiendo en la ruta del trabajo. Ya como profesional en los últimos 50 años, he tenido contacto con cooperativas, sociedades de responsabilidad limitada, sociedades anónimas e incluso agrupaciones.

 

Trabaje en diferentes proyectos, agrícolas, ganaderos, industriales, financieros, como consultor proyectista y prestador de servicios. Además de trabajar como contador, auditor financiero y asesor administrativo, incursione en temas de programación de sistemas de computación, llegando a desarrollar algunos sistemas básicos.

 

Todo es caminar por la vía me enseñó a valor a la gente, porque el hecho de usar una escoba y un paño, me mostro el valor que tienen las personas sin importar su posición social y su ubicación laboral, lo que ha logrado que sea un individuo que respeta a sus semejantes, porque todos somos iguales, sin interesar el idioma que hablemos, la religión que profesemos o el estatus social que momentáneamente ocupemos.

 

Doy gracias a Dios porque en mis estudios del bachillerato, los primeros tres años tuve la influencia de los Salesianos desde un seminario menor, donde con seguridad puedo aseverar que formaron el carácter que actualmente tengo. Los otros tres años del bachillerato me conectaron con gente con la cual todavía mantengo la amistad pese al tiempo transcurrido, casi 68 años.

 

Mi cerebro se acelera y mi corazón palpita con mayor intensidad al haber removido el agua calma de la existencia actual y me trajeron a la memoria bellos recuerdos y puedo asegurar que toda mi vida fue solamente de felicidad, que los momentos ingratos fueron pocos y efímeros. Espero seguir así hasta completar el camino y dar el examen final, teniendo la seguridad que dejaré un buen recuerdo por un largo tiempo, además como he tenido la precaución de escribir, mi memoria puede perdurar por mucho tiempo más.

 

Miguel Aramayo

SCZ.06-12-2024

 

4 Mar

Así es la vida

Así es la vida

 

Los años han pasado a tanta velocidad, que a veces se siente que hace muy poco tenía 17 años. Cuando pasa junto a un espejo, ve a un hombre mayor y se da cuenta de que es él mismo. En su mente, ve al muchacho de 17 años y al hombre de 79. Piensa que ambos son los mismos en un momento determinado, pero han transcurrido 62 años entre ambos recuerdos. Eso le produce un sentimiento de felicidad, porque se demuestra que ha logrado lo que se propuso, cumpliendo los sueños como objetivos.

 

Esos 62 años se han pasado volando porque han sido de trabajo continuo y constante. El muchacho de 17 años comenzó a estudiar dactilografía, taquigrafía, prácticas de escritorio, teneduría de libros y perito mercantil en un Instituto del Estado en Buenos Aires, Argentina. Luego, dio un gran salto ingresando a la Universidad Gabriel René Moreno, donde estudió ciencias económicas y financieras. Se graduó después de 5 años y obtuvo el título de Auditor Financiero. No dejó de estudiar, y tomó cursos relacionados con su profesión, además de aprender de forma autodidacta temas de computación, lenguaje de flujos y programación. Siempre estudio y procuró llenar su mente de conocimientos con la esperanza de progresar como persona para tener posibilidades de mejores empleos y después con el afán de ser un mejor profesional para poder prestar mejores servicios.

 

Durante el tiempo de sus estudios, nunca dejó de trabajar para poder mantener a su familia. Se casó a los 22 años y, a pesar de su carga laboral, continuó estudiando y trabajando. sometiéndose a desafíos que para otros parecían inalcanzables, pero con tesón, constancia y sacrificándose sabía que podía lograr lo que soñaba.

 

En 1973, fundó Contec Ltda., una empresa de consultoría. Desde entonces, ha trabajado incansablemente en su empresa, incluso en los primeros años, cuando tuvo que buscar trabajo en otra empresa para poder sobrevivir. En 1978, pudo dedicarse a tiempo completo a su consultoría, incursionando en el uso de la computación para prestar servicios administrativos computarizados. El tiempo transcurrió y continua con planes que parecen sueños, pero que poco a poco se convierten en realidades y su afán es dejar una huella que puedan seguir sus herederos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.09-11-2023

 

4 Mar

Así es la vida 2

Así es la vida 2

 

Los años han pasado a una velocidad vertiginosa para él, y a menudo siente como si hubiera sido ayer cuando tenía 17 años. Al mirarse en el espejo, ve a un hombre mayor y se da cuenta de que es él mismo. En su mente, puede ver al joven de 17 años y al hombre de 79 años. Aunque son la misma persona en momentos diferentes, han pasado 62 años entre ambos recuerdos. A pesar de esto, se siente feliz porque ha logrado cumplir sus objetivos y sueños.

 

Los 62 años han pasado rápidamente debido a su trabajo constante y continuo. Comenzó a estudiar dactilografía, taquigrafía, prácticas de escritorio, teneduría de libros y perito mercantil en un Instituto del Estado en Buenos Aires, Argentina, cuando tenía 17 años. Luego, dio un gran salto al ingresar a la Universidad Gabriel René Moreno, donde estudió ciencias económicas y financieras. Después de 5 años, se graduó y obtuvo el título de Auditor Financiero. Nunca dejó de estudiar y tomó cursos relacionados con su profesión. Además, aprendió de forma autodidacta sobre temas de computación, lenguaje de flujos y programación. Siempre procuró llenar su mente de conocimientos con la esperanza de progresar como persona y tener la posibilidad de acceder a mejores empleos. Después, su afán era ser un mejor profesional para poder prestar mejores servicios.

 

Durante sus estudios, nunca dejó de trabajar para poder mantener a su familia. Se casó a los 22 años y, a pesar de su carga laboral, continuó estudiando y trabajando. Enfrentó desafíos que para otros parecían inalcanzables, pero con tesón, constancia y sacrificio, sabía que podía lograr lo que soñaba.

 

En 1973, fundó Contec Ltda., una empresa de consultoría. Desde entonces, ha trabajado incansablemente en su empresa, incluso en los primeros años, cuando tuvo que buscar trabajo en otra empresa para poder sobrevivir. En 1978, pudo dedicarse a tiempo completo a su consultoría, incursionando en el uso de la computación para prestar servicios administrativos computarizados.

 

El tiempo ha pasado y continúa con planes que parecen sueños, pero poco a poco se convierten en realidad. Su afán es dejar una huella que puedan seguir sus herederos.

 

Miguel Aramayo

SCZ.09-11-2023

 

4 Mar

Pensar pensando

Pensar pensando

 

A veces siento que no soy yo quien piensa. Es como si hubiera otro yo dentro de mí, que piensa de una manera diferente a la mía. Me siento confundido y me pregunto quién soy en realidad.

 

Desde muy pequeño he sido una persona muy especial. Tengo una forma de pensar que es única. A veces me sorprende pensar en mí mismo, como si no fuera yo mismo.

 

No sé si lo que escribo en este momento quedará como algo definitivo. Siempre he querido ser bueno, pero interiormente he sabido que no lo soy. Mi lado bueno se muestra al exterior, pero mi lado malo está escondido. Ese lado malo piensa de una manera diferente a la mía y me critica. A veces toma el control y me hace actuar de una manera que no quiero.

 

El subconsciente es algo complicado. Creo que es como una trampa que no depende de nosotros, sino de otro ser que es a la vez nosotros mismos.

 

Siempre he creído en Dios y en todo lo que enseña la religión católica. Sin embargo, también soy capaz de razonar y hacer comparaciones. Por ejemplo, he comparado el cristianismo con el judaísmo y me he dado cuenta de que el cristianismo es un desprendimiento del judaísmo. La Torá, que los cristianos llaman Antiguo Testamento, es la base de ambas religiones. Sin embargo, los judíos no creen en el Nuevo Testamento.

 

También soy consciente de que Jesús y sus seguidores eran judíos. Creo que Jesús quería mejorar el judaísmo y encaminar a sus coterráneos por el camino correcto.

 

Analizando la Torá, creo que fue escrita por hombres de carne y hueso. Por lo tanto, es posible que contenga errores o invenciones.

 

Miguel Aramayo

SCZ.03-10-2023

 

4 Mar

El ser humano

El ser humano

 

Pienso que somos iguales en todas partes del mundo, no solo aquí en Santa Cruz. Que todos reímos por los mismos motivos, lloramos de la misma forma y con el mismo sentimiento por casi lo igual, lo semejante o lo parecido.

 

Que el amor sigue existiendo, no únicamente en los primeros años de la pubertad, la adolescencia y la juventud, también los mayores se enamoran, aquí y en cualquier parte del mundo. Que la pación a cualquier edad y sucederá en el Sur, al Norte, al Naciente o al Poniente, con la misma o quizá con mayor intensidad.

 

El sufrimiento, también es universal y casi siempre por motivos semejantes. El hambre la sed son algo de lo que no se libra ningún ser, sin importar la raza, la religión o la tendencia social. Lo sienten los ricos, lo mismo que los pobres, a cualquier edad y en cualquier latitud de esta basta tierra.

 

Todos los hombres son hijos de Dios y tenemos la misma arquitectura corporal, y cada uno de nuestros órganos funcionan de manera semejante, sin importar el color de la piel, la forma de los ojos, los pómulos o la forma de nariz y boca. El cerebro funciona igual en el frio que en el caos, a nivel del mar o más de 4.000 meros sobre el nivel del mar.

 

Todos producimos las mismas hormonas, con muy pequeñas variaciones, eso dependiendo eso dependiendo de los estímulos externos. Pero todos sentimos miedo, frio, calor, enojo, rabia, excitación o desaliento.

 

Se puede observar a la gente en varios lugares del mundo reunidos por diversos motivos y se podrá apreciar las expresiones, cuando denotan algo altera o afecta sus sentimientos de alegría, euforia, pesar, enojo.

 

Si somos así, porque los políticos y religiosos, principalmente, nos quieren mostrar como diferentes, distintos, incluso opuestos. Los tiempos han pasado y por lógica consecuencia, nos hemos modificado, pero casi siempre progresando, o por lo menos eso es lo que aparenta. La gente de la edad de piedra es diferente física e intelectualmente a la gente actual y eso porque siempre estamos en constante evolución, pero seguimos siendo descendientes del homo sapiens.

 

Miguel Aramayo

SCZ.25-09-2023

 

4 Mar

Recordando

Recordando

 

El tiempo ha pasado y el relator de esta historia contaba lo que sucedía o, dicho de otra manera, lo que acaeció con el individuo de este relato.

 

Era un hombre que mostraba una vida muy fácil, viajaba por todas partes del vasto universo y, particularmente, del globo terráqueo. Era un trotamundos incansable, que además tenía la facilidad de hablar con los animalitos, mariposas, hormigas, toros, abejas y cuanto bicho se le presentaba. También hablaba con personajes de este mundo e incluso de otros, con ángeles y apariciones que podrían haber sido reales o ficticias, como simples alucinaciones.

 

Tenía la capacidad de desplazarse por cualquier medio de locomoción, incluso por alfombras voladoras. Subía al cielo usando escaleras o volaba con mucha facilidad. Se transportaba a lugares extraños y conversaba con personajes que habían vivido muchos años atrás, como Abraham, Isaac, Jesús y María Magdalena. No tenía dificultades con los idiomas porque tenía un compañero de aventuras que siempre estaba con él, que podía hablar cualquier idioma y se comunicaba con él en forma telepática, escondiéndose de manera que sabía todos los idiomas. Con este mismo amigo, poseían brebajes que les permitían disminuir de tamaño en forma inmediata y a estaturas increíbles, adecuando incluso la vestimenta a estas características físicas.

 

Ahora ese personaje se apagó, ya no hace todo lo que antaño lograba hacer para sorprender a todo su entorno. Sigue vivo y viviendo en el mismo lugar, aunque ahora casi no se desplaza a Francia, su antigua residencia. Pareciera que la pandemia le mermó en esas habilidades, incluso podría ser que enfermó de COVID y esa plaga hubiera sido la causante de ese cambio radical. Ahora solo medita en él y para él, culpándose de culpas que muestran ser aparentes y sin un fin razonablemente real.

 

Todo cambia con el pasar de los años y la evolución propia de las personas, pero por lo general esas modificaciones no son radicales al extremo de mostrar seres diferentes, que no hubieran alterado su substancia al extremo de aparentar ser otros entes. El relator quedó sorprendido y se propuso analizarlo en detalle para poder establecer las causas que produjeron esos cambios abruptos. Incluso dentro de sus planes estaba el poder abordarlo y obtener la información directamente del personaje.

 

El relator, intrigado por el cambio de actitud del personaje, decidió abordarlo y obtener la información directamente de él. Se dirigió a su casa y lo encontró meditando en el jardín. El personaje lo saludó con una sonrisa, pero el relator pudo ver en sus ojos una tristeza profunda.

 

—¿Qué te ha pasado? – le preguntó el relator.

 

El personaje suspiró y respondió: —He perdido la magia.

 

—¿La magia? – preguntó el relator, confundido.

 

—Sí, la magia que me hacía ver el mundo de una manera diferente. Ahora todo es gris y aburrido.

 

—¿A qué se debe? – preguntó el relator.

 

El personaje se quedó callado por un momento, como si estuviera buscando las palabras adecuadas.

 

—Creo que es culpa mía – dijo finalmente. —He cometido muchos errores en mi vida.

 

—¿Errores? – preguntó el relator. —¿Cómo cuáles?

 

—He sido egoísta, he lastimado a los demás, he desperdiciado mi tiempo.

 

El personaje comenzó a llorar.

 

—Ahora me doy cuenta de que podría haber hecho las cosas de manera diferente.

 

El relator se acercó al personaje y lo abrazó.

 

—No es demasiado tarde para cambiar – le dijo. —Todavía tienes la magia en ti.

 

El personaje se secó las lágrimas y miró al relator.

­

—Gracias – dijo. – Creo que tienes razón.

 

El personaje se levantó y se dirigió a su casa. El relator lo siguió, esperanzado de que el personaje pudiera recuperar su magia.

 

Miguel Aramayo

SCZ.17-10-2023

 

4 Mar

Encarando el futuro con entusiasmo

Encarando el futuro con entusiasmo

Desde muy pequeño, he sido una persona soñadora. En mi infancia y hasta mi juventud, siempre he tenido metas y objetivos que alcanzar. Cuando me emancipé a los 17 años y me fui a la Argentina, puse mis sueños a colores y comencé a trabajar para hacerlos realidad.

 

Trabajando en Contec, ya tenía experiencia de trabajo de 10 años y profesión. Sin embargo, seguí soñando y haciendo planes para ir adelante. Fue antes de 1980 que comencé a soñar con la automatización y a hacer no solo planes, sino también programas.

 

Recuerdo que una vez escuché a unos amigos que se lamentaban de mi estado mental. Uno de ellos les decía a los otros que yo estaba loco, hablando con mis máquinas de calcular y queriendo que ellas respondan a mis planes (programas en el lenguaje de HP).

 

Han pasado 50 años de eso y sigo soñando. Hoy, transmito a mis colaboradores que se instruyan, que se preparen y que sueñen. Debemos ir pensando en incursionar en la Inteligencia Artificial (IA), pero no con el pesimismo de que seremos desplazados. Al contrario, con esa herramienta aplicada a nuestra actividad, podremos revolucionar nuestra actividad.

 

El que está siguiendo mis pasos es Carlitos, quien tomará la posta. Con la colaboración de Ernesto, han preparado el relanzamiento de Contec. Estoy seguro de que, con lo que estamos haciendo, tanto en la parte física, como en los planes de marketing y publicidad, estaremos preparados para afrontar los desafíos que se presentarán en nuestro país y el mundo. Es muy importante la colaboración de todo el personal de Contec para llevar adelante este plan.

 

Miguel Aramayo

SCZ.19-09-2023

 

4 Mar

Escribiendo algo si si

Escribiendo algo

 

Sus ojos azules y su cabello castaño ondulado le daban un aire de tranquilidad, paz y ternura, Rasgos heredados de su madre. Sin embargo, en su interior luchaba entre el bien y el mal. Su lado bueno era el que prevalecía, pero su lado malo era el que lo definía. Incluso él mismo se engañaba con sus propias apariencias, sabiendo que no eran del todo reales.

 

Esa personalidad era innata y tuvo conciencia de cómo era en cuanto pudo razonar. No podía hacer nada por cambiarla, no solo porque le molestaba mostrarse tal cual era, sino porque prefería esconder su lado malo y conservarlo para él, aunque ese hecho le molestara, pero al mismo tiempo le conviniera.

 

El tiempo ha transcurrido y ahora que se encuentra más cerca de allá y más alejado de aquí, se conforma con su forma de ser y evita que descubran la verdad que arrastró toda su vida y que será lo que lleve al más allá. Con la seguridad de que el Creador lo analizará y quizá le aplique un castigo, pero al mismo tiempo duda que pueda suceder eso, porque si es así, así fue como lo hicieron y él no participó en esa hechura. La asumió y no hizo nada por componerla, pese a que tenía la seguridad de que lo malo podía ser modificado, pero si lo hacía ya no hubiera sido él, hubiera sido uno diferente.

 

La vida personal es algo complicada, en primer lugar, para entenderla, comprenderla y sobrellevarla. Luego, porque uno se acostumbra a ser como es y se convierte en una rutina en la que muy pocas veces se razona y se hace un examen de conciencia para valorarse y calificarse a uno mismo. Y eso es lo más difícil, porque uno puede reprobarse en el examen, pero esconder el resultado y continuar con la farsa con la que lo conocen los demás y que él esconde solo para él.

 

Pasaron los años, sus ojos cambiaron de color, lo mismo los cabellos, que ahora son casi blancos, aunque conservan algo del ondulado de su niñez. El rostro es diferente, por la lógica consecuencia del transcurrir de un momento a otro. En algunas circunstancias es imperceptible y en otras parece que existió un largo espacio. Así es la vida, sin darnos cuenta corre a tanta velocidad y esa velocidad aumenta con los años que pasan y se convierten en una briza fugaz que nos aproxima a la eternidad a un ritmo superior.

 

Lo vivido no puede ser modificado, lo pasado es pisado y el trecho por recorrer es tan poco que debemos rogar que sea tan apacible como fue hasta ahora y que no tengamos abruptos que afecten a las personas de quienes tendremos que depender. Por lo tanto, debemos rogar para partir antes de que suceda eso.

 

Miguel Aramayo

SCZ.21-09-2023